Jean-Noel Liaut - Andy Warhol

Здесь есть возможность читать онлайн «Jean-Noel Liaut - Andy Warhol» — ознакомительный отрывок электронной книги совершенно бесплатно, а после прочтения отрывка купить полную версию. В некоторых случаях можно слушать аудио, скачать через торрент в формате fb2 и присутствует краткое содержание. Жанр: unrecognised, на испанском языке. Описание произведения, (предисловие) а так же отзывы посетителей доступны на портале библиотеки ЛибКат.

Andy Warhol: краткое содержание, описание и аннотация

Предлагаем к чтению аннотацию, описание, краткое содержание или предисловие (зависит от того, что написал сам автор книги «Andy Warhol»). Если вы не нашли необходимую информацию о книге — напишите в комментариях, мы постараемся отыскать её.

¿Cómo logró el hijo de unos pobres inmigrantes eslovacos, criado en Pittsburgh, convertirse en el artista más famoso de su generación? ¿De qué manera pasó de ser un niño enfermizo, víctima del acoso de sus compañeros de clase, a erigirse en padre del pop art? ¿Es Warhol un genio del arte contemporáneo? Andy Warhol fue uno de los grandes creadores del siglo XX. También fue artífice de un personaje fascinante, excéntrico y refulgente. Una quimera viviente que brillaba por igual entre intelectuales, travestis, drogadictos, ultrarricos y superestrellas, manteniendo su pasado en un borroso recuerdo impenetrable.Aun así, hubo personas que conocieron la cara oculta de Warhol, rodeada de miedos e inseguridades cosechados durante la infancia. En este libro, Jean-Noël Liaut recurre a las confesiones más íntimas del entorno warholiano —John Richardson, Stuart Preston, Lee Radziwill, Pierre Bergé, Ultra Violet, etc.; muchas de ellas inéditas—, para pintar un retrato lleno de matices y reminiscencias, alejado de los frecuentes esfuerzos por mitificar la figura del artista. Episodios totalmente desconocidos que indagan en sus comienzos y sus desgracias, su talento y su habilidad, sus visiones proféticas y su sentido del marketing, y que el autor desvela por primera vez tras treinta años de investigación.Una biografía trepidante y adictiva, que cuenta la vida de un zorro astuto y curioso —en palabras del autor— que olisqueaba en busca de la dirección del viento y que comprendió su época mejor que nadie.

Andy Warhol — читать онлайн ознакомительный отрывок

Ниже представлен текст книги, разбитый по страницам. Система сохранения места последней прочитанной страницы, позволяет с удобством читать онлайн бесплатно книгу «Andy Warhol», без необходимости каждый раз заново искать на чём Вы остановились. Поставьте закладку, и сможете в любой момент перейти на страницу, на которой закончили чтение.

Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Su pasión por el cine nació en su dormitorio-taller, donde leía las revistas especializadas que le traía su madre. Iba a ver una película todas las semanas, los sábados. Andy huía de una realidad insatisfactoria imbuyéndose de la vida de las estrellas cinematográficas, cuyas fotos recortaba y coleccionaba como un tesoro, y frecuentando las salas de cine. Hollywood se convirtió en su colegio y en el antídoto a las constricciones de su vida cotidiana; un refugio para olvidar Pittsburgh y su enfermedad. Se sentía vibrar, como si viviera una vida más intensa. Cada semana esperaba con impaciencia la hora de salir para ir al cine. En él se ofrecía todo un espectáculo recreativo que duraba dos horas y que constaba de un aperitivo musical, una representación escénica, un cortometraje cómico, un reportaje de actualidad y un largometraje, sin olvidar las fotos de promoción de los intérpretes principales, que pasaban a integrar su preciada colección. Andy no se perdía nada. Se evadía así de un mundo estrecho y cruel, para visitar palacios, regiones exóticas y épocas idealizadas. Concibió una pasión por la belleza física y la elegancia teatral de las mujeres, tal y como se las representaban los estudios californianos. Ello incluía pestañas postizas, satén, zorro blanco y diamantes por doquier. «Andy poseía un conocimiento enciclopédico del trabajo de los grandes modistos», recordaba su amiga Ultra Violet. «En plenos años sesenta era todavía capaz de recordar hasta el más mínimo detalle lo que llevaban Marlene Dietrich, Joan Crawford o Hedy Lamarr en películas de los años treinta y cuarenta. “Deberías quedarte con este modelo”, me decía, “Loretta Young o Jeanette MacDonald llevaban el mismo y a ti te sentaría estupendamente”. Sentía pasión por Adrian, que había vestido a Garbo, su icono. Andy me hizo una lista de todas las películas que había que ver solo por sus guardarropas, y si un cine de barrio las reponía, allí se iba de cabeza. Algunas eran mediocres, pero el diseñador de vestuario había hecho maravillas. “Es una birria de película, pero Merle Oberon está tan divina y tan chic... Ve, te dará ideas…». 4

