Puede que el título Temas judíos en el Nuevo Testamento sorprenda y, quizás, confunda. ¿Tan ambicioso es este trabajo como para intentar cubrir absolutamente todos los temas principales del Nuevo Testamento? ¿Acaso no son todos los temas del Nuevo Testamento “judíos”, en el sentido de que el Nuevo Testamento es el cumplimiento de todo lo prometido al pueblo judío en el Antiguo Testamento? El objetivo de este libro no abarca tanto.
Nos centraremos en lo que ocurre con los judíos ahora que el Mesías 2ha venido. ¿Se puede entender que desaparezcan de la escena ahora? Ese no es el destino que se podría esperar para aquellos que han recibido las promesas de Dios. El Nuevo Testamento está de acuerdo, y al leerlo descubrimos que Jesús y sus apóstoles tenían mucho que decir, lo que sigue siendo importante para los judíos y para la relación entre ellos y los creyentes en Jesús.
Am Yisrael Jai! (¡El pueblo de Israel vive!)
El alma de la enseñanza del Nuevo Testamento sobre los judíos afirma su existencia permanente y la fidelidad permanente de Dios hacia ellos, a pesar de que parezca todo lo contrario. ¡Es lo que proclama ¡Am Yisrael Jai!
La mentalidad judía realza su identidad corporativa a un nivel raramente equiparable con ninguna otra nación. Los judíos piensan mucho más colectivamente que la mayoría de los pueblos. La historia y la experiencia judía (me refiero al pacto de Dios con ellos, el mandamiento de no mezclarse, la experiencia de la persecución), los ha llevado a un sentido de unión y solidaridad, tanto hoy como con todos los judíos de cualquier época, que hace que la expresión “Israel vive” sea bastante natural. Aún más, es una afirmación de fe y un grito de alegría.
¡Am Yisrael Jai! es en realidad el título de una canción judía moderna que se regocija de su existencia perdurable, particularmente a la luz del Holocausto 3y al establecimiento del Estado de Israel. Una canción así no debería sorprender a quien conoce el Nuevo Testamento. De eso trata este libro. Como pueblo viven: ¡Am Yisrael Jai!
Temas judíos en el Nuevo Testamento
La existencia perdurable del pueblo judío es algo que el Nuevo Testamento espera, y la palabra “temas” del título está en plural porque son muchos los aspectos a tener en cuenta. Los escritores del Nuevo Testamento nunca imaginaron que, como consecuencia del rechazo de Jesús por parte de muchos de ellos, los judíos simplemente desaparecieran de la historia. Escribieron con el fin de ayudar a los cristianos a compartir el evangelio con ellos, alentar a los que alcanzaban la fe, entender la diferencia entre judíos, gentiles y cristianos, y comprender de alguna manera los propósitos de Dios para los judíos como pueblo. Demasiadas veces, los cristianos, al mencionar a los judíos pensamos solo en historia o profecía, por lo que todo el asunto se vuelve impersonal y teórico. Este libro tendrá en cuenta tanto la historia como la profecía, pero atiende a mucho más; trata de los judíos y del pueblo judío.
¿Es acaso otro libro de alguien atacado por el “virus judío”? Entre los cristianos de hoy hay quienes parecen ver a la iglesia como un fenómeno que ha alcanzado su “fecha de caducidad”; toda su visión se ha llenado de judíos, y parece que no pueden hablar de otra cosa. Estas personas pueden ser muy repelentes para aquellos cristianos que ven a la iglesia como el cuerpo glorioso de Cristo, pero que están dispuestos a considerar estos temas judíos en el Nuevo Testamento. Espero que este libro no lo sea para ti, que solo te emocione, te llene de humildad y te conduzca a la alabanza y la oración.
Al final de cada capítulo hay algunas preguntas que pueden usarse para discutirlas en grupo o considerarlas individualmente. En este último caso, recomendaría escribir las respuestas a las preguntas, ya que creo que responder una pregunta en su mente y asegurarse de que tiene claro el tema es fácil, pero escribirla es mejor y así corroborar si se ha entendido bien el asunto en cuestión.
