Laura G. Miranda - Las otras verdades

Здесь есть возможность читать онлайн «Laura G. Miranda - Las otras verdades» — ознакомительный отрывок электронной книги совершенно бесплатно, а после прочтения отрывка купить полную версию. В некоторых случаях можно слушать аудио, скачать через торрент в формате fb2 и присутствует краткое содержание. Жанр: unrecognised, на испанском языке. Описание произведения, (предисловие) а так же отзывы посетителей доступны на портале библиотеки ЛибКат.

Las otras verdades: краткое содержание, описание и аннотация

Предлагаем к чтению аннотацию, описание, краткое содержание или предисловие (зависит от того, что написал сам автор книги «Las otras verdades»). Если вы не нашли необходимую информацию о книге — напишите в комментариях, мы постараемся отыскать её.

¿Hay temas en los que todos pueden TENER RAZÓN aun pensando en sentidos opuestos? ¿Puede una oportunidad inesperada UNIR las diferencias? ¿Es posible deconstruir el AMOR y volver a intentarlo?
Las otras verdades narra la vida de una mujer que, atrapada en un conflicto crucial con su pareja, encuentra la salida del laberinto de sus sentimientos y lo arriesga todo en favor de su decisión. A veces, la vida tiene otros planes y hay que dejarlos ser.

Las otras verdades — читать онлайн ознакомительный отрывок

Ниже представлен текст книги, разбитый по страницам. Система сохранения места последней прочитанной страницы, позволяет с удобством читать онлайн бесплатно книгу «Las otras verdades», без необходимости каждый раз заново искать на чём Вы остановились. Поставьте закладку, и сможете в любой момент перейти на страницу, на которой закончили чтение.

Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

–¿Hablaste con él? ¿Qué te dijo? Debe tener solución, los matrimonios atraviesan crisis –supuso una vez más.

–No. Casi no hablamos, llegué a casa en un horario en el que se supone que nunca regreso y estaba armando un bolso. Lo sorprendí, creí que viajaría por trabajo, pero no. Me evitó todo lo que pudo, ni siquiera me miraba –recordó–, luego solo dijo: “Se acabó el amor” y se fue sin mirar atrás. Una rubia lo esperaba al volante de su auto en marcha, en la puerta de casa.

Silencio.

–¿Se acabó el amor? ¿Así, nada más?

–Sí.

–¿Cuándo pasó esto?

–Hace una semana –coincidía con la alerta de María Paz. Sus hijas eran muy unidas–. Me dijiste que había viajado… –recordó.

–No pude decirte la verdad. Estuve muy mal… Estoy peor que al comienzo, en realidad.

Sus mecanismos de análisis fueron a parar al fondo de lo injusto que era todo. Un lugar de mierda: inmundicia. Excremento o situación que repugna .

Se reacomodó en el lugar que le tocaba y priorizó a su hija. Intentó aconsejarla. Por dentro, la indignación y la sorpresa se adueñaban de todo su ser.

–Hija, primero debes calmarte. No puedes enfrentar nada así.

–No puedo calmarme.

–Deberás hacerlo. Sabes bien que en todos nuestros logros y en lo que aprendimos de nuestros malos momentos, hubo algo común, “nunca nos resignamos y seguimos”, pero con calma –repitió–. Enfócate en eso. Esto se va a solucionar y él volverá –dijo sin pensar. ¿Era eso una opción? No tenía seguridad, otra vez suponía. Gran error–. Y si no lo hace, es él quien te pierde –agregó por las dudas.

–No es tan fácil, mamá…

–No dije que fuera fácil, digo que es la única salida. Cuando avanzas a pesar de los problemas, no hay horarios ni límites, solo existe entrega y honestidad. Jamás te rindes o desistes.

–¿Por qué no te rendiste cuando murió papá?

–Porque ustedes eran más importantes que mi dolor. Con el tiempo entendí que la vida decide y nunca debemos depender de nadie más. Yo sé que tu padre me espera en la eternidad, pero ustedes eran mi presente y me necesitaban. No pude desistir, rendirme, darme el lujo de una depresión. ¿Entiendes?

–Sí… –otra vez la maternidad primero. Vencedora.

–Tienes un negocio maravilloso, eres joven, inteligente, emprendedora, independiente. No serás ni la primera ni la última mujer que enfrente una crisis de pareja –afirmó. Internamente quería asesinar a Alejandro y después resucitarlo para escuchar la explicación que nunca había dado, y volverlo a matar, pero prefirió no nombrarlo, no ocuparse de él en ese momento.

–No tengo suerte, mamá. Hice todo bien y todo me salió mal justo ahora.

–¿Qué es la suerte, hija? El camino fácil que se le atribuye a la ilusión del éxito a cambio del cual nada se ha dado… No es así. Lo tuyo son logros, no suerte. La suerte no existe. Debes tranquilizarte para poder pensar, hablar con él, tomar decisiones y superar lo que te ocurre.

–Sí, existe –cuestionó sin escuchar lo demás–. Hay mujeres que no trabajan, que no se ocupan de la casa ni de su esposo, ni de nada y viven felices, les va bien.

