Y luego le pedí a Hollus un último favor, una gracia final. Le pedí el tipo de cosa que sólo un buen amigo puede pedirle a otro. Le pedí que me ayudase a terminar, a seguir. Sólo había traído unas pocas cosas de la Tierra, además de mi medicación contra el cáncer y mis pastillas.
Pero había traído un texto de bioquímica con suficiente información para que la doctora de la Merelcas pudiese sintetizar algo que terminase con mi vida de forma indolora y rápida.
La propia Hollus administró la inyección, y se sentó junto a mi cama, sosteniendo ¡mi mano enflaquecida con una de las suyas, su piel burbujeante fue lo último que sentí.
Le pedí a Hollus que apuntase mis últimas palabras y las retransmitiese también a la Tierra, para que Ricky, o quien siguiese allí, supiese qué había dicho. Como ya había fantaseado antes, quizás él, o uno de mis enésimos bisnietos escribiese un libro sobre el primer contacto entre un extraterrestre y alguien que, suponía, era demasiado humano.
Me sorprendió descubrir cuáles fueron mis últimas palabras.
—Sabes —le dije a Hollus sus ojos agitándose de un lado a otro—. Recuerdo cuándo me sentí fascinado por primera vez por los fósiles.
Hollus escuchaba.
—Había estado en una playa —dije—, jugando con algunas rocas, y me asombró encontrar una concha de piedra incrustada en una de el as. Había encontrado algo que jamás habría buscado —el dolor iba reduciéndose; todo se me empezaba a escapar. Apreté la mano de la forhilnor—. Supongo que soy un hombre afortunado —dije, sintiendo cómo me llegaba la paz—. Me ha sucedido por segunda vez.
Confusión entre la pronunciación inglesa de CSICOP y «Sky cop» [policía del cielo]. (N. del T.)
Juego de palabras entre el nombre del yacimiento, Burgess, y «Bogus» que significa fraude. (N. del T.)
Chiste basado en que en inglés las palabras «god» [dios] y «dog» [perro] son una la inversa de la otra. (N. del T.)
Frase mítica de la película que Rick le dice a Ilsa durante la escena del flashback en París y que luego le repite al final de la película. Por desgracia, el doblaje español de la frase no le hace ninguna justicia, por lo que he optado por dejarla en el original. (N. del T.)