Linda Howard - Belleza Mortal

Здесь есть возможность читать онлайн «Linda Howard - Belleza Mortal» весь текст электронной книги совершенно бесплатно (целиком полную версию без сокращений). В некоторых случаях можно слушать аудио, скачать через торрент в формате fb2 и присутствует краткое содержание. Жанр: Современные любовные романы, на испанском языке. Описание произведения, (предисловие) а так же отзывы посетителей доступны на портале библиотеки ЛибКат.

Belleza Mortal: краткое содержание, описание и аннотация

Предлагаем к чтению аннотацию, описание, краткое содержание или предисловие (зависит от того, что написал сам автор книги «Belleza Mortal»). Если вы не нашли необходимую информацию о книге — напишите в комментариях, мы постараемся отыскать её.

Blair Mallory está a punto de vivir el mes más frenético de su vida. Recuperada por completo del intento de asesinato que la llevó a los brazos de Wyatt, el detective asignado a su caso, ahora se enfrenta al ultimátum que su prometido ha fijado para el día de su boda. Tiene poco margen de tiempo y se trata de una cuestión de estilo: si no se da prisa, acabará en una de esas horrendas ceremonias en Las Vegas, algo que no está dispuesta a experimentar. Así que se lanza a la búsqueda desesperada de unos bonitos zapatos y un vestido de escándalo que deje a su chico mudo de lujuria en el altar. Sin embargo, todo se complica cuando, al salir del centro comercial, una misteriosa conductora la arrolla, dejándola medio magullada sobre el asfalto. ¿Imaginaciones suyas o alguien desea interponerse una vez más en su camino? Está segura de que está siendo acosada, pero ni siquiera su prometido le cree. Llena de dudas, Blair no tardará en descubrir que el atropello no fue una simple coincidencia y que una desconocida anda de nuevo tras sus pasos.

Belleza Mortal — читать онлайн бесплатно полную книгу (весь текст) целиком

Ниже представлен текст книги, разбитый по страницам. Система сохранения места последней прочитанной страницы, позволяет с удобством читать онлайн бесплатно книгу «Belleza Mortal», без необходимости каждый раз заново искать на чём Вы остановились. Поставьте закладку, и сможете в любой момент перейти на страницу, на которой закончили чтение.

Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Siempre tardo más que él en prepararme, por supuesto, por lo que ya había empezado a preparar el desayuno. Volvió la cabeza y me guiñó un ojo mientras yo me dirigía hacia la cafetera.

– ¿Crees que hoy podrás tragar comida de verdad?

Di el primer sorbo al café, lo consideré y luego balanceé la mano con un movimiento «tal vez sí, tal vez no».

– Entonces, gachas de avena -dijo-. No intentes comer nada que te haga toser.

Yo había intentado hablar, por supuesto, y de hecho esta mañana conseguía emitir algún sonido. Pero por desgracia, los sonidos se parecían más al canto de un sapo moribundo. Sin embargo, sólo el hecho de poder susurrar ya era un enorme alivio, porque tenía un día complicado por delante.

Mientras estábamos desayunando, me dijo con el ceño fruncido: -No puedo quedarme hoy contigo, así que tu primera parada será ir a buscar un nuevo móvil. ¿Entendido? Tienes que estar comunicada en todo momento.

Estuve del todo conforme con eso.

– De todos modos, tienes que contarme qué pasó con el teléfono viejo.

Sólo porque pudiera susurrar, no quería decir que debiera hacerlo. Cuanto menos usara mi voz, antes la recuperaría. De modo que representé el momento en que arrojé el teléfono contra la ventana.

– Eso pensaba -comentó Wyatt al cabo de un momento, con tono crispado.

Como si nadie hubiera roto un móvil antes.

– Bien. Lo que quiero que hagas hoy es mantenerte alejada del trabajo. No vayas a ninguno de los lugares habituales, a los sitios donde ella podría esperar encontrarte. No vayas a casa de tus padres. No vayas a casa de Siana. Tienes muchas compras que hacer, así que hazlas. Te llevaré a una agencia de alquiler de coches para que conduzcas algo completamente diferente a esa cosita llamativa que está en el garaje. -Ahora Wyatt era sólo el policía, ojos entrecerrados y mente en acción-. Mandaré a que recojan el Mercedes, y meteremos a una de nuestras agentes rubias en él y la haremos rondar: por Great Bods, por tu banco, por el lugar habitual adonde vas a almorzar. Esta mujer tal vez intente pasar inadvertida un rato, un día quizá, pero finalmente saldrá a por ti otra vez. Pero no serás tú. Eso no es negociable.

Busqué la libreta y garabateé: No pongo pegas a eso. Cierto, la noche del incendio, si hubiera podido seguir a la muy zorra, me habría lanzado por su culo como una paramilitar, así de furiosa estaba, pero a la luz del día mi cabeza estaba más serena, y una realidad se mostraba descaradamente: debía retomar el tema de la boda, no podía permitir ningún otro retraso. Esta misma noche, aunque tuviera que escribir cada palabra, Wyatt y yo mantendríamos esa conversación que habíamos estado posponiendo. No me sentía capaz de esperar ni siquiera hasta ese momento.

Gracias a las prometedoras cualidades de JoAnn tras el mostrador de recepción, ella y Lynn podrían ocuparse de las cosas hasta que esta chiflada estuviera bajo custodia. Entretanto, yo iba a ir a contrarreloj si quería lograr organizar la boda. ¿Cuántos días había perdido ya por culpa de esa mujer, suponiendo que fuera ella la que intentó atropellarme en el aparcamiento? Podría no serlo, pero, eh, se había ganado a pulso que le echáramos la culpa, de modo que yo la culpaba.

