Elmore Leonard - Pronto

Здесь есть возможность читать онлайн «Elmore Leonard - Pronto» весь текст электронной книги совершенно бесплатно (целиком полную версию без сокращений). В некоторых случаях можно слушать аудио, скачать через торрент в формате fb2 и присутствует краткое содержание. Жанр: Триллер, на испанском языке. Описание произведения, (предисловие) а так же отзывы посетителей доступны на портале библиотеки ЛибКат.

Pronto: краткое содержание, описание и аннотация

Предлагаем к чтению аннотацию, описание, краткое содержание или предисловие (зависит от того, что написал сам автор книги «Pronto»). Если вы не нашли необходимую информацию о книге — напишите в комментариях, мы постараемся отыскать её.

Un buen día, los apostadores empezarían a preguntarse ¿Qué se habrá hecho de Harry Arno?, y se darían cuenta de que no sabían nada de él.
"Desaparecería, empezaría una nueva vida. Basta de presión. Basta de trabajar para gente a la que no respetaba. Una copita de vez en cuando. Tal vez incluso un cigarrillo al atardecer, contemplando la puesta de sol en la bahía. Joyce estaría con él. Bueno, a lo mejor. Como si no hubiera bastantes mujeres en el lugar al que se dirijía. Tal vez sería mejor que partiera él primero y se instalara. Luego, si le apetecía, ya la llamaría. Estaba esperando. Tenía dos pasaportes con nombres distintos por si acaso. Todo estaba claro; ningún problema.
Hasta aquella tarde en que Buck Torres le dijo que estaba metido en un buen follón".

Pronto — читать онлайн бесплатно полную книгу (весь текст) целиком

Ниже представлен текст книги, разбитый по страницам. Система сохранения места последней прочитанной страницы, позволяет с удобством читать онлайн бесплатно книгу «Pronto», без необходимости каждый раз заново искать на чём Вы остановились. Поставьте закладку, и сможете в любой момент перейти на страницу, на которой закончили чтение.

Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Ahora fue Raylan el que consultó el reloj, observándolo durante unos instantes.

– No creo que tengas mucho tiempo para hablar -dijo-. Faltan menos de cuarenta minutos para que se cumpla el plazo. Calculo que te llevará tu buena media hora salir del condado de Dade desde aquí, con lo cual sólo dispones de unos ocho minutos.

Joyce permaneció en silencio. Harry no. Dijo:

– ¿Puede decirme de qué habla? Porque no entiendo nada.

– Me refiero -le explicó Raylan-, a que no podrá hacerle daño a usted.

– ¿Por qué no? -preguntó Harry, confuso.

– Se marcha.

– ¿Qué dice?

– Deja el negocio -afirmó Raylan y apoyó una mano en el hombro desnudo de Gloria-. Cariño, ya has acabado, ¿no?

Ella no se movió de inmediato, no hasta que Raylan la ayudó apartando la silla. Entonces se levantó.

– Bueno… -No parecía dispuesta a marchar. O tal vez esperaba la autorización del Zip.

– Ha sido un placer -dijo el Zip.

Joyce la observó cruzar el vestíbulo: con su top, los pantalones cortos y tacones altos; eso sólo se veía en South Beach.

Raylan estaba sentado ahora frente al Zip. Parecían vigilarse el uno al otro sin mirarse directamente a los ojos. Harry dijo que quería mear y se marchó al lavabo de caballeros.

– ¿Por qué no nos dejas solos durante unos siete minutos? -le pidió Raylan a Joyce-. Espera a Harry y acompáñale al bar. Quiero aclarar algunas cosas aquí.

Ella deseaba quedarse, no tener que soportar a Harry, discutir con él. Había tantas cosas que quería decirle a Raylan. Joyce vaciló un momento y dijo lo primero que le pasó por la cabeza:

– Creo que Gloria se olvidó el bolso.

– Puedes estar segura de que sí -confirmó Raylan.

