—Lo he hecho ya. Es bueno —dijo Lawri sin inflexión.
Resultaba irritante.
—De acuerdo. ¿Qué es lo que te preocupa? Nadie va a llamarte cazadora de copsiks. Nos has salvado la vida y todos lo saben. Estás limpia, comida, descansada, segura y admirada. Tómate un respiro, Científico. Ya acabó.
Ella rehuyó su mirada.
—Jeffer, ¿cómo va a salir esto? Sólo hay dos ciudadanos del Árbol de Londres por unos diez mil klomters a la redonda. ¿No es lo lógico que nosotros… que lo mejor es que estuviéramos juntos?
El Grad se puso en cuclillas. ¿Por qué se lo preguntaba?
—Supongo que sí.
—Bueno, Mark también lo cree.
—Vale.
—No lo ha dicho. Hemos hablado un poco sobre construir chozas, todo eso, pero me mira como si lo supiera. Es demasiado cortés para sacar el tema a colación, pero, si no voy con él, ¿con quién puedo ir? ¡Jeffer, no hagas que me case con un enano!
—Uh… vaya.
Lawri se volvió, convulsamente, para mirarle a la cara. El Grad levantó una mano para que Lawri dejara de hablar.
—En principio, dos Científicos deberían cumplir a la perfección con su deber. ¿Eso es razonable? Pero tú me viste matar a Klance. No pude avisarle. No pude hacerle preguntas sobre los copsiks y la libertad y la guerra y la justicia. Me limité a matarlo a la primera oportunidad que tuve. También te habría matado a ti si hubiese sido necesario para liberarnos de aquel lugar.
Lawri ni asintió ni habló.
—Lawri, podrías clavarme un arpón en el vientre mientras duermo. Eso no me apetece. Tengo que pensarlo.
Lawri esperó. El Grad pensó. Y descubrió por qué ella lo irritaba con su desgraciada inquietud. El era culpable, y ella había presenciado su delito. ¡No era la situación más apropiada para alguien que necesitaba un compañero!
¿Necesitaba él una esposa? Había pensado que sí, y con siete mujeres y cinco hombres en la Mata Sin Nombre… no había oportunidades para que un hombre soltero jugara en medio de una población tan pequeña, pero tendría que elegir entre sus posibles esposas. ¿A quién?
Gavving y Minya: casados. Clave, Jayan y Jinny: una unidad, y a las gemelas parecía que les gustaba que las cosas siguieran así. Anthon, Debby, lisa podían haber dejado a sus parejas en los Estados de Carther, y les bastaría con mirar alrededor… pero Anthon no parecía pensar así, e incluso si Debby o Usa estuvieran accesibles… un coqueteo podía ser divertido, pero parecía tan extraño. Aquello dejaba a… Lawri.
Cuando habló estaba casi seguro de que podría salir bien.
—Lawri, ¿me perdonarías por la muerte de Klance?
—Noto que dices muerte. No asesinato.
—Ni siquiera tuve tiempo para gritar que era la guerra. Sé lo que significaba para ti. Lawri, lo exijo.
Lawri se dio la vuelta y lloró. El Grad permaneció impasible. Virtualmente, la había invitado a que le asesinase. ¡Ahora o nunca, Lawri! También puedes añadirlo. Soy yo o es Mark o no es nadie. Puede que le esté dando a Mark otra razón para matarme. ¿Me voy a arriesgar a eso?
Lawri se volvió hasta darle la cara.
—Te perdono por el asesinato de Klance.
—Entonces vamos al mac a registrar un matrimonio. Buscaremos testigos mientras vamos.
Clave miraba hacia el interior de la boca del Árbol.
—Veo rocas allí abajo. Bien. Tendremos que recogerlas para hacer un fuego. Cocinaremos los pájaros acuáticos de Gavving. Arrancad algo de follaje para construir algunas chozas. ¿Dónde queréis los Comunes?
No veía a muchos ciudadanos al alcance de su voz, y los que estaban no le prestaban atención.
Alzó la voz.
