Jessica Hart - Un Sueño Muy Real

Здесь есть возможность читать онлайн «Jessica Hart - Un Sueño Muy Real» весь текст электронной книги совершенно бесплатно (целиком полную версию без сокращений). В некоторых случаях можно слушать аудио, скачать через торрент в формате fb2 и присутствует краткое содержание. Жанр: Современные любовные романы, на испанском языке. Описание произведения, (предисловие) а так же отзывы посетителей доступны на портале библиотеки ЛибКат.

Un Sueño Muy Real: краткое содержание, описание и аннотация

Предлагаем к чтению аннотацию, описание, краткое содержание или предисловие (зависит от того, что написал сам автор книги «Un Sueño Muy Real»). Если вы не нашли необходимую информацию о книге — напишите в комментариях, мы постараемся отыскать её.

Jack Henderson era un hombre increíblemente guapo, peligrosamente atractivo y… estaba fuera del alcance de Ellie Walter. Ésta sabía que a Jack le gustaban otro tipo de mujeres y que se había fijado en ella porque necesitaba una esposa, alguien que cuidara de su hija. Ellie podría hacer realidad sus sueños, aunque con lo que de verdad soñaba era con llegar a ser algo más que una esposa de conveniencia.

Un Sueño Muy Real — читать онлайн бесплатно полную книгу (весь текст) целиком

Ниже представлен текст книги, разбитый по страницам. Система сохранения места последней прочитанной страницы, позволяет с удобством читать онлайн бесплатно книгу «Un Sueño Muy Real», без необходимости каждый раз заново искать на чём Вы остановились. Поставьте закладку, и сможете в любой момент перейти на страницу, на которой закончили чтение.

Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

– Pero, Ellie…

Ella ya no pudo resistir más.

– Será… será mejor que me vaya a hacer la maleta -murmuró. Tenía que salir de la cocina antes de que rompiera a llorar.

Jack la vio girarse y dirigirse a la puerta. Como haría al día siguiente, pero para siempre.

– ¡Ellie, no te vayas! -gritó, sin poder evitarlo.

El apremio que había en su voz consiguió detener a Ellie en el quicio de la puerta, pero no se volvió.

– Ahora no puedo hablar -dijo con voz sollozante.

– No… Quiero decir que no te vayas nunca -dijo Jack desesperado-. No te vayas mañana, no te vayas nunca -Ellie se quedó paralizada y con los ojos completamente cerrados. Aterrada de que le pidiera que se quedase por Alice y que no fuese capaz de rechazarlo-. Por favor, Ellie -Jack se puso detrás de ella y, aunque estiró una mano, no la tocó-. Por favor, quédate -aunque sea por lástima, pensó-. Sé que quieres irte. Sé que debo dejarte. Pensé que podría, pero no puedo. No pensaba decir nada, pero cuando te he visto darte la vuelta, he comprendido que no podría estar sin ti.

– Encontrarás a alguien. No te preocupes por Alice -dijo Ellie a duras penas.

– ¿Y yo? -Jack dudo, quería encontrar las palabras adecuadas-. Te necesito, Ellie.

– No…, no vamos a dejar de vernos. Siempre… seremos amigos.

– No quiero que seamos amigos. No me basta con eso -hubo un silencio sepulcral en el que las últimas palabras retumbaron por toda la habitación. Ellie se giró lentamente con una expresión de incredulidad absoluta en los ojos. Si no hubiese estado tan desesperado, se habría reído de su cara sorpresa. ¿Cómo era posible que ella no se hubiese dado cuenta?-. Estoy enamorado de ti -Ellie lo miraba, incapaz de hablar o de moverse. Ni siquiera podía creer lo que había oído-. Ya sé que tú no sientes lo mismo -reaccionó rápidamente Jack antes de que ella dijera que era inútil-. Ya sé que estás enamorada de otro y que yo no he hecho nada para que te enamorases de mí. Simplemente te tenía ahí. Tú lo hacías todo y yo nunca he hecho nada por ti. Nunca te he demostrado lo que significas para mí. ¿Cómo iba a hacerlo si ni siquiera lo sabía? Lo comprendí cuando dijiste que te querías ir.

Ellie tragó saliva. Se sentía desconcertada, como si estuviese en medio de un sueño terrible y maravilloso.

– Pero… tú quieres a Pippa -contestó, sorprendida de poder hablar.

– Sí, la quise. Pero nunca la quise como te quiero a ti. Pippa era divertida y animada. Fue maravilloso, pero algo irreal -en ese momento se daba cuenta por primera vez-. No sé si ese amor habría durado. Solo sé que lo que siento por ti sí es real. No contaba con enamorarme de ti, Ellie. Ni siquiera sé cómo ha pasado. Me había acostumbrado a verte como a una amiga, pero la noche que hicimos el amor fue una revelación. Comprendí que no quería ser tu amigo, que te quería como amante. Quería que fueses mía y de nadie más. Habría abofeteado a Scott cada vez que te miraba -Jack se detuvo y, como Ellie no decía nada, continuó lentamente-. No me merezco otra oportunidad, pero te pediría de rodillas que lo pienses, que te quedes, no por Waverley ni por Alice, sino porque quieres quedarte conmigo -era un sueño, tenía que ser un sueño, Ellie sacudió la cabeza con incredulidad y Jack se acercó desesperado-. No digas que no, por lo menos piénsatelo. Sé que estás enamorada de Scott, pero él tiene a Anna. No te necesita, y yo sí.

