Javf MzEnriquez - Eterno amanecer

Здесь есть возможность читать онлайн «Javf MzEnriquez - Eterno amanecer» — ознакомительный отрывок электронной книги совершенно бесплатно, а после прочтения отрывка купить полную версию. В некоторых случаях можно слушать аудио, скачать через торрент в формате fb2 и присутствует краткое содержание. Жанр: unrecognised, на испанском языке. Описание произведения, (предисловие) а так же отзывы посетителей доступны на портале библиотеки ЛибКат.

Eterno amanecer: краткое содержание, описание и аннотация

Предлагаем к чтению аннотацию, описание, краткое содержание или предисловие (зависит от того, что написал сам автор книги «Eterno amanecer»). Если вы не нашли необходимую информацию о книге — напишите в комментариях, мы постараемся отыскать её.

¿Alguna vez te has preguntado cómo vas a morir? ¿Qué va a ocasionar tu muerte? Ese momento llega cuando menos te lo esperas, pero ¿que pasaría si al morir descubres que en realidad no mueres, sino que quedas en un mundo increíble y de total oscuridad? En esta historia la muerte es solo el principio. El amor, la traición y la eternidad serán los principales elementos que te llevarán a una aventura en un nuevo mundo y en una vida totalmente diferente. Amarás la vida que perdiste, extrañarás a tu familia y añorarás aquello que ya no tendrás. Te sumergirás en la espera de un amanecer que, tal vez, nunca llegará.

Eterno amanecer — читать онлайн ознакомительный отрывок

Ниже представлен текст книги, разбитый по страницам. Система сохранения места последней прочитанной страницы, позволяет с удобством читать онлайн бесплатно книгу «Eterno amanecer», без необходимости каждый раз заново искать на чём Вы остановились. Поставьте закладку, и сможете в любой момент перейти на страницу, на которой закончили чтение.

Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Me dirigí a mi cuarto, subí despacio para no hacer ningún ruido que despertara a mis padres. Entré a mi cuarto y encendí la luz. Miré a través de la ventana la silenciosa noche, se veía bastante apacible. Las luces se veían opacas bajo la neblina que cubría la ciudad con su blanco manto. Miré sus calles desiertas. Verdaderamente terrorífico. Bajé las cortinas y procedí a acostarme. A pesar de que había dormido toda la tarde, aún tenía sueño. Ya eran cerca de las doce de la noche.

Apagué la luz y cerré los ojos, concentrándome en dormir, pero no fue así. Mi mente se cubrió de dudas e incertidumbre. Esta vez no era sobre el extraño sueño de la noche anterior, sino sobre Nathaly. ¿Por qué estaba comportándose de esa manera? ¿Qué ocultaba? ¿Acaso me había mentido con lo de su mamá para no verme? ¿Por qué no contestaba el teléfono? ¿A qué se refería Daniel con lo de los dos meses? ¿Acaso algún tipo de apuesta? Pero ¿sobre qué?

Mil interrogantes aparecieron, desgarrando el alma; como filosas garras de un tigre sobre la sensible piel de su presa. Tenía que hablar con ella, tenía que darme muchas explicaciones. Solo ella tenía las respuestas a todas las interrogantes que había. No podía conciliar el sueño. Solo daba vueltas en la cama, de un lado a otro. Todo indicaba que iba a ser una larga noche, pero una dulce voz en mi inconsciencia me arrullaba, relajando cada pequeño musculo de mi cuerpo. No me pregunté qué pasaba o qué era esa voz; solo me dejé llevar por la dulce melodía de cuna en mi inconsciencia. Mañana tendré mucho tiempo para pensar, así que accedí y me quedé profundamente dormido.

Durante el resto de la noche no desperté, sino hasta el amanecer. A diferencia del día anterior, desperté temprano, a las siete de la mañana, y bastante relajado. No hubo pesadilla alguna o rastro del sueño de la otra noche. Me levanté de la cama y fui a encender el calentador del baño. Un regaderazo me caería muy bien. Mientras se calentaba el agua, me puse a hacer un poco de ejercicio. Había descuidado la rutina ya varias semanas y me hacía falta ejercitar los músculos. No quería perder lo ganado, ya que me había costado muchísimo.

Terminé de realizar las cinco rutinas de quince repeticiones cada una, busqué mi ropa y me dirigí a la regadera. Solo por curiosidad, me detuve frente al espejo para ver si mi piel o mis ojos estaban como la imagen que se había reflejado la mañana anterior. Pero no, mi piel seguía como siempre. Tal vez Fabián tenía razón, ya pronto cumpliría los dieciocho años; algunos cambios tendrían que ocurrir. Así que ya no le di mucha importancia a lo ocurrido y entré a la regadera.

Sentir el agua sobre mi piel me provocó una extraña sensación. Acaricié mi pecho con la yema de mis dedos y sentí como si una descarga de corriente eléctrica recorriera todo mi cuerpo. Un extraño deseo invadió mi ser, como si todo estuviese conectado en una misma sintonía, despertando algo más que mi curiosidad. Una sonrisa de oreja a oreja cubrió mi rostro. Sabía que todo esto era normal, pero creo que a los dieciocho iba a ser peor. Ese cambio llegó bastante inesperado. Solté una carcajada.