—¡Comida de árbol, tenemos que organizamos! Un almacén. Túneles. Chozas. Corrales. Puede que no encontremos pavos, pero estamos condenados a encontrar algo. Quizá dumbos. Necesitamos de todo. Antes o después necesitaremos ascensores hasta el punto central y amarraremos allí el mac. Por ahora…
Anthon, tumbado de espaldas en el follaje con una alta, alta mujer en cada brazo, bramó:
—¡Claaave! ¡Vete a darle de comer al árboool!
Clave le sonrió. Anthon parecía representar la mayoría de opiniones.
—Tomaos un respiro, ciudadanos. Estamos en casa.
Para bien o para mal estaban a salvo y seguros, a dos tercios de la distancia que separaba el Mundo de Goldblatt de la congestión de masas y formas de vida que había alrededor del punto L4; y recordarían a Kendy.
Les había prometido un tesoro de conocimientos. Una pena que no hubiera tenido tiempo para darles algo más que una muestra; pero habían experimentado exactamente lo que les había predicho respecto a la reentrada. Habían sobrevivido. Los dioses de los salvajes eran omniscientes ¿verdad? ¿O eran crédulos, fácilmente manipulables? De la memoria de Kendy habían sido podados aquellos datos.
Además: la leyenda se esparciría.
Puedo enseñaros a reunir vuestras pequeñas tribus en un gran Estado.
Había alterado la programación del MAC. El MAC vigilaría su conducta y lo grabaría todo. Antes de que los hijos del Estado llegaran nuevamente hasta Kendy, él les haría saber…
El sabría que había un diminuto enclave dentro de aquella vasta nube. El Anillo de Humo era lo suficientemente grande como para una variedad sin fin. ¡10.4 kilómetros cúbicos de atmósfera respirable eran aproximadamente treinta veces el volumen de la Tierra! Kendy hubiera deseado tener mil MACs, diez mil MACs. ¿Qué estaban haciendo allí dentro?
No importaba. Antes o después llegaría un hombre deseoso de edificar un imperio, lo suficientemente determinado como para apoderarse de un MAC, demasiado loco como para dedicar su vida al antiguo y declinante vehículo de servicio. Kendy sabría cómo utilizarlo. Tales hombres habían ayudado a formar el Estado sobre la Tierra. Ellos volverían, en aquel extraño entorno.
Kendy esperó.
FIN
Disciplina:
SHARLS DAVIS KENDY. En tiempos, Controlador del Estado, actualmente fallecido. También, las grabaciones de la personalidad de Sharls Davis Kendy en el computador principal de la nave sembradora de exploración Disciplina y sus aeronaves de servicio.
Mata de Quinn:
GAVVING. Un joven guerrero afectado de alergias.
HARP. El narrador, o bardo.
LAYTHON. El hijo del Presidente.
MARTAL. Cocinera de la Mata de Quinn (fallecida).
EL CIENTÍFICO. Guardián del Conocimiento de la Mata de Quinn.
EL GRAD. El aprendiz a medio enseñar del Científico.
EL PRESIDENTE. El Gobernador de la Tribu de Quinn.
CLAVE. Un poderoso guerrero, yerno del Presidente.
MAYRIN. Esposa de Clave, hija del Presidente.
JAYAN y JINNY. Hermanas gemelas, enamoradas de Clave.
MERRIL. Una mujer muy vieja, fuerte, pero estéril. Pequeña, de piernas atrofiadas.
JIOVAN. Un cazador.
GLORY. Una mujer de fama no deseada.
ALFIN. Un hombre viejo, Guardián de la boca del árbol.
Otros:
MINYA. Una mujer luchadora del Pelotón de Triuno, de la Mata de Dalton-Quinn.
SAL, SMITTA, JEEL, THANYA, DENISSE. Otros miembros del Pelotón de Triuno.
KARA. Cresidenta (o Científica) de los Estados de Carther.
DEBBIE, ILSA, HILD, LIZETH, ÁNTHON. Ciudadanos de los Estados de Carther.
KLANCE. Científico del Árbol de Londres.
LAWRI. La Aprendiz del Científico del Árbol de Londres.
HORSE, JORG, HELN, GWEN. Copsiks del Árbol de Londres.
DLORIS, HARYET, KOR. Supervisoras del Árbol de Londres.
KARAL, MARK, PATRY. Miembros de la Armada del Árbol de Londres.
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