Uno de los aspectos clave del programa es la transferencia progresiva de la responsabilidad, donde se plantea un mecanismo que propicia el desempeño autónomo y el desarrollo de la autorregulación.
La producción escrita requiere también de una enseñanza interactiva, en la cual el educador guía a sus estudiantes en la planificación, el desarrollo y la evaluación del trabajo realizado y que se aplica en el programa a través de los elementos de escritura interactiva y escritura independiente.
Los elementos de lectura y escritura presentados se complementan con la utilización del ambiente del aula como un recurso para el aprendizaje y con la implementación de centros de aprendizaje.
Este marco de enseñanza y aprendizaje se aplica de manera transversal en todos los cursos, ajustando el tipo de texto utilizado y su complejidad al nivel requerido en cada uno de ellos y tomando en cuenta la diversidad de los alumnos/as de cada curso y los aprendizajes esperados (Swartz, Shook y Klein, 2003). Una vez que se ha alcanzado el desempeño independiente en un determinado nivel, el educador inicia esta secuencia de elementos nuevamente, en un nivel de mayor complejidad.
Un último aspecto importante del programa tiene relación con el trabajo con los profesores, por cuanto se “trabaja con ellos” en la búsqueda compartida de estrategias que favorezcan el cambio en el aula para lograr mejores aprendizajes, esto con una modalidad de asesoramiento que busca potenciar la autorreflexión de su práctica pedagógica y el progreso en su desarrollo profesional.
Según Fullan y Hargreaves (1997), los principales obstáculos para el cambio tienen que ver con la sobrecarga de tareas de los docentes, así como con las altas exigencias y expectativas que se tienen de su tarea. El aislamiento en que se desarrollan las funciones docentes limita el acceso a ideas nuevas y mejores soluciones a los problemas a los que se enfrenta el profesor/a. Estos autores plantean que la competencia docente es desaprovechada, al no tener las oportunidades para compartir su trabajo con colegas y directivos de la institución.
“Muchos docentes son muy eficaces. Su problema es la falta de acceso a otros docentes. Este acceso significaría que llegarían a ser aún mejores si compartieran su experiencia. Muchos otros docentes son competentes, pero mejorarían considerablemente si estuvieran en un ambiente más cooperativo”. (p. 31)
Siguiendo con esta línea, el programa Aprendizaje Inicial de la Lectura, Escritura y Matemática AILEM propone un proceso de fortalecimiento del equipo docente y directivo de las escuelas, basado en el establecimiento de una relación de colaboración que busca promover la capacidad profesional de la institución educativa para tomar decisiones pedagógicas adecuadas al logro de los aprendizajes esperados.
Desde esta perspectiva, se trabaja con los equipos docentes en el desarrollo de sus competencias pedagógicas y capacidad para establecer dinámicas de trabajo colaborativo permanente, como estrategia fundamental de desarrollo futuro de las escuelas. De este modo, es fundamental el involucramiento activo del equipo de gestión para crear y garantizar el seguimiento, apoyo y evaluación de resultados, así como las condiciones necesarias para el mejoramiento. En el marco del programa propuesto, el eje de los cambios organizacionales esperados ocurre simultáneamente en el ámbito pedagógico y en el institucional.
Todas las estrategias de desarrollo profesional propuestas buscan transformar a cada escuela en una comunidad profesional de aprendizaje, caracterizada por una cultura de apertura y de trabajo colaborativo entre docentes, sustentada por el equipo de gestión y orientada al mejoramiento de los aprendizajes de los alumnos/as, a través del acompañamiento del equipo asesor a los docentes y a los equipos directivos siguiendo el principio del traspaso progresivo de la responsabilidad sobre el trabajo profesional, utilizando el mismo mecanismo que se plantea para el paso del control desde el profesor/a hacia los alumnos/as.
Aprender a aprender implica la capacidad de reflexionar en la forma en que se aprende y actuar en consecuencia, autorregulando el propio proceso de aprendizaje mediante el uso de estrategias flexibles y apropiadas que se transfieren y adaptan a nuevas situaciones. Monereo, 1994. (p. 114)
1.2 Gestión del aprendizaje en el aula
Uno de los propósitos de la implementación del programa es el cambio y la innovación en la forma de enseñar en el aula, de manera que los estudiantes tengan verdadera participación en su aprendizaje y el profesor/a se transforme en un mediador de calidad a través del fortalecimiento de sus habilidades pedagógicas y la incorporación de los siguientes elementos clave para el logro de mejoras:
Transferencia progresiva de la responsabilidad.
Ambiente físico como un recurso para el aprendizaje.
Evaluación sistemática de los aprendizajes, como retroalimentación para la toma de decisiones pedagógicas en el aula.
Rutinas pedagógicas.
Estrategias para la lectura y escritura.
1.2.1Transferencia progresiva de La responsabilidad El rol del educador
El mecanismo de transferencia progresiva de la responsabilidad permite que en las situaciones de aprendizaje, en un comienzo, el educador realice la mayor parte del trabajo; conforme el estudiante se vuelve más diestro, el profesor/a va retirando el andamiaje con el objeto de que aquél se desenvuelva en forma independiente, logrando de ese modo el límite superior de ejecución que se pretende alcanzar. La clave es asegurarse de que el andamiaje mantiene al alumno en la Zona de Desarrollo Próximo y que se modifica en la medida en que éste desarrolla sus capacidades.
“El profesor/a gradúa la dificultad de las tareas y proporciona al alumno los apoyos necesarios para afrontarlas, pero esto sólo es posible porque el alumno, con sus reacciones, indica constantemente al profesor/a las necesidades y su comprensión de la situación”. (Coll, 1990, p. 450).
Este principio se traduce directamente en las estrategias del Programa AILEM, lo que puede observarse en el siguiente esquema:
1.2.2Importancia del ambiente para el aprendizaje El aula como recurso de aprendizaje
La sala de clases es más que el simple fondo del escenario en que se trabaja; se constituye en un elemento vital que favorece o dificulta el aprendizaje en los estudiantes. La ambientación que se construye influye directamente en las actividades y actitudes de las personas que interactúan ahí dentro, lo que tiene impacto directo en el aprendizaje de los alumnos/as.
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