Martina Cole - El jefe

Здесь есть возможность читать онлайн «Martina Cole - El jefe» весь текст электронной книги совершенно бесплатно (целиком полную версию без сокращений). В некоторых случаях можно слушать аудио, скачать через торрент в формате fb2 и присутствует краткое содержание. Жанр: Триллер, на испанском языке. Описание произведения, (предисловие) а так же отзывы посетителей доступны на портале библиотеки ЛибКат.

El jefe: краткое содержание, описание и аннотация

Предлагаем к чтению аннотацию, описание, краткое содержание или предисловие (зависит от того, что написал сам автор книги «El jefe»). Если вы не нашли необходимую информацию о книге — напишите в комментариях, мы постараемся отыскать её.

Danny Boy Cadogan era ese tipo de persona que hacía que hasta el más duro de los delincuentes se pusiera nervioso y paranoico, especialmente si le decía que quería hablar con él de algún asunto. Danny tenía la habilidad de convertir el más inocente comentario en una declaración de guerra y la frase más inocua en una amenaza real y terrorífica.” De la noche a la mañana, Danny Cadogan, a sus catorce años, tiene que abrirse camino en un mundo violento y peligroso. Debe proteger a su madre y a sus hermanos, después de que los haya abandonado su padre a las iras de los acreedores. Danny, en compañía de su inteligente amigo de infancia Michael Miles, se va a convertir con los años en uno de los más temidos capos del Smoke que llegará a extender sus negocios de tráfico de drogas y de armas hasta España. Sin embargo, el carácter despiadado de Danny no sólo se impone en las calles londinenses, sino también en el hogar familiar, condenando a una vida torturada a su mujer, Mary, y a sus hijas.

El jefe — читать онлайн бесплатно полную книгу (весь текст) целиком

Ниже представлен текст книги, разбитый по страницам. Система сохранения места последней прочитанной страницы, позволяет с удобством читать онлайн бесплатно книгу «El jefe», без необходимости каждый раз заново искать на чём Вы остановились. Поставьте закладку, и сможете в любой момент перейти на страницу, на которой закончили чтение.

Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Sin embargo, sabía que estaba en lo cierto.

– Lo siento, mamá. Louie Stein me lo dijo hoy. Creo que pretendía ayudarme. Ya sé que es un chismoso, pero conmigo siempre se ha portado bien. Esta semana me ha ofrecido más trabajo incluso.

Angélica había dejado de escucharle, pues estaba tratando de asimilar lo que acababa de decirle su hijo. Las consecuencias serían nefastas, de eso estaba segura porque no había forma de obtener esa suma. Si hubiesen tenido seis de los grandes, se habrían pegado la vida padre y habrían comido como gladiadores. Su marido había hecho de las suyas en muchas ocasiones, pero eso se pasaba de la raya, incluso para él.

Danny observaba cómo su madre asumía la noticia y se percató de que ni tan siquiera se había fijado en las dos libras que había depositado encima de la mesa. La deuda de su padre había hecho que su contribución a la casa pareciese una menudencia en comparación. Había estado trabajando cuando debería haber estado en la escuela, vestía andrajos cuando su apariencia era lo más importante para él, y tenía muy pocos amigos porque no podía participar en ninguna fiesta juvenil; hasta las fotografías que se hacían los sábados por la mañana estaban fuera de su alcance. Era un marginado hasta entre los más pobres. Por eso trataba de que fuese diferente para sus hermanos, por eso trataba de mitigar el lastre que arrastraba su madre, la misma que no se daba cuenta de los sacrificios que realizaba para que así fuese. Le dio la espalda y se dirigió a su habitación, la misma que compartía con sus hermanos. Una vez allí se echó en la cama, que también compartía con Jonjo, y trató de contener las lágrimas pues no era un lujo que pudiese permitirse.

Capítulo 2

Danny estaba más callado de lo normal, pero nadie se daba cuenta de ello. Estaba sumamente nervioso, esperando que su padre apareciese en cualquier momento y, al mismo tiempo, deseando que no lo hiciera. Sus hermanos pequeños podían palpar la tensión que se vivía en la casa, pero él sabía cómo tranquilizarles. Su madre, sin embargo, estaba en un estado tal que pasaba de maldecir a su marido a llorar porque estaba convencida de que estaría muerto en cualquier parte, apuñalado o apaleado por seiscientas libras. Recordar la suma de dinero que había perdido tan absurdamente jugando a las cartas la hacía estallar de cólera y empezar a maldecirlo de nuevo.

Todo el mundo estaba al tanto de lo sucedido y el asunto se había convertido en la comidilla del barrio, algo que su madre, una mujer orgullosa, llevaba francamente mal. Parecía que la vida de toda la familia estuviera sometida a escrutinio, y no tenía ni idea de cómo debían reaccionar. Su padre se estaba empequeñeciendo a sus ojos por momentos y su ausencia le molestaba, aunque sabía de sobra que sería una locura que apareciese por allí sin haber saldado antes la deuda.

Mientras preparaba un té, Danny oyó que alguien aporreaba la puerta principal. Bajó la llama del gas y salió al pequeño vestíbulo. Después de obligar a su madre a meterse en el dormitorio con sus hermanos, se aseguró de cerrar bien la puerta. El miedo se estaba apoderando de él; había esperado ese momento y ahora que se presentaba, el valor le abandonaba.

– Abre la puñetera puerta, sabemos que estás ahí.

