Dilema Dilema ¿Cómo es que el corazón se llena cuando amas, y por qué se niega a quedarse vacío otra vez? La confusión me invade y quiere secuestrar mis sentimientos. No comprende cómo pudiste adivinarme, no una vez, sino mil veces, y ahora desapareces, como si fueras polvo en medio de la brisa… A lo mejor en algún breve momento, nuestras mentes estuvieron conectadas, solo por casualidad.
Noche seis Noche seis Esta noche estoy insoportablemente desquiciada. He amarrado mi cordura al pie de la cama. Me lleno de ansiedades, de preguntas sin respuestas, de dudas… Si tan solo hubiese desviado la mirada y te hubiese negado ese beso. Si tan solo no te hubiese dejado entrar en mi vida y dejado ser dueño de mis sentimientos… Hiciste que te mirara, hiciste que te admirara, hiciste que te amara, para al final escurrirte en tu cobardía. Te di mi corazón completo, tú me lo devolviste en partes que aún no he podido juntar. Necesito más papel, porque podría adelantar varias noches más de las que me acechan con sus insomnios. Trato de controlar mi locura, por si un día te vuelvo a encontrar, y así puedas reconocer el brillo de los ojos que te vieron como otros no supieron, aunque sea un tenue brillo, enterrado entre toda esta demencia.
Corazón desangrado Corazón desangrado Dejé mi corazón allí, donde te vi por última vez. Ahí quedó abatido y desangrado, agonizando con todo ese amor contenido. No he podido buscarlo, porque apenas puedo acordarme el camino, no tengo idea cómo hacer para regresar. Fue ese beso, el más corto de mi vida, y el más letal… En ese segundo supe que estaba perdida. Que ya no habría salida. No debiste hacerlo, no debían acercarse tus labios a los míos.
Noche siete Noche siete Hoy estoy tan demente o más que ayer. Con una vehemencia que podría enmarañar toda la habitación cual heroína con súper poderes. Estoy en mi nube de ilusiones luminosas que no saben distinguir lo posible de lo imposible. Lo que en verdad pasó de lo que no. Solo piensan en que las almas que se encuentran deben escuchar sus confesiones, seguir sus impulsos, caminar a lo singular de la vida, darse una oportunidad. Rozar los cuerpos y hablar en silencio con sus voces acalambradas de tanto extraviar las palabras. Entregarse lo que tengan, y amarse. Confundida. No eres lo que necesito ahora. No te quiero rondando mi mente. Eras lo que necesité en otro momento, ahora… tan solo quisiera alguien que pueda devolverme la cordura.
Dueles Dueles Cómo duele recordarte… Cómo duele este deseo de tocarte. Olvidarte… ¿lo quiero? Aún no lo sé, pero dueles en la mente, en la piel, en las ganas: dueles en todo mi ser… Si te olvido ya no habrá más poesía porque habré perdido esto, lo que generas, que me hace escribirte aunque jamás lo leas. Estas letras tienen la magia de llevarme a soñar despierta con tus ojos y olvidar cuán lejos estás. Mi corazón late con tanta fuerza que se quiere abrir todo mi pecho. Pero luego viene la calma, que me recuerda que ya mi pecho estuvo expuesto y fue casi mortal.
Noche ocho Noche ocho ¿Que si te quiero? Cada uno de los segundos que son devorados por mis insomnios, lo hago. Aunque me lo niegue, aunque pelee contra ello, aunque no quiera hacerlo. Cada vez que te pienso y siento este palpitar en mi pecho, es como si creciera el amor más y más, aun a pesar de la angustia… Porque te quiero con todo lo que tengo en mis adentros, y te miro como tú mismo desearías mirarte. Desde adentro, como solo se hace cuando se pone el alma…
Demencia y delirio Demencia y delirio En tus brazos se fue mi vergüenza y se perdieron parte de mis miedos. En tu olvido se ha ido parte de mi alma… En tu piel se envolvió mi cordura y nació mi delirio, en medio de esas noches de infinita demencia. Le fui infiel a mi consciencia aceptando besos de unos labios que no eran míos, pero que fingían serlo y manipularon con bajeza mis sentidos, con aquella frialdad tempestuosa que me llevó a naufragar, como, en el mar, un pequeño velero.
Noche nueve
Recuerdos
Noche diez
Despistada
Noche once
Nulos instintos
Noche doce
De la osadía al insomnio
Noche trece
Morir lento
Noche catorce
Amar sin permiso
Noche quince
Corazón, vuelve a latir
Noche dieciséis
Amores que aturden
Noche diecisiete
Perdida en tu abismo
Noche dieciocho
Lluvia
Noche diecinueve
Caos
Noche veinte
Tatuaje
Noche veintiuno
El vacío de mi alma
Noche veintidós
Tarde
Noche veintitrés
Su mirada
Noche veinticuatro
Alma rota
Noche veinticinco
Un loco amor
Noche veintiséis
Versos de mi alma
Noche veintisiete
Frío
Noche veintiocho
Recordar tu recuerdo
Noche veintinueve
Efecto mariposa
Noche treinta
Dolor
Noche treinta y uno
Buscando lo inexistente
Noche treinta y dos
Mi intención no era sincera
Noche treinta y tres
Ebria de ti
Noche treinta y cuatro
Corazón vacío
Noche treinta y cinco
Musa de mis letras
Noche treinta y seis
Utopía
Noche treinta y siete
Cuando faltas
Noche treinta y ocho
Anhelarte
Noche treinta y nueve
En llamas
Noche cuarenta
Amor a ciegas
Noche cuarenta y uno
Un corazón dividido
Noche cuarenta y dos
Fantasías
Noche cuarenta y tres
Te guardaré en el alma
Noche cuarenta y cuatro
Silencios
Noche cuarenta y cinco
Cárcel para un corazón
Noche cuarenta y seis
Incoherente
Noche cuarenta y siete
Bajo la luna
Noche cuarenta y ocho
Historia a medias
Noche cuarenta y nueve
Interminable agonía
Noche cincuenta
Lejos
Noche cincuenta y uno
Falsa intuición
Noche cincuenta y dos
Letargo
Noche cincuenta y tres
Inalterable recuerdo
Noche cincuenta y cuatro
Calma
Noche cincuenta y cinco
Mi sonrisa
Noche cincuenta y seis
Alegoría a las almas sin destino
Noche cincuenta y siete
Tú, un gran enigma
Noche cincuenta y ocho
Libre
Noche cincuenta y nueve
Te regalo mis deseos
Noche sesenta
Tu último verso
Final de la historia
Agradecimientos
Sobre la autora
A Dios por traerme hasta aquí.
A mi hijo por ser quien me inspira
a seguir luchando mis batallas cada día.
A mi familia y a mis amigos sinceros.
A un amor fugaz.
“Como si se pudiese elegir el amor,
como si no fuera un rayo
que te parte los huesos”.
Julio Cortázar
Estas son las poesías de mis insomnios, de mis lunas de espera, de los días que han pasado nublados de nostalgia, de los cansancios que han descansado en tu recuerdo. En mis insomnios, mi alma lloró. En mis insomnios, mi alma te habló. No sé si la escuchaste, pero quiero pensar que sí y te fue imposible responder.
Читать дальше