Jorge Rendón Alarcón - Hegel, la autoconciencia de la libertad en la historia

Здесь есть возможность читать онлайн «Jorge Rendón Alarcón - Hegel, la autoconciencia de la libertad en la historia» — ознакомительный отрывок электронной книги совершенно бесплатно, а после прочтения отрывка купить полную версию. В некоторых случаях можно слушать аудио, скачать через торрент в формате fb2 и присутствует краткое содержание. Жанр: unrecognised, на испанском языке. Описание произведения, (предисловие) а так же отзывы посетителей доступны на портале библиотеки ЛибКат.

Hegel, la autoconciencia de la libertad en la historia: краткое содержание, описание и аннотация

Предлагаем к чтению аннотацию, описание, краткое содержание или предисловие (зависит от того, что написал сам автор книги «Hegel, la autoconciencia de la libertad en la historia»). Если вы не нашли необходимую информацию о книге — напишите в комментариях, мы постараемся отыскать её.

¿Por qué escribir un nuevo ensayo sobre Hegel? En primer lugar, porque en medio del escepticismo que generó el irracionalismo alemán de entreguerras respecto de la emancipación política del ser humano como contenido de la modernidad, seguimos estando muy lejos de una comprensión de la concepción del sujeto en Hegel que resulte definitiva y convincente. En segundo lugar, y ésta es la lectura que proponemos, nos parece importante volver a la obra de Hegel porque en ella encontramos una consideración especulativa del ser humano en cuanto capaz de pensarse a sí mismo en su realización como sujeto práctico, es decir, indisociable de su realización en el orden que se impone y, como tal, abiertamente contrapuesto a dicho irracionalismo. En este sentido, se trata de una consideración filosófico-especulativa que surge con la modernidad política y que da cuenta de ella de manera reflexiva y crítica, de forma tal que la consideración que hace Hegel sobre el ser humano en cuanto sujeto en sí y por sí constituye la más radical declaración de la misma.

Hegel, la autoconciencia de la libertad en la historia — читать онлайн ознакомительный отрывок

Ниже представлен текст книги, разбитый по страницам. Система сохранения места последней прочитанной страницы, позволяет с удобством читать онлайн бесплатно книгу «Hegel, la autoconciencia de la libertad en la historia», без необходимости каждый раз заново искать на чём Вы остановились. Поставьте закладку, и сможете в любой момент перейти на страницу, на которой закончили чтение.

Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

En suma, el punto de partida de la Fenomenología del espíritu discurre bajo dos referentes: por una parte la circunstancia histórica bajo la que el ser humano se torna consciente de a propósito de su propia realización en la existencia social, es decir cuando se reconoce de manera autoconsciente en la existencia misma y, por otra parte, la manera en que se procesa o se lleva a cabo ese saber de sí mismo en la interacción y el conflicto del nosotros en la nueva época que tiene lugar con tal reconocimiento.

En este caso, si bien la actividad del pensamiento es consustancial a la existencia humana, sólo cuando este saber de sí del ser humano en cuanto ser que se piensa logra reconocerse en la existencia misma a partir de su autodeterminación en el orden social es posible reconocer la constitución de la conciencia como autoconciencia de manera objetiva: <> (FE, p. 12). Se trata de la consideración especulativa de la actividad del pensamiento, es decir, del saber de sí mismo como ser pensante y del saber de sí mismo como sujeto capaz de realizarse conforme a esa actividad del pensamiento que es, como decimos, de aquello de lo que busca dar cuenta la Fenomenología del espíritu y, con ello, del tránsito de la libertad autoconsciente , es decir de la libertad subjetiva, a la libertad viva misma en cuanto libertad positiva.

1.

Hegel busca dar cuenta de la realización práctica de la libertad en la sociedad y en la historia: esto es, de lo que busca dar cuenta realmente es de la libertad positiva y constituye, según lo podemos ver, el problema al que se orienta su reflexión especulativa en torno a la realización de la razón en sí y por sí como núcleo de su filosofía. Al respecto, Hegel distingue enfáticamente -como decimos-, entre la conciencia de la libertad como principio y su desarrollo en la realidad del espíritu y de la vida. Es por ello que el problema de la libertad no se circunscribe, en Hegel, a la <> sino a la realización práctica de la misma y el problema se sitúa entonces en la autoconciencia de la libertad y en la reivindicación de un orden humano fundado ahora en ese quehacer práctico de la libertad: intuir en la independencia del otro la perfecta unidad con él .

Lo que resulta indispensable es enfatizar que tal hecho se inscribe en una época -la de los siglos XVII y XVIII- caracterizada por el vínculo histórico-político que se establece entre la emancipación de los seres humanos en su condición de ciudadanos y la puesta en cuestión del orden social y político en cuanto un orden cuya realización depende en última instancia de la propia razón humana y, con ello, la reconsideración de esa acción consciente como algo que sólo puede ser entendido desde el ser humano en cuanto ser social, es decir, en cuanto susceptible de un desarrollo propio en la sociedad y en la historia.

