Andrea Camilleri - El Traje Gris

Здесь есть возможность читать онлайн «Andrea Camilleri - El Traje Gris» весь текст электронной книги совершенно бесплатно (целиком полную версию без сокращений). В некоторых случаях можно слушать аудио, скачать через торрент в формате fb2 и присутствует краткое содержание. Жанр: Детектив, на испанском языке. Описание произведения, (предисловие) а так же отзывы посетителей доступны на портале библиотеки ЛибКат.

El Traje Gris: краткое содержание, описание и аннотация

Предлагаем к чтению аннотацию, описание, краткое содержание или предисловие (зависит от того, что написал сам автор книги «El Traje Gris»). Если вы не нашли необходимую информацию о книге — напишите в комментариях, мы постараемся отыскать её.

A lo largo de su brillante carrera profesional al frente de una entidad bancaria siciliana, donde ha demostrado su habilidad para resolver las complejidades financieras en un entorno minado por la mafia, Febo Germosino, el protagonista de esta novela, ha recibido tres cartas anónimas. Ahora, en la primera mañana de su vida de jubilado, las despliega cuidadosamente junto a una caja de cerillas.Una de ellas, recibida unos años atrás, contiene insinuaciones sobre la supuesta infidelidad de su esposa, la joven viuda con la que se casó hace una década. Elegantísima, enigmática, Adele es una espléndida e irresistible femme fatale, como una réplica de las divas americanas del cine en blanco y negro. Dotada de una sensualidad desinhibida que contrasta con el esmero con el que guarda las apariencias burguesas, Adele ha demostrado ser una esposa entregada a su marido, sólo que, en determinadas ocasiones, viste un viejo traje de chaqueta gris, de una impecable sobriedad, un traje que adquirirá un inquietante simbolismo, cuyo significado convendría no haber desentrañado nunca.Una vez más, Andrea Camilleri consigue sorprendernos con una muestra de su fecundidad y maestría literaria. En esta breve e intensa novela de misterio psicológico -que el autor ha descrito como «una historia conyugal»-, el matrimonio es el escenario de la dimensión cotidiana de la tragedia, a un tiempo último reducto del deseo y de la fantasía, y espejo de una sociedad hondamente corrupta.«Un hermoso texto, corto y grave, sobre el envejecimiento, la hipocresía y la humillación, un precio terrible por aspirar a un poco de la ilusión del amor.» Le Temps«Dura, irónica y conmovedora, E! traje gris cautiva como una pequeña fábula siciliana, tierna y amarga, que perdurará largamente en la mente del lector.»

El Traje Gris — читать онлайн бесплатно полную книгу (весь текст) целиком

Ниже представлен текст книги, разбитый по страницам. Система сохранения места последней прочитанной страницы, позволяет с удобством читать онлайн бесплатно книгу «El Traje Gris», без необходимости каждый раз заново искать на чём Вы остановились. Поставьте закладку, и сможете в любой момент перейти на страницу, на которой закончили чтение.

Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Él siempre había sabido que en la clínica lo habían abierto y vuelto a cerrar porque ya no había nada que hacer. Pero se lo había guardado para sí, empujándolo bien al fondo. Era una verdad que no quería que aflorara porque le faltaba valor. Pero si ahora jadeaba porque de golpe se había quedado sin aire no era por ver confirmado lo que siempre había intuido, sino por la violenta conmoción de leer que Adele se había dado cuenta de que lo amaba. Y tal vez desde siempre. A duras penas logró levantarse, arrastrarse hasta su habitación, tumbarse en la cama e introducirse las cánulas de oxígeno en la nariz. Pero ¿cómo podía compararla con la Barbie o, peor, con una muñeca hincha-ble? Cuando descubrió que a Adele, después de los primeros años de matrimonio, le había dado por frecuentar a otros hombres, él le echó la culpa a su naturaleza, al hambre que siempre tenía su cuerpo. Pero ¿era verdaderamente así? ¿O acaso era él quien la había rechazado al no haberla comprendido, obligándola a asumir un papel que Adele, por lo menos en los primeros tiempos, había tratado de esquivar? Por otra parte, era cierto que ella jamás le había preguntado: «¿Me quieres?» Pero ¿se lo había preguntado él a ella alguna vez? ¿Por qué se había quedado en la primera traición? Le habría bastado muy poco para recuperarla, quizá sólo una violenta discusión. En cuanto entró en la habitación, Adele advirtió que estaba bastante alterado. Quiso que se pusiera el termómetro. Él opuso resistencia, pero ella se empeñó. Treinta y ocho con tres. -Ahora mismo llamo a De Caro. -No. -¿Por qué? ¿Ahora tienes caprichos? -Ya verás como se me pasa enseguida. ¿Me haces un favor? -Claro. -¿Te tumbas a mi lado? Ella obedeció en silencio.

Al día siguiente repitió el paseo. Quería ver si Adele había acabado la carta. Pero cuando miró encima del escritorio, la carta ya no estaba. Su mujer la había terminado y enviado. Pero en la papelera vio una hojita apelotonada. La recogió haciendo un esfuerzo, la alisó con las manos y la leyó.

¿Ha hecho testamento? Mirar en los cajones del catafalco. Reversibilidad de la pensión. ¿Toda o sólo una parte? Telefonear al banco para pedir una cita con Verdini, el sucesor. Funeraria. ¿A quién recurrió Gianna cuando murió su hermano? Funeral de primera clase. ¿Misa solemne?

