En un contexto muy agitado en Europa y sobre todo en España en 1934, con una inminente autonomía para el País Vasco, el texto cumplía los requisitos para una recepción en el sistema cultural vasco en ese momento. De hecho, uno de los aspectos del drama es la discusión sobre los límites del uso político de la violencia. «Nein eine Grenze hat Tyrannenmacht: Wenn der Gedrückte nirgends Recht kann finden, Wenn unerträglich wird die Last– (...) Zum letzten Mittel, wenn kein andres mehr Verfangen will, ist ihm das Schwert gegeben», («No, la tiranía tiene un límite: cuando el oprimido no encuentra justicia en ninguna parte, cuando la carga se vuelve insoportable... (...) Como último medio, cuando ya no hay más, le queda la espada», II 2). Schiller acepta el uso de la violencia, pero solamente para defender lo que es de uno, y en especial, para defender la libertad. «Eu’r Walten hat ein Ende. Der Tyrann Des Landes ist gefallen. Wir erdulden Keine Gewalt mehr. Wir sind freie Menschen» («Vuestro reinado tiene un final. El tirano del país ha caído. No toleramos más violencia. Somos hombres libres», IV 3).
Finalmente, hay un aspecto relacionado con la traducción que quisiera mencionar. Goenaga estaba preparándose para ingresar en los jesuitas cuando traducía a Schiller, y dejó los estudios para volver al País Vasco e implicarse en la política del momento. En un momento muy conocido de la obra, en la escena segunda del segundo acto, se dice que no se obedecerá al Kaiser, y la siguiente línea ofrece el motivo: los austriacos han pisado las libertades suizas por hacer un favor al clero austriaco. «Dem Kaiser selbst versagten wir den Gehorsam, Da er das Recht zu Gunst der Pfaffen bog» («Al mismo Emperador negamos obediencia, puesto que doblegó el poder a favor de los curas», II 2). Quizá Goenaga actuó como lo hizo influido por un conflicto contemporáneo similar entre religión y política.
La obra teatral Wilhelm Tell ha sido traducida y también, especialmente, adaptada a muchos idiomas, sobre todo en versiones para jóvenes y niños. También se han hecho este tipo de adaptaciones al vasco. Jacinto Fernandorena Setién escribió Gillen Tell, una adaptación (seguramente una traducción, aunque no se menciona la adaptación original) de 1979, de la que hay segunda edición en 1985. Hay otra adaptación más moderna de Iñaki Zubeldia, Gillen Tell: kondaira suitzarra (1984, con varias reediciones en 1987, 1990, etc.). Y también hemos encontrado dos adaptaciones en formato cómic, una de Miguel Ángel Unanua en 1988 y otra de Ismael Román en 1999. Y, además, hay una grabación en casete de otra adaptación, Gillen Tell nobela euskaraz, realizada en Lazkao en los años ochenta.
Y además de todo ello, hemos encontrado un producto indirecto, una adaptación libre escrita por Alfonso Sastre en 1959, Guillermo Tell tiene los ojos tristes. Se trata de una reescritura con gran carga política, en la que Tell mata a su hijo, y fue prohibida en un primer momento. Esta adaptación ha conocido dos traducciones al vasco. La primera es de 1979, Gillen Tell-ek begiak triste, y aparece como traductor un colectivo llamado Barkaiztegiko taldea. Y la segunda es de 1990, edición bilingüe en la editorial Hiru, Gillermo Tellek triste ditu begiak / Guillermo Tell tiene los ojos tristes. Los traductores son Beatriz Zabalondo y J. L. Aranguren, Txiliku.
Se puede decir, por tanto, que el Wilhelm Tell de Schiller ha sido muy productivo en la cultura vasca, sobre todo por la diversidad de tipos textuales que ha generado.
OTROS POEMAS: MIRANDE
El variado trabajo del escritor parisino Jon Mirande (1925-1972) como traductor es muy conocido, y de hecho tradujo bastantes textos del alemán al vasco. Tuvo un enorme interés por las lenguas, se convirtió en un gran políglota autodidacta y dedicó una atención especial a lenguas minoritarias como el bretón y el gaélico. De ahí le vino también su interés por la traducción, que entiende como un elemento clave en el desarrollo del idioma. En su artículo de 1961 «Kultura eta folklorea» confronta esos dos conceptos, y subraya el valor de la traducción (Mirande, 1999: 464-465). Mirande aprendió alemán de forma autodidacta e hizo varios viajes a Viena (1952), Múnich (1963) y Sajonia (1971). Llegaba a usar palabras alemanas en sus cartas. Así, en una carta a Xabier Kintana, del 17 de octubre de 1971, le llama «gogaide» (camarada) y entre paréntesis escribe Meinungsgenosse (Mirande, 1976: 9). También desde el punto de vista de su pensamiento estuvo muy influido por algunos autores alemanes (sobre todo Nietzsche, Schopenhauer, Spengler), como ha destacado Joxe Azurmendi (1989).
A pesar de que existen algunos estudios y ediciones de la obra difusa de Mirande, hay algunos aspectos de su obra como traductor que no se han estudiado correctamente. En el libro preparado por Txema Larrea Poemak, 1950-1966, en las páginas 19 y 20 aparece una «especie de introducción» de Mirande donde habla de «nire poemak» (mis poemas), pero en la edición se ha colado al menos una traducción, ya que en la página 135 tenemos Hirur lili / Drei Lilien. Se trata de una antigua canción alemana, canción de guerra que los soldados alemanes han cantado en varias campañas. Parece que tiene su origen en 1830 y se basa en una balada de Nachtjäger.
