Julia Navarro - La Sangre De Los Inocentes

Здесь есть возможность читать онлайн «Julia Navarro - La Sangre De Los Inocentes» весь текст электронной книги совершенно бесплатно (целиком полную версию без сокращений). В некоторых случаях можно слушать аудио, скачать через торрент в формате fb2 и присутствует краткое содержание. Жанр: Историческая проза, на испанском языке. Описание произведения, (предисловие) а так же отзывы посетителей доступны на портале библиотеки ЛибКат.

La Sangre De Los Inocentes: краткое содержание, описание и аннотация

Предлагаем к чтению аннотацию, описание, краткое содержание или предисловие (зависит от того, что написал сам автор книги «La Sangre De Los Inocentes»). Если вы не нашли необходимую информацию о книге — напишите в комментариях, мы постараемся отыскать её.

Algún día alguien vengará la sangre de los inocentes…
Soy espía y tengo miedo. Así empieza la crónica que escribe Fray Julián, notario de la inquisición, cuando recibe la misión de relatar los enfrentamientos acaecidos en Montsegur (Francia) a mediados del siglo XIII. Las luchas de poder entre los cátaros y el control que, en nombre de la fe, lleva la inquisición, propiciarán que la crónica del fraile sea un valioso tesoro a descubrir. Su última frase – algún día, alguien vengará la sangre de los inocentes – se convertirá en un enigma a descifrar de generación en generación. Cuando estalla la Segunda Guerra Mundial, Ferdinand verá con sus propios ojos como el mundo se desintegra. Tiempo después, a principios del siglo XXI, Raimón de la Pallisiére, hijo del aristócrata francés, recurrirá a El Facilitador, un hombre que desde la sombra maneja los hilos de poder, para un único fin: cumplir la sed de venganza por tanta sangre derramada a lo largo de la Historia.

La Sangre De Los Inocentes — читать онлайн бесплатно полную книгу (весь текст) целиком

Ниже представлен текст книги, разбитый по страницам. Система сохранения места последней прочитанной страницы, позволяет с удобством читать онлайн бесплатно книгу «La Sangre De Los Inocentes», без необходимости каждый раз заново искать на чём Вы остановились. Поставьте закладку, и сможете в любой момент перейти на страницу, на которой закончили чтение.

Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

5

El padre Domenico observaba de reojo a Ovidio Sagardía mientras discutía con monseñor Pelizzoli.

El obispo intentaba convencer al sacerdote para que aplazara su ansiado plan de regresar a España, a una parroquia en Bilbao, como coadjutor de otro sacerdote, jesuita también y a punto de jubilarse.

– ¿Qué crees que significa «correrá la sangre en el corazón del Santo…»? -preguntaba malhumorado el obispo al padre Ovidio.

– Pues no lo sé, no lo he pensado. Lo siento, no tengo la cabeza aquí -confesó Sagardía.

– ¡Pero tienes obligaciones aquí! -afirmó con tono severo monseñor Pelizzoli-. ¡Vamos, Ovidio, estás actuando como un niño! ¿Dónde está el sacerdote? ¡Aplaza tu viaje! ¡Estamos preocupados! El Santo Padre está inquieto por todo esto, cree… cree que hay algo, algo oscuro que se cierne, una amenaza. Sabes que la Iglesia vive momentos de zozobra, que tenemos demasiados enemigos; necesitamos estar unidos y, sobre todo, que nuestras mejores cabezas no se vayan, que nos ayuden a pensar, a afrontar los problemas.

– No hay nada que yo pueda hacer que no puedan hacer Domenico y el resto del equipo -insistió con terquedad Ovidio Sagardía.

– Ovidio, no me gusta tener que decirte esto pero… He hablado con tus superiores, con el prepósito de la Compañía de Jesús, les he explicado que te necesitamos y…

– ¡Dios Santo! Pero ¿qué es esto? Sólo soy un sacerdote, no soy nadie, ¡nadie!

– Eres un hombre inteligente, una de las mejores cabezas que tenemos. Un analista extraordinario, alguien que en otras ocasiones ha demostrado saber encontrar una aguja en un pajar, y nos enfrentamos a un pajar inmenso, no sabemos por dónde empezar, no encontramos sentido a todo esto, ni nosotros, ni los expertos en la lucha antiterrorista de la Interpol, ni del Centro de Coordinación Antiterrorista de la Unión Europea. estamos a ciegas, todos. Sólo te pido que pienses, que analices esta información.

Iba a decir que no, pero le interrumpió un golpe seco en la puerta como preludio de la aparición del secretario del obispo.

El secretario se acercó a monseñor Pelizzoli sin prestar atención a los dos sacerdotes. Ambos salieron de la estancia sin molestarse en dar explicaciones a sus interlocutores.

– No te entiendo, Ovidio -le dijo el padre Domenico-, pareces un niño enrabietado, tu actitud no se corresponde con lo que has sido.

– ¿Y qué he sido, Domenico? Dime tú qué he sido. Digo misa a solas, no he tenido la oportunidad de ser un pastor, un verdadero pastor que ayude a sus semejantes. ¿Tan extraño te resulta que quiera hacer un alto en el camino y ejercer el ministerio al que me consagré?

– Has servido bien a la Iglesia, has sido capaz de iluminarnos cuando estábamos a oscuras, y cuidaste de Su Santidad… Ovidio le interrumpió con un gesto cansado.

