Las rocas cámbricas, cuyos restos más antiguos son de hace 541 millones de años, fueron consideradas las iniciadoras del registro fósil. Los tiempos anteriores al Cámbrico, una larga etapa de duración indefinida, se conocía con el nombre de Precámbrico en términos geológicos. Ahora ya se sabe bastante de aquellos primeros tiempos, y se han establecido divisiones dentro del Precámbrico: los eones ha-deico, arcaico y proterozoico (figura 1.7). El Hadeico, cuyo nombre proviene de la palabra hades, que designa el infierno caótico y oscuro de la mitología griega, comprende desde hace 4.600 millones de años hasta hace 3.800 millones de años. Durante ese tiempo, la Tierra y la Luna adquirieron las actuales formas de cuerpos sólidos. Los meteoritos y las rocas lunares datan de aquel periodo; pero los materiales que caían en la Tierra en aquel tiempo eran tan abundantes y se mezclaban tan íntimamente con los materiales que formaban entonces la superficie de la Tierra, fundiéndose con ellos, que no hay rocas terrestres del periodo hadeico. Durante el eón arcaico, que comprende desde hace unos 3.800 millones de años hasta hace 2.600 millones de años, se formaron los rasgos superficiales de la Tierra, que se han conservado, apareció la vida en el planeta y se desarrollaron la mayor parte de las estrategias metabólicas, como la fermentación, la quimiotrofia, la fotosíntesis y la capacidad de convertir (fijar) el nitrógeno de la atmósfera en una forma asimilable por las células. El inicio del eón proterozoico lo marca un cambio en las características de las rocas de la superficie. Este eón llega hasta al inicio del periodo cámbrico. Durante el eón proterozoico (desde hace 2.500 millones de años hasta hace 541 millones de años) se originaron las primeras células eucariotas, probablemente como formas anaerobias. Algunas de ellas desarrollaron la reproducción sexual a partir de dos progenitores, un proceso que a lo largo de la evolución dio origen a los antepasados de los animales y de las plantas. Aparecieron eucariotas de formas muy diversas y hace aproximadamente, unos 1.000 millones de años aparecieron organismos de unos cuantos centímetros de tamaño. Casi al final de este del eón, hace unos 600 millones de años, aparecieron los primeros animales que han dejado fósiles identificables. De acuerdo con esta división del tiempo geológico, se ha calificado el eón fanerozoico como el del registro fósil clásico. La era en qué la vida se hace visible comprende fósiles de los cuerpos y restos de trilobites, de las primeras plantas y animales terrestres y de los grandes bosques que ahora forman nuestras reservas de carbón, así como los dinosaurios, los mamuts lanudos y muchos otros seres vivos.
Figura 1.7 Cronología de la historia de la Tierra. Los principales acontecimientos biológicos de los eones Arcaico y Proterozoico se describen en los próximos capítulos.
En este libro describimos la lenta y larga acumulación de fenómenos evolutivos que se produjeron durante los eones anteriores al Fanerozoico. Hemos documentado, sobre todo, los pasos que llevaron desde los primeros procariotas anaerobios a las células eucariotas respiradoras de oxígeno y se reproducían sexualmente, cuya existencia fue imprescindible para el origen y la evolución de todos los hongos, plantas y animales. El escenario donde transcurre la acción del libro es el ambiente de la Tierra, donde se produjeron los procesos evolutivos y que fue transformado por dichos procesos a medida que las formas de vida que lo habitaban iban cambiando. Primero repasaremos el mundo de nuestros antepasados más antiguos y las estrategias de supervivencia que desarrollaron hace miles de millones de años.
LECTURAS SUGERIDAS
BENGSTON, S. (ED.): Early Life on Earth, Nueva York, Columbia University Press, 1994.
BRODA, E.: The Evolution of the Bioenergetic Processes, Oxford, Pergamon Press, 1975.
GOLDSMITH, D. y T. Owen: The Search for Life in the Universe, 2.a ed., Reading, Mass., Addison-Wesley, 1992.
KUTTER, G. S.: The Universe and Life, Boston, Jones and Barlett, 1987.
LAPO, A. V.: Traces of Bygone Biospheres, Oracle, Ariz., Synergetics Press, 1987.
LOVELOCK, J. E.: The Ages of Gaia, Nueva York, W. W. Norton, 1998.
MARGULIS, L. y K. SCHWARTZ: Five Kingdoms: An Illustrated Guide to the Phyla of Life on Earth, 3.a ed., Nueva York, W. H. Freeman, 1998.
PRESS, F. y R. SIEVER: Earth, 4.a ed., San Francisco, W. H. Free-man, 1986.
SONEA, S. y L. G. MATHIEU: Prokaryotology: A Coherent View, Mont-real, Les Presses de l’Université de Montréal, 2000.
VERNADSKY, V. I.: The Biosphere, Nueva York, Copernicus, 1998.
WESTBROEK, P.: Life as a Geological Force, Nueva York, W. W. Norton, 1991. Versión catalana, Barcelona, Proa, 1998.
WOESE, C. R.: «The universal ancestor», Proceedings of the National Academy of Sciences, USA 95: 6854-6859, 1998.
WOESE, C. R., O. KANDLER y M. L. WHEELIS: «Towards a natural system of organisms: proposal for the domains Archaea, Bacteria, and Eucarya», Proceedings of the National Academy of Sciences, USA 87: 4576-4579, 1990.
Конец ознакомительного фрагмента.
Текст предоставлен ООО «ЛитРес».
Прочитайте эту книгу целиком, купив полную легальную версию на ЛитРес.
Безопасно оплатить книгу можно банковской картой Visa, MasterCard, Maestro, со счета мобильного телефона, с платежного терминала, в салоне МТС или Связной, через PayPal, WebMoney, Яндекс.Деньги, QIWI Кошелек, бонусными картами или другим удобным Вам способом.