Rafael Echeverría - Raíces de Sentido

Здесь есть возможность читать онлайн «Rafael Echeverría - Raíces de Sentido» — ознакомительный отрывок электронной книги совершенно бесплатно, а после прочтения отрывка купить полную версию. В некоторых случаях можно слушать аудио, скачать через торрент в формате fb2 и присутствует краткое содержание. Жанр: unrecognised, на испанском языке. Описание произведения, (предисловие) а так же отзывы посетителей доступны на портале библиотеки ЛибКат.

Raíces de Sentido: краткое содержание, описание и аннотация

Предлагаем к чтению аннотацию, описание, краткое содержание или предисловие (зависит от того, что написал сам автор книги «Raíces de Sentido»). Если вы не нашли необходимую информацию о книге — напишите в комментариях, мы постараемся отыскать её.

Si deseamos comprender cómo somos y la manera como encaramos la vida, es imprescindible mirar al pasado y conectarnos con nuestras raíces históricas. Somos el producto de una larga historia, en donde confluyen múltiples corrientes culturales. Las que recogemos en este libro no son obviamente todas. Pero sí creemos que son las más importantes. Profundizar en ellas nos permite no sólo entendernos mejor, sino también retomar contacto con aspectos que marcaron nuestra historia y que pudieran sernos muy útiles para sortear el futuro que hoy encaramos. Siempre hemos reconocido que el ser occidental se ha nutrido de dos grandes tradiciones: por un lado, aquella que viene del mundo greco-romano, y por otro, la que recibimos del mundo judeo-cristiano. Lo que no siempre reconocemos es que esas dos tradiciones reciben una importante influencia del mundo cultural egipcio, que se desarrollara mucho antes. El papel de Egipto en los textos judíos, por tomar una de estas tradiciones, tiende a reducirse al período asociado con el trauma de la esclavitud. Como apreciará el lector, nosotros levantaremos una hipótesis alternativa y exploraremos la idea de que la tradición judeo-cristiana podría ser heredera de corrientes que nacen en el Egipto antiguo.

Raíces de Sentido — читать онлайн ознакомительный отрывок

Ниже представлен текст книги, разбитый по страницам. Система сохранения места последней прочитанной страницы, позволяет с удобством читать онлайн бесплатно книгу «Raíces de Sentido», без необходимости каждый раз заново искать на чём Вы остановились. Поставьте закладку, и сможете в любой момент перейти на страницу, на которой закончили чтение.

Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Hay, sin embargo, ausencias que es importante advertir. Mucho me hubiese gustado haber podido incluir algún trabajo sobre las antiguas culturas de Mesopotamia: asirios, babilónicos, persas y los pueblos que los antecedieron. Dadas las restricciones de tiempo con las que encaré este proyecto, ello no fue posible y, por tanto, lo que presentamos lleva esta importante laguna. De otra parte, si de lo que se trata es el desplegar una mirada al ser occidental de hoy, evidentemente era imprescindible haber explorado también el mundo del Islam. Esta ausencia me duele. Estamos enfrentando actualmente un peligroso distanciamiento con el Islam y me parece de la máxima importancia reconocer que éste forma parte de nuestra misma genealogía occidental. Se trata de una parte con la que tenemos la obligación de reencontrarnos.

Muchos sitúan al Islam en el Oriente: con ello sólo expresan el carácter crítico que ha alcanzado nuestro distanciamiento. El Islam es tan occidental como lo es Europa. Se trata tan sólo de una rama diferente de aquella que nosotros terminamos por seguir. Es importante, por ejemplo, no olvidar que fue gracias al Islam que durante el Renacimiento nos reconectamos con el mundo griego. Éste había sido un mundo en gran medida olvidado durante nuestra Edad Media, mundo que la cultura islámica había preservado mientras nosotros le dábamos la espalda.

Problemas prácticos, de plazos y urgencias impidieron que el Islam fuera parte de este libro. Pero es importante advertir también su ausencia, y los efectos que ésta tiene, si queremos contar con un cuadro más completo del ser occidental. Todo ello implica que los temas finalmente abordados remiten a nuestras raíces occidentales directas, aquellas que dan cuenta de la rama del Occidente que termina instalándose en Europa, y que desde allí conduce a nosotros. El Islam no forma parte de esas ramas. Aunque estamos con él emparentados, no forma parte del árbol de nuestros antepasados directos.

Parte de la urgencia que he sentido en publicar este libro surge de mi convencimiento de que hoy los occidentales estamos enfrentando una aguda crisis. Se trata de una crisis en el nivel más profundo de nuestro ser: en sus dimensiones espirituales. El alma occidental se ha ido vaciando progresivamente, generando una sensación de honda alienación. Nuestro propio mundo se nos muestra cada vez más pobre en su capacidad de proporcionarnos el sentido de vida que requerimos para conducirnos y establecer modalidades de convivencia que nos resulten a todos satisfactorias. Nuestras tradiciones nos dan la impresión de haberse secado y de ser incapaces de entregarnos el alimento espiritual que requerimos para conferirle a la vida un sentido de plenitud.

