R. C. Sproul - ¿Cómo debemos rendirle culto?

Здесь есть возможность читать онлайн «R. C. Sproul - ¿Cómo debemos rendirle culto?» — ознакомительный отрывок электронной книги совершенно бесплатно, а после прочтения отрывка купить полную версию. В некоторых случаях можно слушать аудио, скачать через торрент в формате fb2 и присутствует краткое содержание. Жанр: unrecognised, на испанском языке. Описание произведения, (предисловие) а так же отзывы посетителей доступны на портале библиотеки ЛибКат.

¿Cómo debemos rendirle culto?: краткое содержание, описание и аннотация

Предлагаем к чтению аннотацию, описание, краткое содержание или предисловие (зависит от того, что написал сам автор книги «¿Cómo debemos rendirle culto?»). Если вы не нашли необходимую информацию о книге — напишите в комментариях, мы постараемся отыскать её.

Descubre el diseño de Dios para la adoración. La adoración puede tener signifi cados muy diversos para distintas personas. Parece que ni siquiera la iglesia logra llegar a un acuerdo sobre cómo debería ser la adoración. Podemos escoger entre música contemporánea, servicios tradicionales, y toda una gama de opciones que se encuentran en medio. No obstante, aunque solemos seguir las indicaciones de la cultura popular o de la historia de la iglesia, la verdadera naturaleza de la adoración se encuentra en la Palabra de Dios. El Dr. R.C. Sproul cree que Dios ha diseñado la adoración para que sea una anticipación del cielo en la tierra. El reconocido teólogo y maestro examina a profundidad el diseño, el arte y el mandato de la adoración. Basado en un sólido fundamento bíblico, ¿Cómo debemos rendirle culto? inspirará y animará a los lectores a abrazar una experiencia de adoración más profunda y abundante.

¿Cómo debemos rendirle culto? — читать онлайн ознакомительный отрывок

Ниже представлен текст книги, разбитый по страницам. Система сохранения места последней прочитанной страницы, позволяет с удобством читать онлайн бесплатно книгу «¿Cómo debemos rendirle culto?», без необходимости каждый раз заново искать на чём Вы остановились. Поставьте закладку, и сможете в любой момент перейти на страницу, на которой закончили чтение.

Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Eso es exactamente lo que quiero hacer en este estudio sobre la adoración. Vivimos en una época en la que hay una crisis evidente de adoración en la iglesia. Es casi como si estuviéramos en medio de una rebelión entre personas que consideran que la iglesia es insignificante. Están aburridos. Ven la experiencia del domingo en la mañana como un ejercicio sin relevancia. Como reacción en contra de eso, parece que casi cualquier iglesia que visitamos está experimentando con nuevas formas y nuevos patrones de adoración. Esta experimentación ha provocado muchas disputas sobre la naturaleza de la adoración.

Las líneas de batalla en el tema de la adoración tienden a dividir entre lo que se conoce como adoración litúrgica y adoración no litúrgica. En realidad, estas etiquetas representan un falso dilema. En primer lugar, cualquier servicio de adoración al que haya asistido alguna vez podría llamarse litúrgico. Litúrgico significa simplemente que hay una liturgia, un orden o un patrón, y que ciertas cosas se hacen en el servicio. Se puede decir lo mismo con respecto a la adoración formal e informal. Informal significa básicamente “sin forma”. Sin embargo, no podemos tener adoración corporativa sin forma. Hay una forma en cada servicio de adoración, así que no hay tal cosa como una adoración informal en el sentido literal. El asunto no es si vamos a tener una liturgia o forma. La pregunta es: ¿cuál será la estructura, el estilo y el contenido de la liturgia?

Una vez que hemos decidido una forma, debemos preguntarnos si es una forma legítima o no. Para encontrar la respuesta a esa pregunta, necesitamos regresar a los primeros principios, a los fundamentos, y buscar lo que Dios quiere que hagamos en la adoración. El punto central no es lo que nos estimule o emocione a nosotros. Aunque eso no es un asunto insignificante o irrelevante, nuestra preocupación primordial tiene que ser lo que agrada a Dios. La pregunta que debemos hacer es esta: Si Dios mismo diseñara la adoración, ¿cómo sería?

Lo que nos queda no es especular sobre la respuesta a esa pregunta porque hay porciones extensas del Antiguo Testamento específicamente dedicadas a un estilo y práctica de la adoración que Dios mismo ordenó y estableció entre Su pueblo.

Por supuesto que no podemos ir al Antiguo Testamento para descubrir qué aparece allí respecto al formato de la adoración y simplemente llevarlo y superponerlo en la comunidad del Nuevo Testamento. La razón de esto es obvia: mucho del ritual del Antiguo Testamento se enfocaba en el sistema sacrificial, lo cual se cumplió una vez y para siempre en la expiación de Cristo.

Un ejemplo es el rito de la circuncisión en el Antiguo Testamento. Cuando Moisés fue negligente en circuncidar a su hijo, Dios buscó a Moisés y lo amenazó de muerte porque no había seguido la orden de Dios de dar el rito sagrado de la circuncisión a sus hijos (Éxodo 4:24-26). Claramente, Dios consideraba la circuncisión como algo extremadamente importante en ese entonces. Pero si yo dijera que debemos circuncidar a nuestros hijos como un ritual y señal religiosa, yo estaría bajo la condenación de Dios. Eso es claro en el libro de Gálatas, donde Pablo habló sobre cómo tratar con aquellos que querían insistir en la continuidad total entre el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento (Gálatas 2). Si seguimos la iniciativa de ellos e insistimos en la continuidad total entre los testamentos, nos arriesgamos a caer en una herejía judaizante y negar el cumplimiento del pacto realizado por Jesús. Por tanto, evidentemente hay algo de discontinuidad entre el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento.

