1 ...7 8 9 11 12 13 ...16 —No hemos hecho más que empezar, señor Calhoun. Arañar la superficie de este asunto.
Calhoun se quedó lívido.
—Por favor —dijo Lander con voz queda—, ¿cómo calificaría esta afirmación?: «Por un lado de la anomalía se veía solamente el prado, y por el otro extremo, se obtenía otra imagen completamente diferente». ¿Verdadera o falsa?
Calhoun se sintió desfallecer.
COMITÉ DE INVESTIGACIÓN INTERNO
Testimonio #112
Fecha: [CLASIFICADO]
Craig B. Scottfield (Ingeniero)
Palabras Clave: Overture
«¿El Overture…? Bueno. Ahí vamos… No sé ni cómo explicarlo. Soy físico, ¿saben? Así que tengo una mente científica. Puede mirar mi currículum, si quieren. Colaboro habitualmente con revistas científicas y soy conocido por mis trabajos con la fibra óptica, extendiendo los estudios de Tyndall. Me interesan cómo funcionan las cosas y cómo se ordenan dentro del contexto de la realidad. Hay unas reglas, ¿sabe? Reglas claras, sencillas, inamovibles… y siempre funcionan. Siempre. Así es como funcionan las cosas, y con eso construimos, ideamos, cosas nuevas, y reinventamos otras. Pero el Overture… Bueno, el Overture era algo que no debería estar ahí. No debería, pero estaba. Desafiante. Con sus propias reglas y su manera de decirnos «¿Todo lo que creíais saber, vuestros descubrimientos, vuestra… ciencia? Pues yo lo meto en una cajita de cerillas, porque hay mucho más». Eso es lo que el Overture te decía a la cara, con los aparatos y tus conocimientos en la mano. Mucho, mucho más. Mirarlo era una manera de… no sé… Pueden reírse si quieren, pero mirar la distante y fría belleza de sus características, su frontal recorrido por energías que tardamos en comprender, era una manera de… reencontrarse con Dios. Con Dios. ¿Que si cabían otras conclusiones? Claro. Todo está sujeto a interpretaciones cuando se trabaja con un campo de especificaciones nuevo, vacío como… como una pizarra nueva, recién comprada. Prácticamente puedes teorizar lo que quieras. Pero el silencioso Overture, ahí plantado, indiferente, mientras trabajábamos alrededor ocupados en cálculos y mediciones y datos y los cotejábamos entre todos… nos hacía sentir que había otras consideraciones que habíamos pasado por alto. Fue después, cuando la doctora Lalasa hizo lo que hizo y consiguió lo que consiguió, que las preguntas sobre Dios se volvieron casi un campo nuevo de estudio».
Capítulo 3
La doctora Lalasa Kapoor
1972
EXTRACTO DEL ESTUDIO VORSIS DEXTRA
Doctora Jennah Henderson
«Las siete ubicaciones objeto del estudio presentaban una casuística similar, con una clara y evidente correlación en los sucesos investigados. En ocasiones, las preguntas formuladas por los investigadores en la ubicación B eran respondidas a los investigadores de la ubicación E, conformando un curioso entramado de mensajes que, sin sentido en apariencia, resultaban ser un puzle bastante explícito, como si las ubicaciones, a pesar de su manifiesta distancia geográfica, estuvieran conectadas entre sí. Quedó claro en las investigaciones posteriores que estas respuestas no estaban ordenadas en el tiempo. Una respuesta que parecía atender a una pregunta formulada en otra ubicación a veces se sucedía antes de que dicha pregunta fuese pronunciada, por lo que el cuadro de estadística de probabilidades adjunto en el apéndice B trata, con mucho cuidado y respeto, la posibilidad de que el azar haya conformado un mensaje aleatorio. Como se observa, cada grupo de sílabas recibe un valor determinado con una masa que se modifica al alza o la baja según su persistencia entre otras sílabas en nuestro idioma, resultando en un valor del 0.6 % de que las respuestas hayan sido producidas por azar.
