3. Apologética presuposicionalista
Los autores presuposicionalistas parten de la base de que el cristianismo es verídico y posteriormente razonan a partir de dicho presupuesto. Argumentan que todo el mundo tiene presuposiciones básicas, incluso los escépticos en su equivocada cosmovisión atea. Por tanto, la misión del apologista cristiano consiste en presentar la verdad de la fe cristiana frente a la falsedad de cualquier otra cosmovisión opuesta a Jesucristo. A diferencia de las apologéticas clásica y evidencialista, el presuposicionalismo rechaza la validez de los argumentos tradicionales que pretenden demostrar la existencia de Dios, tales como el argumento cosmológico o el teleológico. De la misma manera, difiere también del uso que se le concede a la evidencia histórica. Si, para el apologista clásico, los acontecimientos históricos hablan por sí mismos o se interpretan a sí mismos en su propio contexto histórico, para el presuposicionalista no lo hacen, ya que todo hecho histórico se interpreta siempre dentro de una determinada cosmovisión. La historia solo puede entenderse a partir de puntos de vista particulares.
El Dr. Norman L. Geisler señala hasta cuatro tendencias distintas dentro del presuposicionalismo 18. Es decir, el presuposicionalismo de la revelación , que es mantenido por autores como el teólogo reformado holandés, Cornelius Van Til (1895-1987) 19. Este autor sostenía que para poder entender bien todas las cosas (el universo, la vida, la conciencia humana, el lenguaje, la historia, etc.) es necesario asumir que el Dios trino se ha revelado al ser humano en la persona humana y divina de Jesucristo, tal como enseña la Biblia. Ningún otro conocimiento sería posible si no se parte de dicha realidad trascendental. Van Til mantenía que la apologética cristiana no debe caer en el error de aceptar la lógica secular como la única herramienta determinante para juzgar la verdad. Muchas afirmaciones de la fe son contrarias a la lógica humana. Desde la doctrina de la Trinidad hasta los milagros realizados por Jesús constituyen realidades que no pueden ser explicadas mediante la razón. ¿Significa esto que sean falsas o no ocurrieran en realidad? Por supuesto que no. Luego entonces, la fe en la Revelación conduce al descubrimiento de la verdad. La cristiandad no puede renunciar a la fe, ni dar por cierto ningún supuesto ideológico que prescinda de Dios.
En segundo lugar, está la tendencia racional (presuposicionalismo racional) del filósofo presbiteriano, Gordon H. Clark (1902-1985) y de su discípulo, Carl F. H. Henry (1913-2003), quienes apelan a la ley de la no contradicción para argumentar que, si realmente Dios se ha revelado en la Escritura y por tanto el cristianismo es verdadero, todas las demás ideologías que se opongan a él serán falsas por definición. Sería una contradicción de términos que no fueran. Las cosmovisiones contrarias presentan contradicciones internas, mientras que la fe cristiana es ideológicamente consistente.
La tercera tendencia es la consistencia sistemática del teólogo bautista y presidente del Seminario Teológico Fuller en Pasadena (California), Edward John Carnell (1919-1967) y de su discípulo, Gordon R. Lewis (1927-2016). Igual que sus colegas del presuposicionalismo racional, creen que la apologética cristiana debe ser racionalmente coherente y, además, satisfacer las necesidades existenciales del ser humano. Según su opinión, únicamente el cristianismo satisface todas estas condiciones, por lo que es el único verdadero frente a todos los demás sistemas falsos que se le oponen.
Por último, está el presuposicionalismo práctico del teólogo presbiteriano, Francis A. Schaeffer (1912-1984), quien estableció la comunidad cristiana L’Abrí en Suiza, en la que, junto a su esposa, recibían a intelectuales interesados en el cristianismo durante los años 60 y 70 del pasado siglo. Se trata de una variante de la consistencia sistemática. Una de sus aportaciones más singulares es, como su nombre indica, de carácter práctico o vivencial. Para saber si una ideología o sistema de pensamiento es verdadero o falso, bastaría con llevarlo a la práctica. Si puede ser vivido de manera satisfactoria por las sociedades humanas, produciendo realización y bienestar personal, debe considerarse como ideología verdadera. En caso contrario, tiene que rechazarse porque se trata de un sistema falso. Esto último es lo que ocurre precisamente con todas las ideologías no cristianas imposibles de vivir en la práctica.
Las críticas al presuposicionalismo en general han sido numerosas. Por ejemplo, desde la apologética clásica, se ha cuestionado su rechazo de los argumentos tradicionales en favor de la existencia de Dios. También la apologética histórica o evidencialista ha defendido la neutralidad de los acontecimientos históricos contra la postura presuposicionalista que afirma que estos no son neutros sino que dependen siempre de alguna cosmovisión que los interpreta a su manera. Y, en fin, desde el fideísmo se ha señalado que el presuposicionalismo de la revelación, no sería más que otra forma de fideísmo.
4. Apologética fideísta
El término “fideísmo” proviene del latín fide que significa “fe”. Los teólogos fideístas, por tanto, afirman que solo mediante la fe se pueden asumir correctamente las propuestas del cristianismo. La razón humana estaría impedida para hacerlo y suponen que esta siempre fracasará en sus argumentaciones apologéticas. Por tanto, se rechazan los clásicos argumentos para la existencia de Dios (cosmológico, teleológico, moral, etc.), así como las evidencias históricas y todo aquello que dependa de razonamientos humanos. El reformador Martín Lutero ha sido señalado como uno de los primeros teólogos pertenecientes a esta corriente. Según su opinión, comprender no es más que tener fe. En sus comentarios a la epístola a los romanos, escribe:
El entendimiento de que habla aquí el salmista es la fe misma, o el conocimiento de cosas que no se pueden percibir con la vista sino solo con la fe. Por eso es un conocimiento en lo oculto, porque tiene que ver con cosas que el hombre no puede conocer por sus propios medios . 20
De manera que únicamente por medio de la fe se pueden entender cosas como la Trinidad, la encarnación o la resurrección de Jesucristo. La mente humana está limitada para comprender tales misterios.
5. Apologética integral
Es un intento de recoger los aspectos más importantes de cada uno de los diferentes tipos de apologética. En vez de usar un único método para defender la fe frente a personas escépticas o que dudan, se procura dejar que las necesidades de cada persona sean las que determinen cuál o cuáles métodos emplear en cada caso. Francis Shaeffer lo explicaba así: No creo que haya un único sistema apologético que contemple las necesidades de todas las personas, así como no creo que haya una única manera de evangelizar que responda a las necesidades de todas las personas. La apologética debe modelarse sobre la base del amor por el otro como persona.21
2.Boa, K. D. 2011, ¿Qué es la apologética?, en “Biblia de Estudio de Apologética”, Holman Bible Publishers, Nashville, Tennessee, p. XX.
3.Dulles, A. 2016, La historia de la apologética, BAC, Madrid, p. 350.
4. Ibíd., p. 352.
5.Cayo Plinio Cecilio Segundo, Panegírico de Trajano y Cartas , Cartas XCVII y XCVIII, tomo II, Biblioteca clásica, tomo CLV, Texto en latín del rescripto de Trajano en: Blanco, V., Orlandis, J., Textos Latinos: Patrísticos, Filosóficos, Jurídicos , Ed. Gómez, 1954, Pamplona, p. 103.
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