Gioconda Belli - La Mujer Habitada

Здесь есть возможность читать онлайн «Gioconda Belli - La Mujer Habitada» весь текст электронной книги совершенно бесплатно (целиком полную версию без сокращений). В некоторых случаях можно слушать аудио, скачать через торрент в формате fb2 и присутствует краткое содержание. Жанр: Современная проза, на испанском языке. Описание произведения, (предисловие) а так же отзывы посетителей доступны на портале библиотеки ЛибКат.

La Mujer Habitada: краткое содержание, описание и аннотация

Предлагаем к чтению аннотацию, описание, краткое содержание или предисловие (зависит от того, что написал сам автор книги «La Mujer Habitada»). Если вы не нашли необходимую информацию о книге — напишите в комментариях, мы постараемся отыскать её.

La mujer habitada sumerge al lector en un mundo mágico y ferozmente vital, en el que la mujer, víctima tradicional de la dominación masculina, se rebela contra la secular inercia y participa de forma activa en acontecimentos que transforman la realidad. Partiendo de la dramática historia de Itzá, que por amor a Yarince muere luchado contra los invasores españoles, el relato nos conduce hasta Lavinia, joven arquitecta, moderna e independiente, que al terminar sus estudios en Europa ve su país con ojos diferentes. Mientras trabaja en un estudio de arquitectos, Lavinia conoce a Felipe, y la intensa pasión que surge entre ambos es el estímulo que la lleva a comprometerse en la lucha de liberación contra la dictadura de Somoza. Rebosante de un fuerte lirismo, La mujer habitada mantiene en vilo al lector hasta el desenlace final.

La Mujer Habitada — читать онлайн бесплатно полную книгу (весь текст) целиком

Ниже представлен текст книги, разбитый по страницам. Система сохранения места последней прочитанной страницы, позволяет с удобством читать онлайн бесплатно книгу «La Mujer Habitada», без необходимости каждый раз заново искать на чём Вы остановились. Поставьте закладку, и сможете в любой момент перейти на страницу, на которой закончили чтение.

Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

– ¿Vos no lo ves casi imposible?

– No. Lo veo difícil, pero no lo veo imposible. Estoy absolutamente convencido que lo que estamos haciendo es lo correcto y que no hay otra manera…

– Pero, para mí que la naturaleza de los seres humanos no es tan generosa. ¿Cómo es que podes entregarte tan desinteresadamente a la lucha? ¿Nunca pensás en vos mismo?

– No, porque hay otra cosa que admitir: uno no sólo se mantiene motivado por la conciencia de que aquello por lo que se lucha es justo, uno tiene satisfacciones personales. Por ejemplo, lo que mencionabas sobre qué hace uno en el mundo… Uno sabe que no está empleando todas las energías para llegar un día a sentarse en una casa, con un carro, un buen trabajo, una buena esposa bonita y pensar, "¿y ahora qué?". Creo que el mero hecho de existir implica cierta responsabilidad con el futuro, con lo que existirá después que nosotros. Si hemos sido capaces de construir aviones, submarinos, satélites espaciales, deberíamos de ser capaces de transformar el mundo que nos rodea, de manera que todos podamos vivir al menos dignamente. Es casi inconcebible que en esta era de la "tecnología" haya gente que se muere de hambre, que nunca ha visto un médico…

– Pero a vos te gusta la idea de tener una vida normal ¿no? ¿No me decías el otro día que envidiabas a la gente mediocre que no tiene otra preocupación en la vida que llegar a su casa y sentarse a ver televisión? -dijo Lavinia, incisiva.

– Sí. A veces siento que es antinatural esta manera de vivir coqueteando con la muerte, conspirando. Y, en realidad, lo es. No debería ser así. No deberíamos tener que morir o arriesgarnos a morir por querer que desaparezca la miseria, que no haya dictadores. Lo antinatural es que existan esas cosas, pero como existen, no queda más remedio que luchar contra ellas. Uno tiene que violentar su propia naturaleza, recurrir a la violencia, porque la vida es violentada constantemente, no porque a uno le gusta la idea de sufrir o de morir antes de tiempo.

– ¿Así que me vas a decir que la idea de la "normalidad" no te provoca?

– No digo eso. A veces, contradictoriamente con lo que te decía antes, me gustaría hacerme la ilusión de que no tengo nada de qué preocuparme, que soy un hombre normal, con un trabajo y una vida segura, que llegaré a viejo rodeado de nietos… pero después uno sale a la calle, ve a su alrededor y sabe que eso sólo sería posible si no tuviera sentimientos. No creo que para nadie que tenga un mínimo de humanismo, sea posible disfrutar un banquete con cientos de niños famélicos, mendigando alrededor. La gente que lo hace, se ha convencido de no poder hacer nada, considera "natural" que haya niños famélicos. Aceptan ese tipo de violencia y no pueden entender que nosotros nos veamos obligados a tomar las armas, que no la aceptemos, que no la consideremos "natural".