Salí del baño, me vestí con la ropa que había sacado del closet —un pants y una playera sport— y mis tenis viejos. Me habían gustado tanto que, a pesar de que ya estaban agujerados, había decidido no tirarlos aún. Salí de mi cuarto, bajé las escaleras y me dirigí a la cocina donde mi madre preparaba el desayuno.

—Buenos días. ¿Qué desayunaremos hoy? —pregunté.

—Huevos revueltos —dijo mamá.

Puse cara de desaprobación, ya que no se me apetecían los huevos; pero no dije nada.

Tomé la caja de cereal y serví un poco. Luego vacié un poco de leche, corté un poco de fruta y me dirigí a la sala para ver la televisión. Estaba por terminar el noticiero y se escuchó la última noticia:

—Asesinan a tigres en el African Safari de Tecamalucan, Puebla. Esta mañana los cuidadores encontraron tres tigres muertos en sus jaulas. El reportaje con nuestro corresponsal Juan Carlos. Adelante, Juan.

―Así es, amigos del auditorio. Esta mañana fueron encontrados tres tigres blancos muertos dentro de sus jaulas. Los cuidadores no se explican tal suceso. Y es que, quienes cometieron semejante atrocidad deben estar completamente locos, ya que los animales presentan dos pequeños orificios en el cuello y prácticamente ni una sola gota de sangre. Las autoridades sospechan que esta atrocidad fue cometida por algún tipo de secta con motivo de algún ritual. Pero lo más sospechoso es que ninguno de los cuidadores se dio cuenta y no se encontró ninguna huella del culpable. Reportando desde Tecamalucan, Puebla, para FC Noticias.

—¡Vaya que el mundo está cada vez más loco! ¿Quién podría ser capaz de cometer semejante atrocidad? —pensé en voz alta, lo suficiente como para que mamá me escuchara.

—Alguien sin oficio y sin nada mejor qué hacer —dijo mamá—. Hay mucha gente así, hijo. Hoy en día hay que tener cuidado hasta de la gente con la que convives.

—¿Y papá no piensa bajar?

—Tu padre fue al pueblo por unas cosas que le faltan para la protección de las ventanas.

—¿Tan temprano que no me pudo esperar? Yo le hubiese acompañado —dije algo indignado.

Cuando él estaba aquí, trataba de pasar el mayor tiempo posible con él. Además, ya pronto regresaría a trabajar y lo vería solo cada quince días.

—Ya lo conoces. Además, en la tarde saldrá de caza con su amigo Carlos así que debe apurarse si quiere terminar hoy.

—¡Oye, mamá! Cambiando de tema, ¿qué sabes de los extranjeros que llegaron ayer al pueblo?

— ¿Cuáles? No me he enterado, hijo. ¿Quién te dijo eso?

—El chavo de los discos. Ayer cuando acompañé a papá por el material para la reparación del garaje, pasé por la tienda y me dijo habían llegado cinco personas al pueblo. Dice que llegaron en la madrugada. Pero lo que me sorprendió fue que se están quedando en la cabaña abandonada cerca del bosque. ¡Qué extraño! ¿No crees?

—Pues sí, pero son turistas. A lo mejor de esos aventureros a los que les gustan las aventuras extremas o algo así.

—Tienes razón. Para qué preocuparse. Mejor desayunemos; ya tengo hambre.

La mañana transcurrió rápidamente. Papá regresó, y después de desayunar, le ayudé a colocar las protecciones en las ventanas. Yo había hecho planes para esta tarde, así que me quedaría en casa con mamá, mientras papá iba de cacería con su amigo.

Durante toda la tarde me la pasé acostado en el sofá, frente al televisor, viendo películas. Bueno, a medias, porque me quedé profundamente dormido. Cuando desperté, mamá preparaba la cena y papá ya se había ido de cacería. Fabián no había llamado, seguro había salido con su familia a algún lado.

Subí a mi cuarto y, sobre la cama estaba mi uniforme ya planchado, listo para ir al colegio la mañana siguiente. Aunque no podía decir los mismo de mi mochila; todos los libros, cuadernos y lapiceros estaban regados sobre el sofá, y la mochila debía estar tirada por algún rincón de la habitación.

Конец ознакомительного фрагмента.

Текст предоставлен ООО «ЛитРес».

Прочитайте эту книгу целиком, купив полную легальную версию на ЛитРес.

Безопасно оплатить книгу можно банковской картой Visa, MasterCard, Maestro, со счета мобильного телефона, с платежного терминала, в салоне МТС или Связной, через PayPal, WebMoney, Яндекс.Деньги, QIWI Кошелек, бонусными картами или другим удобным Вам способом.

Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Похожие книги на «Eterno amanecer»

Представляем Вашему вниманию похожие книги на «Eterno amanecer» списком для выбора. Мы отобрали схожую по названию и смыслу литературу в надежде предоставить читателям больше вариантов отыскать новые, интересные, ещё непрочитанные произведения.


Отзывы о книге «Eterno amanecer»

Обсуждение, отзывы о книге «Eterno amanecer» и просто собственные мнения читателей. Оставьте ваши комментарии, напишите, что Вы думаете о произведении, его смысле или главных героях. Укажите что конкретно понравилось, а что нет, и почему Вы так считаете.

x