Ha expirado serenamente (¿confortado con los auxilios espirituales? Sí: convencerlo) Ha fallecido serenamente Ha cerrado los ojos en la paz del Señor

Lo comunican tristemente (¿después del entierro?) (¿después de las exequias?) (¿O bien: el funeral se celebrará en la iglesia de… a las… horas) La afligida/desolada/desesperada esposa Adele y el hijo (¿Esposa inglesa? ¿Cómo se llama?)

¿En cuántos periódicos? Preguntar tarifas. Telefonear en el momento de la defunción: hacer la lista.

¿Pedir ayuda a Daniele?

Se sintió desfallecer, la habitación empezó a darle vueltas. De repente, el sudor lo empapó. Cerró los ojos. Después volvió a formar una pelota con la hoja y la tiró a la papelera. Consiguió levantarse, empezó a avanzar por el pasillo con la espalda apoyada en la pared y, caminando de lado como los cangrejos, cruzó la puerta de separación -que estaba abierta-, entró en su estudio, se desplomó en una butaca, apoyó la cabeza en el escritorio y así se quedó, con el aliento sonando como un fuelle. Cuando se recuperó un poco, abrió el cajón y sacó el maletín de la pistola. La idea era buena. Muerto por muerto, se pegaría un tiro. Un disparo en la cabeza. Y jodería definitivamente a Adele. ¡Adiós esquela preparada con sus auxilios espirituales, sus serenamente fallecido, sus ojos cerrados en la paz del Señor! ¡Qué vergüenza, un marido suicida! Nada de servicio religioso en la iglesia, nada de curas, nada de solemnes funerales. Si acaso una cosa hecha a escondidas, de buena mañana o al anochecer; cuantas menos personas asistieran, mejor. ¡Explica en una nota necrológica que uno se ha pegado un tiro! Y aunque Adele no lo explicara, la gente lo sabría igual. Y ella perdería la dignidad ante todo el mundo. Abrió el maletín. Se quedó helado. Estaba vacío. Adele, temiendo que él intentara un acto desesperado debido a la enfermedad, había escondido la pistola. Temblando de rabia, logró levantarse y regresar al pasillo, pero encontró cerrada la puerta que separaba los dos apartamentos. Tal vez una ráfaga de aire. Intentó abrirla, pero no lo consiguió. Después le pareció que se había hecho de noche repentinamente y se desplomó. Ya no pudo comer. Le costaba mucho respirar. Tosía constantemente, y su mujer le quitaba las flemas con un pañuelo de papel. Era un cuerpo inerte. De vez en cuando Adele se esforzaba en tumbarlo de un lado o de otro para evitar que se llagara. Y después le ponía distintas inyecciones que le nublaban el cerebro y lo hacían dormir mucho. La única pregunta que todavía conseguía plantearse, pero de manera confusa, era: «¿Cuánto me queda de vida?»

***

Pero el tiempo había dejado de acelerarse y desacelerarse. Ahora le resultaba muy difícil distinguir la noche del día, la tarde de la mañana, porque el tiempo se había convertido en una especie de líquido gelatinoso que fluía siempre igual y sin cambiar jamás de color.

Una vez notó que lo tocaban manos distintas de aquellas a las que se había acostumbrado. Abrió los ojos y le pareció ver a De Caro. ¿Qué significaba aquello? ¿Estaba todavía en su casa o lo habían llevado otra vez a la clínica?

Una mañana, o una tarde, o una noche, Adele lo despertó para darle el primero, o el segundo, o el tercer comprimido. Y él, en un relámpago de lucidez, vio que ella se presentaba como en los viejos tiempos, de nuevo impecable, peinada, vestida de punta en blanco. Llevaba puesto el traje gris.

Andrea Camilleri

El Traje Gris - фото 2
***
El Traje Gris - фото 3
Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Похожие книги на «El Traje Gris»

Представляем Вашему вниманию похожие книги на «El Traje Gris» списком для выбора. Мы отобрали схожую по названию и смыслу литературу в надежде предоставить читателям больше вариантов отыскать новые, интересные, ещё непрочитанные произведения.


Andrea Camilleri - The Dance of the Seagull
Andrea Camilleri
Andrea Camilleri - The Age Of Doubt
Andrea Camilleri
Andrea Camilleri - Zapach Nocy
Andrea Camilleri
Andrea Camilleri - Złodziej Kanapek
Andrea Camilleri
Andrea Camilleri - La Forma Del Agua
Andrea Camilleri
Andrea Camilleri - Il cane di terracotta
Andrea Camilleri
Andrea Camilleri - Il medaglione
Andrea Camilleri
Andrea Camilleri - The Track of Sand
Andrea Camilleri
Andrea Camilleri - Der vertauschte Sohn
Andrea Camilleri
Andrea Camilleri - Der unschickliche Antrag
Andrea Camilleri
Отзывы о книге «El Traje Gris»

Обсуждение, отзывы о книге «El Traje Gris» и просто собственные мнения читателей. Оставьте ваши комментарии, напишите, что Вы думаете о произведении, его смысле или главных героях. Укажите что конкретно понравилось, а что нет, и почему Вы так считаете.

x