Irving Wallace - La palabra

Здесь есть возможность читать онлайн «Irving Wallace - La palabra» весь текст электронной книги совершенно бесплатно (целиком полную версию без сокращений). В некоторых случаях можно слушать аудио, скачать через торрент в формате fb2 и присутствует краткое содержание. Жанр: Триллер, на испанском языке. Описание произведения, (предисловие) а так же отзывы посетителей доступны на портале библиотеки ЛибКат.

La palabra: краткое содержание, описание и аннотация

Предлагаем к чтению аннотацию, описание, краткое содержание или предисловие (зависит от того, что написал сам автор книги «La palabra»). Если вы не нашли необходимую информацию о книге — напишите в комментариях, мы постараемся отыскать её.

En las ruinas de Ostia Antica, el profesor Augusto Monti descubre un papiro del siglo I d.C. que resulta ser el más grande y trascendental descubrimiento arqueológico de todos los tiempos. Es el Documento Q, el evangelio escrito por Santiago, hermano menor de Jesús, y ofrece al mundo moderno a un nuevo Jesucristo, desvela los secretos de sus años desconocidos y contradice los relatos existentes sobre su vida. Teólogos, impresores, lingüistas, traductores, cristólogos y otros profesionales de todo el mundo forman un único grupo de trabajo, conocido en clave como Resurrección Dos, que publicará y explotará la nueva versión de la Palabra, una empresa comercial de tal magnitud que ningún rastro de falsedad debería ensombrecerla.
Steven Randall dirige la agencia de relaciones públicas que lanzará la nueva Biblia al mercado mundial. Pero desde el momento en que decide investigar acerca del nuevo Evangelio, cae preso de una red de intrigas que pone a prueba la autenticidad del descubrimiento. Sin que ningún miembro de Resurrección Dos consiga detenerlo, Randall conseguirá llegar hasta la única persona que conoce la verdad.

La palabra — читать онлайн бесплатно полную книгу (весь текст) целиком

Ниже представлен текст книги, разбитый по страницам. Система сохранения места последней прочитанной страницы, позволяет с удобством читать онлайн бесплатно книгу «La palabra», без необходимости каждый раз заново искать на чём Вы остановились. Поставьте закладку, и сможете в любой момент перейти на страницу, на которой закончили чтение.

Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

– Era miserable -comentó él-, el cuadro completo. -Luego la consideró a ella- Ha pasado el tiempo. Pareces estar sobreviviendo.

Ella sonrió.

– En cierto modo.

– ¿Qué hay de Judy? ¿Cómo está?

– En este momento, en la cama. Estaba exhausta por el vuelo, el hospital; lo único que quería era descansar un poco. Probablemente ya esté dormida. Pero quería verte. Quizá mañana.

– Quiero echarle una mirada ahora mismo.

– Como gustes. ¿Quieres que te prepare una copa?

– Pensé que tal vez aceptarías tomar conmigo la última del día en el bar, allá abajo. Está abierto todavía.

– Si no te molesta, Steven, preferiría quedarme aquí. Es más privado. Esperaba que pudiéramos tener una pequeña charla. Muy breve, te lo prometo.

Conque ella quería una pequeña charla, pensó él. Recordó sus pequeñas charlas del pasado. ¿Quién fue (algún filósofo alemán) el que dijo que el matrimonio era una larga conversación? Así lo habría querido; una larga conversación, un plácido murmullo, y no lo que había sido, una realidad de furiosas pequeñas charlas en las que él sabía que estaba siendo oralmente castrado, y en las que ella creía estar sufriendo una histerectomía verbal.

– Como quieras -dijo él-. Que sea escocés con hielo.

Abrió silenciosamente la puerta de la recámara, y entró. Una escasa luz se filtraba a través de la forrada pantalla de la lámpara que estaba sobre la mesa-tocador. Adaptando sus ojos a la semioscuridad, Randall distinguió por fin a su hija en la cama gemela a su derecha.

Se acercó al costado del lecho y puso una rodilla en el suelo. Judy tenía la cabeza sumida en la almohada y con la sábana se cubría hasta el cuello; su cabello era color maíz, flotante, sedoso y esparcido sobre la almohada. Dormía y era hermosa, esta parte suya que ya tenía quince años, este ángel, la única cosa enorgullecedora que había producido él sobre la Tierra. La observó en silencio, el rostro puro y terso, la nariz finita, los labios semiabiertos, y escuchó su respiración superficial.

A un impulso, se inclinó más cerca, rozándole la mejilla con los labios. Cuando él se volvió hacia atrás, los ojos de ella se abrieron.

– Hola -musitó en un hilo de voz suavísimo y profundamente amodorrado.

– Qué tal, querida. Te he extrañado. Te invito a desayunar mañana.

– Hummm.

– Duérmete ahora. Mañana estaremos juntos. Buenas noches, Judy.

Al ponerse en pie, vio que ella ya se había vuelto a dormir. Se quedó todavía un momento a su lado, y luego abandonó la habitación. La sala estaba más iluminada que antes, y se percató de que Bárbara había encendido las luces de la pared. Se preguntó por qué lo habría hecho.

Bárbara estaba descansando en el sofá, con ambos codos sumidos en un cojín en su regazo y un vaso jaibolero con alguna bebida entre ambas manos.

– Ahí está tu copa -dijo ella, señalando con la cabeza un vaso lleno de escocés al otro extremo de la mesa de café.

– ¿Qué estás tomando? -preguntó él con ligereza-. ¿Seven-Up con hielo?

– Lo mismo que tú.

