Carmen Gaite - Entre Visillos

Здесь есть возможность читать онлайн «Carmen Gaite - Entre Visillos» весь текст электронной книги совершенно бесплатно (целиком полную версию без сокращений). В некоторых случаях можно слушать аудио, скачать через торрент в формате fb2 и присутствует краткое содержание. Жанр: Современная проза, на испанском языке. Описание произведения, (предисловие) а так же отзывы посетителей доступны на портале библиотеки ЛибКат.

Entre Visillos: краткое содержание, описание и аннотация

Предлагаем к чтению аннотацию, описание, краткое содержание или предисловие (зависит от того, что написал сам автор книги «Entre Visillos»). Если вы не нашли необходимую информацию о книге — напишите в комментариях, мы постараемся отыскать её.

Entre visillos, Premio Nadal 1957, narra la vida en una ciudad de provincias, llena de rutina, conservadurismo e hipocresía. A través de la charla aparentemente banal de un grupo de muchachas, conocemos sus ocupaciones cotidianas, sus angustias, la insalvable tristeza que asoma tras el aburrimiento y la falta de imaginación. La presencia de Pablo Klein, llegado a la ciudad para ocuparse de la clase de alemán del Instituto, es el pretexto narrativo que centra la mayor parte de los sucesos de Entre visillos. Pablo, persona reservada y observadora, honesta y poco convencional, choca con el ambiente plano y conformista. Con recursos estilísticos bien cuidados y un enfoque directo y realista, Carmen Marín Gaite nos da este retazo de vida española pintado con las tintas de la desilusión, los imposibles, y las aceptaciones de una juventud condenada a ver pasar la vida entre visillos.
Entre Visillos, narra la vida en una ciudad de provincias -probablemente Salamanca llena de rutina, conservadurismo e hipocresía. A través de la charla aparentemente banal de un grupo de muchachas, conocemos sus ocupaciones cotidianas -los paseos y primeros noviazgos, las salidas del instituto, las sesiones de cines, los bailes en el Casino-, sus angustias, su temor a la soltería, la insalvable tristeza que asoma tras el aburrimiento y la falta de imaginación.

Entre Visillos — читать онлайн бесплатно полную книгу (весь текст) целиком

Ниже представлен текст книги, разбитый по страницам. Система сохранения места последней прочитанной страницы, позволяет с удобством читать онлайн бесплатно книгу «Entre Visillos», без необходимости каждый раз заново искать на чём Вы остановились. Поставьте закладку, и сможете в любой момент перейти на страницу, на которой закончили чтение.

Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Me explicó que en general la gente la admiraba. Que los chicos, sobre todo, la admiraban.

– No me creas fatua por esto, pero es verdad. Tengo bastantes amigos, y entre unos y otros me han hecho pensar que valgo algo más que otras chicas, porque soy así, impulsiva, ya lo ves tú mismo; porque leo y tengo inquietudes que otras chicas de aquí no suelen tener. Ellas me ponen verde, te lo puedes figurar, porque tengo amigos y salgo y voy a los sitios, lo que se puede en un sitio como éste. Porque con las chicas me aburro, lo lógico. Todo esto a ti te parecerá pueril. Tú en cambio no me admiras nada, te parezco vulgar, ¿verdad que no me admiras?

– ¿Por qué te iba a admirar? Te conozco tan poco… Pero ves, ya estás hablando todo el rato de ti misma, salte de ti misma, no te creas el centro del mundo.

Se quedó repentinamente cortada.

– No te he querido decir nada que te ofenda-añadí-. Perdona. Pero creo que siendo tan subjetiva, creyéndote el centro del mundo, no podrás llegar a hacer nada demasiado bueno, ni siquiera a pintar bien, por ejemplo.

– ¿Lo sabías que pinto?-preguntó complacida-. ¿Quién te lo ha dicho?

– Qué más da, lo he sabido por ahí.

– Yo no pinto bien, ni lo pretendo. Soy aficionada solamente-se defendió-. Eso para el que sea profesional.

Yo le dije que no se debe ser aficionado en ninguna cosa, que si no le parecía la pintura una cosa importante, que no cogiera nunca un pincel.

– ¿A ti te parece una cosa importante?

– Hay otras cosas que lo son mucho más, desde luego.

– Pues tu padre pintaba. Creo que pintaba muy bien.

– Y eso qué tiene que ver.

Sacó un tono impaciente, como si se empezara a molestar. Estaba continuamente a la defensiva. Dijo:

– Además, eso de lo subjetivo no es verdad. Van Gogh será un pintor subjetivo, bien encerrado en sí mismo, y es espléndido. Murió alucinado, borracho; bueno, ya lo sabrás, se cortó una oreja. Yo le admiro.

Me eché a reír.

– ¿Le admiras porque se cortó una oreja? ¿Qué tiene que ver eso con su pintura?

Se quedó un rato callada.

– Me tienes antipatía -dijo luego-. No sé por qué quieres estar conmigo.

Estaba sentada en una cama turca y continuamente subía los pies a la cama y los volvía a bajar. Me pareció guapísima.

– Porque me gustas-le dije-; la cosa es bien clara.

Se levantó, como si no me hubiera oído, y dijo que me iba a enseñar sus cuadros, pero luego se arrepintió y se puso a darme explicaciones de lo malos que eran y también de las sensaciones que tenía cuando los pintaba que se atormentaba pensando que aquello que veía ya no volvería a tener la luz que tenía en aquel momento, y que eso le daba prisa y angustia y le dificultaba trabajar bien. Me habló de lo horrible que le parecía sentir pasar el tiempo, envejecer.

– Dirás que qué cosas pienso tan raras, ¿no? -dijo con una risita.

Yo no contesté. La estaba mirando fijamente. Otra vez se había sentado, ahora más cerca de mi sillón.