Además, Andolin Eguzkitza dice en su libro recopilatorio de la obra de Mirande, Orhoituz, que se trata de la colección de su obra poética original. Sin embargo, en la página 25 nos encontramos «Ba nin adiskide bat» (Euzko-Gogoa, 1950, 5-6, p. 5). También en el libro Jon Mirande. Obra osoa no se recoge ninguna traducción explícitamente dentro de la poesía, pero en la página 149 se incluye ese mismo poema. Sin embargo, es patente que se trata de la traducción de un poema de Ludwig Uhland, «Ich hatt’ einen Kameraden» («Yo tenía un camarada»).
Mirande tradujo, además, poemas de Hofmannsthal, Uhland y Nietzsche, y también breves textos en prosa de Nietzsche y Kafka (Vor dem Gesetz – Ante la ley).
Ya en 1952, en concreto el 18 de diciembre, Mirande hace referencia a la intención de traducir un poema de Schiller en una carta que envía a Andima Ibiñagabeitia, «Wohlauf, Kameraden». Dice no haberlo logrado aún, pero que seguirá intentándolo. Sin embargo, no hemos encontrado rastro alguno de esa traducción. Unos años más tarde, en 1959, sí aparecen los dos poemas de Schiller que tradujo: «Das Mädchen aus der Fremde», en la revista Egan (1959, 1-4, p.
| DAS MÄDCHEN AUS DER FREMDE |
ATZERRIKO NESKATILLA |
| In einem Tal bei armen Hirten Erschien mit jedem jungen Jahr, Sobald die ersten Lerchen schwirrten, Ein Mädchen, schön und wunderbar. |
Aran baten, artzain-artean, Agertzen zan urte-berriz, Lehengo larratxoriekin, Neska bat, ederra guztiz. |
| Sie war nicht in dem Tal geboren, Man wußte nicht, woher sie kam, Und schnell war ihre Spur verloren, Sobald das Mädchen Abschied nahm. |
Ez zan aran hartan jaioa, Iñork ez zekin nongo zen. Galtzen ziran haren oiñatzak, Neskak aldegin ondoren. |
| Beseligend war ihre Nähe, Und alle Herzen wurden weit, Doch eine Würde, eine Höhe Entfernte die Vertraulichkeit. |
Haren ondoan pozez zegon Biotz oro irigia; Andraurenak urrundu arren Lasaitasun larregia. |
| Sie brachte Blumen mit und Früchte, Gereift auf einer andern Flur, In einem andern Sonnenlichte, In einer glücklicher Natur. |
Ba zekarzkin lore eta frutu Beste lur batek emanak, Beste eguzki batek ondurik, Izadi obe batenak. |
| Und teilte jedem eine Gabe, Dem Früchte, jenem Blumen aus; Der Jüngling und der Greis am Stabe, Ein jeder ging beschenkt nach Haus. |
Bakoitzi zerbait zemakion, Nori frutu, nori lore; Doaiturik zijoan etxera, Naiz mutiko, naiz agure. |
| Willkommen waren alle Gäste, Doch nahte sich ein liebend Paar, Dem reichte sie der Gaben beste, Der Blumen allerschönste dar. |
Arrotz denak ongi-etorri Zitun; baiñan maitariei Zemakien emai onena: Lili ederrenak haiei. |
| SEHNSUCHT |
ERRI-MIN |
| Ach, aus dieses Tales Gründen, Die der kalte Nebel drückt, Könnt ich doch den Ausgang fi nden, Ach wie fühlt ich mich beglückt! Dort erblick ich schöne Hügel, Ewig jung und ewig grün! Hätt ich Schwingen, hätt ich Flügel, Nach den Hügeln zög ich hin. Harmonieen hör ich klingen, Töne süßer Himmelsruh, Und die leichten Winde bringen Mir der Düfte Balsam zu, Goldne Früchte seh ich glühen Winkend zwischen dunkelm Laub, |
Laño otzak estaliko Ibar honen zolatik Irtetzeko ba nu bide, Zer poza nenduke nik! Muño ederrik han dakust, Beti gazte eta musker! Baldin egorik ba neuka, Egaz joan neinte laster. Zeru-bake gozo baten Harmonia ba dantzut, Aize ariñak dakarren Baltsamua sendi dut, Osto ilunen artetik Irriz urre-frutuak... |
| Und die Blumen, die dort blühen, Werden keines Winters Raub. Ach wie schön muß sichs ergehen Dort im ewgen Sonnenschein, Und die Luft auf jenen Höhen O wie labend muß sie sein! Doch mir wehrt des Stromes Toben, Der ergrimmt dazwischen braust, Seine Wellen sind gehoben, Daß die Seele mir ergraust. Einen Nachen seh ich schwanken, Aber ach! der Fährmann fehlt. |
Han loratzen den lorerik Ez du ozten Neguak. Zein den eder ibiltzea Han, beti eguzkitan, Aizea zein freskagarri Dela gaillur haietan! Baiñan ez nau uzten joaten Artean den ibaiak, Ur gora ozena gatik Ditut biotz-ezbaiak. Ontzi bat dakust zabuka, Ez, oi! Ontzi-maixurik. |
| Frisch hinein und ohne Wanken, Seine Segel sind beseelt. Du mußt glauben, du mußt wagen, Denn die Götter leihn kein Pfand, Nur ein Wunder kann dich tragen In das schöne Wunderland |
-Bihotz euki! Utz ezbaiak! Velak arima bat dik, Siñeta ezak, ausart adi, Naiz Jainkoak ez berma: Mirazko Errira soilki Mira batek arama. |
OTRAS VERSIONES DE LA ODA
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