Robert Sawyer - Factor de Humanidad

Здесь есть возможность читать онлайн «Robert Sawyer - Factor de Humanidad» весь текст электронной книги совершенно бесплатно (целиком полную версию без сокращений). В некоторых случаях можно слушать аудио, скачать через торрент в формате fb2 и присутствует краткое содержание. Город: Madrid, Год выпуска: 2000, ISBN: 2000, Издательство: La Factoría de Ideas, Жанр: Фантастика и фэнтези, на испанском языке. Описание произведения, (предисловие) а так же отзывы посетителей доступны на портале библиотеки ЛибКат.

Factor de Humanidad: краткое содержание, описание и аннотация

Предлагаем к чтению аннотацию, описание, краткое содержание или предисловие (зависит от того, что написал сам автор книги «Factor de Humanidad»). Если вы не нашли необходимую информацию о книге — напишите в комментариях, мы постараемся отыскать её.

En el año 2007 se detecta una señal procedente del espacio profundo. Misteriosos e ininteligibles flujos de datos son recibidos durante diez años. Entonces la señal se detiene.
Heather Davis, profesora de la Universidad de Toronto, ha dedicado toda su carrera a descifrar el mensaje. Mientras, su vida personal ha sucumbido: una hija suicida, un matrimonio destrozado. Pero es ella quien finalmente descifra el mensaje. Descubre una sorprendente tecnología nueva que puede abrirse paso a través de las barreras del espacio y el tiempo, con la promesa de una nueva etapa en la evolución humana. Parecen cercanos una capacidad de exploración ilimitada... o el final de la raza humana.
Factor de humanidad El canadiense Robert J. Sawyer ganador del Premio Nebula y nominado al Premio Hugo por
, habiendo sido finalista los cuatro últimos años, es uno de los autores más aclamados y respetados del momento en Estados Unidos.

Factor de Humanidad — читать онлайн бесплатно полную книгу (весь текст) целиком

Ниже представлен текст книги, разбитый по страницам. Система сохранения места последней прочитанной страницы, позволяет с удобством читать онлайн бесплатно книгу «Factor de Humanidad», без необходимости каждый раз заново искать на чём Вы остановились. Поставьте закладку, и сможете в любой момент перейти на страницу, на которой закончили чтение.

Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Kyle trató de leer de nuevo la lápida y descubrió que no podía. Parpadeó para espantar las lágrimas.

Lo siento mucho, pensó, pero no pudo dar voz a las palabras.

Capítulo 26

Heather decidió salir, desconectarse de Ideko.

¿Pero cómo?

De repente, se sintió perdida.

Naturalmente, podía volver a visualizar el aparato Centauri, y luego abrir la puerta cúbica: sin duda eso rompería el enlace.

¿Pero hasta qué punto sería brutal ese corte? ¿Una amputación psíquica? ¿Se quedaría una parte de ella aquí, dentro de Ideko, mientras el resto (su yo autónomo, tal vez) regresaba a Toronto?

Sintió latir su corazón, el sudor perlando su frente: al menos tenía esa conexión con su cuerpo, allá en el despacho.

¿Cómo separarse? Las herramientas debían estar allí; debía haber un medio. Pero era como de pronto poder ver por primera vez. El cerebro experimentaba el color, la luz, pero no podía sacar sentido a lo que veía, no podía resolver las imágenes.

O era como sufrir una amputación… otra vez aquella metáfora que reflejaba su ansiedad sobre la inminente separación. Una amputada, dotada de un brazo protésico. Al principio sólo sería metal y plástico muerto, colgando del muñón. La mente tenía que aprender a controlarlo, a activarlo. Había que establecer un nuevo acuerdo: este pensamiento causaba ese movimiento.

Si el cerebro de carne y hueso podía aprender a interpretar la luz, a mover acero, a contraer tendones de nailon a través de poleas de teflón, sin duda podría aprender a funcionar en este reino. La mente humana era, sobre todo, adaptable. La resistencia era su marca de fábrica.

Y así Heather luchó por calmarse, por pensar racional, sistemáticamente.

Visualizó lo que quería hacer… lo mejor que pudo, al menos. Su cerebro estaba conectado al de Ideko; visualizó el corte de esa conexión.

Pero seguía allí, dentro de él, su visión parpadeante a través de las ventanillas del metro ganando y perdiendo importancia a medida que su imaginación (siempre lujurioso, nuestro Ideko) salía a primer plano y luego desaparecía.

Probó con una imagen diferente: una solución en un matraz. La mente de Ideko con la suya disuelta dentro, una clara diferencia en la refracción de la luz marcaba corrientes en la transparencia de él. Se imaginó a sí misma precipitándose, filtrando blancos cristales (hexagonales como la pared de mentes) al fondo del matraz.

¡Eso funcionó!

El túnel del metro de Tokio se desvaneció.

El murmullo de los pensamientos de Ideko se desvaneció.

La charla de voces japonesas se desvaneció.

Pero no…

¡No!

Nada las reemplazó; todo era oscuridad. Había dejado a Ideko, pero no había regresado a sí misma.

Tal vez debería escapar del aparato. Todavía tenía cierto control sobre su cuerpo, o eso pensaba. Deseó que su mano se dirigiera al lugar donde estaba el botón de parada.

¿Pero se movía su mano de verdad? Sintió que el pánico volvía a crecer en su interior. Tal vez se estaba imaginando su mano, como los amputados imaginan miembros fantasmas, o como quienes sufren de dolores crónicos imaginan que existe un interruptor dentro de sus cabezas, un interruptor que pueden tocar con un esfuerzo de voluntad, para suprimir la agonía durante al menos unos momentos.

