Kate Hoffmann - El Pirata

Здесь есть возможность читать онлайн «Kate Hoffmann - El Pirata» весь текст электронной книги совершенно бесплатно (целиком полную версию без сокращений). В некоторых случаях можно слушать аудио, скачать через торрент в формате fb2 и присутствует краткое содержание. Жанр: Современные любовные романы, на испанском языке. Описание произведения, (предисловие) а так же отзывы посетителей доступны на портале библиотеки ЛибКат.

El Pirata: краткое содержание, описание и аннотация

Предлагаем к чтению аннотацию, описание, краткое содержание или предисловие (зависит от того, что написал сам автор книги «El Pirata»). Если вы не нашли необходимую информацию о книге — напишите в комментариях, мы постараемся отыскать её.

SU HONOR LE EXIGÍA VOLVER A SU ÉPOCA… ¡A MATAR A UN HOMBRE QUE HABÍA MUERTO HACÍA TRESCIENTOS AÑOS!
Griffin Rourke: pirata, espía… quería vengarse del infame bucanero Barba Negra por haber matado a su padre. Y nada… ni siquiera una cautivadora mujer llamada Meredith iba a detenerlo.
Meredith Abbott no podía creerlo cuando se encontró al duro Griffin Rourke en la playa. El guapísimo pirata era la personificación de todas sus fantasías. Pero Meredith no había contado con que su amante tuviera aquella sed de venganza…

El Pirata — читать онлайн бесплатно полную книгу (весь текст) целиком

Ниже представлен текст книги, разбитый по страницам. Система сохранения места последней прочитанной страницы, позволяет с удобством читать онлайн бесплатно книгу «El Pirata», без необходимости каждый раз заново искать на чём Вы остановились. Поставьте закладку, и сможете в любой момент перейти на страницу, на которой закончили чтение.

Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Griffin gimió. Se sentía impotente y confuso como un niño.

Sin embargo, su dilema tenía una solución. Sabía que las probabilidades de regresar a su época eran escasas, y por mucho que deseara lo contrario, tendría que labrarse un porvenir allí, en el siglo XX. Por tanto, se sentía obligado a hacer lo que consideraba correcto, lo único que en su opinión podría, solucionar todos sus problemas: casarse con ella.

Meredith estaba sentada en la mecedora del porche, disfrutando del canto de los grillos y del sonido de las olas al romper en la playa. Pero sus ojos no se apartaban de la figura que se encontraba más adelante, junto a la orilla, iluminado por la luz de una media luna.

Griffin había estado paseando desde que llegaron a la casa y ahora se había detenido a contemplar el horizonte. Llevaba unos vaqueros desgastados y la camisa que usaba para trabajar. Había guardado la ropa de su época en el armario y Meredith sabía que había empezado a considerar la posibilidad de quedarse allí, con ella. Pero en lugar de sentirse feliz, estaba confusa y dominada por el remordimiento.

Suspiró y cerró los ojos durante unos segundos. Deseaba acercarse a él y explicarle por qué había huido horas antes. Sin embargo, eso implicaba una confesión completa y no estaba segura de que él estuviera preparado para escucharla. Además, ni siquiera sabía si sería capaz de decirle que creía ser la causa de su viaje en el tiempo.

Era la única explicación que tenía sentido. Durante los últimos días lo había interrogado varias veces sobre Barbanegra y en todas las ocasiones le había sorprendido lo poco que sabía de él. Al fin y al cabo, no era tan extraño… En el siglo XVIII las noticias viajaban muy despacio; no había periódicos ni televisión y la mayoría de los delitos del pirata se conocían únicamente por rumores.

Definitivamente, se sentía perdida.

– No sé qué hacer -murmuró.

– Podrías empezar por explicar lo que ha pasado entre nosotros, Merrie.

Meredith alzó la vista y se sorprendió al ver que Griffin se había acercado, en silencio.

– Tampoco sé qué decir.

– ¿Es que he hecho algo malo?

– No, es culpa mía. Supongo que no estaba preparada. Hay cosas de las que deberíamos hablar antes de…

– Digas lo que digas, la culpa es mía. Te he presionado.

– No es verdad. Verás, Griffin, yo… Griffin le tapó la boca con un dedo.

– Merrie, creo que sé lo que vas a decir.

– Griffin…

– En mi opinión sólo hay una solución para nuestro problema: casarnos.

– ¿Qué? -preguntó, más asombrada que nunca.

– Quiero que seas mi esposa -insistió.

– ¿Quieres que me case contigo? Él asintió.

– Sí. Después de lo que ha pasado esta tarde, me parece lo más razonable. Mi comportamiento ha sido muy inapropiado. Y aunque a ti no te importe tu virtud, a mí sí me importa.

– ¿Y crees que casándote conmigo protegerás mi virtud? ¿Te has vuelto loco? – preguntó.

– No, estoy en plena posesión de mis facultades mentales. Meredith rió.

– ¿Quieres casarte conmigo porque nos hemos besado en una playa? ¡Pero si no hemos hecho nada!

– Hemos hecho bastante. ¿Y bien? ¿Quieres casarte conmigo?

– No, claro que no.

– No lo entiendo… ¿por qué?

– Griffin, piensa lo que estás diciendo. ¿Qué pasará cuando vuelvas a tu época? Es una idea absurda. Y no podemos casarnos únicamente para que no te sientas culpable cuando hagamos el amor.

– Sinceramente, no creo que vuelva a mi época -dijo él, tomándola de la mano-. Cada día me parece más evidente.

– No puedes estar seguro de eso.