Sus sueños de celuloide no tenían fin: Andy se pasaba horas leyendo revistas que hablaban de rivalidades entre actrices, de intrigas novelescas y de chismes diversos y variados. La piadosa Julia, que no entendía inglés, no tenía ni idea de lo que contenían aquellas páginas. Salvo por raras excepciones, las revistas y las películas no solían abordar la realidad económica y social de aquellos tiempos de crisis, y cuando un director se arriesgaba a hacerlo, como en el caso de King Vidor con El pan nuestro de cada día (1934), que narraba la vida de una pareja de desempleados, el público desertaba de las salas. Al igual que Andy, los espectadores norteamericanos querían soñar. La amenaza de la pauperización no podía competir con Fred Astaire y Ginger Rogers, que afrontaban los problemas bailando de tiros largos, con frac y vestido de noche.

Toda su vida Warhol recordó que su película favorita había sido y seguía siendo Alicia en el país de las maravillas , en la versión de 1933, la de Norman McLeod, que había visto en su infancia, protagonizada por Gary Cooper como el Caballero Blanco y Cary Grant como la falsa tortuga. Andy se imaginaba entonces como la heroína, que podía pasar al otro lado del espejo, donde todo era puro exceso; The Silver Factory («La Fábrica Plateada»), su primer estudio, podía compararse con tomar el té con el Sombrerero Loco: Andy podía adoptar alternativamente el papel del Sombrerero, de Alicia o de la malvada Reina de Corazones, que ordenaba decapitaciones según su humor del momento. Por norma general, se identificaba sobre todo con niñas y adolescentes. Tenía también debilidad por El mago de Oz (1939) y por Su última diablura ( Three Smart Girls Grow Up , 1939), con Deanna Durbin, vedette de comedias musicales. Pero su actriz favorita, aquella a la que rendía verdadero culto, fue sin duda Shirley Temple. A partir de 1934, esta niñita de cuatro años representó, en una sucesión de películas exitosas, el papel de huérfana encantadora y valerosa en busca de familia. Una niña necesitada de protección y afecto con la que Andy se identificaba profundamente. Él la imitaba, copiaba su entonación y sus gestos. Ya adulto, sorprendía a veces a su entorno reapropiándose de aquella gestualidad tan característica y representando de memoria escenas de La simpática huerfanita ( Curly Top , 1935), Heidi (1937) o La pequeña princesita (1939). «Un día, Andy se puso a imitar para mí a Shirley Temple, cantando y bailando con Bill “Bojangles” Robinson, no me lo podía creer», recordaba Stuart Preston. 5«Era torpe, pero se puso tan alegre, como pocas veces lo había visto, hasta el punto de que ante mis ojos no tenía ya a un adulto con peluca, sino a un niño pequeño que creía ser Shirley Temple, como si se hubiera equivocado de cuerpo». La admiraba tanto, que le escribió pidiéndole su autógrafo, y cuando lo recibió por correo en su casa de Dawson Street, Andek se sintió tan feliz como nunca en toda su vida.

