En los últimos años, la genómica ha cobrado importancia en los programas de mejoramiento genético. A partir de ella se tiene un conocimiento amplio del genoma de algunas especies animales y se sabe del efecto que pueden tener algunos alelos o fragmentos del genoma llamado polimorfismo de nucleótido simple (SNP, por sus siglas en inglés) sobre determinada característica. Estos datos permiten, junto con la información genealógica y productiva de los parientes, calcular el valor genético de un animal a edad temprana. La aplicación de este tipo de técnicas no solo ha facilitado y acelerado los procesos de selección, sino que ha disminuido el intervalo generacional y, una vez que se cuenta con datos productivos, la confiabilidad de los valores de cría aumenta [8b]
.
Un estudio que aplicó la evaluación genómica en búfalos egipcios permitió identificar algunos genes candidatos asociados con la producción de leche: se observaron 30 SNP localizados en los cromosomas 1, 2, 3, 4, 6, 9, 11, 12 y 16 que explican cerca del 10 % de la varianza genética aditiva. Algunos de esos SNP también están asociados con otras funciones biológicas relacionadas con la producción de leche [8c]
. En un estudio realizado en Brasil llegaron a la conclusión de que la información genómica permite calcular con mayor exactitud la heredabilidad, obteniendo desviaciones estándar más bajas y una mayor precisión en los valores genéticos estimados [10b]
. En otra investigación, también en Brasil, por medio de evaluaciones genómicas se identificó que cuatro regiones del genoma explicaban más del 5 % de la varianza para las características longitud corporal, altura a la cruz, altura a la grupa, longitud de la grupa y amplitud entre ilion e isquion [13]
.
En Egipto identificaron, por medio de técnicas moleculares, que los búfalos usados como reproductores en programas de inseminación artificial son monomórficos para el gen de la capa-caseína, y presentan el alelo B que se asocia con un mayor porcentaje de proteína en leche [14]
. En este sentido, determinaron que los búfalos eran monomórficos para los genes de la prolactina (GG), capa-caseína (BB) y PIT-1 (GG), siendo las formas alélicas las que favorecen las características deseadas [15]
.
Este tipo de trabajos genómicos respaldan las bondades productivas del búfalo de agua con respecto a la calidad de la leche, y dan cuenta de cómo, desde el punto de vista genético, se pueden explicar los altos niveles productivos o la obtención de un lácteo con una mejor calidad composicional. En las Figuras 2-4se identifica a búfalas, y características de la ubre, con valores genéticos positivos para la producción de leche.
Figura 2.Búfala Murrah pura, BCL 250-D4 con PTA positivo para la producción de leche
Fotografías: Divier Antonio Agudelo Gómez.
Figura 3.Búfala con valores genéticos positivos para la producción de leche
Fotografía: Divier Antonio Agudelo Gómez.
Figura 4.Características de la ubre y su relación con la producción de leche
A)y B)Ubre con PTA positivo para la producción de leche + 198.02 kg. Fotografías: Divier Antonio Agudelo Gómez.
Respecto a la producción de carne, se han estimado valores de heredabilidad para varias características. En el Cuadro 2se presentan los resultados de algunos trabajos encaminados a fomentar el mejoramiento genético de dichas particularidades.
Cuadro 2.Valores promedios, desviaciones estándar y heredabilidad estimada para características asociadas con la producción de carne en búfalos de distintos países
Característica |
Grupo racial |
N |
Media ± SD |
Heredabilidad |
País |
Autor |
Peso al sacrificio (kg) |
Mestizo |
346 |
306±33 |
0.31 |
Colombia |
Angulo, et al. [16] |
Peso al destete (kg) |
1021 |
258±33 |
0.26 |
Peso al destete (kg) |
Mestizo |
23,937 |
207.35 ± 47.69 |
0.24 |
Colombia |
Agudelo, et al . [9b] |
Peso a los 12 meses (kg) |
7,194 |
210.75 ± 44.25 |
0.26 |
Peso a los 18 meses (kg) |
3,929 |
256.09 ± 51.35 |
0.44 |
Peso a los 24 meses (kg) |
2,733 |
358.48 ± 53.77 |
0.30 |
Peso al destete (kg) |
Mestizo |
9,244 |
182±42.46 |
0.45 |
Colombia |
Bolívar, et al . [17] |
Peso a los 12 meses (kg) |
6,975 |
201.8±38.70 |
0.42 |
Peso a los 18 meses (kg) |
1,843 |
278±50.89 |
0.42 |
Peso a los 24 meses (kg) |
1,476 |
363.4±54.32 |
0.41 |
Peso al destete (kg) |
Egipcio |
8,099 |
95.74 |
0.41 |
Egipto |
Salem, et al. [18] |
Peso al destete (kg) |
Egipcio |
1,149 |
91.15 ± 7.75 |
0.257 |
Egipto |
Mourad y Khattab [19] |
Peso al nacimiento (kg) |
Mediterránea |
5,169 |
37.6 ± 4.7 |
0.30 |
Brasil |
Falleiro, et al. [20] |
Peso a 205 días (kg) |
3,792 |
192.7±40.3 |
0.52 |
Peso a los 12 meses (kg) |
3,883 |
298.6±67.4 |
0.54 |
Al igual que las características relacionadas con la producción de leche, las observadas en el cuadro anterior presentan una heredabilidad con valores que van de medios a altos, lo que sugiere que los procesos de selección son la herramienta óptima para implementar un programa de mejoramiento genético asociado con la producción de carne o con el crecimiento en el ganado bufalino. Desafortunadamente, son escasos los trabajos que estiman parámetros genéticos vinculados con particularidades como rendimiento en canal y características de la canal y la carne; sin embargo, por comunicaciones verbales con varios criadores de Colombia que se dedican a la ceba de búfalos, he sabido de rendimientos en canal que pueden variar del 40 al 50 %, este aspecto es afectado por factores como la edad del animal, el peso vivo y el sexo.
En el caso de ganaderías dedicadas a la ceba de búfalos donde las condiciones ambientales, la alimentación y el manejo son más homogéneos, se han obtenido rendimientos en canal que pueden variar entre 48 y 53 %, lo que indica una variación genética para esta particularidad y también que se podría realizar algún tipo de selección para aumentar el rendimiento en canal. Es fundamental realizar estudios que permitan calcular la varianza genética y la heredabilidad de dicha característica.
En la Figura 5se identifica una macho que tiene una buena conformación para la producción de carne y que, además, presenta valores genéticos positivos para la característica peso a los 24 meses.
Figura 5.Búfalo con un buen fenotipo y EPD positivo para producción de carne
Читать дальше