Algunos han descrito esta crisis con el término de nihilismo. Un gran malentendido ha rodeado la noción de nihilismo. Algunos acusan de nihilistas precisamente a quienes han levantado la acusación de que hemos caído en él, como si éstos lo estuvieran defendiendo. Pero, ¿quiénes podrían defender ese agudo desgarramiento, en el que nada pareciera tener sentido, que llamamos nihilismo? Esos acusadores parecieran no percatarse de que son ellos mismos los responsables de él. No logran darse cuenta de que esa acusación se dirige contra ellos mismos. Son las instituciones que tradicionalmente sostuvieron nuestra espiritualidad, y que nos proveían el sentido de vida que nos resultaba necesario para vivir, las responsables de haber generado este fenómeno, al mostrarse crecientemente incapaces de cumplir con su misión.

Evidentemente no se trata de que ellas quieran promover el nihilismo. Sin embargo, independientemente de sus deseos, eso es precisamente lo que han estado haciendo. Estas instituciones han entrado en una fase de agotamiento y dan inequívocas señales de decadencia. Algunos posiblemente hablen de fracaso. Sus debilidades, sus insuficiencias, no son directamente reconocibles entre quienes todavía reciben su influjo y siguen sus preceptos.

Pero no puede ser de otra forma. Es la masa creciente de los que se alejan de ellas la que nos revela cómo estas instituciones han perdido su poder de convocatoria y cómo su vigencia histórica pareciera estar en cuestión. El nihilismo no es la expresión de lo que estas instituciones hacen, sino de lo que no son capaces de hacer. De allí que lo percibamos no entre quienes todavía adhieren a ellas, sino en quienes se han alejado y, al hacerlo, han perdido la fe en la vida. Es absurdo culpar a los que no creen por su falta de fe. Son las instituciones a las que corresponde promover la fe y sostenerla, a estas debemos exigir cuentas por los que han dejado de creer.

Muchos son aquellos que, desilusionados con lo que hoy nos lega nuestro propio pasado, se vuelcan hacia las tradiciones del Oriente en la búsqueda de aquel sentido que occidente pareciera ser incapaz de proporcionarnos. Personalmente creo que tal opción sólo resuelve parcialmente nuestros problemas. Lo hace quizás tan sólo a un nivel personal, y muchas veces de manera provisoria. El sentido que nos falta no es algo que pueda pedirse de prestado y traerse desde fuera. Y aunque respeto las búsquedas en el oriente, pienso que lo que ellas nos aportan será precario y obligadamente de corto aliento. Estoy convencido de que una crisis espiritual como la que estamos viviendo sólo puede resolverse de manera válida y duradera enfrentándonos a nosotros mismos. Una crisis del alma occidental no se resuelve sino al interior de esa misma alma. Importar remedios desde fuera no logrará producir la sanación que requerimos. El hecho de que sean tantos los que vuelven su mirada al oriente nos muestra la profundidad de nuestra propia crisis, pero no nos exime de la tarea de confrontarnos.

Quizás esté equivocado. Es una posibilidad que nunca podemos descartar. Con todo, pienso que los occidentales tenemos un problema pendiente, un problema urgente que resolver con nuestro propio pasado. No basta con salir a buscar fuera de nosotros mismos lo que nos hace falta. Debemos entender primero qué nos pasó, cómo fue que nos vaciamos de ese sentido espiritual que tanta falta hoy nos hace, dónde nos extraviamos. No nos es posible eludir la responsabilidad que tenemos con nosotros mismos, pues es en nosotros donde reside esta crisis. Mientras no entendamos cómo y por qué llegamos al punto en que nos encontramos, esa crisis no dejará de acecharnos. Podremos arrancar de muchos lugares, pero no podremos arrancar de nosotros mismos, pues donde vayamos allí estaremos de nuevo; porque independientemente de nuestros desplazamientos, siempre nos llevamos a nosotros dondequiera que nos dirijamos con una tarea pendiente por resolver.

Y aunque personalmente muchas veces me asomo a lo que nos proporcionan las tradiciones del Oriente, me he hecho el propósito en mis trabajos de no cruzar la frontera de la India. Tengo el mayor respeto por esas tradiciones y no descarto incluso que ellas puedan proporcionarnos algo de lo que hemos perdido. Pero estoy convencido de que nada que nos llegue de fuera logrará evitar que nos enfrentemos a nosotros mismos y a nuestro propio pasado. No podemos escapar de nuestras propias responsabilidades. Si el camino que tomamos nos ha conducido al sinsentido, al nihilismo, tenemos que ser capaces de identificar dónde y cuándo nos perdimos, para rehacer el camino equivocado. En ello es indispensable volver la mirada y desandar lo caminado. Es necesario reconectarnos con nuestras propias raíces.

Este libro expresa un intento en esa dirección. No pretende resolver el problema de la profunda crisis de nuestra alma occidental, pero busca al menos reconocernos, examinando las principales tradiciones de sentido que nos han constituido. Al desplegar esa mirada hacia el pasado tenemos la esperanza de encontrar no sólo algunas de las causas de nuestra alienación, sino también la savia que nos permita volver a orientarnos. Se trata, como esperamos mostrarlo, de una tradición de gran riqueza y diversidad.

Читать дальше
Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Похожие книги на «Raíces de Sentido»

Представляем Вашему вниманию похожие книги на «Raíces de Sentido» списком для выбора. Мы отобрали схожую по названию и смыслу литературу в надежде предоставить читателям больше вариантов отыскать новые, интересные, ещё непрочитанные произведения.


Отзывы о книге «Raíces de Sentido»

Обсуждение, отзывы о книге «Raíces de Sentido» и просто собственные мнения читателей. Оставьте ваши комментарии, напишите, что Вы думаете о произведении, его смысле или главных героях. Укажите что конкретно понравилось, а что нет, и почему Вы так считаете.

x