Catherine Malabou - Ontología del accidente

Здесь есть возможность читать онлайн «Catherine Malabou - Ontología del accidente» — ознакомительный отрывок электронной книги совершенно бесплатно, а после прочтения отрывка купить полную версию. В некоторых случаях можно слушать аудио, скачать через торрент в формате fb2 и присутствует краткое содержание. Жанр: unrecognised, на испанском языке. Описание произведения, (предисловие) а так же отзывы посетителей доступны на портале библиотеки ЛибКат.

Ontología del accidente: краткое содержание, описание и аннотация

Предлагаем к чтению аннотацию, описание, краткое содержание или предисловие (зависит от того, что написал сам автор книги «Ontología del accidente»). Если вы не нашли необходимую информацию о книге — напишите в комментариях, мы постараемся отыскать её.

Ontología del accidente. Ensayo sobre la plasticidad destructiva, es la tercera traducción en lengua española de Catherine Malabou a cargo del académico Cristóbal Durán, es un ensayo que toma por tarea pensar la implicación entre esencia y accidente, en un intento manifiesto por desplazar el significado tanto de la transformación como de la metamorfosis, entendiendo por estos algo más que meros cambios de «forma», piel o vestimenta. Las mutaciones o transformaciones que ocurren en el desarrollo vital comprometerían más bien cambios en la forma y en el ser, implicando de esta manera, que un cambio de forma puede significar también una transformación en el ser. Malabou, intenta pensar una metamorfosis radical, esto es, precisamente, una fabricación de una nueva persona, de una forma inédita de vida, que no tenga punto en común con la identidad que la precede. En otras palabras, se trata de un arriesgado intento por cuestionar el presupuesto sustancialista que ha sido el compañero de ruta predilecto para el concepto de metamorfosis en occidente, contraviniendo así la fórmula clásica que reza: la forma se transforma, pero la sustancia permanece.

Ontología del accidente — читать онлайн ознакомительный отрывок

Ниже представлен текст книги, разбитый по страницам. Система сохранения места последней прочитанной страницы, позволяет с удобством читать онлайн бесплатно книгу «Ontología del accidente», без необходимости каждый раз заново искать на чём Вы остановились. Поставьте закладку, и сможете в любой момент перейти на страницу, на которой закончили чтение.

Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

En El Teorema de Almodóvar, Antoni Casas Ros describe el accidente de automóvil que lo desfiguró: un ciervo surgió del camino, el escritor pierde el control de su automóvil, su compañera muere con el impacto, él queda con el rostro completamente destruido. “Al principio creí a los médicos, pero la cirugía reparadora no pudo quitarle a mi rostro su estilo cubista. Picasso me habría odiado, pues soy la negación de su invención. Cualquiera diría que él también me vio en la estación de Perpignan, el centro del universo según Dalí. Soy una fotografía movida que podría hacer pensar en un rostro”.12

Fui testigo de transformaciones de este tipo, aun cuando ellas no deformaron los rostros e incluso si ellas procedían de un modo menos directo de accidentes que se puedan reconocer como tales. Menos espectaculares y menos brutales, pero no por eso tienen menos poder para empezar un fin y para desplazar el sentido de una vida. En esa pareja que no se recuperó de una infidelidad. En esa mujer de un medio acomodado cuyo hijo se apartó brutalmente y que abandonó a su familia para ocupar en el Norte de Francia. En un colega que partió a vivir a Texas creyendo que ahí sería feliz. En muchas personas, en el centro de Francia, donde viví mucho tiempo, quienes perdieron su trabajo cerca de los cincuenta años durante la crisis del ’85, en los profesores en zonas difíciles, en los enfermos de Alzheimer. Lo impactante en todos estos casos era que la metamorfosis efectuada, por explicable que sean sus causas (desempleo, problemas relacionales, enfermedad), era absolutamente sorprendente en sus efectos, y de ese modo se volvía incomprensible, desplazando a posteriori la causalidad y quebrando los lazos etiológicos. Estas personas se convertían súbitamente en extraños para sí mismos por el hecho de no poder huir. No se trata, o al menos no solamente, de que estuvieran fracturados, agobiados por el pesar o el infortunio. No, ellos se convirtieron en personas nuevas, otros, nuevamente engendrados, como si pertenecieran a un espacio diferente. Como si efectivamente hubiesen tenido un accidente. “Una autobiografía es en principio el relato de una vida muy llena. Una sucesión de actos. Los desplazamientos de un cuerpo en el espacio tiempo. Aventuras, fechorías, alegría, sufrimientos y fin. Mi vida de verdad comenzó por un fin”.13

La crisis del año ‘85 es la del lazo, que da a la exclusión todo su sentido. Ella provocó una verdadera revolución de los conceptos de malestar y de trauma, transformándose en un trastorno cuya magnitud sólo ahora alcanzamos a medir. Desocupados, personas en situación de calle, sujetos que sufren de síndrome de estrés postraumático, depresivos profundos, víctimas de catástrofes naturales, todos han empezado a parecerse: una nueva internacional cuya fisonomía intenté describir en Les Nouveaux Blessés.14 Formas de subjetividad postraumática, como la denomina Žižek, figuras inéditas del vacío o de la deserción identitarias, que escapan a la mayoría de las terapias, en particular al psicoanálisis.

