Greg Bear - La fragua de Dios

Здесь есть возможность читать онлайн «Greg Bear - La fragua de Dios» весь текст электронной книги совершенно бесплатно (целиком полную версию без сокращений). В некоторых случаях можно слушать аудио, скачать через торрент в формате fb2 и присутствует краткое содержание. Город: Gijón, Год выпуска: 1988, ISBN: 1988, Издательство: Júcar, Жанр: Фантастика и фэнтези, на испанском языке. Описание произведения, (предисловие) а так же отзывы посетителей доступны на портале библиотеки ЛибКат.

La fragua de Dios: краткое содержание, описание и аннотация

Предлагаем к чтению аннотацию, описание, краткое содержание или предисловие (зависит от того, что написал сам автор книги «La fragua de Dios»). Если вы не нашли необходимую информацию о книге — напишите в комментариях, мы постараемся отыскать её.

26 de junio de 1996: Europa, la sexta luna de Júpiter, desaparece repentinamente de los cielos, sin dejar tras de sí la menor huella de su existencia. 28 de septiembre de 1996: en el Valle de la Muerte, en California, en pleno corazón de los Estados Unidos, aparece un cono de escoria volcánica que no se halla registrado en ningún mapa geológico de la zona, y a su lado es hallada una criatura alienígena que transmite un inquietante mensaje: “Traigo malas noticias: la Tierra va a ser destruida…”
1 de octubre de 1996: el gobierno australiano anuncia que una enorme montaña de granito, un duplicado casi perfecto de Ayers Rock, ha aparecido de pronto en el Gran Desierto Victoria; junto a ella, tres resplandecientes robots de acero traen consigo un mensaje de paz y amistad…
Así se inicia una de las más apasionantes novelas de ciencia ficción de los últimos tiempos, que combina sabiamente el interés científico, la alta política internacional y la amenaza de una invasión alienígena, para ofrecernos una obra apasionante con una profundidad temática raras veces alcanzada, que se lee de un tirón hasta la última página.

La fragua de Dios — читать онлайн бесплатно полную книгу (весь текст) целиком

Ниже представлен текст книги, разбитый по страницам. Система сохранения места последней прочитанной страницы, позволяет с удобством читать онлайн бесплатно книгу «La fragua de Dios», без необходимости каждый раз заново искать на чём Вы остановились. Поставьте закладку, и сможете в любой момент перейти на страницу, на которой закончили чтение.

Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Francine, con su negro pelo suelto sobre sus hombros, miraba a su esposo cada pocos minutos, pero no interrumpió sus meditaciones. Arthur interceptó aquellas miradas sin reaccionar. Casi deseó que preguntara algo.

Había pasado casi toda su vida adulta sabiendo que Harry se hallaba disponible para discutir con él, por teléfono o carta; disponible para ser visitado de un día para otro, estuvieran o no ambos agobiados de trabajo. Habían madurado juntos, habían salido juntos con sus respectivas parejas; Harry había aprobado de corazón la elección de Francine cuando un mucho más joven Arthur se la había presentado. «Me casaré con ella si tú no lo haces», le había dicho, sólo medio en broma. Juntos, durante diez años, Francine y Arthur habían arreglado cita tras cita entre diversas mujeres sensibles y elegibles y Harry, pero Harry siempre se había desviado educadamente fuera de aquellos planes casamenteros. Había sorprendido a todo el mundo cuando conoció y se casó con Ithaca Springer en Nueva York, en 1983. El matrimonio, contra todas las predicciones, había prosperado. Joven hija de un banquero de la alta sociedad y científico; no parecía una historia abocada al éxito, pero Ithaca demostró estar lo bastante preparada como para mantenerse al menos a la altura de los rudimentos del trabajo de su esposo, y le había entregado a Harry una dote mucho más útil: un amoroso y persistente entrenamiento en las gracias sociales.

Ambos habían mantenido una testaruda independencia, pero Arthur se había dado cuenta muy pronto de que Harry era ya incapaz de vivir sin Ithaca. ¿Cómo se las arreglaría Ithaca sin Harry?

Arthur no se lo había dicho todavía a Francine. De alguna forma, la noticia parecía propiedad exclusiva de Harry, susceptible de ser transmitida sólo con su permiso, pero esa prohibición era estúpida, y el muro de resistencia de Arthur se iba haciendo cada vez más delgado.

El día siguiente por la mañana volaría a Vandenberg y trabaría conocimiento con la «prueba». Aquél iba a ser el momento más grande de su vida, sin excepción, y sin embargo estaba al borde de las lágrimas.

Su mejor amigo podía estar muerto antes de un año.

—Mierda —dijo suavemente.

—De acuerdo —respondió Francine, dejando su libro y dándose la vuelta para apoyar su cabeza en el hombro de él. Él cerró el bloc de notas y acarició la frente de Francine. Ella entrelazó sus dedos en el denso vello de su pecho—. ¿Vas a contármelo? ¿O se trata también de un asunto de seguridad?

—No es nada de seguridad —dijo él. Le dolía hablarle de aquello. Quizás en unas semanas pudiera. Las noticias se filtraban rápidamente; sospechaba que pronto incluso el descubrimiento del Valle de la Muerte sería del dominio público. Todo el mundo estaba demasiado excitado.

—¿Qué, entonces?

—Harry.

—Bien, ¿qué pasa con él?

Las lágrimas empezaron a brotar.

—¿Qué va mal con Harry? —preguntó Francine.