Me sentiría perfectamente a salvo conduciendo un anónimo coche de alquiler para ir a Sticks and Stones y plantar cara a Monica Stevens en su feudo, luego salir a comprar mi tela, a comprar ropa nueva -en un centro comercial diferente, claro- y después ir a ver a Sally. Nada de eso estaba incluido en mi rutina cotidiana, y el punto de partida iba a ser diferente por completo, un lugar seguro. La acosadora no sabía donde estaba yo o cómo encontrarme, y eso era una gozada.

Después de desayunar, Wyatt me acompañó a comprar otro móvil. Para sorpresa mía, no me llevó a mi proveedor habitual de telefonía móvil, sino al suyo, y me incluyó en su cuenta. Conservé mi número de siempre, por supuesto, pero el hecho de combinar nuestras cuentas producía una sensación asombrosa de… relación estable.

Eso me recordó otros detalles de los que tenía que ocuparme, tales como dar de baja los contadores de mi casa. Estaba casi convencida de que tanto la compañía de teléfono como la de cable seguirían facturando pese a que ahí ya no había ninguna casa. Y necesitaría hacer inventario para la compañía de seguros. Dios, pensaba que había planificado bien el día, pero cada vez surgían más cosas, que amenazaban con comerse mi tiempo.

Nuestra próxima parada quedaba cerca del aeropuerto, donde estaban todas las empresas de alquiler de coches. Escogí un Taurus -tienen buena suspensión-, pero ¿adivináis el color? Blanco. El blanco parecía ser el color predominante en los coches de alquiler. No estaba del todo contenta con él, pero Wyatt se opuso del todo al rojo manzana.

– Llama demasiado la atención -dijo. Supongo que sí.

Luego me dio un beso y nos separamos para continuar con nuestra jornada.

Sólo eran las nueve de la mañana, demasiado temprano para que Sticks and Stones estuviera abierto. Decidí ir a otra tienda de telas para matar el rato. No hubo suerte. Qué desalentador, pero de todos modos, cuando acabé de recorrer la tienda de arriba abajo, ya había matado casi una hora, así que me fui en coche a Sticks and Stones.

La misma mujer flacucha de la otra vez salió a saludarme y su sonrisa se enfrió un poco al tomar nota de mis vaqueros y jersey ligero.

– Sí, ¿en qué puedo ayudarla?

No tenía otro remedio, tenía que hablar… susurrar más bien.

– Soy Blair Mallory. Dejé mi tarjeta anteayer, pero la señorita Stevens no ha llamado. -Vi su expresión mientras retrocedía un poco, como si pudiera contagiarla-. Sí, tengo una laringitis grave. No, no es contagiosa. Mi casa se quemó ayer de madrugada y esto es consecuencia de haber inhalado humo, lo cual significa que no estoy de muy buen humor, por lo que me gustaría de verdad ver a Monica. Ahora, a ser posible.

Eso era hablar mucho; incluso en susurros significaba un gran esfuerzo. Cuando terminé, ya tenía cara de pocos amigos. Y aquella mujer no me caía bien.

Por extraño que parezca, le alegró oír que mi casa se había quemado. Tardé un momento en percatarme de que ella sabía que una casa nueva y mobiliario nuevo significaba una nueva decoración. Me pregunté si rastrearía la prensa en busca de noticias de incendios en casas, de la misma manera que algunos abogados sospechosos buscaban accidentes de coche en los diarios.

Me guió a través de la tienda hasta la parte posterior donde tenían instaladas las oficinas. Aquí atrás, la sensación era del todo diferente: grandes muestrarios con trozos de telas amontonados de forma algo caótica, muebles diferentes mezclados confusamente, arte enmarcado apoyado contra las paredes. De hecho, esta zona me gustaba más; aquí era donde había el trabajo. Aquí es donde había energía, en vez de la fría impresión de refinamiento de la exposición de la entrada.

La mujer llamó a la puerta de un despacho y la abrió tras oírse una invitación desde dentro.

– Señorita Stevens, ésta es Blair Mallory -dijo-, como si me estuviera presentando a la reina Isabel-. Tiene laringitis porque ayer su casa se quemó, ya sabe, inhalación de humo. -Tras comentar ese chisme tan prometedor, regresó a la sala de exposición y nos dejó a solas.

Nunca antes había coincidido con Monica Stevens, aunque había oído hablar de ella. En cierto sentido era como yo esperaba, pero no del todo. Tenía cuarenta y pico años, y un corte asimétrico en su lacio pelo negro de lo más espectacular. Era delgada y con un estilo estudiado, y llevaba ruidosos brazaletes en ambas muñecas. Me gustan los brazaletes sólo cuando los llevo yo. A ver, no es lo mismo ser el que molesta que el molestado.

Читать дальше
Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Похожие книги на «Belleza Mortal»

Представляем Вашему вниманию похожие книги на «Belleza Mortal» списком для выбора. Мы отобрали схожую по названию и смыслу литературу в надежде предоставить читателям больше вариантов отыскать новые, интересные, ещё непрочитанные произведения.


Linda Howard - All The Queen's Men
Linda Howard
Linda Howard - Cercano Y Peligroso
Linda Howard
Linda Howard - Prisionera
Linda Howard
Linda Howard - Mackenzie's Mission
Linda Howard
Linda Howard - Death Angel
Linda Howard
Linda Howard - To Die For
Linda Howard
Linda Howard - Overload
Linda Howard
Linda Howard - Mackenzie's Magic
Linda Howard
Отзывы о книге «Belleza Mortal»

Обсуждение, отзывы о книге «Belleza Mortal» и просто собственные мнения читателей. Оставьте ваши комментарии, напишите, что Вы думаете о произведении, его смысле или главных героях. Укажите что конкретно понравилось, а что нет, и почему Вы так считаете.