Incluso el concepto de ciudadanía como referente del orden social sólo alcanza su verdadero sentido moderno cuando se sitúa como resultado de esa experiencia emancipatoria que tiene lugar con el reclamo de la legitimidad civil del orden político y que da lugar a una concepción del orden social y político que no sólo no se agota en su acepción liberal sino que, en sentido estricto y en medio de sus contradicciones, permite una nueva comprensión de esa legitimidad civil porque pone de manifiesto que la sumisión a los derechos privados impide su realización práctica reclamando, en cambio, la racionalidad y universalidad de la ley por encima de esos fines, conforme a ese libre ejercicio de la voluntad.

Nos referimos aquí, en suma, al hecho de que con la concepción liberal se pone ya abiertamente de manifiesto la contradicción que supone la imposibilidad de la autodeterminación de la realización práctica conforme a la consideración de las libertades privadas en su condición de “derechos naturales”. Esto es algo que el propio Hegel destaca: “En el derecho inglés no se encuentra ningún principio universal, ningún pensamiento determinante. El poder del Estado es un medio para los fines particulares, este es precisamente el orgullo de la libertad inglesa” (FH, p. 678).

Lo anterior da lugar a una profunda reconsideración del orden humano en cuanto indisociable de ese quehacer práctico de la razón en la existencia y al descubrimiento, en consecuencia, de la política y del orden jurídico-político como resultado del quehacer del pensamiento de los seres humanos en su vida en común para dar lugar con ello, además, al reconocimiento de la constitución de la libertad positiva como resultado del quehacer práctico conforme al cual el ser humano llega a reconocerse en su condición de un nuevo sujeto ético porque sólo puede tener lugar a partir del reconocimiento de sí mismo en cuanto capaz de reconocerse en la legitimidad del orden que se impone y, de esta forma, en cuanto una acción orientada a establecer las formas de organización y regulación del orden social; en suma, al hecho de que el orden social no puede ser entendido sino como una cierta forma de la realización práctica de los seres humanos.

Se trata de un rasgo definitorio de la modernidad política porque en este sentido el carácter y contenido de la política y del orden jurídico-político sólo pueden fundarse en la acción y en la determinación del pensamiento. Lo anterior se explica porque se trata de una concepción del orden político que surge en contraposición al ejercicio del poder despótico y arbitrario que caracterizó al absolutismo monárquico y frente al cual se reivindica la legitimidad civil entendida como el sometimiento a la racionalidad y universalidad de la ley, como principio de legitimidad del propio orden político y que no tendría ya, en consecuencia, otra finalidad que la propia realización del ser humano en su condición de ciudadano. En este sentido, el único ordenamiento legítimo de convivencia, sustentado jurídica y políticamente, resulta ser, ya para Rousseau, el modelo de autogobierno conforme al cual la sociedad política moderna misma sólo puede ser entendida, también, como una sociedad autodeterminada desde el propio quehacer ciudadano. Se trata de una concepción que desde luego actúa como contrapunto en nuestra comprensión de las realidades sociales y políticas actuales.

Bajo estas consideraciones el referente del nuevo orden jurídico-político no encuentra ya otro sustento que el reconocimiento de sus miembros en su condición de ciudadanos: Sólo entonces -dice Cassirer, respecto de Rousseau-, se convierten en individuos en un sentido más elevado, en personas autónomas. Rousseau no dudó en colocar este concepto ético de persona muy por encima del mero estado de naturaleza . 4Surge así el orden constitucional moderno en cuanto un orden resultado del pensamiento práctico de los seres humanos y una nueva y radical concepción del orden político como el ámbito de realización de los seres humanos en cuanto sujetos sociales, por lo demás en abierta contraposición -como decimos- con el modelo liberal. De lo anterior la paradigmática formulación de Rousseau para quien resulta que <> y ello porque la ley se convierte, para él, en el principio constitutivo de la libertad de la voluntad, entendida como libertad política.

Es de esta forma que Hegel llega a reconocer también que La libertad de la voluntad misma, como tal, es el principio de todo derecho; es ella misma un derecho absoluto, eterno en sí y por sí; y es el derecho supremo, ya que los demás, los derechos particulares, resultan adjetivos. Y como seña distintiva de una nueva época sustentada en el quehacer autoconsciente práctico, Hegel agrega al respecto que es incluso aquello por lo que el hombre se hace hombre, -y siguiendo a Rousseau dice también-, que La voluntad quiere producir un ser; mas, en su pureza, la voluntad es tan universal como el pensamiento. Este principio fue establecido en Francia por Rousseau. El hombre es voluntad; y solo es libre en tanto quiere lo que su voluntad es (s. n.). En el principio de la voluntad libre está la esencia de que la voluntad sea libre. Pues en la frase: <>, puedo poner todo, afirmarme en ella, e incluso rechazar el bien a segundo término (FH, p. 689).

Читать дальше
Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Похожие книги на «Hegel, la autoconciencia de la libertad en la historia»

Представляем Вашему вниманию похожие книги на «Hegel, la autoconciencia de la libertad en la historia» списком для выбора. Мы отобрали схожую по названию и смыслу литературу в надежде предоставить читателям больше вариантов отыскать новые, интересные, ещё непрочитанные произведения.


Отзывы о книге «Hegel, la autoconciencia de la libertad en la historia»

Обсуждение, отзывы о книге «Hegel, la autoconciencia de la libertad en la historia» и просто собственные мнения читателей. Оставьте ваши комментарии, напишите, что Вы думаете о произведении, его смысле или главных героях. Укажите что конкретно понравилось, а что нет, и почему Вы так считаете.

x