Ana María González González - El claroscuro catalán

Здесь есть возможность читать онлайн «Ana María González González - El claroscuro catalán» — ознакомительный отрывок электронной книги совершенно бесплатно, а после прочтения отрывка купить полную версию. В некоторых случаях можно слушать аудио, скачать через торрент в формате fb2 и присутствует краткое содержание. Жанр: unrecognised, на испанском языке. Описание произведения, (предисловие) а так же отзывы посетителей доступны на портале библиотеки ЛибКат.

El claroscuro catalán: краткое содержание, описание и аннотация

Предлагаем к чтению аннотацию, описание, краткое содержание или предисловие (зависит от того, что написал сам автор книги «El claroscuro catalán»). Если вы не нашли необходимую информацию о книге — напишите в комментариях, мы постараемся отыскать её.

"En el secreto inefable de los corazones se hace todos los días un fatal sufragio que decide si una nación puede de verdad seguir siéndolo (…). Una nación es a la postre una ingente comunidad de individuos y grupos que cuentan los unos con los otros. Este contar con el prójimo no implica necesariamente simpatía hacia él"
(José Ortega y Gasset, La España invertebrada, 1921).
¿En qué condiciones históricas el estado-nación llegó a convertirse en la forma normal de estado? La autora ofrece aquí un análisis breve y documentado de la complejidad de los aspectos históricos, culturales y económicos del proceso catalán, y también de los sociales y emocionales, con un apéndice sobre la cronología del conflicto hasta nuestros días.

El claroscuro catalán — читать онлайн ознакомительный отрывок

Ниже представлен текст книги, разбитый по страницам. Система сохранения места последней прочитанной страницы, позволяет с удобством читать онлайн бесплатно книгу «El claroscuro catalán», без необходимости каждый раз заново искать на чём Вы остановились. Поставьте закладку, и сможете в любой момент перейти на страницу, на которой закончили чтение.

Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

3 Existe en tercer lugar un sector de la población que se ha sumado a la causa de la independencia principalmente por motivos emocionales. Esta motivación emocional puede entremezclarse en mayor o menor medida con la motivación cultural y/o pragmática, pero merece una atención diferenciada, pues, aunque pueda apropiarse puntualmente de argumentos culturales, económicos y políticos articulados desde las posiciones anteriores, presenta rasgos marcadamente posmodernos, nutriéndose y creciendo principalmente a partir de percepciones y emociones suscitadas por acontecimientos, también jurídicos, que, lo queramos o no, en Cataluña se experimentan como un agravio por parte del Estado; en la medida en que esta postura se presenta fuertemente mediatizada por relatos estereotipados de los acontecimientos, podríamos describir esta postura como «posemocional»[14]. Lo característico de la sociedad posemocional, según Meštrović es reinterpretar acontecimientos pretéritos —que en el caso catalán pueden remontarse a la guerra de sucesión en el 1714— en clave política y presentista, de un modo que apenas deja espacio político común en el presente. Más cerca de lo que Kant llamaría pasión que de lo que llamaría emoción[15], este nacionalismo posmoderno, altamente autorreferencial, está generando división social en el interior mismo de Cataluña, y contribuyendo a la reaparición de un nacionalismo español un tanto reaccionario, que tiende a pronunciar también la división social no solo entre España y Cataluña, sino en el interior mismo de la sociedad española.

Ulteriormente cabe observar que dentro de los partidarios de la independencia coexisten posturas que se atienen al principio de legalidad, mientras que otras, frustradas por la imposibilidad a corto plazo de una vía legal, apelan directamente al principio democrático, contraponiendo ley y democracia. Dentro de esta última versión, no ha faltado quien ha llegado a hablar incluso de una «vía eslovena» para Cataluña —comparación que provocó la inmediata respuesta del primer ministro esloveno, negando cualquier parecido entre Eslovenia y Cataluña—. De cualquier forma, ya el solo amago de una vía unilateral, apelando a la voluntad del pueblo, podría avalar la impresión inicial de que el conflicto catalán forma parte de un proceso más general según el cual, a comienzos del siglo XXI, y como efecto de las consecuencias sociales de la globalización, habría comenzado un proceso de deconstrucción de la alianza entre liberalismo y democracia que había caracterizado el siglo XX; y esto no tanto por la profundización en el debate que ya en los años 90 motivó la distinción entre un nacionalismo cívico, de corte liberal, y otro étnico, de tipo orgánico[16], sino más bien por la entrada en escena de ese otro nacionalismo populista y posemocional, que ha puesto nuevamente en evidencia una debilidad inherente al liberalismo clásico, en la medida en que tendía a considerarse neutral en materia de cultura, o a tomar las cuestiones culturales como asuntos accidentales al proceso político.

Está claro que no lo son: la cultura —en definitiva, el modo de vida desarrollado por un grupo humano a lo largo del tiempo, del que la lengua es una expresión particularmente característica— es algo tan central a la vida de un pueblo que si se la margina o expulsa por la puerta reaparece por la ventana, y no necesariamente en la mejor de sus versiones[17]. Hay, en efecto, mejores y peores reivindicaciones de la cultura, y tanto las apuestas rígidamente identitarias como la mercadotecnia posmoderna no se cuentan entre las primeras: si algo están mostrando los acontecimientos políticos del último trienio es que, en esa oscilación entre vivencias psicológicas y mediaciones reflexivas, que Simmel identificó ya como un rasgo de la cultura moderna[18], lo que se echa de veras en falta es la estabilidad característica de la cultura que imprime un tono peculiar a la vida de un pueblo, alimentando un «sentir» común, tan alejado de aburridos discursos tecnocráticos como de reacciones emocionales más o menos efímeras. Saber interpretar ese sentir, conjugándolo con los condicionamientos derivados de mediaciones institucionales, y sin confundirlo con alteraciones emocionales más transitorias, forma parte de la razón política, en la medida en que se concibe a sí misma como auténtica razón práctica y no como simple razón técnica.

En todo caso, para dar una imagen más completa de la situación creada en España a propósito de Cataluña, conviene atender a los distintos factores en juego, sean jurídicos, fiscales o mediáticos.

Antes, sin embargo, considero oportuno comenzar con una sumaria contextualización histórico-cultural. Pues, sin ánimo alguno de hipotecar la razón política apelando a la presunta inevitabilidad de la razón histórica, considero que ignorar la historia impide comprender la complejidad a la que se enfrenta en cada caso la razón política.

Конец ознакомительного фрагмента.

Текст предоставлен ООО «ЛитРес».

Прочитайте эту книгу целиком, купив полную легальную версию на ЛитРес.

Безопасно оплатить книгу можно банковской картой Visa, MasterCard, Maestro, со счета мобильного телефона, с платежного терминала, в салоне МТС или Связной, через PayPal, WebMoney, Яндекс.Деньги, QIWI Кошелек, бонусными картами или другим удобным Вам способом.

Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Похожие книги на «El claroscuro catalán»

Представляем Вашему вниманию похожие книги на «El claroscuro catalán» списком для выбора. Мы отобрали схожую по названию и смыслу литературу в надежде предоставить читателям больше вариантов отыскать новые, интересные, ещё непрочитанные произведения.


Отзывы о книге «El claroscuro catalán»

Обсуждение, отзывы о книге «El claroscuro catalán» и просто собственные мнения читателей. Оставьте ваши комментарии, напишите, что Вы думаете о произведении, его смысле или главных героях. Укажите что конкретно понравилось, а что нет, и почему Вы так считаете.

x