La cosa no prometía, resolvió él mientras daba la vuelta para ocupar la silla vacía frente a ella. Bárbara no había compartido el licor con él en años. Se tomaba uno o dos tragos en las fiestas, pero cuando estaban solos, se rehusaba a beber un jaibol con él. Había sido su manera de reprocharle, de hacerle entender que ella odiaba la forma en que él bebía; esa manera de beber que lo enajenaba, que lo apartaba, que lo ayudaba a eludir cualquier relación con su esposa. Pese a todo, aquí estaba con ella con un escocés. ¿Sería éste un indicio saludable u ominoso? Optó por creer que fuera lo segundo, y se mantuvo en guardia.

– ¿Estaba Judy dormida? -le preguntaba ella en ese momento.

Él tomó su vaso al tiempo que se sentaba.

– Sí. Despertó por un segundo. Desayunaremos juntos por la mañana.

– Bien.

Él dio una probada a su escocés.

– ¿Cómo le está yendo en esa nueva escuela particular, la que está en las afueras de Oakland que tanto os convenía a vosotros. ¿Está…?

– No está -le detuvo Bárbara-. Ya no está allí, desde hace un mes.

Él no ocultó su sorpresa.

– Bueno, y entonces, ¿dónde está?

– En casa. Ésa es una de las razones por las que quería yo verte esta noche. Judy fue expulsada de la escuela hace un mes.

– ¿Expulsada? ¿De qué estás hablando? -No había precedente de semejante cosa. Su Judy era perfecta, siempre lo había sido, una estudiante aplicada, puros dieces-. ¿Quieres decir que la escuela la dejó irse?

– Quiero decir que la expulsaron. No fue expulsión tentativa, ni suspensión temporal. -Hizo una pausa para subrayar las siguientes palabras-. Por drogadicta.

Él sintió cómo su rostro enrojecía.

– ¿De qué demonios estás hablando?

– Estoy hablando de acelerarse . Estoy hablando de bencedrinas, barbitúricos, dexedrinas, cocaína, ataráxicos. Estoy hablando de metoanfetaminas, Steven, de las que se chupan y las que se inyectan. Judy fue sorprendida como caminando entre nubes, y después de que la directora la regresó a esta Tierra, habló con ella y luego habló conmigo, y sencillamente la echaron fuera.

– ¿Quieres decir que no le dieron una segunda oportunidad? Esos bastardos, cualquier adolescente es susceptible de descarrilarse un poco en estos tiempos, de ser influenciado por alguien, de experimentar…

Bárbara lo interrumpió.

– Ella no estaba experimentando, Steven. Se aceleraba con toda regularidad: es adicta. Y no estaba siendo influenciada por ninguna de sus condiscípulas. Es más, ella había influenciado ya a una o dos de sus compañeras.

Él sacudió la cabeza.

– No puedo creerlo.

– Pues será mejor que lo vayas creyendo.

– Bárbara, esto no le ocurre a una chica como Judy. ¿Dónde estabas tú?

– ¿Dónde estabas tú, Steven? -Lo había dicho sin animosidad, como la mera exposición de un hecho-. Perdona. ¿Dónde estaba yo? ¿Por qué no lo noté? Porque uno no se da cuenta al principio. Es demasiado inesperado. No se fija uno en eso. No lo ve . Hubo algunos cambios, pero yo los atribuí a la nueva escuela, a lo agobiante de los estudios, a la dificultad para hacerse de nuevos amigos. Al principio parecía muy brillante, alerta y segura de sí misma, cuando la veía los fines de semana; y luego, a veces, noté que estaba irritable, desasosegada, deprimida, y ya al final, andaba ida. Entonces, de repente, me llamaron a la escuela, y ahí me plantearon todo.

– ¿Por qué no me lo hiciste saber?, ¿por qué no me llamaste?

Bárbara lo miró.

– Iba a hacerlo, Steven, pero llegué a la conclusión de que no tenía objeto. No había nada que pudieras tú hacer de inmediato, ciertamente nada que pudieras hacer a la larga. No le vi sentido a que nuestras vidas se enredaran otra vez. No creí que Judy ganara algo con ello. Así que decidí que podía arreglármelas yo sola, y lo hice.

Randall apretó su vaso jaibolero y se terminó la bebida.

– ¿Sigue Judy todavía en eso? Se veía muy bien apenas hace un momento. No parecía estar ida o anormal…

– No, ya no, Steven. Está en vías de regeneración. Creemos que lo ha dejado. A través de algunos amigos, conseguí para Judy la mejor ayuda posible. Fue duro, terrible, pero ya está saliendo de eso. Supongo que todavía le da un poquito a la marihuana (algunos toques en las fiestas, ocasionalmente), no en gran escala y, desde luego, nada de drogas fuertes.

– Ya veo. -Randall contempló su vaso vacío, y se levantó-. No te molestes, quédate donde estás. Necesito otro trago.

– Lo siento, Steven; todo esto, después del día que has tenido. Pero tenía que aprovechar la oportunidad de hablar contigo personalmente.

Читать дальше
Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Похожие книги на «La palabra»

Представляем Вашему вниманию похожие книги на «La palabra» списком для выбора. Мы отобрали схожую по названию и смыслу литературу в надежде предоставить читателям больше вариантов отыскать новые, интересные, ещё непрочитанные произведения.


Отзывы о книге «La palabra»

Обсуждение, отзывы о книге «La palabra» и просто собственные мнения читателей. Оставьте ваши комментарии, напишите, что Вы думаете о произведении, его смысле или главных героях. Укажите что конкретно понравилось, а что нет, и почему Вы так считаете.

x