Robert Heinlein - Estrella doble

Здесь есть возможность читать онлайн «Robert Heinlein - Estrella doble» весь текст электронной книги совершенно бесплатно (целиком полную версию без сокращений). В некоторых случаях можно слушать аудио, скачать через торрент в формате fb2 и присутствует краткое содержание. Город: Barcelona, Год выпуска: 1987, ISBN: 1987, Издательство: Martínez Roca, Жанр: Фантастика и фэнтези, на испанском языке. Описание произведения, (предисловие) а так же отзывы посетителей доступны на портале библиотеки ЛибКат.

Estrella doble: краткое содержание, описание и аннотация

Предлагаем к чтению аннотацию, описание, краткое содержание или предисловие (зависит от того, что написал сам автор книги «Estrella doble»). Если вы не нашли необходимую информацию о книге — напишите в комментариях, мы постараемся отыскать её.

También publicado como “Intriga estelar”.
¿Podría un miserable actor sustituir al político más famoso del imperio? Lorenzo Smith sintió un hormigueo en su cuerpo cuando le propusieron el trabajo, ya que Bonforte era el político más reputado en la Galaxia. Sería un gran desafío dar vida a este personaje, por supuesto. Pero cuando estudió el papel vio muy claro que se encontraba ante una peligrosa misión de cuyo resultado dependía el destino del Sistema Solar…

Estrella doble — читать онлайн бесплатно полную книгу (весь текст) целиком

Ниже представлен текст книги, разбитый по страницам. Система сохранения места последней прочитанной страницы, позволяет с удобством читать онлайн бесплатно книгу «Estrella doble», без необходимости каждый раз заново искать на чём Вы остановились. Поставьте закладку, и сможете в любой момент перейти на страницу, на которой закончили чтение.

Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Pero hasta los perros tienen reglas de conducta. ¿Cuáles eran las mías? ¿Cómo me comportaba yo?… o por lo menos, ¿cómo me gustaba creer que era mi conducta?

El espectáculo debe continuar. Siempre había creído y vivido en y para eso. Pero ¿por qué debe continuar el espectáculo?… sobre todo teniendo en cuenta que algunas de las obras son sencillamente horribles. Pues bien, porque uno había aceptado realizar su trabajo, porque el público espera allí fuera; han pagado su entrada y tienen derecho a lo mejor que se les pueda dar. Uno se lo debe. Se lo debe también a los tramoyistas, al director y al empresario y a todos los demás miembros de la compañía… y a aquellos que le han enseñado su profesión y a cientos y cientos de artistas que se alinean en el pasado, hasta los teatros al aire libre y graderías de piedra, y hasta los narradores de leyendas en los bazares morunos. Noblesse oblige .

Comprendí que la misma idea podía aplicarse a cualquier clase de profesión. Debemos dar tanto como recibimos. Construir con escuadra y nivel. El juramento de Hipócrates. No dejemos perder al equipo. Trabajo honrado para una paga honrada. Tales cosas no necesitan ser probadas; constituyen una parte esencial de la vida… ciertas por toda la eternidad, verdaderas en los más lejanos límites de la Galaxia.

De repente comprendí la idea básica del pensamiento de Bonforte. Si era cierto que existían bases éticas que transcendían el tiempo y el espacio, entonces se aplicaban tanto a los hombres como a los marcianos. Eran ciertas en cualquier planeta que girase en derredor de no importa qué estrella… y si la raza humana no se portaba de acuerdo con ellas, entonces no podrían conquistar las estrellas porque alguna otra raza mejor los echaría de la mesa por jugar con cartas marcadas.

El precio de la expansión era la virtud. Nunca des una oportunidad a un tonto , era una filosofía demasiado estrecha para llenar los anchos campos del espacio.

Pero Bonforte tampoco predicaba la dulzura y la flojedad: “Yo no soy un pacifista. El pacifismo es una tortuosa doctrina con la cual un hombre acepta los beneficios de la sociedad sin querer dar nada a cambio… y quiere que se le considere un santo por su falta de honradez. ¡Señor Presidente, la vida es de aquéllos que no tienen miedo de perderla! ¡Esta Ley debe ser aprobada!”. Con aquellas palabras se había levantado sentándose en los escaños de la oposición, que defendía un presupuesto militar que su propio partido rechazaba.

En otra ocasión: “¡Demos nuestra opinión! ¡Tomemos partido! A veces podemos estar equivocados… pero el hombre que no quiere decidirse por uno u otro lado siempre estará equivocado! El cielo nos libre de los cobardes que temen decidirse por algo. ¡Los que no están conmigo están contra mí!”. Estas últimas palabras fueron pronunciadas en una reunión del Directorio del Partido, pero Penny las había grabado en su microregistro y Bonforte las había archivado… Bonforte tenía el sentido de la historia; le gustaba guardar todos los documentos de alguna importancia. Si no lo hubiera hecho, ahora yo no habría podido tener tanto material para estudiar.

Decidí que Bonforte era de mi propia clase. O, por lo menos, era de la clase que yo prefería creer que era. La suya era una personalidad de la que me sentía satisfecho.

