Kate Morton - La Casa De Riverton

Здесь есть возможность читать онлайн «Kate Morton - La Casa De Riverton» весь текст электронной книги совершенно бесплатно (целиком полную версию без сокращений). В некоторых случаях можно слушать аудио, скачать через торрент в формате fb2 и присутствует краткое содержание. Жанр: Современная проза, на испанском языке. Описание произведения, (предисловие) а так же отзывы посетителей доступны на портале библиотеки ЛибКат.

La Casa De Riverton: краткое содержание, описание и аннотация

Предлагаем к чтению аннотацию, описание, краткое содержание или предисловие (зависит от того, что написал сам автор книги «La Casa De Riverton»). Если вы не нашли необходимую информацию о книге — напишите в комментариях, мы постараемся отыскать её.

Un suicidio inesperado marcará para siempre a los habitantes de Riverton Manor
En el verano de 1924 todo es felicidad en la mansión de Riverton Manor… hasta la noche de la fiesta. Toda la alta sociedad se está divirtiendo entre el glamour y la elegancia del paraje. Pero en medio de la noche se escucha un disparo. El joven poeta Robbie Hunter se ha quitado la vida a orillas del lago de la mansión. Las hermanas Hartford, Hannah y Emmeline, serán las únicas testigos y se convertirán además en las protagonistas de toda la prensa del momento.
Unas cuantas décadas después, en 1999, Grace Bradley, la que fuera en su día doncella en Riverton Manor, recibe la visita de una joven directora de cine que está preparando una película sobre el suicidio del poeta. Tras años de silencio y olvido, los fantasmas del pasado empiezan a aflorar; y un terrible secreto intenta abrirse paso, un secreto que Grace no ha podido borrar jamás de su memoria. Los recuerdos siguen vivos en esta novela llena de amor, celos, odios y rivalidades, recuerdos que se gestaron en un verano de los decadentes años veinte.

La Casa De Riverton — читать онлайн бесплатно полную книгу (весь текст) целиком

Ниже представлен текст книги, разбитый по страницам. Система сохранения места последней прочитанной страницы, позволяет с удобством читать онлайн бесплатно книгу «La Casa De Riverton», без необходимости каждый раз заново искать на чём Вы остановились. Поставьте закладку, и сможете в любой момент перейти на страницу, на которой закончили чтение.

Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

– Sí, sí, ¿y qué fue lo que dijo?

Emmeline continuó con la actitud sutilmente optimista de un actor que está a punto de terminar un complicado discurso.

– Contestó que si bien era cierto que las cosas se habían puesto difíciles a causa de la guerra, había desistido de fabricar aviones y había retomado la fabricación de automóviles. Los malditos abogados, él los calificó de esa manera, podrían cobrar su dinero. Explicó que un conocido suyo, fabricante de aviones durante la guerra, le había ofrecido invertir en su fábrica y que lo ayudaría a que fuera más rentable. Se trataba del señor Simion Luxton, una persona con contactos entre los empresarios y el gobierno. -Emmeline suspiró triunfante. Había pronunciado con éxito su monólogo-. Y así terminó la conversación, o casi. Nunca oí a papá tan apurado como cuando la abuela mencionó a los abogados. Entonces decidí que haría todo lo posible para ayudarlo a causar buena impresión al señor Luxton, y que pueda conservar su fábrica.

– No sabía que tuvieras tanto interés por él.

– Por supuesto que lo tengo -aseguró Emmeline remilgadamente-. Y no tienes por qué disgustarte conmigo sólo porque esta vez sepa más que tú.

Después de un rato, Hannah dijo:

– Supongo que la súbita y ardiente devoción que te despiertan los negocios de papá no tiene nada que ver con el hijo de Luxton, el joven de la fotografía en el periódico que tanto alborotó a Fanny.

– ¿Theodore Luxton? ¿Está invitado a la cena? No tenía la menor idea -contestó Emmeline, aunque en su voz se percibía cierta alegría.

– Eres demasiado joven para él. Tiene unos treinta años.

– Tengo casi quince, y todo el mundo dice que parezco mayor. Además, Fanny piensa que algunos hombres prefieren casarse con mujeres menores de dieciocho.

– Sí, hombres raros, que prefieren casarse con una niña en lugar de con una mujer.

– Tengo edad suficiente para enamorarme, ¿sabes? Julieta sólo tenía catorce años.

– Y mira lo que le pasó.

– Eso fue sólo un malentendido. Si ella y Romeo se hubieran casado y sus tontos y ancianos padres hubieran dejado de causarles problemas, estoy segura de que habrían sido felices para siempre. -Emmeline suspiró-. Estoy impaciente por casarme.

– El matrimonio es mucho más que tener un hombre apuesto con quien bailar -afirmó Hannah-. Hay otras cosas, como sabes.

El gramófono había terminado de tocar la canción, pero el disco seguía girando.

– ¿Qué otras cosas?

Mis mejillas, apoyadas en la fría seda de los vestidos de Emmeline, se entibiaron.

– Cosas privadas -explicó Hannah-. Intimidades.

– Oh -exclamó Emmeline-. Intimidades. Pobre Fanny. -Su voz era casi inaudible.

Se hizo un silencio durante el cual las tres reflexionamos sobre el infortunio de la pobre Fanny, recién casada y atrapada en su luna de miel con un Hombre Extraño.

Yo ya no era totalmente inexperta en esos terrores. Unos meses antes, en el pueblo, Rufus -el hijo del carnicero, que era retrasado mental- me había seguido por un callejón y me había acorralado contra una pared. Con sus dedos pringosos de carne y sus uñas sucias de sangre había tratado de meter sus manos bajo mi enagua. Al principio me había paralizado pero después recordé que tenía una pata de cordero en mi bolsa de redecilla. La levanté y la dejé caer con fuerza sobre su cabeza. Me soltó, pero no sin antes deslizar sus dedos por mis partes íntimas. El recuerdo me hizo temblar durante todo el camino de regreso y pasaron varios días hasta que pude dormirme sin revivir la experiencia, preguntándome qué habría pasado si no hubiera actuado a tiempo.