– ¿Cuidado? ¿Dices que supe cuidar del Papa? Nunca me perdonaré que estuviera a punto de perder la vida precisamente porque no hice bien mi trabajo. Yo me sentía ufano porque me habían destinado a la coordinación del servicio de seguridad del Santo Padre, y pequé de soberbia. No pude evitar que Ali Agca atentara contra su vida. Tengo pesadillas en las que veo al Papa caer muerto delante de mí.

– El Santo Padre nunca te reprochó nada, siempre te distinguió con su afecto, y en el Vaticano continúan confiando en ti.

– Así es -afirmó el obispo Pelizzoli, que había vuelto a entrar en la estancia sin que ninguno de los dos sacerdotes se percatara de su presencia-. Ovidio, te esperan en la secretaría de Su Santidad. ¡Ahora!

Cuando el sacerdote abandonó la estancia, monseñor Pelizzoli suspiró. Apreciaba sinceramente a aquel jesuita que había conocido años atrás. El padre Aguirre le recomendó para trabajar en el discreto departamento que la prensa sensacionalista calificaba de «Servicio Secreto del Vaticano». En realidad, él y sus colaboradores se dedicaban a recoger y analizar información de todas las partes del mundo para ayudar a la Secretaría de Estado, y por ende al Santo Padre, a tomar decisiones terrenales y a comprender el porqué de las muchas cosas que pasaban cada día en el exterior de los muros vaticanos.

No hacían nada extraordinario en aquel departamento de análisis, aunque a veces el propio Ovidio bromeaba y decía que pertenecían al «Servicio Secreto de Dios». A él le hubiera gustado estar tan convencido como lo estaba el padre Aguirre de que aquel departamento realmente era útil, porque en algunas ocasiones, y sin que trascendiera a la opinión pública, habían realizado labores de mediación en conflictos que parecían irresolubles.

Se trataba, según el viejo jesuita, «de intentar evitar que se derrame sangre inocente».

Al obispo Pelizzoli siempre le había llamado la atención la importancia que para el padre Aguirre tenía aquella crónica de un tal fray Julián, que él había leído a instancias de su maestro, pero reconocía que nunca le había producido la emoción que parecía producirle a él.

«Esta crónica me cambió la vida», solía decirle el padre Aguirre. Él no terminaba de comprenderlo, por más que respetaba al viejo jesuita que había dedicado su vida a mediar en conflictos que parecían ser imposibles de solucionar.

El obispo despidió al padre Domenico y se quedó solo, ensimismado, leyendo una vez más aquellas frases incoherentes que se habían salvado del fuego. Pensó que nada es casual y que sí unos trozos de papel no habían sido devorados por el fuego era porque la Divina Providencia así lo había querido. Pero ¿por qué? Los servicios secretos italianos, y sobre todo la Interpol y el recién creado Centro de Coordinación Antiterrorista de la Unión Europea dedicado casi en exclusiva al terrorismo islámico, creían que el Vaticano podía arrojar alguna luz sobre el asunto, precisamente por algunas de las palabras y frases rescatadas del fuego. Pero ¿dónde estaba el hilo conductor? Llevaban dos días intentando desentrañar el misterio y no veían la luz; sabía que necesitaba la mente especulativa de Ovidio, la imaginación desbordante de aquel jesuita, capaz de hacer elucubraciones insólitas que luego, por lo general, resultaban acertadas. Sólo le cabía esperar que el sacerdote regresara de las estancias privadas del Santo Padre y no se le ocurrió mejor remedio que rezar pidiendo a Dios que domeñara la testarudez del jesuita vasco.

* * *

– No es tan difícil.

Todas las miradas se clavaron en la mujer que acababa de decir aquella frase rotunda.

– ¿No es tan difícil? -preguntó entre irritado y curioso Lorenzo Panetta, subdirector del Centro de Coordinación Antiterrorista de la Unión Europea.

– Bueno, no quiero decir que sea fácil, pero no me parece imposible. Por lo menos tenemos una pista. Déjenme unos segundos para ver si estoy en lo cierto…

Matthew Lucas disimuló una sonrisa. Allí estaban desde hacía una semana devanándose los sesos una docena de los mejores analistas europeos y norteamericanos sobre movimientos terroristas islámicos y de repente Mireille Béziers, una recién llegada, «la enchufada», sobrina de un general francés destinado en el cuartel general de la OTAN en Bruselas, aseguraba que el enigma de esas palabras y frases sueltas rescatadas entre los papeles quemados de los terroristas muertos no era tan difícil.

Ni siquiera en el Vaticano el padre Domenico había llegado a una conclusión, de manera que aquella chica no iba a darles una lección.

Mireille Béziers llevaba tres años trabajando en el Centro, rotando por distintas secciones, y hacía dos días que la habían asignado al departamento de Análisis. Al parecer, la chica había presionado lo suyo para que la dejaran entrar en el sancta sanctorum del Centro, y lo había conseguido.

Читать дальше
Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Похожие книги на «La Sangre De Los Inocentes»

Представляем Вашему вниманию похожие книги на «La Sangre De Los Inocentes» списком для выбора. Мы отобрали схожую по названию и смыслу литературу в надежде предоставить читателям больше вариантов отыскать новые, интересные, ещё непрочитанные произведения.


Отзывы о книге «La Sangre De Los Inocentes»

Обсуждение, отзывы о книге «La Sangre De Los Inocentes» и просто собственные мнения читателей. Оставьте ваши комментарии, напишите, что Вы думаете о произведении, его смысле или главных героях. Укажите что конкретно понравилось, а что нет, и почему Вы так считаете.

x