Lucy Gordon - Una vida despreocupada

Здесь есть возможность читать онлайн «Lucy Gordon - Una vida despreocupada» весь текст электронной книги совершенно бесплатно (целиком полную версию без сокращений). В некоторых случаях можно слушать аудио, скачать через торрент в формате fb2 и присутствует краткое содержание. Жанр: Современные любовные романы, на испанском языке. Описание произведения, (предисловие) а так же отзывы посетителей доступны на портале библиотеки ЛибКат.

Una vida despreocupada: краткое содержание, описание и аннотация

Предлагаем к чтению аннотацию, описание, краткое содержание или предисловие (зависит от того, что написал сам автор книги «Una vida despreocupada»). Если вы не нашли необходимую информацию о книге — напишите в комментариях, мы постараемся отыскать её.

A Jane le producía una gran satisfacción ser la directora más joven de una sucursal del banco Kells y trabajaba mucho… hasta que Gil Wakeman le pidió: primero, un préstamo, y segundo, que compartiese con él una vida despreocupada. Y a Jane la tentaron ambas cosas…
Pero la vida de Gil resultó ser menos romántica de lo que Jane había esperado. Tenía que convivir en la caravana con un hombre endemoniadamente atractivo y su adorable perro de caza, Perry. Uno, le robaba los bocadillos, el otro estaba a punto de robarle el corazón…

Una vida despreocupada — читать онлайн бесплатно полную книгу (весь текст) целиком

Ниже представлен текст книги, разбитый по страницам. Система сохранения места последней прочитанной страницы, позволяет с удобством читать онлайн бесплатно книгу «Una vida despreocupada», без необходимости каждый раз заново искать на чём Вы остановились. Поставьте закладку, и сможете в любой момент перейти на страницу, на которой закончили чтение.

Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

– Está bien -respondió Tony con cautela.

– ¿Pero?

– Bueno, íbamos a hacerlo oficial cuando Jim, mi agente, me llamó; bueno, ya no es mi agente, desde que he dejado el teatro. Pero me llamó para decirme que hay un trabajo para el que, al parecer, soy perfecto.

– ¿Quieres decir un trabajo de actor? -le preguntó Jane.

– Sí, eso es. Se trata de una serie policíaca de televisión. Quieren a alguien para el papel de compañero del protagonista. Jim dice que la cara que tengo es perfecta. Me he presentado a las pruebas y me han dicho que el papel es mío si lo acepto. Pero eso significa que tengo que dejar el banco, y la serie son sólo doce episodios. Y después…

Tony se encogió de hombros con gesto elocuente.

– Es tu oportunidad -le dijo Jane-. Llevas mucho tiempo esperando algo así.

– Sí, pero ojalá se me hubiera presentado antes -Tony suspiró-. Soñaba con ser un gran actor y representar a Shakespeare, pero eso ya no va a ocurrir; con esta cara que tengo, es imposible. Pero Jim piensa que si hago la serie me empezarán a conocer y me seguirá entrando trabajo.

– ¿Y qué dice Delia de todo esto?

Tony volvió a suspirar.

– Delia se subió por las paredes cuando se enteró de que había ido a las pruebas. Dice que voy a desilusionar a su padre con mi falta de responsabilidad. No sé qué hacer.

– Sí, claro que lo sabes -dijo Sarah enérgicamente-. Sabes perfectamente lo que debes hacer. Acepta ese trabajo y dile al padre de Delia que se vaya a freír espárragos, y a ella también si no te apoya. Si no te quiere lo suficiente para ponerse de tu parte, estarás mejor sin ella.

Tony se quedó mirando a su abuela con la boca abierta.

– ¿Que es lo que estoy oyendo?

– Sarah ha cambiado -le dijo Jane-, ¿no te habías enterado todavía?

– Algo había oído, pero…

– Decidas lo que decidas, no te pases la vida preguntándote qué habría ocurrido si no lo hubieras hecho -continuó Sarah-, Sigue tu instinto, haz lo que tu instinto te dice que hagas. Y no hagas caso a nadie que te diga lo contrario.

– Lo haré -dijo Tony con repentina decisión.

– Llama ahora mismo a Jim -le dijo Sarah.

Tony hizo la llamada al instante y las dos mujeres lo miraron entusiasmadas. Era maravilloso volverle a ver feliz, pensó Jane.

Por fin, Tony colgó el teléfono y lanzó un grito de alegría.

– Jim dice que tengo que ir a verlo inmediatamente. Gracias a las dos. Dentro de cinco años, cuando todas las revistas quieran hacerme entrevistas, le diré al mundo entero que os lo debo a las dos. ¡Yupiiii!

Tony besó a su abuela y a su hermana y desapareció. Jane y Sarah se miraron y sonrieron.

Mientras Jane preparaba la cena, preguntó:

– ¿as salido hoy?

Aunque esperaba una respuesta negativa, le parecía que, últimamente, Sarah estaba saliendo menos.

– Sí, sí he salido -contestó Sarah-. He almorzado con un joven encantador y hemos tenido una charla muy interesante.

Jane la miró y se quedó en silencio un momento.

– ¿Gil, verdad? ¿Cómo has podido ir con él?