En esos casos –¿pero en el fondo no es siempre ese el caso?–, existir significa hacer la experiencia de una ausencia de exterioridad, que es también una ausencia de interioridad. De ahí la huida imposible, la transformación en su mismo sitio. No hay adentro ni afuera del mundo. La modificación es allí más radical y violenta; con seguridad, ella fragmenta. La peor de las disensiones del sujeto consigo mismo, el más grave de los conflictos, ya no tienen una figura trágica. Paradójicamente, están marcados por la indiferencia y la frialdad.

La Metamorfosis de Kafka es sin duda el intento más acabado, más bello y más pertinente para aproximarse a este tipo de accidente. Blanchot lo dice muy bien: “El estado de Gregorio es el propio estado del ser que no puede dejar la existencia, para quien existir es estar condenado a recaer siempre en la existencia. Transformado en insecto, sigue viviendo al modo de la decadencia, se hunde en la soledad animal, se acerca a lo más próximo del absurdo y de la imposibilidad de vivir. Mas ¿qué ocurre? Precisamente sigue viviendo (…)”.15 La metamorfosis es la existencia misma, que desune la identidad en lugar de reunirla.

El despertar de Gregorio al inicio de la novela me parece la expresión perfecta de la plasticidad destructiva. El carácter inexplicable de la transformación en insecto es tal que continúa fascinando siempre como un peligro posible, una amenaza para cada uno de nosotros. Quién sabe si mañana…

Pese a todo, el monstruo alcanza a tejer un capullo. Un capullo que, lentamente, se convierte en texto. Este texto es La Metamorfosis misma, y quienes cumplimos esta metamorfosis somos nosotros, los lectores. En cierto modo, el círculo de las posibilidades plásticas también se cierra ahí. La voz narrativa no es totalmente la de un insecto. Esa mariposa invisible tiene una voz no bestial, una voz de hombre, una voz de escritor. ¿Qué es una metamorfosis que todavía puede hablar por sí misma y escribirse, que no puede mantenerse completamente singular, pese a que se experimenta a sí misma como tal? El arte no salva, Kafka lo dirá en su correspondencia. Sin embargo, conserva. Después de todo, no podemos evitar reconocer el caparazón de Dafne en Gregorio.

La lectura que Deleuze propone de La Metamorfosis es sin duda injusta, en la medida en que concluye un “fracaso” de Kafka. Pero no es completamente errada. Por un lado, Deleuze reconoce la efectividad del “devenir-animal de Gregorio, su devenir coleóptero, escarabajo, abejorro, cucaracha, que traza la línea de fuga intensa en relación con el triángulo familiar, pero sobre todo en relación con el triángulo burocrático y comercial”.16 El resultado de la metamorfosis es justamente un ser de fuga, que constituye un modo de salir en sí mismo, que forma “un solo y único proceso (progresión) que reemplaza a la subjetividad”.17 Por otro lado, Deleuze ve también en esta metamorfosis “la historia ejemplar de una reedipización”, un trayecto que está atrapado en la triangulación familiar: madre-padre-hermana. “Gregorio, entregado a su devenir-animal, re-edipizado por la familia, y conducido a la muerte”.18 Su muerte vuelve a situar a la metamorfosis en el orden de las cosas; en cierta medida, la anula. La familia misma no fue metamorfoseada, y Gregorio no dejó de reconocerla, llamando y nombrando a su padre, a su madre y a su hermana.

Deleuze simplemente atribuye el “fracaso” de la metamorfosis al hecho de que ella se sostiene en una aventura de la forma, la de un animal identificable. Gregorio se convierte en un coleóptero. Una verdadera metamorfosis sería una metamorfosis que, pese a su nombre, no tendría nada de devenir-forma. Para Deleuze, “cuando hay forma, hay reterritorialización”.19 Es por eso por lo que el “devenir-animal” no es “devenir un animal”; lo primero es un agenciamiento, lo segundo es una forma, que no puede sino paralizar el devenir.20

No pienso que el problema del límite de las metamorfosis concebidas tradicionalmente dependa de que ellas se presenten como un trayecto de una forma a otra. El problema no es la forma, es el hecho de que la forma sea pensada con independencia de la naturaleza del ser que se transforma: que ella sea pensada como una piel, una vestimenta o un atuendo que uno siempre se puede despojar sin que lo esencial sea alterado. Pese a lo que afirma fuerte y alto, la crítica de la metafísica no quiere reconocer que en realidad la metafísica efectúa sin cesar la disociación entre la esencia y la forma, o entre la forma y lo formal, como si siempre pudiera despojarse de la forma, como si, al llegar la tarde, la forma pudiera ser dejada sobre la silla del ser o de lo esencial. En la metafísica, la forma siempre puede cambiar, pero la naturaleza del ser permanece. Es eso lo que es discutible, y no el concepto de forma mismo, que sería absurdo pretender abandonar.

Читать дальше
Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Похожие книги на «Ontología del accidente»

Представляем Вашему вниманию похожие книги на «Ontología del accidente» списком для выбора. Мы отобрали схожую по названию и смыслу литературу в надежде предоставить читателям больше вариантов отыскать новые, интересные, ещё непрочитанные произведения.


Отзывы о книге «Ontología del accidente»

Обсуждение, отзывы о книге «Ontología del accidente» и просто собственные мнения читателей. Оставьте ваши комментарии, напишите, что Вы думаете о произведении, его смысле или главных героях. Укажите что конкретно понравилось, а что нет, и почему Вы так считаете.

x