– Pero, volviendo a lo de vida "normal" -dijo Lavinia-. ¿No crees vos que es incorrecto que te hayas ingeniado para disfrutar de ambos mundos? Conmigo tenés la vida "normal" y con tus compañeros podés sentir la satisfacción de estar haciendo algo "especial"…

– No veo por qué sería incorrecto -dijo Felipe, genuinamente sorprendido con su pregunta- si he tenido la suerte de encontrarte y tener una relación con vos, no veo por qué debía negármela. Tampoco se trata de una vocación masoquista. Todos nosotros somos seres normales que amamos la vida, que tenemos derecho de amar, de ser amados… en fin. No entiendo muy bien a qué te referís…

– Tal vez debería reformular la pregunta -dijo Lavinia- y preguntarte más bien si a vos no te molesta que yo, que comparto tu vida, sea una de esas personas "normales" que se dan banquetes a la orilla de los niños famélicos…

– Pero es que yo no pienso que vos seas ese tipo de persona -dijo, mostrando en su expresión el desconcierto de querer comprender sin resultado, el rumbo de las palabras de Lavinia- yo pienso que vos, como mi compañera, compartís mis sentimientos… Lo hemos hablado muchas veces desde que nos conocimos…

– Puede ser que los comparta en cierta forma -dijo ella-. Pero es un compartir totalmente pasivo. ¿No te molesta eso?

– Si mal no recuerdo, desde aquella vez que traje a Sebastián herido, me dijiste que nos comprendías, pero no querías comprometerte, no te sentías capaz, te daba miedo. No estabas de acuerdo con nuestro "suicidio heroico". Eso fue lo que dijiste, si mal no recuerdo.

– Y vos si tanto querés transformar la realidad, no pensaste que debías tratar de transformarme a mí ¿verdad? Más bien te has dedicado a estar de acuerdo conmigo, incluso a reforzar mis miedos cuando me has escuchado externar opiniones, inquietudes sobre mi propia concepción, sobre mi pasividad… ¿No crees que eso, inconscientemente, tal vez, tiene que ver con tu deseo de mantener un área de "normalidad" en tu vida?

– Yo creo, Lavinia -dijo burlón-, como decía Juárez, que "el respeto al derecho ajeno es la paz". Vos sos una persona inteligente y tenés derecho a pensar como pensás. Yo no te puedo obligar a incorporarte al Movimiento. No sería correcto de mi parte. No te puedo decir que no tengas miedo, porque lo que hacemos es peligroso y ciertamente da miedo. No te puedo engañar para que te unas a nosotros, invitándote como si se tratara de una fiesta. El Movimiento no es un juguete… no creo que el hecho de que haya respetado tu manera de pensar tenga ninguna relación con ese supuesto "deseo de normalidad" que vos pareces ver en mí.

– ¿Pero te gustaría o no que yo me incorporara al Movimiento?

– ¡Qué preguntas haces!

– ¿Te olvidas que vos me has dicho que yo soy la ribera de tu río, que si los dos nadáramos en el río, no habría orilla para recibirte?

– Pero eso de alguna manera te lo dije para que no te sintieras mal con tu propia indecisión… para que sintieras que, de cualquier forma, hasta queriéndome a mí, podías hacer algo útil…

– No, Felipe, no me digas eso. Vos sabés que no es así. Cada vez que he mencionado la remota posibilidad -y es verdad que lo he dicho con muchas dudas- de incorporarme, te pones todo cariñoso y me decís lo de la ribera del río…

– Pero es una broma, mujer, para que no te sientas mal, porque yo sé lo difícil que es para vos la idea de incorporarte…

– Tenés razón. Es difícil -dijo ella, asumiendo una pose reflexiva y silenciosa, aguardando que Felipe intentara convencerla de entrar al Movimiento, y así ella poder descubrirle su reciente decisión. Si alguna vez él había pensado hacerlo, este sería el momento. Ella se lo había servido en bandeja de plata, a propósito. No se lo revelaría hasta que él venciera la resistencia que le impedía proponérselo.

Pero Felipe no dijo nada. Se acercó a ella. La abrazó. La acarició el pelo. Dijo que ya era tarde. Era la hora en que las parejas "normales" hacían el amor. Eso dijo.

Lavinia guardó su desilusión. El contraste recién observado entre el hermoso discurso y su evasiva a invitarla a compartir "la transformación del mundo". No recurriría más a estas estratagemas, pensó, sintiéndose desgastada, cayendo al sueño después de negarse a Felipe; decirle que no; estaba cansada.

En el momento oportuno se lo revelaría, se dijo. Sería un gusto ver la sorpresa en su cara de sabelotodo.

En los sueños, Lavinia voló lejos de Felipe.

Silenciosa, la vida teje lienzos. Siento el rumor de los hijos creciendo telas de colores extraños; se acercan acontecimientos que no puedo más que intuir.

Capítulo 11

LUNES. Lavinia diseñaba un lujoso dormitorio. El trabajo adquiría ribetes de rutina. Sentada en la banqueta, plácidamente dibujando estancias, ideando colores y texturas, le parecía irreal saberse parte de la vida secreta de una ciudad de doble fondo donde habitaban seres sólo visibles para algunos ojos abiertos.

Читать дальше
Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Похожие книги на «La Mujer Habitada»

Представляем Вашему вниманию похожие книги на «La Mujer Habitada» списком для выбора. Мы отобрали схожую по названию и смыслу литературу в надежде предоставить читателям больше вариантов отыскать новые, интересные, ещё непрочитанные произведения.


Отзывы о книге «La Mujer Habitada»

Обсуждение, отзывы о книге «La Mujer Habitada» и просто собственные мнения читателей. Оставьте ваши комментарии, напишите, что Вы думаете о произведении, его смысле или главных героях. Укажите что конкретно понравилось, а что нет, и почему Вы так считаете.