No puedo recordar que durmiera durante aquel viaje después que prometí a Penny que me presentaría en la audiencia real si Bonforte no se encontraba en condiciones de hacerlo personalmente. Traté de dormir… no hay necesidad de presentarse en escena con unas bolsas debajo de los ojos que parezcan las orejas de un perro de caza… pero me sentía fascinado por lo que estaba estudiando, y tenía abundantes píldoras de pimienta en el escritorio de Bonforte. Es sorprendente cuántas cosas se pueden hacer trabajando veinticuatro horas al día, libre de interrupciones y contando con toda la ayuda necesaria.

Pero poco antes de que llegásemos a New Batavia, el doctor Capek entró en la cabina y me dijo:

—Desnúdese el brazo izquierdo.

—¿Por qué? —pregunté.

—Porque cuando se presente ante el Emperador no queremos que se caiga al suelo de fatiga. Esta inyección le hará dormir hasta que aterricemos. Entonces le daré un antídoto.

—¿Eh? ¿Tengo que creer que usted no piensa que Bonforte estará dispuesto para la audiencia?

Capek no contestó, pero me dio la inyección de todas maneras. Traté de terminar de escuchar el discurso que tenía en el proyector estereoscópico, pero debí quedarme dormido en cuestión de segundos. No me di cuenta de nada hasta que escuché a Dak que decía con tono deferente:

—Despiértese, señor. Le ruego que se despierte. Estamos en el espaciopuerto de Lippershey.

8

Como nuestra Luna es un satélite desprovisto de aire, las espacionaves pueden aterrizar directamente en su superficie. Pero el Tom Payne , aunque era una espacionave, estaba diseñada para permanecer siempre en el espacio y aprovisionada en estaciones espaciales mantenidas en órbitas cerradas; por lo tanto, no disponía de trenes de aterrizaje de amortiguación y debía descender exactamente encima de una “cuna” metálica que le servía de soporte. Hubiera deseado estar despierto para verlo, porque dicen que en comparación es mucho más fácil recoger un huevo en un plato sin romperlo. Dak era uno de la media docena de pilotos que podían realizar semejante operación.

Pero ni siquiera pude ver al Tom Payne descansando en su “cuna”; todo lo que vi fue el interior del tubo de comunicación para pasajeros colocado en la compuerta hermética de la nave y luego el tubo neumático rápido para New Batavia… estos medios de comunicación, parecidos a nuestros antiguos metros, son tan rápidos que en mitad del camino uno se vuelve a encontrar en caída libre.

Nos dirigimos primero a la serie de habitaciones destinadas al Jefe de la Oposición; aquélla sería la residencia oficial de Bonforte hasta (si lo conseguía) que volviese al poder después de las próximas elecciones. La magnificencia de aquellas habitaciones me hizo pensar en cómo serían las destinadas al Ministro Supremo. Creo que New Batavia es, sin duda, la capital que posee mejores palacios de toda la historia; es una lástima que casi no se pueda ver desde el exterior… pero éste es un pequeño defecto que queda más que compensado por el hecho de que es la única ciudad en todo el Sistema Solar completamente a prueba de bombas termonucleares. O quizá debiera decir “en su mayor parte”, ya que cuenta con algunas estructuras en la superficie que podrían ser fácilmente destruidas. El departamento de Bonforte incluía un salón superior en el lado de una colina, que contaba con balcón protegido por una burbuja de plástico desde el que se podían contemplar las estrellas y la madre Tierra… pero su dormitorio y su despacho estaban abajo, a más de mil pies de sólida roca, comunicados por un ascensor privado.

No tuve tiempo de examinar mis habitaciones; me vistieron en el acto para la audiencia; Bonforte no tenía valet, ni siquiera cuando vivía en su residencia de la Tierra, pero Roger insistió en ayudarme (en realidad, sólo sirvió de estorbo), mientras revisamos los detalles de última hora. El traje era un anticuado traje de etiqueta, pantalones tubulares, sin forma definida, una absurda chaqueta con larga cola partida (creo que la llaman frac), ambas prendas de color negro, una camisa con pechera almidonada, un cuello duro, y una corbata de pajarita blanca. La camisa de Bonforte era de una pieza, porque (lo supongo) no estaba acostumbrado a servirse de un tocador, en realidad, aquella prenda debía vestirse pieza por pieza y anudarse la corbata ligeramente inclinada para demostrar que había sido hecho el lazo a mano… pero es demasiado esperar que un hombre comprenda a la vez la política y los trajes de época.

Читать дальше
Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Похожие книги на «Estrella doble»

Представляем Вашему вниманию похожие книги на «Estrella doble» списком для выбора. Мы отобрали схожую по названию и смыслу литературу в надежде предоставить читателям больше вариантов отыскать новые, интересные, ещё непрочитанные произведения.


Robert Heinlein - Sixième colonne
Robert Heinlein
Robert Silverberg - La estrella de los gitanos
Robert Silverberg
Robert Heinlein - Piętaszek
Robert Heinlein
Robert Heinlein - Viernes
Robert Heinlein
Robert Heinlein - Fanteria dello spazio
Robert Heinlein
Robert Heinlein - Dubler
Robert Heinlein
Robert Heinlein - Stella doppia
Robert Heinlein
libcat.ru: книга без обложки
Robert Heinlein
Robert Heinlein - Citizen of the Galaxy
Robert Heinlein
Отзывы о книге «Estrella doble»

Обсуждение, отзывы о книге «Estrella doble» и просто собственные мнения читателей. Оставьте ваши комментарии, напишите, что Вы думаете о произведении, его смысле или главных героях. Укажите что конкретно понравилось, а что нет, и почему Вы так считаете.