Continuar el proceso, salir del psicoespacio, confirmaría o negaría si tenía control de su cuerpo físico.

Pero primero (¡maldición!) tenía que contener el dolor, combatirlo. Se había desconectado de Ideko, estaba a medio camino de casa.

Un soluto precipitando en una disolución.

Cristales en el fondo del matraz…

… en un montón casual; sin orden, ni estructura.

Necesitaba imponer un orden en su yo rescatado.

Los cristales danzaban, formando una matriz de diamantes blancos.

No funcionaba, no servía de nada, no…

De repente, gloriosamente, estaba en casa, dentro de sus propias percepciones.

La Heather física lanzó un gran suspiro de alivio.

Todavía se hallaba en el psicoespacio, ante la gran pared de hexágonos.

Naturalmente, todo era conceptualización, todo interpretación. Sin duda no había ninguna tecla real de Ideko; sin duda el psicoespacio, fuera lo que fuese, tenía otra forma. Pero ella conocía ahora la gimnasia mental que la liberaba de otra mente. Sabía cómo salir, y cómo reintegrarse.

Y quiso desesperadamente intentarlo de nuevo.

Pero en su construcción mental del índice de las mentes, ¿cómo estaban dispuestas las cosas? Ese de allí era el botón de Ideko. ¿Y los seis que lo rodeaban? ¿Sus padres? ¿Sus hijos? Su esposa… o tal vez no, pues no compartiría material genético con él.

Pero no podía ser tan simple, o tan limitado. No podía ordenarse a los humanos simplemente por relaciones sanguíneas: había demasiadas permutaciones, demasiadas variantes en composición y tamaño de familias.

De todas formas, tal vez se encontraba en la zona japonesa de la pared; quizás todos los hexágonos representaban a gente de esa cultura. O tal vez eran personas que habían nacido el mismo día, dispersos por las cuatro esquinas del globo.

O quizá había sido atraída instintivamente hacia este punto. Tal vez el hexágono de Kyle era el que estaba allí: casi lo había tocado en vez del de Ideko, pero cambió de opinión en el último instante, igual que en el colegio siempre se retractaba de su primera y mejor respuesta, para tomar en cambio la decisión equivocada, y murmurar siempre, cuando alguien daba la respuesta correcta, “Iba a decirlo”.

Siete mil millones de teclas.

Probó la tecla que había pretendido tocar originalmente, acercó el dedo y…

¡Contacto!

Tan abrumador la segunda vez como la primera.

Una sensación sorprendente.

Contacto con una mente distinta.

Esta persona poseía al menos visión de color completa. Pero los tonos estaban un poco apagados; la carne parecía demasiado verdosa.

Tal vez cada uno percibía el color de manera ligeramente distinta; tal vez incluso las personas con visión normal tenían interpretaciones diferentes. El color era una creación artificial, después de todo. No existía el «rojo» en el mundo real; era simplemente la forma que escogía la mente para interpretar las longitudes de onda que oscilaban entre 630 y 750 nanómetros. De hecho, los siete colores del arco iris (rojo, naranja, amarillo, verde, azul, índigo y violeta), fueron diseñados arbitrariamente por Newton: la cantidad se debió a que a Sir Isaac le gustaba la idea de que hubiera un número primo de colores, pero Heather nunca había podido distinguir el supuesto «índigo» entre el azul y el violeta.

Pronto, la atención de Heather quedó atrapada por algo más que los colores que veía.

La persona que habitaba (varón otra vez, o al menos eso sentía de un modo inefable, ligeramente agresivo), estaba muy agitada por algo.

Se hallaba en una tienda. Unos ultramarinos. Pero las marcas eran casi todas desconocidas. Y los precios…

Ah, el símbolo de la libra.

Estaba en Inglaterra. Era una pastelería, no un almacén.

Antes hubo una barrera lingüística entre Ideko y ella, pero ahora no la había… al menos no de forma significativa.

—¡Joven! —llamó—. ¡Joven!

No hubo ningún cambio en el estado mental del joven: era completamente inconsciente a sus intentos de entrar en contacto.

—¡Joven! ¡Chico! ¡Zagal! —una pausa—. ¡Capullo! ¡Pajillero!

Esto último, al menos, tendría que haber llamado su atención. Pero no hubo respuesta. La mente del chico estaba completamente concentrada en…

¡Dios mío!

¡En robar algo!

Aquel caramelo. Curly Wurly… qué nombre tan raro.

Читать дальше
Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Похожие книги на «Factor de Humanidad»

Представляем Вашему вниманию похожие книги на «Factor de Humanidad» списком для выбора. Мы отобрали схожую по названию и смыслу литературу в надежде предоставить читателям больше вариантов отыскать новые, интересные, ещё непрочитанные произведения.


Robert Sawyer - Factoring Humanity
Robert Sawyer
libcat.ru: книга без обложки
Robert Sawyer
Robert Sawyer - Relativity
Robert Sawyer
Robert Sawyer - Mindscan
Robert Sawyer
libcat.ru: книга без обложки
Robert Sawyer
Robert Sawyer - Far-Seer
Robert Sawyer
Robert Sawyer - Origine dell'ibrido
Robert Sawyer
Robert Sawyer - Wonder
Robert Sawyer
Robert Sawyer - Recuerdos del futuro
Robert Sawyer
libcat.ru: книга без обложки
Robert Sawyer
Отзывы о книге «Factor de Humanidad»

Обсуждение, отзывы о книге «Factor de Humanidad» и просто собственные мнения читателей. Оставьте ваши комментарии, напишите, что Вы думаете о произведении, его смысле или главных героях. Укажите что конкретно понравилось, а что нет, и почему Вы так считаете.