Carmen Posadas - Pequeñas infamias

Здесь есть возможность читать онлайн «Carmen Posadas - Pequeñas infamias» весь текст электронной книги совершенно бесплатно (целиком полную версию без сокращений). В некоторых случаях можно слушать аудио, скачать через торрент в формате fb2 и присутствует краткое содержание. Жанр: Современная проза, на испанском языке. Описание произведения, (предисловие) а так же отзывы посетителей доступны на портале библиотеки ЛибКат.

Pequeñas infamias: краткое содержание, описание и аннотация

Предлагаем к чтению аннотацию, описание, краткое содержание или предисловие (зависит от того, что написал сам автор книги «Pequeñas infamias»). Если вы не нашли необходимую информацию о книге — напишите в комментариях, мы постараемся отыскать её.

Pequeñas infamias es una novela sobre las casualidades de la vida. Sobre las que se descubren con sorpresa, sobre las que no llegan a descubrirse y sin embargo marcan nuestro destino, y sobre las que se descubren pero se mantienen en secreto, porque hay verdades que no deberían saberse nunca. Puede leerse, también, como una sátira de sociedad, como el retrato psicológico de una galería de personajes, o como un apasionante relato de intriga, cuyo misterio no se resuelve hasta las últimas páginas. En la casa de veraneo de un acaudalado coleccionista de arte se reúne un variopinto grupo de personas. Juntas pasan unas cuantas horas y, a pesar de las frases agradables y los comentarios corteses, la relación acabará envenenada por lo que no se dicen. Cada una de ellas esconde un secreto; cada una de ellas esconde una infamia. La realidad adquiere de pronto el carácter de un rompecabezas cuyas piezas se acercan y amenazan con acoplarse. El destino es caprichoso y se divierte creando extrañas coincidencias.

Pequeñas infamias — читать онлайн бесплатно полную книгу (весь текст) целиком

Ниже представлен текст книги, разбитый по страницам. Система сохранения места последней прочитанной страницы, позволяет с удобством читать онлайн бесплатно книгу «Pequeñas infamias», без необходимости каждый раз заново искать на чём Вы остановились. Поставьте закладку, и сможете в любой момент перейти на страницу, на которой закончили чтение.

Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Sin embargo, al perderse calle abajo los últimos de estos latinólogos neófitos cantando a coro:

vacilón, qué rico vacilón,

cha-cha-cha, qué rico cha-cha-cha

y al apagarse sus voces y borrarse sus siluetas del vano de la puerta, surge, como por ensalmo, otro club Juanita Banana muy distinto: uno secreto, al que sólo tienen acceso ciertas personas iniciadas. De pronto, el Juanita Banana parece replegarse sobre sí mismo. Desaparecen de las banquetas los almohadones rojos, para dejar a la vista la madera pelada. En un santiamén el ambiente se llena de bruma, como si alguien desde detrás de las cortinas se dedicara a insuflar el humo de grandes cantidades de cigarros puros, mientras que los camareros jóvenes y guapos son sustituidos por los siguientes personajes: el primero en entrar es René, un cubano de cara negra y ancha en la que se le aplasta una nariz muy ñata. René es el barman, campeón de los daiquirís y también el artífice de algunas extraordinarias pócimas congo realizadas con plantas como kolelé batama pimpí (ajonjolí para los profanos), ingrediente que, como todo el mundo sabe, mezclado con café actúa como afrodisíaco, además de ser muy eficaz para aliviar el asma.

El segundo de los personajes digno de mencionarse en este nuevo e iniciático ambiente es Gladys, la encargada de atender las mesas con toda la celeridad que sus noventa y siete kilos de carnes suaves y colombianas le permiten (aunque hay que verla bailando los sones del maestro Escalona, porque entonces Gladys se transforma en una ágil muchacha). El tercer miembro del personal -terceros, habría que decir- son los gemelos Gutiérrez, idénticos e inseparables, músicos virtuosísimos que, entre los dos, dominan todos los instrumentos, desde el cajón y los bongos cubanos al acordeón guajiro, pasando, naturalmente, por la guitarra, las trompetas mexicanas y hasta la quena, instrumento éste muy poco útil en el Juanita Banana, que se especializa en ritmos afroamericanos.

Y hasta este extraordinario local, esa noche se habían acercado dos personajes muy entendidos en música latina, deseosos de olvidar los tedios del día y relajarse cantando acompañados por los hermanos Gutiérrez.

Ya avanzan cada uno por su lado. Uno por la acera de la izquierda con las manos en los bolsillos, silbando una tonadilla como quien anticipa un gran placer. El otro se acerca por la acera de la derecha, envuelto en un manto que lo cubre, preservándolo de la curiosidad ajena. Coinciden ambos en la puerta… Pase usted primero. No, por favor, señora, pase usted, faltaría más. Entra madame Longstaffe. Entra Karel Pligh, dispuesto a pasar en vela la última noche antes de partir hacia casa de los Teldi. Y ambos se saludan con la cordialidad fría y obsequiosa de quienes no se conocen de nada, pero que tienen en común el pertenecer a alguna cofradía o logia.