– Cásate conmigo -insistió.

– No puedo casarme contigo.

Entonces, Meredith se apartó de él y entró en la casa con intención de dar un portazo. No podía creer que Griffin le hubiera hecho una propuesta tan ridícula por culpa de un insostenible concepto del honor.

– Maldita sea, Merrie, espera…

– ¡Déjame en paz, Griff!

Meredith entró en su dormitorio y se tumbó en la cama. A pesar de que su idea le pareciera absurda, había estado a punto de aceptar. En el fondo sólo quería estar a su lado; pero, por otra parte, quería que su relación se basara en el amor y estaba convencida de que Griffin no la amaba.

Suspiró, triste, y pensó que no debía seguir engañándose. Fuera como fuera y pasara lo que pasara, él seguía siendo Griffin Rourke, un hombre cuyo corazón y cuya alma pertenecían al pasado.

Capitulo 7

Meredith pensó que Griffin iría a su cama aquella noche, pero no lo hizo. A lo largo de la madrugada, se despertó un par de veces y creyó oír que paseaba por el salón y que se detenía junto a su puerta, a punto de llamar. Sin embargo, eso fue todo.

Al final consiguió conciliar el sueño y no volvió a abrir los ojos hasta un buen rato después del amanecer. Oyó que el loro estaba hablando solo en su percha y se levantó; supuso que Griffin se habría marchado a trabajar y se alegró: al menos no tendría que enfrentarse a él y a sus ridículas propuestas de matrimonio. Pero estaba a punto de llevarse una sorpresa.

Se puso unos vaqueros y una camiseta, salió del dormitorio y se dirigió a la cocina con intención de prepararse un café.

– ¡Buenos días! -dijo Ben.

– Buenos días…

En ese momento, vio que no estaban solos. Griffin se encontraba frente a la chimenea del salón. Se había puesto unos vaqueros, como ella, y una camiseta.

– Es muy tarde. ¿Por qué no has ido a trabajar?

Griffin se limitó a observarla.

– ¿Cuándo pensabas decírmelo, Merrie?

– ¿Decirte qué?

Él tomó los folios que Meredith había dejado en su escritorio y se los enseñó.

– Esto. Tu trabajo. El tema central del libro que estás escribiendo.

– ¿Has estado rebuscando entre mis cosas?-preguntó, incrédula.

– Por supuesto que sí. Olvidas que soy espía. Cuando necesito información, la busco.

– No tenías derecho a…

– ¿Que no tenía derecho? -la interrumpió-. Tenía todo el derecho del mundo. ¿Cuándo pensabas decírmelo?

Meredith dio un paso atrás, asustada.

– Dímelo, Merrie. Dime -que estás escribiendo un libro sobre ese canalla, que serías capaz de hacer cualquier cosa con tal de saber más sobre el hombre que más odio en el mundo. Dime qué tu eres la razón de mi presencia en tu época. Tú me trajiste, Merrie… Y ahora, ¡dime cómo lo hiciste! -exigió.

– No lo sé, te juro que no lo sé. He dado vueltas y más vueltas a ese asueto y no sé por qué estás aquí. Pero desde luego, no es por mi trabajo.

– Entonces, ¿por qué?

– Si te lo digo, no me creerás.

– Maldita sea… tengo derecho a saberlo. Meredith dudó, pero debía decirle la verdad.

– Está bien, Griffin. Creo que estás aquí porque eres el hombre de mis sueños.

– ¿Cómo?

– Verás… hace años que tengo sueños eróticos con un hombre, con una especie de pirata. Sólo eran fantasías y naturalmente no les di ninguna importancia -explicó, avergonzada-. Pero yo no quería hacer daño a nadie. Y, desde luego, no pretendí traerte a mi tiempo.

– Esto es increíble. Es una de las cosas más absurdas que he oído en toda mi vida. ¿Insinúas que he viajado en el tiempo sólo para acostarme con una mujer?

– Si no es así, ¿qué otra explicación se te ocurre? Por mi trabajo no puede ser, porque sé más de Teach que tú. Al principio pensé que podía ser por eso y preferí no darte más detalles porque Kelsey me advirtió sobre el peligro de cambiar la historia. Pero después…

– Ya has cambiado la historia. Me has traído a tu época y me has apartado de mi objetivo.

Читать дальше
Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Похожие книги на «El Pirata»

Представляем Вашему вниманию похожие книги на «El Pirata» списком для выбора. Мы отобрали схожую по названию и смыслу литературу в надежде предоставить читателям больше вариантов отыскать новые, интересные, ещё непрочитанные произведения.


Kate Hoffmann - Paris or Bust!
Kate Hoffmann
Kate Hoffmann - Secretos en el tiempo
Kate Hoffmann
Kate Hoffmann - Legalmente Suya
Kate Hoffmann
libcat.ru: книга без обложки
Kate Hoffmann
Kate Hoffmann - Ella es mi sueño
Kate Hoffmann
Kate Hoffmann - Conor
Kate Hoffmann
Kate Hoffmann - Declan
Kate Hoffmann
Kate Hoffmann - Warm & Willing
Kate Hoffmann
Kate Hoffmann - Legally Mine
Kate Hoffmann
Kate Hoffmann - All Through The Night
Kate Hoffmann
Отзывы о книге «El Pirata»

Обсуждение, отзывы о книге «El Pirata» и просто собственные мнения читателей. Оставьте ваши комментарии, напишите, что Вы думаете о произведении, его смысле или главных героях. Укажите что конкретно понравилось, а что нет, и почему Вы так считаете.