El Zip mantenía el bolso sujeto entre las piernas. Todo lo que tenía que hacer era inclinarse un poco, meter la mano en el bolso de paja, y sacar el arma envuelta en la toalla para disparar por debajo de la mesa. Gloria lo había hecho de maravilla: había empujado el bolso mientras se sentaba y él lo había atrapado de inmediato. Cargarse a Harry hubiese resultado facilísimo. Ya estaría hecho.

El vaquero era otra cosa. Te seguía el juego. Recordó que Nicky le había contado cómo el tipo había matado a Fabrizio en la montaña, y recordó el rostro de Fabrizio apoyado contra la ventanilla del coche con los ojos abiertos.

Sin embargo, esta vez parecía como si el tipo intentara echarse un farol al decirle a la mujer que los dejara solos durante siete minutos. Eso era pura palabrería. El tipo era un poli, ¿no? Un federal. Necesitaban autorizaciones y papeles legales antes de hacer algo. Toda esa mierda legal. Quería decirle: «Tengo una noticia para ti: no me voy a ninguna parte.» O mejor no le diría nada. Esperaría a ver sus cartas.

– Tienes cinco minutos.

– ¿De qué coño hablas?

– Cinco minutos -dijo Raylan.

Producía una sensación extraña ver a Jimmy Cap desnudo de espaldas, tenía el culo de tamaño normal a pesar de ser tan grande y gordo. Jimmy se cepillaba los dientes, inmerso en el resplandor rosa del baño. Nicky seguía en la puerta del dormitorio.

– No sé para qué me necesitas si lo único que harás es ir a ver mariposas.

– Tienen una polilla, un monstruo enorme que no tiene boca.

– Ya lo sé.

– No puede comer.

– Me refiero a que si Jack conduce el coche te puede acompañar.

– Conducirás tú. Jack tiene el día libre.

Nicky cruzó el dormitorio hacia el resplandor rosa repitiendo las palabras de Jimmy: le había dado a Jack el día libre. En su voz había un tono de asombro.

– Me lo pidió la semana pasada -añadió Jimmy.

– Puedes cambiar de idea. -Nicky llegó a la puerta del baño-. ¿Lo que quiero hacer no te parece más importante? Caray, matar a un tipo por ti. Tengo el arma (la Targa, todavía en su mano), el momento perfecto para hacerlo, ¿y tú le das el día libre a él y no a mí?

Jimmy comenzó a afeitarse.

– Tienen un insectario lleno de bichos increíbles. Saltamontes grandes como pájaros. Insectos palo de treinta centímetros de largo. Tienen esa mierda de escarabajos con cuernos…

Nicky le disparó en la nuca. No se dijo a sí mismo: «Mataré a este hijo de puta.» No tuvo que pensar. Apuntó la Targa a la cabeza de Jimmy, vio a Jimmy con la maquinilla de afeitar, mirándole por el espejo, y después, con el ruido, dejó de verle. El espejo se tiñó de rojo y voló hecho añicos, todo al mismo tiempo.

Ahora se miraban a los ojos, separados por el ancho de la mesa. Se acercó un camarero que le preguntó al Zip si quería otro té helado. El Zip negó con la cabeza. El camarero le preguntó a Raylan si quería algo.

– Espere tres minutos y vuelva -contestó Raylan, sin desviar la mirada.

– No has mirado el reloj -dijo el Zip-. ¿Cómo sabes que faltan tres minutos?

– Lo calculo a ojo. Ahora quedan dos minutos.

– ¡No lo sabes!

– ¿Por qué te molesta?

– No tienes permiso para lo que haces, necesitas una autorización.

– Un agente de la ley le dice a un indeseable como tú que salga de la ciudad. Se hace continuamente. Si no te quieres ir, entonces jugamos según tus reglas.

– No tengo reglas.

– A eso me refiero. Tienes un minuto.

– Acabas de decir dos.