– Hannah, ¿a qué te refieres exactamente con «intimidades»? -preguntó Emmeline.

– Bueno… son demostraciones de amor-respondió Hannah con naturalidad-. Muy placenteras, creo, si las compartes con un hombre del que estás fervientemente enamorada; inconcebiblemente desagradables con cualquier otro.

– Sí, pero ¿en qué consisten, exactamente?

Otro silencio.

– Tú tampoco lo sabes. Se lee en tu cara.

– Bueno… no exactamente.

– Le preguntaré a Fanny cuando regrese. Para entonces tendrá que saberlo.

Pasé las yemas de los dedos por las hermosas telas del guardarropa de Emmeline, buscando el vestido azul. Me preguntaba si lo que había dicho Hannah era verdad. Si las mismas cosas que Rufus había intentado hacer conmigo podrían haber sido placenteras si hubieran provenido de otro hombre. Pensé en las ocasiones en que Alfred se había acercado a mí en la sala de los sirvientes, en la sensación extraña, aunque no desagradable, que me había invadido.

– De todos modos, no he dicho que quisiera casarme inmediatamente -nuevamente se oyó la voz de Emmeline-. Sólo me refería a que Theodore Luxton es muy bien parecido.

– Muy rico, querrás decir.

– En realidad, es lo mismo.

– Tienes suerte de que papá te haya permitido asistir a la cena. Cuando yo tenía catorce años, jamás lo habría admitido.

– Casi quince.

– Supongo que de algún modo tenía que reunir cierto número de comensales.

– Sí. Gracias a Dios Fanny aceptó casarse con ese terrible pelmazo y gracias a Dios él decidió que pasaran la luna de miel en Italia. Si hubieran estado por aquí, habría cenado con Nanny en el cuarto de los niños.

– Prefiero la compañía de Nanny a la de esos norteamericanos conocidos de papá.

– Tonterías.

– Sería feliz si pudiera quedarme leyendo mi libro.

– Mentirosa. Has elegido tu vestido de satén color marfil, aquel que Fanny se negó tan categóricamente a que llevaras cuando conocimos al pesado de su marido. No lo usarías si no estuvieras tan entusiasmada como yo.

Se hizo un silencio.

– ¡Ja! ¡Tengo razón, te estás riendo! -exclamó Emmeline.

– De acuerdo, estoy deseando que llegue la cena. Pero no porque me interese la opinión que tengan de mí unos norteamericanos ricos que jamás he visto.

– ¿No?

– No.

Las tablas del suelo crujieron cuando una de las chicas cruzó la habitación y detuvo el disco que seguía girando tambaleante en el gramófono.

– Pues dudo que sea el menú que la señora Townsend vaya a preparar con el racionamiento lo que te entusiasme -advirtió Emmeline.

– Pobre señora Townsend. Hace lo que puede -la defendió Hannah. Luego hizo una pausa, durante la cual permanecí muy quieta, expectante, escuchando. Cuando por fin Hannah habló, su voz era serena, pero había en ella un atisbo de emoción-. Esta noche voy a preguntarle a papá cuándo puedo volver a Londres.

Dentro del armario, ahogué un grito. Acababan de regresar, no podía imaginar que Hannah pudiera partir tan pronto.

– ¿A casa de la abuela? -preguntó Emmeline.

– No, a vivir sola en un apartamento.

– ¿Un apartamento? ¿Por qué demonios quieres vivir en un apartamento?

– Te vas a reír. Quiero trabajar en una oficina.

Emmeline no se rió.

– ¿Qué clase de trabajo?

– Trabajo de oficina, escribir a máquina, archivar papeles, tomar notas en taquigrafía.

– Pero tú no sabes taquigrafía. -Emmeline se interrumpió y suspiró. Por fin comprendía-. Sabes taquigrafía. Esos papeles que encontré la semana pasada en realidad no eran jeroglíficos egipcios.

– No.

– Has estado aprendiendo taquigrafía. En secreto. -La voz de Emmeline adquirió un matiz de indignación-. ¿Te ha enseñado la señorita Prince?

– No, por Dios. ¿Acaso la señorita Prince es capaz de enseñar algo útil? Jamás.

– ¿Dónde entonces?

– En la escuela de secretarias del pueblo.

– ¿Cuándo?

– Empecé hace mucho tiempo, al comienzo de la guerra. Me sentía inútil y me parecía que era una buena manera de contribuir con los objetivos de la guerra. Cuando nos fuimos a vivir con la abuela pensé que podría conseguir trabajo, habiendo tantas oficinas en Londres, pero las cosas no salieron como tenía previsto. Cuando por fin pude librarme de la abuela para buscarlo, no me cogieron. Alegaron que era muy joven. Pero ahora tengo dieciocho. Encontraré un empleo. He practicado mucho y soy muy rápida.

Читать дальше
Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Похожие книги на «La Casa De Riverton»

Представляем Вашему вниманию похожие книги на «La Casa De Riverton» списком для выбора. Мы отобрали схожую по названию и смыслу литературу в надежде предоставить читателям больше вариантов отыскать новые, интересные, ещё непрочитанные произведения.


Отзывы о книге «La Casa De Riverton»

Обсуждение, отзывы о книге «La Casa De Riverton» и просто собственные мнения читателей. Оставьте ваши комментарии, напишите, что Вы думаете о произведении, его смысле или главных героях. Укажите что конкретно понравилось, а что нет, и почему Вы так считаете.