Antonio Gala - El manuscrito carmesí

Здесь есть возможность читать онлайн «Antonio Gala - El manuscrito carmesí» весь текст электронной книги совершенно бесплатно (целиком полную версию без сокращений). В некоторых случаях можно слушать аудио, скачать через торрент в формате fb2 и присутствует краткое содержание. Жанр: Современная проза, на испанском языке. Описание произведения, (предисловие) а так же отзывы посетителей доступны на портале библиотеки ЛибКат.

El manuscrito carmesí: краткое содержание, описание и аннотация

Предлагаем к чтению аннотацию, описание, краткое содержание или предисловие (зависит от того, что написал сам автор книги «El manuscrito carmesí»). Если вы не нашли необходимую информацию о книге — напишите в комментариях, мы постараемся отыскать её.

Premio Planeta 1990
En los papeles carmesíes que empleó la Cancillería de la Alhambra, Boabdil -el último sultán- da testimonio de su vida a la vez que la goza o la sufre. La luminosidad de sus recuerdos infantiles se oscurecerá pronto, al desplomársele sobre los hombros la responsabilidad de un reino desahuciado. Su formación de príncipe refinado y culto no le servirá para las tareas de gobierno; su actitud lírica la aniquilará fatídicamente una épica llamada a la derrota. Desde las rencillas de sus padres al afecto profundo de Moraima o Farax; desde la pasión por Jalib a la ambigua ternura por Amín y Amina; desde el abandono de los amigos de su niñez a la desconfianza en sus asesores políticos; desde la veneración por su tío el Zagal o Gonzalo Fernández de Córdoba al aborrecimiento de los Reyes Católicos, una larga galería de personajes dibuja el escenario en que se mueve a tientas Boabdil el Zogoibi, el Desventuradillo. La evidencia de estar viviendo una crisis perdida de antemano lo transforma en un campo de contradicción. Siempre simplificadora, la Historia acumuló sobre él acusaciones que se muestran injustas a lo largo de su relato, sincero y reflexivo. La culminación de la reconquista -con sus fanatismos, crueldades, sus traiciones y sus injusticias- sacude como un viento destructor la crónica, cuyo lenguaje es íntimo y apeado: el de un padre que se explica ante sus hijos, o el de un hombre a la deriva que habla consigo mismo hasta encontrar -desprovisto, pero sereno- su último refugio. La sabiduría, la esperanza, el amor y la religión sólo a ráfagas le asisten en el camino de la soledad. Y es ese desvalimiento ante el destino lo que lo erige en símbolo válido para el hombre de hoy. Esta novela obtuvo el Premio Planeta 1990.

El manuscrito carmesí — читать онлайн бесплатно полную книгу (весь текст) целиком

Ниже представлен текст книги, разбитый по страницам. Система сохранения места последней прочитанной страницы, позволяет с удобством читать онлайн бесплатно книгу «El manuscrito carmesí», без необходимости каждый раз заново искать на чём Вы остановились. Поставьте закладку, и сможете в любой момент перейти на страницу, на которой закончили чтение.

Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

un musulmán tránsfuga los puso sobre aviso. ya medianoche, con el frío en los huesos, en un paraje boscoso, los sorprendieron descuidados don gonzalo de córdoba y el que ya era su íntimo amigo, don martín de alarcón. saliendo de las acechanzas tendidas en los pasos precisos, con gran vocerío, se lanzaron contra ellos de frente y por detrás, y los derribaron y prendieron, y los condujeron a alcalá la real.

algo después engrosó las fuerzas fronterizas con las suyas el marqués de villena, que vino a visitar a su cuñado tendilla y a su hermana, llegada desde torredonjimeno, donde pasaba la estación, con lo que se acrecentó su atrevimiento; realizaron incursiones hasta el límite mismo de granada, y nos quemaron los almiares y las mieses en las eras, amontonadas desde la recolección.

las vimos arder asomados a nuestras ventanas, entre el griterío de las mujeres, con lágrimas de rabia.

pero yo prohibí, bajo pena de muerte, la salida, porque sospeché que semejante provocación era una trampa.

don gonzalo, por distraerse, como si con sus correrías me mandase recuerdos, buen conocedor de la zona como era, trababa emboscadas y saltaba con sus compañías ocultas sobre nuestros soldados o pastores, arrebatándonos los rebaños, como nosotros los suyos en otras ocasiones. yde este modo, entre avances y retrocesos, entre pérdidas y ganancias, entre menudas aventuras -que disminuían el número de mis caballeros lenta pero continuamente- desfilaba el invierno.

entretanto yo, con mis más próximos ayudantes, organizaba a ciegas lo que había de ser la campaña que se avecinaba. pedía a dios que sus diferencias con los franceses se alargaran para apartar de nuestras tierras a los ejércitos cristianos; pero mis oraciones se desvirtuaban con la certidumbre de que ni un milagro de los que considero tolerables los apartaría definitivamente. igual que las estaciones se turnan con puntualidad, así las ofensivas cristianas se habían sucedido ante nuestras murallas; no quedaba más que una.

consciente de ello, con un tesón que a mí mismo me asombraba hasta dudar de si me había contagiado del falso optimismo que sembraba en los demás, dirigí el abastecimiento, la distribución y almacenaje de víveres, el recuento, limpieza y reparación de las armas, los ejercicios de la tropa, y todos los quehaceres de las jornadas normales. pero con la misma reserva con que se rodean de una apariencia cotidiana los últimos momentos de alguien que nosotros, mejor que nadie, sabemos que se muere. yaún me sobraba algo de tiempo, antes de que expiraran los breves días del invierno, para recobrar en mis libros un caedizo sosiego con el que enmascarar tal agonía.