—Tiene cáncer. Leucemia. Está trabajando conmigo en… este proyecto, pero puede que no llegue a ver su final.

—Jesús —dijo Francine, apoyando la palma de su mano, plana, en el pecho de él—. ¿Recibe tratamiento?

—Por supuesto. Pero no cree que eso le salve.

—Cinco años más. Sólo necesitamos cinco años más de investigación, y ya no será una enfermedad mortal.

—El no dispone de esos cinco años. Puede que no disponga ni de uno.

Francine se abrazó más a él, y permanecieron tendidos juntos, en silencio, por un momento.

—¿Cómo te sientes? —preguntó finalmente ella.

—¿Respecto a Harry? Me hace sentir… —Pensó por un momento, con el ceño fruncido—. No sé.

—¿Traicionado? —preguntó suavemente ella.

—No. Siempre hemos sido unos amigos muy independientes. Harry no me debe nada, y yo no le debo nada tampoco. Excepto la amistad y…

—El estar aquí.

—Sí. Ahora él no va a estar aquí.

—Eso no lo sabes.

—El lo sabe. Deberías haberle visto.

—¿Tan mal aspecto tiene?

—No. En realidad, tiene un aspecto estupendo. —Arthur intentó imaginar todo el cuerpo de uno como un campo de batalla, con el cáncer esparciéndose de lugar en lugar, o a través de la sangre, sin ningún control, una especie de locura biológica, un suicidio genético ayudado por masas insensibles y sin vida de proteínas y ácidos nucleicos. Odió todas aquellas cosas microscópicas errantes con una repentina pasión. ¿Por qué no podía haber diseñado Dios los cuerpos humanos con una eficiencia sin resquicios, de modo que pudieran enfrentarse al desafío de la vida cotidiana sintiéndose al menos internamente seguros?

—¿Cómo fue la visita? —preguntó Francine.

—Disfrutamos de un buen par de días. Nos volveremos a ver de nuevo mañana, y eso es todo lo que puedo decirte.

—¿Una semana, dos semanas?

—Te llamaré si es más de una semana.

—Parece como si se tratara de algo grande.

—Te diré sólo otra cosa —indicó él, deseando con gran intensidad revelárselo todo, compartir aquella increíble noticia con la persona a la que más amaba en la Tierra. (¿O quería a Francine menos que a Harry? Eran dos amores distintos. Dos nichos distintos.)

—No reveles más de lo que debes —le advirtió ella, sonriendo ligeramente.

—No te diré más de lo necesario. Sólo esto: de no ser por lo de Harry, en este momento yo sería el hombre más feliz sobre la Tierra.

—Jesús —dijo ella de nuevo—. Tiene que ser algo realmente grande.

Él se secó los ojos con la punta de la sábana de franela.

—Lo es.

5

Edward Shaw agitó la cucharilla en la taza de café y contempló la portilla de cristal montada a la altura de su cabeza en la sellada puerta de la habitación. Había dormido como un tronco durante toda la noche. La habitación estaba tan silenciosa como el desierto. Las limpias paredes blancas y los muebles estilo hotel la hacían razonablemente cómoda. Podía pedir libros y ver lo que quisiera en el aparato de televisión del rincón: doscientos canales, le había informado el supervisor.

Podía hablar por el intercom con Reslaw o Minelli o Stella Morgan, la mujer de pelo negro que les había dado permiso para llamar por teléfono desde la tienda de alimentación en Shoshone, hacía siete días. En otras habitaciones, le había dicho Minelli, estaban los cuatro hombres de las Fuerzas Aéreas que habían investigado su llamada y visto a la criatura. Todos ellos se hallaban sometidos a observación a largo plazo. Podían estar «en chirona» durante un año o más, según… Edward no estaba seguro de lo que significaba el según. Pero hubiera debido saber que la criatura iba a traer enormes problemas para todos ellos.

La amenaza de las enfermedades extraterrestres era algo lo bastante convincente como para someterse sin protestar, dos veces al día, a la rigurosa tanda de exigentes pruebas médicas. Hasta entonces sus días habían transcurrido en un comparativo aburrimiento. Al parecer, nadie estaba completamente seguro de cuál era su status, cómo debían ser tratados o qué había que decirles. Nadie había respondido a la más urgente pregunta de Edward: ¿qué le había ocurrido a la criatura?

Hacía cuatro días, mientras eran conducidos a las habitaciones selladas por unos hombres con trajes de aislamiento blancos, Stella Morgan se había vuelto a Edward y le había preguntado, con voz conspiradora:

—¿Conoce usted el código Morse? Podemos transmitirnos nuestros mensajes. Vamos a pasar largo tiempo aquí.

—No conozco ningún código —había respondido Edward.

—No se preocupen por eso —les había dicho uno de los ayudantes desde detrás de su visor transparente—. Dispondrán de medios estándar de comunicación.

Читать дальше
Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Похожие книги на «La fragua de Dios»

Представляем Вашему вниманию похожие книги на «La fragua de Dios» списком для выбора. Мы отобрали схожую по названию и смыслу литературу в надежде предоставить читателям больше вариантов отыскать новые, интересные, ещё непрочитанные произведения.


Отзывы о книге «La fragua de Dios»

Обсуждение, отзывы о книге «La fragua de Dios» и просто собственные мнения читателей. Оставьте ваши комментарии, напишите, что Вы думаете о произведении, его смысле или главных героях. Укажите что конкретно понравилось, а что нет, и почему Вы так считаете.

x