(…)
Los sucesos investigados tienen un punto de origen temporal muy marcado. En todos los casos se mencionó a un viejo árbol (fotografías 234 a 245) al que los lugareños bautizaban con diversos nombres, siendo «El árbol negro», «El Guardián» o «El Vigilante» los más comunes. A raíz de una intervención de la empresa hidroeléctrica de la zona que retiró el árbol para asegurar el tránsito de los operarios por el sendero, junto a un río, los sucesos empezaron a producirse con regularidad, con una tendencia ascendente desde la noche de los hechos y una interrupción paulatina en días posteriores. Análisis preliminares realizados por nuestro equipo revelaron canales de energía, residuos no obstante testimoniales, entre el antiguo emplazamiento del árbol y la ubicación estudiada, la casa Farren, no así entre la casa y el resto de las ubicaciones; la energía moría en mitad del salón familiar de la casa, donde se manifestaron los fenómenos objeto de este estudio. Al ser preguntados, los lugareños respondían con mensajes algo crípticos y similares entre sí: «El árbol protegía el sendero».
Los operarios de la hidroeléctrica declararon que todo árbol fue cortado y repartido entre los miembros del equipo para ser usado como leña para chimenea, si bien ninguno manifestó haber experimentado circunstancias excepcionales en sus hogares. Este estudio no rechaza la posibilidad de que el árbol en cuestión estuviera bloqueando el flujo energético de algún nodo, de alguna manera que no podemos entender, y que, al ser retirado, dicha energía fluyera por canales de energía, probablemente subterráneos, en dirección a la casa. No obstante, las raíces de dicho árbol, que se han medido para revelar distancias normales de hasta ocho metros en dirección al río, siguen allí, por lo que no queda claro que la sola materia física del árbol, madera en este caso, fuera el motivo del bloqueo.
Sin embargo, y a pesar de las evidencias y el misticismo que rodeaba al árbol (al que algunos lugareños hacían ofrendas eventuales), este comité no ha podido determinar la correlación entre dicho árbol y la formación del fenómeno, o los sucesos y los fenómenos posteriores a su activación.
(…)
Finalmente, el portal sucumbió de manera espontánea una hora y quince minutos después de su formación, arrastrando en su colapso a cuatro de los miembros de la familia Steindhal».
***
LAS MUJERES EN LA INDIA
Artículo aparecido en The New Frontiersman
¿Son las mujeres más importantes que el ganado en la India? Esta es la observación que formula la joven doctora Lalasa Kapoor, de origen indio, y Doctora en Ciencias Humanas por la Universidad St. George de Londres, a través de sus poderosas imágenes, que han podido verse estos días en el centro de Londres. La doctora se dedicó a fotografiar a varias mujeres mientras llevaban máscaras de vaca para denunciar la indefensión que estas padecen en su país natal. Es de reseñar que en la India se produce una violación cada quince minutos, pero los culpables tardan años en ser castigados, cuando —y si— son castigados. A Kapoor le sorprendió que, en su país, una mujer necesite mucho más tiempo en lograr que se haga justicia que la que adquiere de manera instantánea una ternera cualquiera.
Cuando una vaca, considerada sagrada por los hindúes, es sacrificada de algún modo, los grupos extremistas acuden inmediatamente a golpear, e incluso matar, a quien quiera que sea siquiera sospechoso de la matanza. «Luchar físicamente contra los grupos extremistas nunca fue una opción, así que tomé el camino del arte para colaborar con otras mujeres, mostrar esta forma de protesta y hacernos escuchar», explicó Kapoor. Según su testimonio, su proyecto es también una protesta contra el creciente número de grupos de defensa de las vacas que existen. El fotógrafo puso como ejemplo que cada vez son más frecuentes los ataques a musulmanes por parte de los vigilantes de las vacas, simplemente porque consumen o almacenan carne. «Un total de dieciséis personas han sido asesinadas en los dos últimos años a causa de las vacas», explicó Kapoor.
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