Lejos de ser una afición pasajera, su pasión por el cine no flaqueó jamás a lo largo de los años. Warhol dirigió y produjo numerosas películas, fundó una revista enteramente dedicada al séptimo arte y buscó la compañía de actrices y actores famosos. Si descendemos a un nivel más profundo, podría decirse que su enfermedad, vinculada con todas estas películas y lecturas, provocó en él lo que los psicoanalistas definen como «un caso de autoengendramiento». Se trata de un renacer por el mero poder de la imaginación, de una construcción de lo que Freud llamaba «la novela familiar de los neuróticos». Andy dejaba así de ser un Warhola, el hijo de Andrej, para poner en escena situaciones en las que reemplazaba a sus padres por seres carismáticos, admirados por todos, infinitamente más halagadores para él que los modelos originales. Había elegido además un apellido nuevo para sí, según anota en su diario, en octubre de 1984: 6Andy Morningstar (Andy «Estrella de la Mañana»). Nada le parecía tan bonito como aquel patronímico de ficción. En sus fantasías, podía prescindir de sus hermanos e imaginarse Shirley Temple en La pobre niña rica (1936), todo era posible. Y el pobre Andrej dejaba su plaza al ventrílocuo Edgar Bergen, al que admiraba mucho, mientras que su Matsuka, con delantal de flores y babuchas, adoptaba los rasgos de Greta Garbo o de Paulette Goddard, quien se convertiría decenios más tarde en amiga y en una desconcertante madre de sustitución, dos años después de la muerte de Julia. Para Andy, el glamur fue tanto un veneno, como un arma y una varita mágica.

CAPÍTULO III

LA ORACIÓN, EL DIBUJO Y EL CINE

A los diez años, Andy Warhol era un ratón en un mundo de gatos. En el colegio, al que le obligaron a regresar, era discreto hasta la invisibilidad, y no tenía más que un deseo, el de volver a casa con Julia. Ella lo sobreprotegía, porque era su hijito frágil, y él prefería el refugio de su habitación a las aventuras que pudiera ofrecerle el mundo exterior. Detestaba los deportes, y a los ojos de sus hermanos y de los demás chicos del barrio, que no vivían más que para el béisbol, era un gallina. Si Andy asistía al estadio, era solo por ayudar a Paul y John a vender cacahuetes las tardes de partido, y ganar algo para poder ir todos los sábados al cine. Aquel muchachito sin pigmento en la piel y con la nariz roja era demasiado afeminado y todo un engorro para la Norteamérica de los años treinta, y más aún para el Pittsburgh de la época. Pero sobresalía en una faceta: el dibujo.

Andek se hacía perdonar dibujando el retrato de sus allegados y de los vecinos de la calle Dawson. Cuando dibujaba era él de verdad, daba lo mejor de sí mismo y se ganaba a los demás, que se sentían halagados al reconocer sus rasgos en los ágiles trazos de su lápiz. En el tiempo que tardaba en hacer un boceto, obtenía el respeto de la gente. Aprovechaba además su habilidad para ganar unos centavos vendiendo los dibujos a sus ocasionales modelos. Un profesor de la escuela primaria, asombrado por su talento, lo recomendó para que asistiera a los cursos de arte de los sábados que ofrecía el Carnegie Museum of Art, considerado como el primer museo de arte moderno del país. Criado en un medio de una perfecta estrechez intelectual, Andy emergió por fin de los espinos al recibir una enseñanza de gran calidad y descubrir por vez primera las obras de arte. La diversidad social le abrió igualmente los ojos, pues algunos de los otros niños llegaban al centro en coche con chófer y acompañados por una madre que parecía salida de una revista.

Читать дальше
Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Похожие книги на «Andy Warhol»

Представляем Вашему вниманию похожие книги на «Andy Warhol» списком для выбора. Мы отобрали схожую по названию и смыслу литературу в надежде предоставить читателям больше вариантов отыскать новые, интересные, ещё непрочитанные произведения.


Отзывы о книге «Andy Warhol»

Обсуждение, отзывы о книге «Andy Warhol» и просто собственные мнения читателей. Оставьте ваши комментарии, напишите, что Вы думаете о произведении, его смысле или главных героях. Укажите что конкретно понравилось, а что нет, и почему Вы так считаете.

x