2.La mayoría de los lectores sabrá que el término “HaMashiah” es el título que se le da al libertador prometido por Dios. Equivale en español a Mesías, transcrito del hebreo al griego como Mashiaj , que significa “ungido”. Como los sacerdotes, reyes y profetas de Israel eran ungidos, el Mesías es el ungido para cumplir con todas esas funciones. La palabra Mesías solo aparece dos veces en el Nuevo Testamento griego, mientras que el término más común en el griego es Jristos , que también significa “ungido”, de donde tenemos la palabra “Cristo”. En este libro he usado tanto Mesías como Cristo según convenga en cada contexto particular.
3.El término “Holocausto”, se refiere al genocidio deliberado de millones de judíos y de su vida comunitaria perpetrado por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial. No es el término que más me gusta, pero lo uso porque es el más conocido. Prefiero el término “Shoah”, que ahora se usa más ampliamente pero que no ha reemplazado al de “Holocausto”. Shoah es una palabra hebrea que significa “desolación”, como por ejemplo en Is 47:11, refiriéndose al destino de Babilonia, mientras que “holocausto” es el equivalente griego de la palabra hebrea ol á h, referido a una ofrenda totalmente quemada. La idea de que el sufrimiento y la muerte del pueblo judío podrían de alguna manera expiar el pecado no es ajena al judaísmo rabínico, pero sí lo es para la Biblia, y por eso “Holocausto” es un término que no me gusta.
1ª PARTE
Privilegios y promesas
CAPÍTULO 1
Yahveh, el Dios de Israel
El evangelio es el evangelio de Dios y es para su gloria. Ahí es donde debería comenzar nuestra consideración de los temas judíos. El pueblo de Israel vive, y eso demuestra algo acerca de Dios mismo.
Dios tiene nombre. No es una idea abstracta, sino una persona, y reveló su nombre y todo cuanto significa a los judíos. Su nombre es Yahveh. 4Sé que hay diferentes ideas sobre cómo se debe pronunciar el nombre divino, pero en este libro usaremos “Yahveh”. No es mi intención usar “Yahveh” siempre, cuando “Señor” sería lo normal, ya que puede ser poco común para la mayoría de los lectores, pero lo haré cada vez que aparezca por primera vez en un capítulo para subrayar que Dios tiene un nombre. No hay duda de que el nombre está relacionado con el verbo “ser”. El Dios de Israel declara por su nombre que él es , que él vive . ¡Porque él vive, podemos exclamar ¡Am Yisrael Jai! El pueblo de Israel vive.
Cuando en Romanos 11 el apóstol Pablo analiza más de cerca los propósitos de Dios para con los judíos, comienza planteando la cuestión de su rechazo y si, a causa de ello, están excluidos de los planes futuros de Dios. Su respuesta es enfática: “¡De ninguna manera!” (Ro 11:12). Lo que se subraya aquí es que Yahveh es un Dios fiel. Una vez que entra en una relación de pacto con un pueblo, nunca renegará de ellos, sino que cumplirá todas sus promesas.
Un poco más adelante en ese mismo capítulo, Pablo escribe que Israel es “amado(s) por causa de los padres” (Ro 11:28), refiriéndose a Abraham, Isaac y Jacob. Debido a su fidelidad para con aquellos hombres, Dios ama a los judíos hoy. Lo hace libre e incondicionalmente. El Dios de Israel es un Dios de amor. Como dijo cierto escritor de himnos, el amor de Dios es más amplio que la medida de la mente humana.
Tenemos que estudiar la incredulidad de muchos judíos y los dolorosos acontecimientos de su historia. Pablo explica su dureza de corazón diciendo que Dios les ha dado un espíritu insensible debido a su incredulidad, y el Señor Jesús enseñó que la destrucción de Jerusalén y el sufrimiento del exilio de la tierra fueron “días de retribución” (Lc 19:41-44, 21:20-24). Eso muestra que Yahveh es un Dios de juicio. Es una advertencia para nosotros. Como Pablo escribió a los cristianos que solían jactarse contra los judíos: “No te jactes, sino teme, porque si Dios no perdonó a las ramas naturales, a ti tampoco te perdonará” (Ro 11:20-21).
Читать дальше