Y una vez metidos en ambiente, cada uno con su bebida en la mano (caipirinha para madame, daiquiri para Karel), sentados a los extremos de la barra, ambos se preparan para pasar una velada deliciosa. Están solos en el local y, como ocurre en estas circunstancias, la fraternidad entre clientes y empleados se hace más evidente. Tres caipirinhas más tarde, René ya había salido de detrás de la barra para venir a sentarse junto a madame Longstaffe, mientras que Gladys y Karel improvisaban en la pista un dúo. La canción elegida fue una de Bola de Nieve que, en la versión instrumental de los hermanos Gutiérrez, tenía un aire entre cadencioso y santiaguero que encantó a la vidente. Después de esta interpretación, madame Longstaffe le preguntó a Karel su nombre y éste se lo dijo; también lo invitó a unirse a ella para saborear un licor de su tierra brasilera.

Se llama cacha ç a; pruébalo, es magnífico para mejorar la interpretación melódica.

Y en efecto, Karel comprobó su eficacia: minutos más tarde madame Longstaffe y él eran el centro de atención de los empleados del Juanita Banana. Madame estaba sentada en una alta banqueta mientras que Karel, a su lado carraspeaba, preparando la voz para interpretar con sentimiento.

Si Néstor Chaffino hubiera tenido oportunidad de observar esta escena, sin duda habría podido añadir un argumento más a su teoría de que las casualidades no se vuelven coincidencias a menos que un testigo las ponga de manifiesto. Karel y madame Longstaffe pasaron una velada estupenda, cantando a dúo Aurora; Yo tenía que perder, En eso llegó Fidel, e incluso Garota de Ipanema en brasilero; pero como no se conocían de nada, ni uno ni otro pudieron imaginar que los unían amistades comunes. Ni siquiera los potentísimos poderes paranormales de madame hicieron la conexión. Con sus conocidos dones para la clarividencia, podía muy bien haber alertado a Karel sobre todos los acontecimientos que iban a sucederse al día siguiente en casa de los Teldi. Como sus antepasadas las brujas del sombrío bosque de Birnam, Longstaffe bien podía haber advertido a Karel sobre la inminente muerte de Néstor. También podría haberle avisado sobre las curiosas circunstancias en las que iba a producirse la muerte y, sobre todo, podría haber repetido el vaticinio que ya había hecho para Néstor y Carlos aquella tarde en que fueron a visitarla: Nada ha de temer Néstor Chaffino hasta que se confabulen contra él cuatro tes. En efecto, todo esto podía haberle confiado madame a Karel Pligh al tiempo que le explicaba cómo, en el éter, se preparaba una conjunción de extrañas fuerzas y de pequeñas infamias. Pero madame Longstaffe no dijo una sola palabra: tal vez porque estaba demasiado ocupada en enseñar al chico una bonita canción de Paquita la del Barrio, muy apropiada para cantar a dos voces.

Claro que, conociendo el talento de madame Longstaffe y su peculiar sentido del humor, tal vez estuviera intentando decirle algo al muchacho. En todo caso, la duda quedará flotando para siempre en el aire del Juanita Banana, como flota también hasta el día de hoy la letra de la canción, no cubana ni brasilera sino mexicana, que ambos cantaron a coro y abrazados con la voz rota de cachaca. Porque, acompañada por los hermanos Gutiérrez, uno a la guitarra y otro al piano, Marlene Longstaffe hizo repetir a Karel, hasta tres veces, el estribillo de esa famosa ranchera cantada por Paquita la del Barrio, que dice así:

Tres veces te engañé, tres veces te engañé, tres veces te engañé,

y después de esas tres veces, y después de esas tres veces,

no quiero volverte a ver…

5 ERNESTO Y ADELA EN EL ASCENSOR

La noche antes de salir hacia su casa de Las Lilas, Ernesto y Adela Teldi repasaban algunos detalles de la fiesta.

– Contando a los Stephanopoulos, somos treinta y tres en total, y esa cifra nunca me ha gustado -dijo Ernesto Teldi.

– ¿Porque a esa edad murieron Cristo… y Alejandro Magno… y también Evita Perón? -inquirió Adela-. No creo que deba preocuparte, pensé que eran otras tus supersticiones.

La conversación se desarrollaba por teléfono. El matrimonio Teldi ocupaba habitaciones contiguas en el hotel Palace, comunicadas por una puerta, pero ni uno ni otro atravesaba jamás esa vía discreta, coartada perfecta de tantos amoríos; bendita puerta, que sin duda se había ocupado de preservar las apariencias de muchas parejas clandestinas que, después de una tarde de amor, abandonaban el escenario cada uno por su lado y sin temores. En este caso, en cambio, la puerta servía para todo lo contrario: parecía unir, pero no se abría nunca, ya que los Teldi llevaban vidas paralelas. Las suyas eran como dos líneas viajando en el Tiempo, una al lado de la otra, que sólo habrían de juntarse en el infinito… o quizá un poco más cerca: las convenciones sociales los unirían seguramente en la misma sepultura, porque ése es el indeclinable final para todo matrimonio bien avenido. Y también para aquellas parejas que se son completamente indiferentes.

Читать дальше
Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Похожие книги на «Pequeñas infamias»

Представляем Вашему вниманию похожие книги на «Pequeñas infamias» списком для выбора. Мы отобрали схожую по названию и смыслу литературу в надежде предоставить читателям больше вариантов отыскать новые, интересные, ещё непрочитанные произведения.


Отзывы о книге «Pequeñas infamias»

Обсуждение, отзывы о книге «Pequeñas infamias» и просто собственные мнения читателей. Оставьте ваши комментарии, напишите, что Вы думаете о произведении, его смысле или главных героях. Укажите что конкретно понравилось, а что нет, и почему Вы так считаете.