San Agustín - Reglas Monásticas Latinas de Occidente

Здесь есть возможность читать онлайн «San Agustín - Reglas Monásticas Latinas de Occidente» — ознакомительный отрывок электронной книги совершенно бесплатно, а после прочтения отрывка купить полную версию. В некоторых случаях можно слушать аудио, скачать через торрент в формате fb2 и присутствует краткое содержание. Жанр: unrecognised, на испанском языке. Описание произведения, (предисловие) а так же отзывы посетителей доступны на портале библиотеки ЛибКат.

Reglas Monásticas Latinas de Occidente: краткое содержание, описание и аннотация

Предлагаем к чтению аннотацию, описание, краткое содержание или предисловие (зависит от того, что написал сам автор книги «Reglas Monásticas Latinas de Occidente»). Если вы не нашли необходимую информацию о книге — напишите в комментариях, мы постараемся отыскать её.

En esta antología se han reunido varias de las Reglas de los siglos V-VI, todas ellas pertenecientes al ámbito occidental de lengua latina. Fueron publicadas con anterioridad en la revista
Cuadernos Monásticos (publicación cuatrimestral de la Conferencia de Comunidades Monásticas del Cono Sur, Argentina, Chile, Paraguay y Uruguay. Ver: https://www.surco.org/cuadmon/archivo). Aunque actualmente estos textos son accesibles también en diversas publicaciones impresas, sin embargo, cuando inicialmente aparecieron en
Cuadernos Monásticos, muy pocos de ellos se hallaban disponibles en castellano. En esta edición única, se ha realizado una recopilación de todos ellos a fin de ofrecerlos juntos y facilitar así una mejor comprensión de la Regla de nuestro Padre san Benito.

Reglas Monásticas Latinas de Occidente — читать онлайн ознакомительный отрывок

Ниже представлен текст книги, разбитый по страницам. Система сохранения места последней прочитанной страницы, позволяет с удобством читать онлайн бесплатно книгу «Reglas Monásticas Latinas de Occidente», без необходимости каждый раз заново искать на чём Вы остановились. Поставьте закладку, и сможете в любой момент перейти на страницу, на которой закончили чтение.

Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

10. Esto que he dicho con respecto a no fijar la mirada también será observado diligente y fielmente en los demás pecados a descubrir, impedir, denunciar, probar y castigar, con dilección de los hombres y odio de los vicios.

11. Si alguno hubiera avanzado tanto en el mal que hubiese aceptado secretamente de una mujer cartas o pequeños regalos, si luego esto confesare, perdónenlo y rueguen por él; pero si fuera sorprendido y confundido deberá ser severamente corregido según el arbitrio del presbítero o del prepósito.

5. Uso y cuidado de los bienes comunitarios

1. Tengan en propiedad común sus vestidos. Estén al cuidado de uno o dos hermanos o los que sean suficientes para sacudirlos, no sea que los roa la polilla. Y así como guardan sus alimentos en una despensa, también guarden sus vestidos en una ropería. Y si es posible que no les competa a ustedes determinar lo que deben vestir de acuerdo a las estaciones, poco importa que cada uno reciba el vestido que había depositado o uno que otro había traído, en cuanto que a nadie se niegue lo que necesita. Si esta disposición originara riñas y murmuraciones entre ustedes al encontrar alguno que ha recibido algo que está en peores condiciones que lo que tenía, y considerase indigno vestirse con lo que otro hermano se vistió antes, tomen conciencia cuan raído tienen aquel interior y santo hábito del corazón, que litigan por el hábito del cuerpo. Si igualmente se tolerara su enfermedad, de modo que reciban lo que depositaron, sin embargo, que sean guardados en un solo lugar, bajo una custodia común, los vestidos que depositan.

2. Así también que nadie trabaje para su propio provecho, sino que todos sus trabajos se hagan en común y con mayor aplicación y más entusiasmo que si cada uno trabajara para sí. Pues, está escrito: “La caridad no busca lo que es suyo”, porque comprende que las cosas comunes preceden a las propias y no antepone las propias a las comunes. Y así, cuanto más cuidado tengan de las cosas de la comunidad que de las suyas, tanto más experimentarán mayores progresos. Para que prevalezca sobre todas las necesidades, que pasan, la caridad, que permanece.

3. Por consiguiente, si algunos ofrecen a sus hijos u otros parientes o amigos que viven en el monasterio regalos como vestidos u otros artículos de primera necesidad, que no sean recibidos a escondidas. Al contrario, pónganlos a disposición del prepósito, para que, como bien que pertenece a todos, pueda ser adjudicado al que tenga necesidad de él. (Si alguno ocultare una cosa para su uso privado, sea juzgado por el delito de robo)45.

4. Sus prendas se lavarán según el arbitrio del prepósito; lo harán o bien ustedes o bien los lavanderos. No sea que, por un demasiado vivo deseo de pulcritud en los hábitos, contraigan manchas del alma.

5. No se prohíba en lo más mínimo el uso de baños si lo exige la salud. Cúmplase sin murmuración lo que aconseje el médico. Y aun cuando no los quiera el que los necesita, si lo manda el prepósito, hágase lo que se deba hacer por la salud. Pero si los quiere y no se los prescriben, no se obedezca a sus deseos. Pues a veces lo que deleita, aun si es nocivo, suele considerárselo provechoso.

