Susan Mallery - Dulces problemas

Здесь есть возможность читать онлайн «Susan Mallery - Dulces problemas» весь текст электронной книги совершенно бесплатно (целиком полную версию без сокращений). В некоторых случаях можно слушать аудио, скачать через торрент в формате fb2 и присутствует краткое содержание. Жанр: Современные любовные романы, на испанском языке. Описание произведения, (предисловие) а так же отзывы посетителей доступны на портале библиотеки ЛибКат.

Dulces problemas: краткое содержание, описание и аннотация

Предлагаем к чтению аннотацию, описание, краткое содержание или предисловие (зависит от того, что написал сам автор книги «Dulces problemas»). Если вы не нашли необходимую информацию о книге — напишите в комментариях, мы постараемся отыскать её.

Jesse Keyes ha madurado realmente. Con un trabajo fijo y un hijo travieso de cuatro años, Gabe, ve como su vida se encuentra en un momento mucho mejor que cuando abandonó Seattle cinco años atrás, embarazada e incomprendida por casi todos aquellos que la rodeaban.
Ahora es el momento de volver a casa y enfrentarse a sus demonios. Pero sus hermanas, Claire y Nicole, no se sienten precisamente impresionadas con la nueva y mejorada Jesse. Y ahí está Matt, el padre de Gabe, que le ha dejado muy claro que no quiere volver a verla aunque el deseo arda aún entre ellos.
Jesse no sabe si puede compensar todos sus errores del pasado. Pero la promesa de dulces noches con Matt podría ser el incentivo que le hace falta para que sus molestias merezcan la pena…

Dulces problemas — читать онлайн бесплатно полную книгу (весь текст) целиком

Ниже представлен текст книги, разбитый по страницам. Система сохранения места последней прочитанной страницы, позволяет с удобством читать онлайн бесплатно книгу «Dulces problemas», без необходимости каждый раз заново искать на чём Вы остановились. Поставьте закладку, и сможете в любой момент перейти на страницу, на которой закончили чтение.

Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Había aprendido mucho desde entonces. Sabía que era muy capaz de cometer un error, de malinterpretar una situación. No había magia, sólo la posibilidad de que alguien le pisoteara el corazón.

– Un poco dramática, ¿no? -murmuró mientras salía del coche y se acercaba al Starbucks. Quizá una forma de pensar un poco más racional fuera de ayuda.

Entró en el local y miró a su alrededor. No vio a Matt al principio, pero sabía que tenía que estar allí. Había visto su coche en el aparcamiento. Lo encontró sentado en una mesa de la terraza. Pidió un té helado y se acercó a él.

Matt alzó la vista y la vio. Tenía unas profundas ojeras, y la tirantez de su expresión hablaba de dolor y tristeza. Ella casi se sintió mal por él, pero «él» era el problema, tenía que seguir recordándoselo. Tenía que recordar cómo se sentía cada minuto del día, al mismo tiempo que se acordaba de lo que había creído que tenía y de lo que había perdido.

– Jesse -dijo él. Se puso en pie y retiró una silla para ella-. Gracias por acceder a reunirte conmigo.

– Tenemos mucho de lo que hablar.

Él esperó hasta que ella estuvo sentada. Siempre había tenido buenos modales, pensó Jesse. Eso era mérito de Paula.

– ¿Te has enterado de que el otro día comí con Gabe? -le preguntó.

– Me lo contó tu madre. Por eso he venido. Tenemos que acordar algún horario de visitas. Gabe disfruta contigo, y es importante que haya coherencia.

– Estoy de acuerdo. Aceptaré el horario que tú quieras. Buscaré tiempo para estar con el niño.

Su mirada parecía más de tristeza que de enfado.

– Jesse, lo siento muchísimo. Tomé lo que me dabas y lo pisoteé. Es lo más estúpido que he hecho en mi vida. Quiero compensaros a Gabe y a ti.

– ¿Cómo? -preguntó ella, que se sentía muy cansada-. No puedes enmendar lo que ha pasado, Matt. Mira, Gabe quiere tener un padre, y tú quieres serlo. Muy bien. Vamos a avanzar desde ahí. Lo verás, y tendrás una relación con él.

– Pero no contigo.

– No. Conmigo no -dijo ella, y agarró con fuerza la taza de té-. Ojalá pudiera ser distinto.

– Puede serlo -Matt se inclinó hacia ella-. Todo puede ser distinto. Recibiste los papeles en los que te notificaba que no voy a presentar la petición de custodia, ¿no? Por favor, dame una oportunidad. Deja que te muestre quién soy.

De repente, a Jesse comenzaron a arderle los ojos, y se puso en pie rápidamente.

– Ya sé quién eres y lo que eres. Ya no puedo confiar en ti, me lo has demostrado del modo más claro posible, así que deja de intentarlo. Dime cuál es el horario que mejor te viene para estar con Gabe y después podemos acordar los detalles de tus visitas.

Él se levantó también.

– Esto no es el final. No voy a rendirme. Te quiero.

– La gente que está enamorada no hace lo que hiciste tú, Matt. Envíame por correo electrónico el horario y te responderé en un par de días.

– Jesse, no. Habla conmigo. Tiene que haber algo más.

Ella lo miró.

– Debería, pero esto es todo lo que tenemos ahora.

Después, ella se marchó, haciendo todo lo posible por no salir corriendo, por no demostrar debilidad. Pero era difícil caminar con los ojos llenos de lágrimas y el corazón suplicándole que le hiciera caso a Matt y le diera otra oportunidad.

El calendario de visitas de Matt llegó al correo de Jesse, junto a un aviso de su banco que le decía que había un depósito automático en su cuenta. Jesse miró la enorme cantidad de dinero y sospechó que iba a aparecer el mismo día todos los meses. Era la manutención del niño. Matt había encontrado la forma de darle un dinero.

