Como prueba, una famosa carta dirigida por Vicent Ferrer al papa Benedicto XIII, donde, en cierta manera, recicla y hace suya la famosa visión descrita por el de Vorágine. Esa idea, en el fondo siempre latente a lo largo de los siglos, e invocada de manera constante por conventículos proféticos espiritualistas de signo diverso, fue asumida con absoluta convicción, de manera personal y directa, a partir de 1412, y predicada con un extraordinario y eficaz dinamismo por Vicent Ferrer.
Por paradójico, pues, que pueda parecer, el mismo año en que en el famoso Compromiso de Caspe, la implacable y sesuda Realpolitik de fray Vicent, le convertía de hecho en hacedor de reyes y árbitro decisivo de la política castellano-aragonesa, como le convertiría poco más tarde en factor determinante de la deposición de su amigo y protector el papa Luna, Ferrer abrigaba la respetable pero absurda certeza de que su predicación, como «legado del costado de Cristo», representaba una última y definitiva prolongación de la ya famosa prórroga otorgada por Cristo a Francisco y Domingo, por intercesión de María. Esta incansable dedicación exclusiva, para la que no hay duda que estaba plenamente dotado, le convirtió en el predicador europeo más famoso de su tiempo. Sus sermones cobraban el carácter de postrera oportunidad, o última tabla de salvación, otorgada in extremis por Cristo, mientras durase la vida, ya achacosa, del religioso.
La regla franciscana establecía que la predicación de los seguidores de Francisco de Asís debía centrarse en Vitia et virtutes, es decir: en los vicios y las virtudes. Domingo había especificado también que la orden de Predicadores había sido creada especialmente para la predicación y salvación de las almas, y su preocupación básica debía ir ardientemente encaminada a un fin: aprender para enseñar. Esta intencionalidad básica y las circunstancias específicas de la vida de Vicent Ferrer y del momento histórico que le tocó vivir, determinan que los sermones vicentinos, que confrontan los principios morales de la utopía cristiana, con una realidad social plagada de vicios, aparte de su valor literario y retórico intrínsecos, sean un verdadero documento socio-histórico.
El problema radica en la volatilidad de ese documento. Porque la palabra vuela; lo escrito perdura. Mientras que, por ejemplo, múltiples códices conservan el legado de la predicación escrita o tratados morales de fray Francesc Eiximenis, los sermones de fray Vicent son una especie de entelequia, difícil de definir y todavía más difícil de fijar. Cada sermón es, por definición, una performance o acto de habla único, porque únicas y mutantes fueron las circunstancias en que se pronunció: tiempo, lugar o escenario, público, estado de ánimo, tono de voz, etc. En caso de que se escriba, la unicidad específica del texto genera en cada contexto una riquísima variedad de modulaciones de temas, motivos y formulaciones, repetidos y circunstancialmente cambiantes.
De nuevo topamos con la paradoja. Circulan numerosísimas ediciones de sermones vicentinos en latín y no faltan algunas muy interesantes de sermones en castellano y valenciano-catalán, como los de la cuaresma predicada en Valencia, pero ninguna de ellas, puede brindarnos de manera definitiva la palabra viva del santo. Sólo puede proporcionarnos el eco de su resonancia, que recogieron, cada cual a su manera, los miembros de su famosa compañía.
Las implicaciones, desde el punto de vista filológico son obvias: mientras que, por laborioso que resulte, cabe colacionar veinte o más manuscritos que reproducen con ligeras variantes textuales una obra de Eiximenis, recuperando así de manera harto aproximada el testimonio prístino del original, resulta prácticamente imposible aplicar el mismo método a la polifacética gama de voces, a menudo conceptualmente acordes, pero muy diversas en las formas de expresión, que pretenden transmitir la voz auténtica de Vicent Ferrer, diseminada y esparcida en numerosos resúmenes casi taquigráficos, necesariamente incompletos o muy fragmentarios.
De ahí la complejidad y enorme dificultad de la tarea del editor de la presente selección, en su loable empeño de ofrecer una buena versión castellana, representativa de algunas de las mejores reportaciones conservadas en la lengua nativa del santo predicador, que ayude a asimilar los conceptos, al tiempo que nos aproxime al complejo sistema de la predicación medieval, y nos introduzca con discernimiento en el contorno histórico personal del santo y de su época.
Conozco pocas personas más autorizadas que el Dr. Josep-Antoni Ysern para desarrollar esta difícil tarea. Su magnífica edición crítica de la versión catalana del Alphabetum Narrationum, uno de los manuales de exempla más conocidos y apreciados de la predicación medieval, da testimonio de su extraordinaria competencia, fruto de muchos años de una intensa y sentida dedicación personal. Y las abundantes notas, índices y prolegómenos con que ha enriquecido el texto de la presente traducción, elaborada desde una meditada comprensión de la difícil misión del traductor, dan prueba de que su interés por acercarse al lector moderno proviene de una profunda vocación de experto y reconocido medievalista, que da a la filología un enfoque culturalista, atento no sólo al sentido de las palabras, sino al hecho religioso y al devenir histórico.
La leyenda popular ha transformado al valenciano san Vicent Ferrer, que, dedo en alto, nos recuerda el temor de Dios y la inminencia de su juicio, en una especie de Deus ex machina, apenas superado por la Virgen María como fautor de portentos, a cuál más inverosímil. O sea: en un verdadero mito. El presente volumen, preparado con las máximas garantías técnicas, ofrece tanto al estudioso como al lector curioso, la oportunidad de tratar de saber cómo era en realidad este famoso personaje. De penetrar en la profunda entraña de su inteligente humanidad, y, de paso, en la del mundo al que pretendió redimir de los terribles rayos de la justicia divina, con el convencido testimonio de su vida y de su palabra.
ALBERT G. HAUF VALLS
Universitat de València, IEC, AVL
Конец ознакомительного фрагмента.
Текст предоставлен ООО «ЛитРес».
Прочитайте эту книгу целиком, купив полную легальную версию на ЛитРес.
Безопасно оплатить книгу можно банковской картой Visa, MasterCard, Maestro, со счета мобильного телефона, с платежного терминала, в салоне МТС или Связной, через PayPal, WebMoney, Яндекс.Деньги, QIWI Кошелек, бонусными картами или другим удобным Вам способом.