6. Brevemente, si se trata de un dolor en el cuerpo y así lo manifiesta el servidor de Dios, ha de creérsele sin dudar. Si a pesar de todo el remedio que deleita sana, déselo, y si no se está seguro que se consulte al médico.

7. No vayan a los baños ni a cualquier otro lugar que fuese necesario sino de a dos o tres. Que aquel que tiene alguna necesidad de salir no lo haga con quienes quiera, sino que juzgue el prepósito con quienes debe salir.

8. El cuidado de los enfermos, de los convalecientes y de las otras molestias de los enfermos sin fiebre, debe confiarse a un hermano que pida a la despensa lo que prevea ser necesario.

9. Tanto los que trabajan en la despensa, como en las ropas, como con los códices sirvan a sus hermanos sin murmuración.

10. A hora determinada se pedirán los códices cada día; fuera de esa hora los que pidan, no los reciban.

11. Los hermanos que tienen a su cuidado los vestidos y calzados que no difieran el tiempo de entregarlos cuando tales cosas fueran necesarias a los indigentes.

6. El perdón de las ofensas

1. En cuanto a las reyertas, o no tengan ninguna o pónganles fin prontamente; no sea que la ira aumente y se convierta en odio, la brizna se vuelva viga y el alma se haga homicida, pues es eso lo que leen: “El que odia a su hermano es un homicida”.

2. Si un hermano hiere a otro con injurias o maldiciones o calumnias, acuérdese de dar satisfacción cuanto antes por el mal cometido; y el que fue herido perdónelo sin recriminaciones. Pero si se han ofendido mutuamente, mutuamente deberán absolverse de las deudas, gracias a sus oraciones. Porque cuanto más frecuentemente se contraigan, tanto más deben tratar de curarlas.

Mejor es el hermano que, aunque se deja tentar a menudo por la ira, se apresura, sin embargo, a pedir perdón a aquel a quien reconoce haber ofendido, que el que es más tardo para enojarse, pero mucho más difícilmente se inclina a pedir perdón. Quien nunca quiere pedir perdón, o no lo hace de corazón, sin razón está en el monasterio, aunque no haya sido echado de él. Por eso absténganse de palabras duras; las cuales, si la boca llegare a proferirlas, no vacilen en remediarlo con la misma boca que causó las heridas.

3. Cuando la necesidad de la disciplina, que se debe exigir a los más jóvenes, los obliga a decir una palabra dura, no se les exige que les pidan perdón aun cuando sientan que se han excedido en el modo, no sea que ante los que les conviene estar sometidos, por servir a una extrema humildad, pierdan la autoridad de gobierno. Sin embargo, deben pedir perdón al Señor de todos, que conoce con cuánta benevolencia aman también a aquellos a quienes han corregido más de lo justo. No haya entre ustedes amor carnal sino espiritual.

7. El superior

1. Obedezcan al prepósito como a un padre, con el honor que se le debe para no ofender a Dios en su persona; y con mayor razón al presbítero que lleva sobre sí el cuidado de todos ustedes.

2. Que todo esto, pues, sea observado, y en caso de que no lo fuera para que no se lo pase por alto negligentemente, se lo cuidará enmendando y corrigiendo, lo que corresponde principalmente al prepósito; el cual refiera a los presbíteros, que entre ustedes detentan la mayor autoridad, lo que exceda a su medida y a sus fuerzas.

3. Que el que los preside no se considere feliz por ejercer un poder tiránico, sino por servir en la caridad. Delante de ustedes, que les preceda por honor; delante de Dios, el temor lo ponga a los pies de ustedes. Delante de todos que se muestre como ejemplo de buenas obras: corrija a los inquietos, consuele a los pusilánimes, sostenga a los enfermos, sea paciente con todos. Que observe gustosamente la disciplina y la imponga con temor. Y aun cuando las dos cosas son necesarias, sin embargo, desee ser más amado por ustedes que temido, acordándose siempre que es a Dios a quien deberá dar cuenta de ustedes.

4. Por eso, si bien es cierto que con su obediencia manifiestan tener misericordia de ustedes mismos, aún más la tienen con él, porque entre ustedes cuanto más alto es el lugar que se ocupa, tanto mayor es el peligro en que se está.

8. Conclusión

1. El Señor les conceda observar todo esto con amor, como amantes de la belleza espiritual, exhalando el buen olor de Cristo con una buena vida, no como siervos sino como hijos constituidos bajo la gracia.

2. Para que puedan examinarse en este librito como en un espejo, les será leído una vez por semana; no sea que por olvido descuiden alguna cosa. Y cuando encuentren que están haciendo lo que aquí está escrito, den gracias al Señor, dador de todos los bienes. Si alguno de ustedes ve que ha faltado en algo, duélase de lo pasado y guárdese en el futuro, orando para que se le perdonen las deudas y no caiga en la tentación.

Читать дальше
Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Похожие книги на «Reglas Monásticas Latinas de Occidente»

Представляем Вашему вниманию похожие книги на «Reglas Monásticas Latinas de Occidente» списком для выбора. Мы отобрали схожую по названию и смыслу литературу в надежде предоставить читателям больше вариантов отыскать новые, интересные, ещё непрочитанные произведения.


Отзывы о книге «Reglas Monásticas Latinas de Occidente»

Обсуждение, отзывы о книге «Reglas Monásticas Latinas de Occidente» и просто собственные мнения читателей. Оставьте ваши комментарии, напишите, что Вы думаете о произведении, его смысле или главных героях. Укажите что конкретно понравилось, а что нет, и почему Вы так считаете.

x