nada ocurrió en esos seis meses que merezca una especial mención; o sea, fueron meses venturosos. ni el amor de moraima alcanzó los excesos de porcuna, ni la salud del pequeño yusuf nos inquietó. sólo en inevitables circunstancias, cuando la realidad nos agredía con sus rejones, escuchaba el suspiro de moraima; sin que me dijera nada, entendía que echaba de menos la mirada y la risa de ahmad. que nuestro primogénito se hallara en poder de quienes nos amagaban el pan y el agua y el aire, era una desgracia demasiado ostensible.

sin embargo, repito que a todo, hasta a la ausencia de lo que más ama, el hombre se habitúa. una prueba viva me la daba farax: se recuperaba de su desconsuelo; recogía la vida como un trofeo de su juventud; se recreaba con los entrenamientos; se resarcía con mi amistad y con su entrega a mí. la primera vez que le oí reír a carcajadas fue un día de diciembre en que, al salir de la sala del consejo, aben comisa, que bajaba un escalón mientras hablaba con el caisí que iba tras él, se pisó la falda, llegó trastabillando hasta la fuente del patio, y allí se cayó cuan largo era. farax se quedó colgado de su carcajada, sorprendido él mismo, mirándome con azoramiento.

enhorabuena -le dije-. no te has olvidado de reír.

él intentó recomponer su cara de tristeza, pero algo esencial había cambiado. una tarde me confesó:

tú eres mi rey en todos los sentidos. junto a ti he recuperado con creces cuanto me había sido arrancado. te pertenezco, señor.

hay un sentido en el que no me gustaría ser tu rey: justamente en el que lo soy para los otros.

pensé en jalib, y una leve niebla enturbió la mañana. no tardó en disiparse.

llegó la primavera, y su dulzura agotó nuestra posibilidad de seguir engañándonos. donde estuvieran, los granadinos se quedaban inmóviles de pronto, mirando el horizonte. subían a los miradores, se asomaban a las murallas y oteaban por si veían acercarse una polvareda, o afinaban el oído por si escuchaban aquello que temían.

para un pueblo que aguarda a su enemigo, la primavera es la estación mortal.

fue el 22 de abril. ala sazón de verdear los trigos, desde alcalá la real fernando entró en la vega. después de estragar la tierra y de asolar las alquerías, marchó al valle de lecrín, que relucía lo mismo que un espejo feliz, y destruyó, mató o cautivó a cuanto había vivo en él. cuando lo vimos regresar a la vega, sin ponernos de acuerdo, todos supimos que era para quedarse. en la alquería del gozco asentó sus reales. traía una armada no menor de 40 mil peones y de 10 mil caballeros, bien provista de lo preciso para asegurar un triunfo rápido. su aparición enmudeció a granada.

allí estaba, delante de nosotros -como un testigo de nuestra debilidad, como un reproche por nuestros errores, como un emisario que aún no ha decidido exponer su mensaje-, aquel campamento que llenaba los campos. los pabellones de distintos tamaños y colores, las tiendas, las cabañas, los grandes establos, los grandes almacenes, los estandartes, las banderas: una ciudad construida sólo para vencer, para aguardar sin prisas. porque el modo más eficaz de conquistar una ciudad amurallada es cercarla por hambre. ya estaban arrasados los alrededores, desbaratadas las cosechas, desecados los pozos, trizadas las acequias; bastaba incomunicar las puertas de granada, cortar los caminos que descendían de las alpujarras, interceptar a quienes pudieran tendernos una ayuda. sin prisas; para esperar se había instalado aquella ciudad de lonas y enramadas: una ciudad a la que se bautizó con el potente nombre de santa fe para darle con él un mayor cimiento y compromiso. en ella, por las noches, que en la granada de otro tiempo sólo invitaban a la pereza y al amor, por las noches embalsamadas, desde los terrados veían los granadinos millares de hogueras encenderse. yoían, o creían oír, las risotadas de la soldadesca, los cánticos con que rememoraban sus tierras, las danzas y las músicas. yoían, o creían oír, aquella otra música más delicada y cortesana de las recepciones regias, cuyo ceremonial se mantenía allí igual que en los palacios, para imbuir en todos la seriedad y firmeza de la espera. yoían el jubiloso alboroto de los festejos en los días de fiesta, los torneos, las bulliciosas diversiones. y, como un contrapunto, las voces de las vigilancias y el grito de los centinelas. para recordarnos que todo aquello estaba, en función nuestra, despierto y al acecho, lo mismo que una fiera agazapada que se finge distraída antes de dar su salto.

Читать дальше
Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Похожие книги на «El manuscrito carmesí»

Представляем Вашему вниманию похожие книги на «El manuscrito carmesí» списком для выбора. Мы отобрали схожую по названию и смыслу литературу в надежде предоставить читателям больше вариантов отыскать новые, интересные, ещё непрочитанные произведения.


Отзывы о книге «El manuscrito carmesí»

Обсуждение, отзывы о книге «El manuscrito carmesí» и просто собственные мнения читателей. Оставьте ваши комментарии, напишите, что Вы думаете о произведении, его смысле или главных героях. Укажите что конкретно понравилось, а что нет, и почему Вы так считаете.