– El tiempo vuela, ¿no? Decídete.

– Estás loco, ¿lo sabías?

– Levántate y vete, se acabó. Le diré a Jimmy Cap que abandonas el negocio.

– No voy a ninguna parte.

– Todavía te quedan treinta segundos.

– O insistes con el farol o estás majara. Ningún poli, que yo sepa, hace estas cosas.

– Veinte segundos.

– Harry te lo dijo. No voy armado.

– Busca en el bolso.

– Venga, corta el rollo. ¿Quieres que deje a Harry en paz? Vale, no me importa. No significa nada para mí.

– Tampoco para mí -replicó Raylan-. Diez segundos.

El Zip no dijo nada. Asintió, tomándose su tiempo. Cuando habló, su tono era diferente, más suave.

– Vale -dijo, cara a cara con Raylan al otro lado de la mesa-. Vas a tener lo que quieres.

Joyce lo vio.

Ella estaba unos pasos detrás de Harry, que salía del bar hacia el vestíbulo; se iba porque el barman llevaba horas ocupado con unos cócteles para las señoras. ¿Acaso no tenía tiempo para abrir una cerveza? ¿Ni para un cliente habitual? Harry, achispado, dijo:

– A tomar por el culo -y se dirigió a aquella mesa donde nadie había invitado a Raylan y en la que había una cerveza-. No le necesito. ¿De qué me sirve un paleto? -y salió del bar.

Joyce le siguió dispuesta a cogerle del brazo para evitar que se acercara a la mesa.

Vio al Zip de frente, y a Raylan más de perfil, su lado izquierdo.

En el momento en que alcanzaba a Harry vio al Zip sacar algo rojo de debajo de la mesa. ¿Una toalla? Eso parecía. Ahora él levantó la otra mano y Harry se paró en seco. Gritó:

– ¡Tiene un arma! -Joyce chilló con fuerza, pero no como un aviso sino como una expresión de sorpresa.

Joyce vio el metal oscuro, una automática. Y vio un arma idéntica en la mano de Raylan que ya apuntaba al Zip, la culata apoyada en la mesa. Joyce alcanzó a preguntarse a quién se refería Harry al decir: «¡Tiene un arma!» Lo siguiente transcurrió en sólo tres segundos.

Raylan disparó.

Trozos de cristal y porcelana volaron por los aires y el Zip se encorvó con el estampido, lanzado contra la silla. Tuvo que levantar el arma para apoyar el cañón sobre el borde de la mesa.

Raylan disparó otra vez.

El impacto hizo que el Zip disparara contra la mesa, y otra nube de cristales y porcelana voló por los aires.

Raylan volvió a disparar y esta vez esperó, la culata de la pistola apoyada en la mesa.

Читать дальше
Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Похожие книги на «Pronto»

Представляем Вашему вниманию похожие книги на «Pronto» списком для выбора. Мы отобрали схожую по названию и смыслу литературу в надежде предоставить читателям больше вариантов отыскать новые, интересные, ещё непрочитанные произведения.


Elmore Leonard - Raylan
Elmore Leonard
Elmore Leonard - Djibouti
Elmore Leonard
Elmore Leonard - Out of Sight
Elmore Leonard
Elmore Leonard - Cuba Libre
Elmore Leonard
Elmore Leonard - 52 pickup
Elmore Leonard
Elmore Leonard - Riding the Rap
Elmore Leonard
Elmore Leonard - Bandits
Elmore Leonard
Elmore Leonard - Glitz
Elmore Leonard
Elmore Leonard - Hombre
Elmore Leonard
Elmore Leonard - Maximum Bob
Elmore Leonard
Отзывы о книге «Pronto»

Обсуждение, отзывы о книге «Pronto» и просто собственные мнения читателей. Оставьте ваши комментарии, напишите, что Вы думаете о произведении, его смысле или главных героях. Укажите что конкретно понравилось, а что нет, и почему Вы так считаете.

x