– Porque me gusta y porque creo que estás siendo muy dura con él. Puede que debiera haberte dicho antes la verdad, pero ahora veo por qué le resultó tan difícil. ¿Te acuerdas de la primera vez que le trajiste aquí y que representó su papel tan mal? Dije que no estaba acostumbrado a actuar y es verdad. No estaba actuando en lo que a ti respecta, estaba intentando ser diferente.

Sarah respiró profundamente y continuó.

– Creo que es una de las personas más honestas que he conocido en mi vida, y también muy valiente. Hay que ser muy valiente para hacer lo que él ha hecho y para mirarse a sí mismo y decidir que no se gustaba y que quería cambiar…

Sarah se interrumpió y miró a su nieta con preocupación.

– Jane, cariño, ¿no te pasó a ti lo mismo? ¿No cambiaste tú también cuando estabas con él y te transformaste en una persona mucho más feliz? ¿Es que vas a echarlo todo por la borda?

– No puedo evitarlo -contestó Jane con voz ronca-. Hay algo dentro de mí que no me deja perdonarle. Por favor, Sarah, no sigas hablando. No…

– Cariño, perdona que te haya disgustado. Es sólo que quiero verte feliz y… Vamos, hija, no llores. Vamos, ven con la abuela. No llores…, no llores…

Capitulo 12

Faltaban cuatro días para los fuegos artificiales de Gil… tres… dos… uno.

Jane intentó no prestar atención al paso del tiempo, pero el cerebro insistía en recordárselo. Cada vez le costaba más trabajar, dormir o no llorar. Pero como le había dicho a Sarah, algo dentro de ella no le permitía perdonarle.

La única alegría fue una llamada de Tony para decir que había firmado el contrato.

– Delia se ha portado de maravilla. Nos vamos a casar inmediatamente para así poder irnos de luna de miel antes de que empiece a rodar.

Sarah parecía más cansada que de costumbre. No salía mucho y, a veces, Jane la sorprendía sentada con expresión triste.

El día de la función por la tarde Sarah no dejaba de mirar el reloj.

– Sé qué día es -declaró Jane-, no se me ha olvidado.

– En ese caso, ¿no deberías estar allí? -le preguntó Sarah con cariño.

– No, es en el último sitio en el que quiero estar.

– Significa mucho para él -le imploró Sarah-. Necesita que le ayudes en le lanzamiento de los fuegos y necesita ese contrato.

– Se te está olvidando que es un agente de bolsa. Hablas como si el negocio de los fuegos fuera de vital importancia para él.

– ¡Claro que lo es! -respondió Sarah casi enfadada-. Está poniéndose a prueba como hombre y te ha pedido ayuda. No la de Connie, sino la tuya. Y en mi opinión eso es un verdadero halago. Tuvo el valor de cortar sus ataduras y de mostrarse tal y como era. ¿Vas a echárselo en cara y a decirle que no es suficientemente bueno para ti?

– Somos demasiado diferentes.

– Yo diría que demasiado parecidos. Me ha dicho que, sin ti, tiene miedo a convertirse otra vez en Gilbert Dane. Y sin él, lo más seguro es que tú vuelvas a ser la señorita Landers, la directora de una sucursal bancaria, y nada más.

Dieron las nueve de la noche y pasaron. Jane sabía que Gil estaría con los últimos preparativos, nervioso antes de la función.

Se negó a pensar en el sin embargo, las palabras de su abuela no dejaban de martillearle la cabeza: «la señorita Landers, la directora de una sucursal bancaria, y nada más».

Sarah se acostó temprano y dejó a Jane trabajando en un informe. Jane se preparó un té y se dio cuenta de que se les había acabado la leche. Aún tenía tiempo para llegar a la tienda de la esquina, que cerraba tarde. Tomó el bolso y abrió la puerta.

Se quedó de piedra al encontrarse con lo que se encontró delante.

– ¡Andrew! ¿Qué estás haciendo aquí?

Su abuelo la miró detrás del ramo de rosas rojas más grande que había visto en su vida. Por primera vez también en su vida, le vio con expresión bobalicona.

– Llevo aquí media hora -confesó su abuelo-. Quería llamar no me atrevía.

– Entra. Sarah se ha ido a la cama, pero voy a llamarla.

– No, no lo hagas. No sé si estoy preparado todavía. ¿Podríamos hablar un momento primero?

Jane le hizo sentarse en el sofá y dejaron las rosas a un lado. El ramo hablaba con más elocuencia que cualquier explicación que pidiera dar.

– ¿Cómo está? -preguntó Andrew con angustia.

– Va tirando -respondió Jane-. Pero últimamente, no la veo muy bien.

– Cuando hemos hablado por teléfono me ha dado la impresión de que estaba estupendamente.

– Al principio, sí. Pero creo que ya no tanto. Pero, por favor, no le digas que te lo he dicho -añadió Jane, sintiéndose culpable.

Читать дальше
Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Похожие книги на «Una vida despreocupada»

Представляем Вашему вниманию похожие книги на «Una vida despreocupada» списком для выбора. Мы отобрали схожую по названию и смыслу литературу в надежде предоставить читателям больше вариантов отыскать новые, интересные, ещё непрочитанные произведения.


Отзывы о книге «Una vida despreocupada»

Обсуждение, отзывы о книге «Una vida despreocupada» и просто собственные мнения читателей. Оставьте ваши комментарии, напишите, что Вы думаете о произведении, его смысле или главных героях. Укажите что конкретно понравилось, а что нет, и почему Вы так считаете.