–¿Cómo sabes que les va bien?

–Porque siguen casadas.

–La vida no pasa por una pareja –comenzó a decir Beatriz.

–Debería cuando te enteras de que estás embarazada porque has buscado con tu pareja ese hijo y tu esposo se va con una rubia justo el día que regresas temprano para darle la noticia.

Golpe bajo: acción de dar con violencia un cuerpo contra otro, de puño cerrado, en el estómago.

–No puede ser –alcanzó a decir Beatriz, sin aire.

Pero era.

CAPÍTULO 10 Muro Convierte tu muro en un peldaño Frase atribuida a Rainer - фото 24

CAPÍTULO 10

Muro

Convierte tu muro en un peldaño.

Frase atribuida a Rainer Maria Rilke,

República Checa, 1875-1926

BOGOTÁ

Matías sentía un gran vacío que afectaba su vida cotidiana. El amor que lo unía a Isabella era tan grande y fuerte que el hecho de no estar de acuerdo en algo tan importante como el proyecto familiar le dolía todo el tiempo. No podía entenderlo. Estaba seguro de que Isabella lo amaba; sin embargo, miles de dudas lo perseguían de día y le quitaban el sueño de noche.

Siempre desde diferentes lugares, la maternidad había marcado la vida de Bella y no de la mejor manera. Primero con ese accidente fatal en el que había fallecido una mujer embarazada. Complicando aún más el escenario, había aceptado que su entonces novio, Luciano, respondiera por ese hecho para protegerla. Tiempo después, había permitido que convertido en su esposo la presionara para tener un hijo. Por ese entonces, Isabella no ponía límites a su culpa y permitía lo que no era justo. En aquel tiempo, Matías era su amigo, estaba enamorado de ella, pero no se animaba a confesarlo por miedo a perderla. Recordó su indignación y sus consejos. No quería que tuviera un hijo con su esposo. Hizo una pausa en su memoria. No quería que tuviera un hijo si no lo deseaba. Le había dicho que eso era una decisión de dos. ¿En qué lugar lo ubicaban sus palabras de entonces? ¿Acaso él también la estaba presionando?

Sin pretenderlo, un diálogo del pasado se repitió en sus recuerdos:

–Intento hacerte sentir lo que es el verdadero amor. Lo que tú necesitas puede no coincidir con lo que yo deseo, pero entre ambas cosas elijo que te sientas segura.

–¿Eres real?

–Tú dime.

–No lo creo. No conozco ese modo generoso de amor.

–Pues lo que conoces no es amor. No hay modo generoso y modo egoísta. Hay amor y eso significa que el otro es lo primero en tu vida. Su felicidad es la tuya.

Ese día habían ido a tomar las fotografías de Isabella luego de saber que sus columnas irían a primera página de la revista Nosotras con su imagen. Habían hecho el amor por segunda vez y se habían mezclado en cuerpo y alma para siempre. Lo sorprendió una sonrisa al recordar. Tres años después pensaba lo mismo: Hay amor y eso significa que el otro es lo primero en tu vida. Su felicidad es la tuya . Entonces, ¿por qué Isabella no podía comprender que su felicidad era tener un hijo con ella? Ver en un niño o una niña la manera en que el amor podía crear un ser que fuera el testimonio maravilloso de vida más allá de ellos mismos. Sintió que no era esclavo de sus palabras, sino que las había interpretado al revés.

Un minuto después pensó que Isabella no tardaría en utilizarlas como argumento y que serían igual de válidas para defender su no deseo de ser madre. ¿Lo serían?

Indudablemente, el desacuerdo que él había minimizado no era pequeño y podía ser definitivo. Quizá fuera como Alicia en el país de las maravillas . Tal vez no fuera un real “sinsentido” todo lo que ella decía que los separaba. Había leído la columna de Isabella y se preguntó de qué era capaz por amor. Le hubiera gustado que la respuesta fuera “soy capaz de todo, incluso de renunciar a ser padre”, pero no lo fue.

En ese momento, sonó su celular. Era Gina, quien parecía tener un GPS para detectar cuando algo andaba mal.

–¡Hola, Matías! Bella no responde su celular. ¿Cómo están? ¿Todo está bien?

–Estaba reunida con Lucía. Sí, todo perfecto –mintió.

–Bueno, dile que me llame luego. He soñado con ella toda la noche.

–Le diré.

Matías vio la señal con claridad. Su madre la soñaba, él se cuestionaba. Nada estaba bien.

Читать дальше
Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Похожие книги на «Las otras verdades»

Представляем Вашему вниманию похожие книги на «Las otras verdades» списком для выбора. Мы отобрали схожую по названию и смыслу литературу в надежде предоставить читателям больше вариантов отыскать новые, интересные, ещё непрочитанные произведения.


Отзывы о книге «Las otras verdades»

Обсуждение, отзывы о книге «Las otras verdades» и просто собственные мнения читателей. Оставьте ваши комментарии, напишите, что Вы думаете о произведении, его смысле или главных героях. Укажите что конкретно понравилось, а что нет, и почему Вы так считаете.

x