John Darnton - Neanderthal

Здесь есть возможность читать онлайн «John Darnton - Neanderthal» весь текст электронной книги совершенно бесплатно (целиком полную версию без сокращений). В некоторых случаях можно слушать аудио, скачать через торрент в формате fb2 и присутствует краткое содержание. Жанр: Фантастика и фэнтези, на испанском языке. Описание произведения, (предисловие) а так же отзывы посетителей доступны на портале библиотеки ЛибКат.

Neanderthal: краткое содержание, описание и аннотация

Предлагаем к чтению аннотацию, описание, краткое содержание или предисловие (зависит от того, что написал сам автор книги «Neanderthal»). Если вы не нашли необходимую информацию о книге — напишите в комментариях, мы постараемся отыскать её.

En las remotas montañas del norte de Asia, un guerrero desaparece, una estudiante es asesinada y un eminente paleontólogo norteamericano se esfuma sin dejar rastro. Para la oscura institución responsable de la investigación todo esto son indicios de que algo ha salido mal en la más extraordinaria expedición jamás llevada a cabo.
Matt Mattison y Susan Arnot, antiguos alumnos del profesor desaparecido, ex amantes y en la actualidad rivales académicos, aceptarán la misión de encontrar a su viejo tutor de Harvard y el secreto que él ansiaba descubrir: la existencia de una especie entroncada con los orígenes de la humanidad, cuyos individuos han existido durante más de cuarenta mil años. Dotados de poderes inimaginables en un mundo dominado por humanos, dichos homínidos están a punto de alterar para siempre el curso de la civilización.
John Darnton, haciendo gala de un experto manejo del suspense y de una rigurosa documentación científica, nos presenta la pugna entre arqueólogos y gobiernos rivales por seguir la pista a un grupo de criaturas que son una reliquia de la prehistoria. El resultado es Neandertal, la novela de aventuras más esperada del año que, de la mano de Darnton, llevará al lector hacia un viaje fantástico que le hará creer en lo imposible.

Neanderthal — читать онлайн бесплатно полную книгу (весь текст) целиком

Ниже представлен текст книги, разбитый по страницам. Система сохранения места последней прочитанной страницы, позволяет с удобством читать онлайн бесплатно книгу «Neanderthal», без необходимости каждый раз заново искать на чём Вы остановились. Поставьте закладку, и сможете в любой момент перейти на страницу, на которой закончили чтение.

Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Empezó la larga tarea de liberarse. Era agotador hacerlo de espaldas y a oscuras. Tanteo el suelo, incorporándose con tanto esfuerzo que sus músculos abdominales se contrajeron en un doloroso espasmo. Empujo la tierra hasta formar un respaldo detrás de el, utilizando las maños como palas. Sus dedos empezaron a sangrar. Aparto grandes rocas y las arrojo a un lado. El avance era lento porque, en cuanto vaciaba una cavidad, rodaban mas piedras y tierra por la pendiente y la rellenaban. Palpo un objeto metálico.

Su corazón dio un vuelco: era la linterna. Contuvo el aliento, rezando mientras la encendía. No funcionaba. La arrojo a un lado y siguió cavando. Al cabo de medía hora había dejado al descubierto las piernas y solo le quedaban enterrados los pies. Tendido de espaldas y presionando el suelo con los puños consiguió liberarse a pulso de la avalancha de rocas. Descubrió que podía mover una pierna; la otra estaba retorcida de lado.

Susan se movió y empezó a hablar consigo misma en voz baja y monótona. Matt encendió otra cerilla. Se arrastro hasta ella y le acarició la mejilla. Susan abrió los ojos, pero enseguida volvió a cerrarlos y movió una mano para rascarse el brazo. Matt noto algo húmedo detrás de la cabeza de la mujer, un charco de algo pegajoso que se mezclaba con su cabello, y supo que era sangre. Intento ponerse en pie y lo consiguió a duras penas, apoyando su peso en la pierna sana y extendiendo los brazos para sostenerse en la pared de la caverna. Tiro de Susan para incorporarla. Consiguió que se levantara, aunque sus ojos seguían cerrados.

Matt encendió otra cerilla y miro hacia atrás. El desprendimiento había obstruido el pasadizo con tierra húmeda y oscura, sin destruir las paredes, como si una excavadora hubiera apilado toneladas de rocas y cascotes ante el estrechó túnel. No había ni rastro de Van o del revolver. Después de todo es una manera de terminar repentina y definitiva, pensó Matt. Muerte y entierro al mismo tiempo. Se llevo la mano a la mochila, que no había perdido, y sintió un dolor en el hombro que no había notado hasta aquel momento.

Recorrieron el pasadizo dando traspiés y respirando el polvo que empezaba a depositarse. Susan parecía estar en coma. Hablaba en voz alta, pero Matt solo distinguía algunas palabras aisladas. Trato de conversar con ella. Cuando lo hacia, Susan guardaba silencio, pero el seguía sin saber si podía oírle, aunque no mostraba ningún indicio de que así fuera.

Doblaron una esquina a tientas y Matt encendió la ultima cerilla. Ante ellos se extendía un tramo recto. Forzando la vista, Matt vio un rayo de luz que traspasaba el túnel como la hoja de una espada. Dejo a Susan en el suelo con suavidad, avanzo cojeando, se arrodillo-volvió a notar el dolor en el hombro-y acercó su rostro al agujero. El aire frío abofeteo su rostro, invadió sus pulmones y pareció difundirse por sus miembros como una inyección de whisky.

Bebió de el ávidamente.