– ¿Scott…? -dijo Ellie con una voz muy extraña-. ¿Crees que estoy enamorada de Scott?

Entonces el sorprendido fue Jack.

– ¿Quieres decir que no?

– Claro que no.

Él estaba seguro de que era Scott. Tendría que recomponer todas sus ideas.

– ¿Estás enamorada de otro? -Ellie asintió con la cabeza y con una sonrisa temblorosa. El alivió que había sentido Jack al saber que no era Scott se evaporó. Podría ser alguien que no estuviese casado y que un día descubriera lo hermosa y maravillosa que era, como le había pasado a él-. Dijiste que no tenías ninguna esperanza. ¿Por qué no te quedas? Te haré feliz. Me pasaré el resto de mi vida intentando conseguir que lo olvides.

– Eso no ocurrirá nunca, Jack -dijo con una sonrisa vacilante.

– Podrías intentarlo, podrías aprender a amar otra vez -había un tono de desesperación en la voz de Jack-. Podrías cambiar de idea.

– No, no podría. Siempre lo querré a él.

Sus ojos estaban iluminados por el amor y Jack se retiró con el corazón destrozado de pensar que no era por él. Por lo menos lo había intentado. Debería haber sabido que Ellie no cambiaría de idea, que siempre sería fiel.

– Entiendo -dijo apesadumbrado. Apoyó las manos sobre la mesa intentando recobrarse después de una decepción tan amarga-. Está bien, no puedo hacer nada más. Será mejor que vayas a hacer la maleta -notó la mano de Ellie sobre su hombro, pero no se volvió. Era incapaz de soportar la cara de lástima que tendría ella-. Vete -dijo con un hilo de voz.

– Jack… -dijo con ternura-. Eres tú.

Jack no comprendía lo que acababa de oír. Se frotó la cara del cansancio.

– ¿Cómo?

– Mírame, Jack -él levantó la cabeza y la miró desconcertado-. Eres tú -Ellie sonreía. Su mano se deslizó hasta juntarse con la de Jack-. Siempre has sido tú.

– ¿Yo?

– Te he querido toda mi vida. Nunca podré querer a otro.

– ¿Me quieres a mí? -preguntó sin podérselo creer.

Ella sonreía, por fin podía decir la verdad.

– Siempre te he querido y siempre te querré.

– Repítelo -la atrajo contra él y escondió la cabeza entre su pelo-. Por Dios, Ellie, repítelo.

– Te quiero, Jack -dijo, con la voz quebrada por las lágrimas.

Jack levantó la cara de Ellie entre sus manos y la miró a los ojos.

– Una vez más.

– ¡Te quiero!, ¡te quiero! -dijo entre risas y sollozos.

Jack la besó, sus labios buscaban anhelantes los de Ellie. Se besaron con la pasión que produce pensar que habían estado a punto de perderse el uno al otro. Ellie lo abrazó y se entregó al indescriptible placer de saber que la quería tanto como ella a él.

– ¿Por qué no me habías dicho nada? -preguntó Jack mientras besaba sus mejillas, su nariz, su boca y sus ojos.

– No podía, estaba segura de que nunca querrías a nadie que no fuese Pippa. Cada vez que hablabas de ella parecía tan maravillosa… y tan distinta a mí. Pensaba que si te lo decía te sentirías violento y todo se estropearía. Me había convencido de que me conformaba con estar casada contigo, con estar cerca de ti. Eso era todo lo que había deseado siempre.

– Entonces… ¿por qué te ibas a marchar? -Jack sujetaba la cara de Ellie entre las manos y acariciaba sus mejillas con el pulgar.

– Porque comprendí que no era suficiente. Al principio todo iba bien, pero cuanto más tiempo estaba contigo, más te quería y más me dolía que no me correspondieses.

– ¡Y yo, celoso de Scott! -Jack sacudió la cabeza y sonrió, con la misma sonrisa que Ellie había adorado durante tantos años-. ¿Quieres decir que durante todo este tiempo he estado celoso de mí mismo?

Ellie se rio y se abrazó a él, por fin podía besarlo y sentirlo cerca. Era un sueño, un sueño maravilloso, una felicidad tan intensa que no parecía real.

– Creía que era evidente lo mucho que te quería. No podía creerme que alguna vez me fueses a corresponder -se apartó un poco para poder mirarlo a los ojos-. Y todavía no me lo puedo creer.

Jack sonrió y salió de la cocina con ella.

– Entonces tendré que demostrártelo.

– ¿Me crees ahora?

Ellie temblaba de placer al sentir las manos de Jack recorrer todo su cuerpo. Él estaba inclinado sobre ella y la miraba con una expresión de ternura tal que hacía que el corazón se le derritiera de felicidad y placer.

Читать дальше
Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Похожие книги на «Un Sueño Muy Real»

Представляем Вашему вниманию похожие книги на «Un Sueño Muy Real» списком для выбора. Мы отобрали схожую по названию и смыслу литературу в надежде предоставить читателям больше вариантов отыскать новые, интересные, ещё непрочитанные произведения.


Отзывы о книге «Un Sueño Muy Real»

Обсуждение, отзывы о книге «Un Sueño Muy Real» и просто собственные мнения читателей. Оставьте ваши комментарии, напишите, что Вы думаете о произведении, его смысле или главных героях. Укажите что конкретно понравилось, а что нет, и почему Вы так считаете.