– Esta tarde, por ejemplo, es distinta a cualquier otra y nunca se repetirá. Y cuando tú y yo seamos viejos, ni siquiera nos acordaremos. Es imposible apresar el tiempo, ¿no te parece?

Me levanté despacio y me puse a su lado en la cama turca. Bajó los ojos. Algo empezó a decir de La náusea: de un libro de Jean-Paul Sartre, y todavía siguió hablando un poco y mirándose las manos sobre las rodillas, hasta que yo se las cogí.

– ¿Por qué haces esto? -dijo cortándose-. Ya ayer, en el río…

– ¿No eres una chica sin prejuicios?-sonreí.

Separó una mano y la movió en el aire con falsa naturalidad; la otra quedaba en su falda, debajo de las mías.

– Claro, qué bobada, no lo digo por eso. A ver si crees que me parece una gran cosa, pero tengo curiosidad por saber qué idea tienes formada de mí.

Se hacía la desenvuelta, pero vi que tenía miedo de que la besara.

La besé. La estuve besando hasta que no teníamos respiración. Luego ella se puso de pie con susto porque había oído algún ruido en la casa, se arregló el pelo con las manos torpes, antes de salir de la habi-tación. (Me esperas un momento:), dijo. Y cuando volvió todavía hablaba con voz entrecortada.

– Ha venido una amiga mía. Está en el comedor. Si quieres salir a la visita o esperarme… no sé qué podríamos hacer.

– No, me voy-dije-. Ya te veré otro día. Pero no estés temblando.

– Escucha, antes de que te vayas.-Hablaba en un murmullo-. Dirás que soy una fresca. Yo no quería que pasara lo que ha pasado. ¿Me crees? No sé cómo se ha enredado todo así.

– No tiene importancia. Si tú quieres lo olvidaré. Pero te he besado porque me ha parecido que lo deseabas.

– Eres fatuo y grosero-se revolvió-. No es verdad eso.

– ¿Quieres que lo olvide?

– Sí. No sé. Vete. Si no te importa, no digas que has estado aquí.

– ¿A quién se lo iba a decir?

– No sé.-Estaba muy colorada-. A mi hermano, a Emilio, a tus amigos de ahora. Además es una bobada, díselo si quieres.

– No se lo diré, no te preocupes. A tu hermano y a Emilio nunca los veo. ¿Tanto miedo tienes?

– No-se revolvió-. Ya te he dicho que es una bobada. No tengo miedo de nadie. Pregónalo si quieres.

– Nos va a oír hablar tu amiga.

– Mejor. Eres malo y odioso.

Ni siquiera me dio la mano cuando me fui.

En la calle decidí que era mejor no volver a verla. Eché a andar sin saber hacia dónde. Hacía una tarde húmeda y suave. Llegué al Parque municipal y di un paseo.

– Sabía va que te iba a gustar mucho Yoni. Pues yo, ya te digo, no salgo nada. Pero estoy animado. En este tiempo de otoño, da gusto tener aliciente para meterse a estudiar. Gusta estar en casa trabajando, a las puertas del invierno, con mas sociales, sobre todo. Algún día, si quieres, puedes venir a casa y te enseñaré algo. Vivo aquí mismo.

– Ah, muy bien. Vendré.

Miré la casa.

– En el tercero. Sí, me gustaría que vinieras. Saber tu opinión acerca de lo que escribo. Esta temporada me he aturdido a estudiar, pero no creas; suelo tener un gran dilema entre la carrera y mis escritos. He tenido temporadas de no saber por dónde tirar, y todavía no estoy seguro, pero es que claro, chico, de la literatura, por lo menos aquí en España, es dificilísimo vivir.

Seguíamos parados en la acera. Miró el reloj. Me dijo:

– Te extrañará que no te diga que subas ahora a casa. Pero los domingos salgo un poco antes, para aprovechar y tengo prisa: estoy citado con Elvira. ¿Sabes que somos novios?

– No. No sabía nada.

– A nadie se lo he dicho más que a ti. Ni siquiera a Teo. No lo comentes con los amigos. Decir novios, y más con ella, es algo que lo echa a perder todo, pero en fin, hemos comprendido que nos tenemos que casar. Esto es lo importante, ¿no te parece?

– Tú sabrás. Seguramente.

Cuando se despidió me dijo:

– Por cierto, tú debías volver a visitarles. A Teo le gustaría. Su madre, por lo visto, se acuerda bastante de ti, cuando eras pequeño. Si quieres, yo te puedo acompañar.

– Bueno, ya nos pondremos de acuerdo.

Me fui a la pensión. Al día siguiente empezó el curso.

SEGUNDA PARTE

DOCE

– Anda, sécate los ojos.

Gertru cogió el pañuelo grande que olía ligeramente a tabaco y colonia Varón Dandy. Todavía tenía los dobleces de recién planchado. Se enterneció al llevárselo a los ojos.

– Pero de verdad, Ángel -dijo con voz quebrada-. De verdad que era una broma; que yo no quería avergonzarte delante de los amigos ni nada, que te lo has tomado al revés. Con la ilusión que me hizo preparar el paquete…

Читать дальше
Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Похожие книги на «Entre Visillos»

Представляем Вашему вниманию похожие книги на «Entre Visillos» списком для выбора. Мы отобрали схожую по названию и смыслу литературу в надежде предоставить читателям больше вариантов отыскать новые, интересные, ещё непрочитанные произведения.


Отзывы о книге «Entre Visillos»

Обсуждение, отзывы о книге «Entre Visillos» и просто собственные мнения читателей. Оставьте ваши комментарии, напишите, что Вы думаете о произведении, его смысле или главных героях. Укажите что конкретно понравилось, а что нет, и почему Вы так считаете.