Era una voz llena de odio, con pretensiones de asustar a quien la oyese. Era la voz de un recaudador de deudas, la voz de alguien que había repetido esas palabras hasta la saciedad.

Danny se detuvo por un instante en el vestíbulo, apretando los dientes para ver si desaparecía el temblor que le había invadido repentinamente. Luego, armándose de valor, abrió la puerta, justo en el momento en que empezaban a aporrearla de nuevo.

– Tranquilo, ya voy.

Su voz grave e irritada no pasó desapercibida a sus visitantes.

Danny miró a los dos hombres; uno era alto y delgado y el otro bajo y obeso. Vio que ambos tenían los mismos rasgos faciales y dedujo que serían los legendarios hermanos Murray. Ambos tenían el pelo rubio y desgreñado y los ojos pequeños y de color marrón, rasgos eslavos que sin duda habían heredado de su madre. Ambos tenían cara de bobalicones, algo que habían perfeccionado con el paso de los años con el fin de que la gente pensase que eran inofensivos, pero también algo que desaparecía de inmediato en cuanto habían logrado su objetivo, que bien podía ser entrando en la casa de alguien o burlándose de la policía cuando los arrestaban.

– ¿Está tu padre, muchacho? -dijo el más bajo de los dos en tono amistoso.

Danny negó con la cabeza.

– Por supuesto que no. Y no creo que venga sabiendo que lo andáis buscando, ¿no le parece?

Walter Murray, el mayor de los dos hermanos, y también el más alto, asintió al oír su respuesta. Parecía satisfecho, como si acabase de oír las palabras esperadas.

– Te creo, muchacho. Por eso comprenderás que te pregunte si tienes alguna idea de dónde pudiera estar.

Danny negó con la cabeza de nuevo.

– Por lo que a mí respecta, se puede ir a tomar por el culo y, si usted lo ve antes que yo, dígaselo de mi parte.

Danny sabía que los vecinos estarían escuchando su conversación con los Murray, pues ése era uno de los muchos inconvenientes de esos pisos: no había nada que no se escuchara, ni tan siquiera los asuntos más personales. Hasta la vida sexual de los vecinos era tema de conversación, ya que se podía escuchar a las personas copulando a través de las paredes y el tedio. Uno terminaba por acostumbrarse a oír las cisternas de los aseos y el correr de los grifos. Ahora que se habían convertido en la comidilla del barrio, comprendía por qué eso les irritaba tanto.

Walter Murray miró al muchacho alto que tenía delante y se fijó en su cuerpo de boxeador y la mirada carente de miedo. Para ser un niño, parecía prometer.

– Escucha, hijo. Si no lo localizamos en los próximos días y no nos paga lo que nos debe, vendremos de nuevo y nos llevaremos todo lo que hay en el piso. Luego volveremos de nuevo y nos llevaremos lo primero que nos encontremos, ¿de acuerdo?

La amenaza parecía más que evidente.

Danny le miró a los ojos, sumamente desconcertado.

– ¿Por qué quieren hacernos daño a nosotros? Es mi padre quien os debe el dinero y, si le conozco bien, más vale que os olvidéis de cobrarlo.

Wilfred Murray, el más bajo de los dos hermanos, sonrió; un gesto que tenía más que estudiado, pero que no denotaba en absoluto que se lo estuviese pasando bien.

– ¿Eres corto de entendimiento, muchacho?

Danny trató de controlar su furia y, poniendo cara de inocente, respondió:

– Es posible. Pero, por lo que a mí respecta, me habéis hecho el favor del siglo, pues no sabéis lo a gusto que se está en casa sin el viejo. Pero os advierto una cosa: si os acercáis a mi familia, más vale que la próxima vez vengáis acompañados, porque me pasaré la vida detrás de vosotros hasta que os aniquile.

Danny pronunció aquellas palabras sin mostrar la más mínima irritación, pero con una dignidad tal que resultó amenazadora para los dos hombres que tenía enfrente.

– ¡Manda cojones con el niño! ¿Qué pasa? ¿Se te ha ido la olla? -dijo Wilfred, riendo a carcajadas de su propio sarcasmo.

Danny no hizo el más mínimo gesto y se limitó a mirarlos fijamente. Observó que él era más grande físicamente que los dos juntos. Era un muchacho robusto, de eso era consciente, pero también se daba cuenta de que, gracias a su padre, se estaba encarando a dos reconocidos matones. Sin embargo, estaba dispuesto a cumplir con su promesa si amenazaban a su familia. Levantó la mano y, de forma instintiva, les apuntó con el dedo a los dos.

– Si os acercáis a mi familia, no respondo de mí. Os buscaré y os mataré, aunque eso me cueste la vida. Es mi padre quien os debe el dinero, no nosotros. Y si tuvierais dos dedos de frente, os daríais cuenta de que alguien que vive en un lugar como éste es poco probable que disponga de seiscientas libras. Es más probable que la reina os haga una paja que mi padre os pague el dinero, y vosotros lo sabéis de sobra.

Читать дальше
Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Похожие книги на «El jefe»

Представляем Вашему вниманию похожие книги на «El jefe» списком для выбора. Мы отобрали схожую по названию и смыслу литературу в надежде предоставить читателям больше вариантов отыскать новые, интересные, ещё непрочитанные произведения.


Отзывы о книге «El jefe»

Обсуждение, отзывы о книге «El jefe» и просто собственные мнения читателей. Оставьте ваши комментарии, напишите, что Вы думаете о произведении, его смысле или главных героях. Укажите что конкретно понравилось, а что нет, и почему Вы так считаете.

x