Ella no se molestó en preguntarse cómo había podido averiguar su número de cuenta. Un hombre como él podía hacer eso con facilidad. Los ordenadores eran su oficio, y tenía recursos ilimitados. Sin duda, en su banco estarían asombrados por el saldo.

Lo primero que pensó fue en apartar la mayor parte de aquel dinero para pagarle la universidad a Gabe, pero ¿para qué? Matt se ocuparía de eso. También podría ofrecerle un alquiler a Paula, aunque no creía que ésta lo aceptara. Gabe y ella acabarían por buscar un piso y mudarse, pero Paula había dejado bien claro que no quería que ocurriera pronto. Ella tampoco tenía prisa. Paula disfrutaba estando con su nieto, y Gabe disfrutaba de su atención. Ella valoraba el hecho de tener a otra persona adulta cerca, así que por el momento iba a quedarse.

Gabe entró corriendo a su habitación y se detuvo junto a la cama, donde ella estaba sentada con el ordenador en el regazo. El niño tenía los ojos muy abiertos y una expresión esperanzada.

– El sábado es el cumpleaños de la abuela -le dijo en un susurro-. Lo ha dicho el tío Bill. Hay que hacerle una fiesta a la abuela.

¿El cumpleaños de Paula? Jesse nunca había sabido la fecha. Dejó el ordenador a un lado y se puso en pie.

– Tienes razón -dijo a Gabe-. Tenemos que hacer una gran fiesta para la abuela -y, como tenía la sensación de que Bill querría llevar a Paula a cenar a algún sitio bonito, añadió-: ¿Qué te parece que sea a la hora de comer? Podemos poner globos de adorno, comprar regalos y traer una tarta.

– ¡Y helado! -exclamó su hijo, dando palmaditas-. Y regalos.

– Muchos regalos. Voy a contarle nuestro plan al tío Bill. Creo que debería ser una fiesta sorpresa.

Gabe sonrió.

– ¿Un secreto?

– Sí. Así que no puedes decir nada.

– No voy a decir nada.

Jesse tenía sus dudas. Normalmente, la emoción ganaba en un niño de cuatro años, pero de cualquier modo, Paula sabría que era querida y apreciada.

– ¿Puede venir papá de compras con nosotros? -preguntó Gabe.

Jesse vaciló.

– Él comprará sus regalos para la abuela.

Gabe alzó la barbilla, señal inequívoca de que iba a ponerse terco.

– Quiero que papá venga de compras con nosotros.

Cada vez que pensaba en Matt, a ella le dolía el corazón. Echaba de menos estar con él, su contacto, su risa y la forma en que la conocía y la entendía. Se decía a menudo que todo eso era lo que le había permitido destrozarla, pero no conseguía dejar de quererlo.

– Se lo preguntaré -prometió.

Gabe olisqueó una vez, y después estornudó.

– Este no, ¿verdad?

El niño arrugó la nariz.

– No huele a la abuela.

Jesse se inclinó y le acarició la mejilla a Gabe.

– ¿Estás seguro de que quieres comprarle un perfume? Puede que a la abuela el guste más un jersey bonito, o unos guantes para estar calentita en invierno.

Matt miró a la dependienta, que ya había preparado media docena de muestras de perfume y se las había entregado a Gabe.

– Lo siento -le dijo-. Deberíamos habérnoslo llevado antes.

La muchacha sonrió.

– No pasa nada. Es importante elegir bien la fragancia.

– ¿No te gusta ninguno de estos? -le preguntó Jesse a Gabe.

Gabe negó con la cabeza.

– ¿Ni siquiera éste? -preguntó Jesse, tomando la muestra del primero.

– No.

– Tal vez debamos tomarnos un descanso en la compra del perfume -le dijo Jesse al niño-. Quiero comprarle un jersey a la abuela, así que vamos a hacer eso y después lo intentaremos en otra tienda.

– De acuerdo -dijo Gabe, y le dio la mano a su madre-. A la abuela le gusta el rojo.

– Es cierto -dijo Jesse mirando a Matt-. ¿Te estás volviendo loco con todo esto?

– Todavía no.

Ella sonrió. Fue una sonrisa fácil que le transmitió a Matt, al menos por el momento, que ella había olvidado estar en guardia. Entonces la sonrisa se desvaneció y Jesse apartó la mirada.

– Vamos al piso de arriba -dijo-. Allí he visto jerséis.

Читать дальше
Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Похожие книги на «Dulces problemas»

Представляем Вашему вниманию похожие книги на «Dulces problemas» списком для выбора. Мы отобрали схожую по названию и смыслу литературу в надежде предоставить читателям больше вариантов отыскать новые, интересные, ещё непрочитанные произведения.


Susan Mallery - Under Her Skin
Susan Mallery
Susan Mallery - The Sassy One
Susan Mallery
Susan Mallery - The Marcelli Bride
Susan Mallery
Susan Mallery - Dulces Palabras
Susan Mallery
Susan Mallery - The Rancher Next Door
Susan Mallery
Susan Mallery - Dulces Pecados
Susan Mallery
Susan Mallery - Cara a Cara
Susan Mallery
Susan Mallery - Three Little Words
Susan Mallery
Susan Mallery - Summer Days
Susan Mallery
Susan Mallery - Cukraus pagal skonį
Susan Mallery
Отзывы о книге «Dulces problemas»

Обсуждение, отзывы о книге «Dulces problemas» и просто собственные мнения читателей. Оставьте ваши комментарии, напишите, что Вы думаете о произведении, его смысле или главных героях. Укажите что конкретно понравилось, а что нет, и почему Вы так считаете.