Sin embargo, no debemos caer en la trampa de pensar que no hay ninguna continuidad entre los testamentos. La iglesia primitiva pasó por una gran crisis respecto a la continuidad bíblica. Esta crisis se centró en un hombre llamado Marción, que era un “heresiarca”, el archihereje de todos los tiempos en cuanto a la continuidad bíblica. Marción enseñó que el Dios del Nuevo Testamento que se revela en Jesús no es el mismo Dios que aparece en el Antiguo Testamento. Marción veía al Dios del Antiguo Testamento como un ser tirano, malvado, vengador e iracundo. Pero el Padre amoroso revelado por Jesús en el Nuevo Testamento es el verdadero Dios, afirmaba Marción.

Sin duda, alguien pudo haberle señalado a Marción que Jesús frecuentemente citaba el Antiguo Testamento y se dirigía al Dios del Antiguo Testamento como Su Padre. Tales pasajes eran en efecto problemáticos para Marción, así que tomó sus tijeras y pegamento, y alteró la Escritura a fin de que transmitiera la doctrina que él quería transmitir. Produjo una versión expurgada, o abreviada, del Nuevo Testamento. Fue el primer erudito en ofrecer un canon formal del Nuevo Testamento a la iglesia. Pero era radicalmente reducido en comparación con lo que hoy conocemos como el Nuevo Testamento.

La iglesia respondió a esa herejía diciendo: “No, esta no es la Escritura. Esta es una versión truncada de la Escritura”. La iglesia hizo eso porque observó el grave peligro de ver al Dios del Nuevo Testamento como si fuera ajeno al Dios del Antiguo Testamento. Impulsada por la crisis que la herejía de Marción desató, la iglesia comenzó a formalizar el canon de la Escritura. En el proceso, la iglesia afirmó la enseñanza Escritural de que Dios es inmutable y que Su carácter no cambia de generación en generación, de año en año, o de día en día. En otras palabras, la iglesia afirmó que hay continuidad del Antiguo Testamento al Nuevo Testamento por lo menos en un aspecto: Dios mismo. Así que, si bien tenemos algo de discontinuidad, hay una continuidad permanente también.

No conozco a nadie hoy en día que enseñe un marcionismo puro, pero su herejía sigue viva en la iglesia evangélica con nuestro descuido sin precedentes del Antiguo Testamento. La gente, particularmente en Estados Unidos, está condicionada a pensar en el cristianismo solo en términos del Nuevo Testamento. Estoy seguro de que esta es la razón por la cual tenemos una crisis de moralidad en la iglesia y la presencia dominante de una teología y un sistema de comportamiento antinomianos. En pocas palabras, lamentablemente hemos descuidado el Antiguo Testamento, como si no hubiera nada más que discontinuidad entre ambos testamentos.

Un ejemplo de esto se puede ver en nuestra postura frente a la ley de Dios. Hace algunos años, recibí una carta de un académico que estaba molesto por algunos asuntos teológicos. Se quejaba porque uno de mis colegas había acusado a otros teólogos de ser antinomianos, es decir, opuestos a la ley de Dios. Este hombre sentía una afinidad por esos otros teólogos y me escribió porque sabía que yo estaba de acuerdo con esa acusación de antinomianismo. En su carta, el hombre preguntó: “¿Cómo es que él puede acusar de antinomianismo a estos hombres? No somos antinomianos. Creemos que los cristianos son responsables de obedecer todos los mandamientos de Cristo”. Pero luego añadió: “Sin duda, también creemos que ninguna de las leyes del Antiguo Testamento impone una obligación moral a los creyentes”.

Le respondí de esta manera: “De ahora en adelante, no discutiré ni usaré el término antinomiano con estas otras personas. En lugar de usarlos como ejemplo, lo usaré a usted, porque cuando dice que la ley de Dios en el Antiguo Testamente no tiene ninguna obligación moral para el cristiano, está haciendo la expresión clásica de lo que se ha definido históricamente como antinomianismo”. Este hombre había concluido simplemente que ninguna de las leyes de Dios en el Antiguo Testamento tiene continuidad en el Nuevo Testamento.

Esta es una de las principales formas en las que vemos que se descuida el Antiguo Testamento; también lo vemos en la adoración. Nos comportamos como si nada de lo que Dios dijo sobre el tema de la adoración en el Antiguo Testamento aplicara hoy. Si hemos de regresar a los fundamentos, si hemos de agradar a Dios en nuestra adoración, ¿no tiene sentido que nos preguntemos si hubo alguna vez un momento en que el propio Dios inmutable reveló el tipo de adoración que le agradaba? Creo que la respuesta es sí, y creo que sí hubo tal momento.

Читать дальше
Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Похожие книги на «¿Cómo debemos rendirle culto?»

Представляем Вашему вниманию похожие книги на «¿Cómo debemos rendirle culto?» списком для выбора. Мы отобрали схожую по названию и смыслу литературу в надежде предоставить читателям больше вариантов отыскать новые, интересные, ещё непрочитанные произведения.


Отзывы о книге «¿Cómo debemos rendirle culto?»

Обсуждение, отзывы о книге «¿Cómo debemos rendirle culto?» и просто собственные мнения читателей. Оставьте ваши комментарии, напишите, что Вы думаете о произведении, его смысле или главных героях. Укажите что конкретно понравилось, а что нет, и почему Вы так считаете.

x