José Gironella - Ha estallado la paz

Здесь есть возможность читать онлайн «José Gironella - Ha estallado la paz» весь текст электронной книги совершенно бесплатно (целиком полную версию без сокращений). В некоторых случаях можно слушать аудио, скачать через торрент в формате fb2 и присутствует краткое содержание. Жанр: Современная проза, на испанском языке. Описание произведения, (предисловие) а так же отзывы посетителей доступны на портале библиотеки ЛибКат.

Ha estallado la paz: краткое содержание, описание и аннотация

Предлагаем к чтению аннотацию, описание, краткое содержание или предисловие (зависит от того, что написал сам автор книги «Ha estallado la paz»). Если вы не нашли необходимую информацию о книге — напишите в комментариях, мы постараемся отыскать её.

Después de Los cipreses creen en Dios (época anterior a la guerra) y de Un millón de muertos (época de la guerra), José María Gironella en Ha estallado la paz trata de la posguerra. La familia Alvear sigue siendo el núcleo de la acción del libro y Gerona vuelve a ser la ciudad protagonista. Finalizada la contienda, todos los personajes retornan a sus hogares, excepto los exiliados, que se reparten a voleo por el mundo… La obra abarca los años inmediatamente posteriores a la guerra, con una mezcla de dramatismo, de poesía y de ironía que subyuga desde los primeros capítulos. El clima de aquellos tiempos aparece recreado con singular maestría, de tal modo que para el lector de edad madura constituye la ordenación de sus recuerdos, y para el lector joven un descubrimiento impresionante. En Ha estallado la paz, Gironella alcanza su momento cumbre de novelista nato, gran narrador que consigue fundir la historia con la ficción novelesca.

Ha estallado la paz — читать онлайн бесплатно полную книгу (весь текст) целиком

Ниже представлен текст книги, разбитый по страницам. Система сохранения места последней прочитанной страницы, позволяет с удобством читать онлайн бесплатно книгу «Ha estallado la paz», без необходимости каждый раз заново искать на чём Вы остановились. Поставьте закладку, и сможете в любой момент перейти на страницу, на которой закончили чтение.

Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

El barco, el Komrodost, prosiguió su ruta… y llegó a Leningrado. Y allí se produjo la cuarta sorpresa para Cosme Vila: Jesús Hernández no les había mentido, tenía razón. Cosme Vila lo advirtió sólo con ver el puerto de la antigua e histórica ciudad rusa. Un espectáculo caótico, mezcla de protocolo, de trepidación industrial y de miseria. Por todas partes retratos de Stalin, de Molotov y de Beria. Delegados del Komintern recibiéndolos efusivamente. Delegados de los Sindicatos, fotógrafos encaramados en viejos vagones de ferrocarril, un coronel llamado Popov y una serie de tipos vestidos de paisano, que a Eroles le recordaron los comisarios políticos que actuaron en España. Los compases de La Internacional sonaron en honor de los recién llegados. ¡Claro que sí! Y en los alrededores veíanse grandes fábricas y gigantescas grúas. Pero al propio tiempo, aquí y allá, chabolas y más chabolas y seres harapientos, raquíticos, como arrancados de una página de Gogol o de un grabado de la época de los 'mujiks'. Flotaba en el aire tal sensación de fatalismo y abandono que los trescientos emigrantes españoles se sintieron anonadados. La primera pregunta que asomaba a sus labios era ésta: "¿Por qué no se construyen viviendas?". La respuesta: "Porque en Rusia lo que en este momento interesa es construir fábricas". Y luego: "¿Por qué no se reparte ropa a la población?". "Porque en este momento las fábricas no pueden producir telas, sino maquinaria y artículos de otro orden". "¿Y los alimentos?". "El Plan Quinquenal, que se llama Piatillka, es el que determina lo que se puede hacer y lo que no se puede hacer".

La próxima sorpresa fue la llegada a Moscú, meta soñada, al término de un viaje en tren mucho más agotador que el que hicieron los Alvear de Burgos para trasladarse a Gerona. En la estación de la capital rusa el recibimiento fue más apoteósico aún que el de Leningrado; pero resultó que la mayor parte de los camaradas que componían la expedición, incluyendo a Eroles, debían proseguir inmediatamente viaje hacia el Sur… Por la vida de Stalin, ¿dónde estaba el Sur? ¿Y cómo era aquello posible? ¿Y la Plaza Roja? ¿Y el mausoleo de Lenin? ¿No podían abandonar por unas horas aquellos andenes y darse una vuelta por la capital? Por lo visto, el horario era rígido y había que respetarlo…

Cosme Vila, tal vez por influencia de Axelrod, fue de los pocos autorizados a quedarse en Moscú, con su mujer e hijo. Pero sus camaradas le dieron pena. Ni siquiera pudo despedirse de Eroles, pues de pronto el jorobado había sido conducido a un tren apartado, cuya locomotora resoplaba ya, presta a partir. Cosme Vila vio la cabeza de Eroles asomarse a una de las ventanillas de ese tren. Su expresión era desasosegada. El camarada Eroles, al localizar con la mirada a Cosme Vila, al principio pareció dudar, pero luego levantó el puño con un vigor que casi daba angustia.

Entretanto, los autorizados a quedarse habían sido agrupados por orden alfabético, debajo del gran reloj del andén central, y a su lado habían brotado inesperadamente varias muchachas con brazales de la NKWD, las cuales los invitaron a permanecer quietos, en espera de órdenes. Éstas no tardaron en llegar; el grupo abandonó la estación como si fuera a desfilar, y su presencia en el exterior provocó otro gran movimiento de cámaras fotográficas y fue jaleada de nuevo por los compases de La Internacional.