Ensancho el agujero desprendiendo la tierra y echándola hacia dentro y hacia un lado. Fue sorprendentemente rápido y pronto pudo asomar la cabeza y después la parte superior del tronco por la abertura. En el exterior, la nieve se amontonaba en ventisqueros; hacia frío y reinaba el silencio.

El sol brillaba con una luz tan cegadora que apenas le permitía ver.

Regreso en busca de Susan y tuvo que empujarla desde atrás para que pasara por el agujero, pero no se despertó.

Había una gruesa capa de nieve, pero se había endurecido, de modo que las piernas de Susan solo se hundieron en parte. Matt quería alejarse todo lo posible de la caverna, por lo que intento ponerse en pie y tirar de ella, pero no lo consiguió. Tras unos pocos pasos, la fatiga y el dolor lo desbordaron. Cayo al suelo y su mente empezó a divagar. Ahora notaba el viento y se dejo transportar. Rodeó a Susan con sus brazos y le protegió la cabeza debajo de su mentón. Encajaba perfectamente. Por fin somos una sola persona, pensó vagamente, mecido por el suave viento.

Allí sentado, inmóvil, sintió que el frío se apoderaba de su cuerpo. Empezó por la periferia y avanzo hacia el centro.

Notaba sus miembros cada vez mas pesados y sus sentidos mas embotados. Recordó las luces encendidas en las lejanas habitaciones de una mansión. Abrazo a Susan con mas fuerza y se arrellano en la nieve; le pareció extrañamente calida.

El sol le daba en los parpados y proyectaba en la pantalla que se extendía ante el una deslumbrante lluvia de meteoritos y estrellas fugaces. Se sintió arrastrado hacia el llameante vértice, el alba de la creación.

Permanecieron allí, inmóviles como estatuas, hasta que la nieve se amontonó a su alrededor. Mas tarde, cuando llegaron las nubes y trataron de apoderarse del sol, unas toscas figuras se acercaron y varios pares de largos brazos peludos se extendieron para levantarlos y extraerlos de la nieve.

Kane inclino la cafetera y la sostuvo por arriba con la palma de la mano extendida para verter los posos del café de ínfima calidad en una jarra decorada con una esquemática cara amarilla sonriente.

Había llegado la noche anterior en un helicóptero que lo recogió en la sección de VlPs del aeropuerto de Dushanbe, tras cumplir apresuradamente las formalidades arrastrado por un grupo de excitados funcionarios tadzhik que no hablaban ni una palabra de ingles. Iba vestido de civil a fin de que su llegada pasase lo mas desapercibida posible.

Después permaneció dos horas en el helicóptero que sobrevolaba la tierra yerma y los matorrales iluminando su camino como un faro volador. Finalmente tomaron tierra en un astroso claro a las afueras de Murgab, un gris poblado tadzhik instalado al pie del Pamir. El polvo que levantaron las aspas del helicóptero cubrió la frente y las mejillas de Kane, formando unos círculos alrededor de sus ojos que le conferían el aspecto ojeroso de un mapache.

Lo recibió el oficial del servicio de noche, un tipo llamado Grady, que vestía un traje de faena arrugado y que le estrechó la mano mecánicamente y bostezo. Nadie había requerido a Kane en ningún momento que mostrase identificación alguna, lo cual resultaba extraño en una operación de tan alto secreto. Cuando llegaron al barracón, Grady señalo vagamente las filas de literas dobles.

– Elija la que quiera. Todas son iguales de incomodas -dijo, y desapareció por una puerta.

Kane dejo su petate en el suelo. Del extremo de la habitación en penumbra le llegaron varios ronquidos. Un televisor y un aparato de video descansaban en el centro de una mesa, junto a una pila desigual de cintas, revistas pornográficas y botellas de Coca-Cola vacías, algunas con colillas de cigarrillo empapadas en el interior. Cerca había dos frascos de aspirinas casi vacíos. I as paredes, cuya pintura se estaba desconchando, rezumaban aburrimiento.

No cabía la menor duda, el lugar era un basurero. Kane recordó las viejas fotografías que había visto de Los Álamos, los barracones de madera en la cima de una meseta del desierto donde las mentes científicas mas grandes del siglo se habían reunido para crear su satánica maquina de destrucción: la torre del deposito de agua partida, las calles cubiertas de barro, el gimnasio de aspecto cochambroso y la minúscula casa de una sola planta donde se ensamblo la bomba. Es curioso como los acontecimientos mas significativos de una época se producían siempre en los escenarios mas ruinosos.

Abrió la puerta trasera y recorrió un pasillo en dirección al débil resplandor que se veía al fondo. Encontró a Grady en una habitación lateral, con los pies en alto y un libro de bolsillo apoyado sobre su regazo. En la pared que tenia enfrente había una hilera de monitores encendidos. Dos estaban en blanco, pero tres recibían imágenes. Una pantalla mostraba una pared desnuda y un lavamanos; no se veía nada mas. Las otras dos mostraban desde distintos ángulos una confusa silueta acurrucada sobre un camastro. Era difícil identificarla, y en cualquier caso estaba inmóvil, indudablemente dormida.

Читать дальше
Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Похожие книги на «Neanderthal»

Представляем Вашему вниманию похожие книги на «Neanderthal» списком для выбора. Мы отобрали схожую по названию и смыслу литературу в надежде предоставить читателям больше вариантов отыскать новые, интересные, ещё непрочитанные произведения.


Отзывы о книге «Neanderthal»

Обсуждение, отзывы о книге «Neanderthal» и просто собственные мнения читателей. Оставьте ваши комментарии, напишите, что Вы думаете о произведении, его смысле или главных героях. Укажите что конкретно понравилось, а что нет, и почему Вы так считаете.