Decidir si un proyecto califica o no como investigación resulta más fácil cuando se ha ganado experiencia en el desarrollo de este tipo de proyectos. El alcance del proyecto que se realizará para lograr los objetivos y el estudio del estado actual del conocimiento en el cual se enmarcará el mismo, son claves para determinar si se trata o no de una investigación, para lo cual se sugiere responder a las preguntas de la tabla 1. Estas preguntas hacen referencia al problema y a la pregunta de investigación, elementos claves en la formulación de un anteproyecto de investigación y que se explican con más detalle en el capítulo 6( página 31) de esta guía.
Tabla 1. Preguntas que ayudan a descartar proyectos que no son de investigación
Preguntas |
Respuestas que descartan investigación |
¿Podría responder a la pregunta formulada solamente con estudiar sobre el tema? |
Si la respuesta es sí, el proyecto no es de investigación. |
¿La diferencia entre el problema formulado y otro que ya ha sido resuelto con anterioridad es tal que la misma solución no puede aplicarse directamente? |
Si se puede aplicar la misma solución, el proyecto no es de investigación. |
¿La dificultad del proyecto radica en la cantidad o magnitud del trabajo técnico, mas no en la falta de conocimiento del tema? |
Si la dificultad solo radica en la cantidad de trabajo técnico, el proyecto no es de investigación. |
Fuente: Elaboración propia.
Figúrese que alguien tiene un robot para explorar y analizar suelos en el desierto y quiere saber la potencia que requerirían los motores que lo impulsan, para moverlo sobre la superficie de la luna, para lo cual precisa saber el peso que tendría el robot en ese lugar. Con este fin pretende que un astronauta transporte una balanza y el robot a la luna para pesarlo allí.
Es evidente que como proyecto demandaría una gran inversión y sería difícil transportar todas las partes del robot y pesarlas allá; a lo anterior se suma el interrogante: ¿podría responder a la pregunta formulada solamente con estudiar sobre el tema? La ley de la gravedad y las medidas experimentales que ya se han realizado del campo gravitatorio de la luna, permiten responder a la pregunta formulada sin necesidad de desplazarse (Hirt y Featherstone, 2012). De manera que el conocimiento existente facilita predecir el peso que tendrían todas las partes del robot en la superficie lunar. En esta línea, vale indicar que el hecho de que la persona que ideó el proyecto ignore la existencia de este conocimiento, no es razón para clasificarlo como investigación, ya que cuando se habla de nuevo conocimiento, no se alude al conocimiento que es ignorado por un individuo en particular, sino al conocimiento que se puede lograr en común para la humanidad. Por esto es importante que los investigadores, aquellos que ejecutan proyectos de investigación, sepan cómo acceder al conocimiento a través de bases de datos.
Ilustremos al respecto. Esta vez se trata de una persona que desea emprender un proyecto para desarrollar un plaguicida buscando con ello disminuir una población de cucarachas en la institución donde trabaja. Esta persona quiere saber si este proyecto generará nuevo conocimiento, así que se dedica a buscar información relacionada con el tema de control de plagas. Al hacerlo, se entera de que ya existe una clase de plaguicidas denominada insecticidas pietroides que actúan sobre la bomba de sodio de los insectos, generando una alteración de la transmisión de los impulsos nerviosos: temblores, parálisis muscular y muerte (Elliott, 1996), y que este plaguicida ha sido probado en termitas, hormigas y avispas. Aun si este insecticida no hubiera sido probado en cucarachas, aplicarles esta solución no se considera un proyecto de investigación, porque las cucarachas son también insectos, con un sistema nervioso que funciona igual que el de los demás, siendo igualmente susceptible de ser alterado por las piretrinas. Este problema se resuelve aplicando a las cucarachas directamente la misma solución que se aplicó a otros insectos con anterioridad. Ahora, si al estudiar sobre el tema la persona descubre que, en general, los insectos pueden volverse resistentes a estos insecticidas, cuando se les aplica de manera continua, es factible buscar una solución a este problema aún abierto; en este caso, sería un proyecto de investigación.
Es imperativo advertir que no se debe confundir cantidad de trabajo con investigación. Piénsese, por ejemplo, en la construcción de un nuevo edificio en el centro de la ciudad. Este proyecto implica una gran cantidad de trabajo: muchas personas dedicadas durante varios meses –cuarenta y ocho horas a la semana– a la finalización de la obra. Sin embargo, aunque hay que invertir una gran cantidad de labor, no es un proyecto de investigación, ya que no hay generación de nuevo conocimiento en la construcción de este edificio. Se estarán aplicando técnicas y materiales de construcción conocidos y probados en la fabricación de muchos otros edificios para esta nueva obra. La dificultad de este proyecto radica en la magnitud del trabajo, más no en una falta de conocimiento para llevarlo a cabo.
A la luz de lo ilustrado, estos son otros ejemplos de actividades que no se consideran investigación:
•Análisis y pruebas en materiales que se hagan con técnicas estándares o rutinarias
•Estudios de factibilidad (también puede hacer parte de un proyecto de investigación)
•Desarrollo rutinario de software
•Recolección de datos con propósitos generales
•Implementación de tecnologías que están de venta en el mercado, sin modificación alguna de su funcionamiento y operación.
Es probable que cuando se inicia con una idea, no se pueda determinar con certeza si esta se puede materializar en un proyecto que sea considerado investigación hasta no haber revisado otros estudios relacionados (antecedentes). Sin embargo, al ir construyendo el anteproyecto e ir estudiando sobre el tema en el cual se enmarca esta idea, se puede reorientar, de ser necesario, para formular un anteproyecto que se encuadre en una de las categorías de investigación (básica, aplicada o desarrollo experimental). La clave está en partir de los trabajos encontrados para determinar cómo se puede mejorar lo que ya existe o cómo superar los límites actuales del conocimiento y la tecnología. Parafraseando lo expresado por Firestein (2012), cuando se estudia un tema, más que disminuir la ignorancia sobre el mismo, lo que se hace es transformarla. La ignorancia de “mala calidad”, es decir, aquello que quien estudia desconoce, se transforma en ignorancia de “buena calidad”, es decir, aquello que desconoce la humanidad. Al saber lo que desconocemos todos, como especie, podemos plantear nuevas y mejores preguntas que deriven en proyectos de investigación, y estos proyectos generarán más conocimiento para todos y también más preguntas. Un buen proyecto y un buen investigador se reconocen por la calidad de su ignorancia.
2. Estructura de un anteproyecto de investigación
Un anteproyecto o propuesta de investigación, según el Departamento Administrativo de Ciencia, Tecnología e Innovación (Colciencias, 2015), es aquel
que se refiere a un conjunto articulado y coherente de actividades orientadas a alcanzar uno o varios objetos relacionados con la generación, adaptación o aplicación creativa de conocimiento. Para ello se sigue una metodología definida que prevé al logro de determinados resultados bajo condiciones limitadas de recursos y tiempo, especificados en un presupuesto y en un cronograma, respectivamente (párr. 10).
Generalmente, un anteproyecto de investigación consta de las partes ilustradas en la figura 2.
Читать дальше