Una hora después, Cosme Vila recibía la última sorpresa del viaje, pórtico de otras muchas, sobre todo de carácter psicológico, que iba a recibir a lo largo de su permanencia en la capital soviética: no podría ir a ningún hotel, ni dispondría de piso propio. Ni siquiera de un piso como el que fue del Cojo. Debería compartir una reducida vivienda, situada en la calle Bujanian, con otros tres camaradas españoles llegados a Rusia ocho días antes, también por la ruta El Havre-Leningrado.

Cosme Vila no tuvo ánimo siquiera para protestar. ¿No se había pasado la vida pregonando la conveniencia de someter el individualismo a la colectividad?

Por fortuna, sus tres compañeros de piso -dos catalanes, llamados Soldevila y Puigvert, y un madrileño llamado Ruano- los recibieron con efusión y les aclararon algunas dudas. Oh, no, no debían extrañarse de aquel reparto de hombres. Dicho reparto había sido meditado a conciencia por los jefes soviéticos, de acuerdo con la ficha que el Kremlin tenía de cada exiliado español. Ruano, el madrileño, que llevaba una hermosa corbata roja, añadió:

– No creo que pasemos de un centenar los que podremos quedarnos en Moscú. Los demás, se considera que serán mucho más útiles al Partido trabajando en los complejos industriales de Rostov y de Jarkov…

Cosme Vila se tocó el ancho cinturón de cuero, que al tiempo que lo asfixiaba le daba seguridad.

– ¿Trabajando en calidad de qué?

El madrileño Ruano se encogió de hombros.

– No sé. Depende… Si tienen alguna especialidad…

Cosme Vila se esforzaba por hablar en tono neutro.

– ¿Y quién dirige esos complejos industriales?

– ¡Ah! -intervino Soldevila, tumbado en un sofá, en actitud displicente-. Es de suponer que todo funcione a toque de silbato.

El otro catalán, Puigvert, añadió:

– ¿Cómo quieres que sepamos esas cosas? Llegamos hace una semana y apenas si nos han permitido movernos de aquí.

Cosme Vila comprendió que era inútil prolongar el interrogatorio. Aquellos tres camaradas, que compartirían con él la minúscula vivienda, eran efectivamente cordiales, pero parecían sumidos, como el camarada Eroles en la ventanilla del tren, en la mayor perplejidad. Por otra parte, muy pronto dieron muestras de interesarse más por el crío de Cosme Vila, que parecía el más contento de la reunión, que por las "verdades que se escondían en las entrañas de la Unión Soviética" y por la suerte que les esperaba.

– Desde luego -concluyó Ruano, viendo que Cosme Vila se acercaba a la cocina para beberse un vaso de agua-, hazte cargo de que esto no es Madrid. Y de que aquí eres uno más…

Cosme Vila había de ver muy pronto despejadas una serie de incógnitas. Las fábricas del sur de Rusia se chuparon, como una araña se chupa una mosca, la casi totalidad de exiliados españoles, los cuales empezaron a trabajar codo con codo con los pilotos, también españoles, que al terminar la guerra se encontraban en Odesa haciendo cursillos de perfeccionamiento, y con los marinos mercantes que, por las mismas fechas, se encontraban en puertos rusos cargando o descargando.

Tocante a los elegidos para quedarse en Moscú, sumaron, tal como predijo Ruano, un centenar, una treintena de los cuales fueron destinados a cursar estudios militares y el resto a cursar estudios políticos. Entre los primeros figuraban los grandes jefes y los grandes guerrilleros de la contienda española: Modesto, Líster, el Campesino, Tagüeña, etcétera. La Academia Militar a que fueron destinados era la Academia Frunze -Escuela Superior de Guerra-, situada en las afueras de Moscú y que los rusos consideraban como la mejor del mundo, con parques inmensos y disciplina férrea. Estudiaban en ella unos cinco mil alumnos, de las más diversas nacionalidades.

Cosme Vila, que no tenia la menor pinta de militar, fue adscrito a los cursillos de estudios políticos en una de las muchas "Escuelas de Formación Política" existentes, dedicadas a preparar a los camaradas para tareas de Propaganda: Radio, Prensa y diversos puestos técnicos. Cosme Vila tuvo la inmensa fortuna de ser destinado, al margen de las clases, a la confección de programas de radio en lengua española. Ello habría de suponer para él un gran estímulo, pues se dijo a sí mismo -como le ocurría a Gorki en la pequeña emisora de Toulouse- que todo cuanto escribiera lo escribiría pensando en Gerona y con la convicción de que no faltarían gerundenses que procurarían cada noche localizar su emisión y escuchar sus palabras.

Читать дальше
Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Похожие книги на «Ha estallado la paz»

Представляем Вашему вниманию похожие книги на «Ha estallado la paz» списком для выбора. Мы отобрали схожую по названию и смыслу литературу в надежде предоставить читателям больше вариантов отыскать новые, интересные, ещё непрочитанные произведения.


Отзывы о книге «Ha estallado la paz»

Обсуждение, отзывы о книге «Ha estallado la paz» и просто собственные мнения читателей. Оставьте ваши комментарии, напишите, что Вы думаете о произведении, его смысле или главных героях. Укажите что конкретно понравилось, а что нет, и почему Вы так считаете.