David Brin - El efecto práctica

Здесь есть возможность читать онлайн «David Brin - El efecto práctica» весь текст электронной книги совершенно бесплатно (целиком полную версию без сокращений). В некоторых случаях можно слушать аудио, скачать через торрент в формате fb2 и присутствует краткое содержание. Город: Barcelona, Год выпуска: 1997, ISBN: 1997, Издательство: Ediciones B, Жанр: Фантастика и фэнтези, на испанском языке. Описание произведения, (предисловие) а так же отзывы посетителей доступны на портале библиотеки ЛибКат.

El efecto práctica: краткое содержание, описание и аннотация

Предлагаем к чтению аннотацию, описание, краткое содержание или предисловие (зависит от того, что написал сам автор книги «El efecto práctica»). Если вы не нашли необходимую информацию о книге — напишите в комментариях, мы постараемся отыскать её.

“Cualquier tecnología suficientemente avanzada es vista como magia”. La frase, a menudo atribuida a Arthur C. Clarke, se hace realidad en esta amena y divertida novela de David Brin.
Dennis Nuel, profesor universitario de física, es transportado a un mundo alternativo donde el segundo principio de la termodinámica está invertido y los objetos mejoran con su uso en lugar de deteriorarse.
Inevitablemente, Dennis recibe en ese mundo dotado de una organización feudal la consideración de mago. Deberá intervenir en innumerables aventuras y participar en viajes sorprendentes donde encontrará a una rubia princesa y deberá enfrentarse a un inteligente señor de la guerra y a los habituales villanos envidiosos. Todo ello en un mundo dotado de tecnología de pacotilla.
Una idea brillante servida con una técnica narrativa que recuerda explícita y voluntariamente la ciencia ficción de los años cuarenta y cincuenta. Una viaje alucinante y alucinado por un mundo anómalo donde las leyes de la física son distintas.

El efecto práctica — читать онлайн бесплатно полную книгу (весь текст) целиком

Ниже представлен текст книги, разбитый по страницам. Система сохранения места последней прочитанной страницы, позволяет с удобством читать онлайн бесплатно книгу «El efecto práctica», без необходимости каждый раз заново искать на чём Вы остановились. Поставьте закладку, и сможете в любой момент перейти на страницу, на которой закончили чтение.

Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Dennis notó que Arth, de pie en la parte trasera del carro, golpeaba a diestra y siniestra con un palo y gritaba con todas sus fuerzas. Un caballero que cargaba a su lado pareció a punto de dar un tajo a las anchas alas con su hacha de batalla, pero el palo de Arth lo derribó justo a tiempo de la montura.

Una rápida mirada bastó a Dennis para enterarse de que venían más soldados de Kremer. Y a cosa de medio kilómetro por delante, un gran contingente de soldados uniformados de verde se acercaba desde el sur, al rescate de los lanceros asediados. Se cocía una batalla de tamaño respetable.

Urgió al robot para que acelerara. ¡Su única oportunidad era dejar atrás la lucha, y rápido!

Girando con fuerza a la izquierda, Dennis se esforzó por evitar una colisión, haciendo que otro par de caballos retrocedieran llenos de pánico tras su polvorienta estela.

Si su súbita aparición había frenado el ritmo de los invasores y permitido escapar a unos cuantos defensores, tanto mejor. Pero 1a principal prioridad de Dennis era llevar el carro intacto al otro lado del pequeño valle. Una vez allí, estarían a salvo tras las líneas aliadas. ¡Podrían viajar sin encontrar oposición hasta la casa de Linnora!

Sintió algo moverse entre sus piernas. Miró hacia abajo y vio que el cerduende le sonreía desde las profundidades del carro, a salvo de cualquier peligro. El pequeño krenegee sabía bien cómo cuidar de su pellejo.

Al volver a levantar la cabeza, Dennis maldijo rápidamente y viró a la izquierda. La carreta dejó atrás a un puñado de asustados lanceros, y no colisionó con los aturdidos soldados por la anchura de una de las velas.

—¡Denniz! —chilló Arth. Tras soltar el bastón, se desplomó en el carro—. Denniz, ¿adónde vas?

—¿Adónde crees que…? ¡Oh, no! ¡Robot! ¡Da media vuelta!

La pequeña máquina trató de obedecer. Su mecanismo chirrió. Levantó nubes de polvo.

La empinada pendiente que se abría ante ellos había quedado oculta por un puñado de matorrales del camino. Se lanzaron a través de la estrecha barrera en medio de una lluvia de ramas. ¡Y cayeron lanzando guijarros por una pendiente de cuarenta grados!

—¡Aaaaah! —oyó que decía Arth.

—¡Aaaay! —contribuyó Linnora.

Dennis se esforzó por conducir mientras el carro daba botes y volaba pendiente abajo.

—¡Frena! —urgió en voz alta.

Practicó reducir la velocidad del descenso con todas sus reservas, y pudo sentir que los otros hacían lo mismo.

—¡Frena!

Por delante, a menos de cien metros, se abría la boca de un precipicio. Y no parecía haber forma de detenerse a tiempo.

XI

ET DOS BOCINAS

1

—¡Ahora, recordad lo que os he dicho! —gritó Gath a los otros aeronautas. De las barquillas de diez globos flotantes llegaron voces de asentimiento.

Gath se volvió a hizo una señal con el pulgar hacia arriba a Stivyung Sigel, que dirigía el globo principal del contingente sur. El fornido granjero asintió. Se llevó las manos a la boca.

—¡Adelante!

Sonaron dos trompetas.

Unas hachas cortaron las amarras. Las bolsas de arena cayeron. Unas manos extendieron carbones nuevos sobre las ascuas humeantes situadas bajo las bolsas abiertas. Uno a uno, los globos brillantes se alzaron más allá de los altos árboles y subieron al cielo.

Habían esperado mucho tiempo un viento favorable. Por fin llegó uno que soplaba en la dirección adecuada pero que no los forzaría a la batalla demasiado pronto.

Bajo ellos avanzaba un convoy de tropas de apoyo dispuesto a lanzar cuerdas de anclaje cuando llegara el momento de sujetar la flotilla de aeróstatos.

Gath estaba lleno de excitación. Después de toda la espera, estar en el aire y en acción era maravilloso. Era el pago a todo el esfuerzo que Stivyung y él habían hecho con los creadores y practicadores L´Toff.

Flotaron hacia el este llevados por el viento. Parecieron horas, pero pronto estuvieron sobre las cumbres Ruddik, donde el enemigo había hecho su incursión más profunda hasta el momento. El contingente de Stivyung flotó sobre la parte sur, bordeando ese lado del cañón. Allí sus aeronautas lanzaron anclas a los hombres que esperaban. Los soldados L´Toff de debajo se dispersaron por las rocas para coger las anclas y atarlos.

Cuando las fuerzas de Gath se encontraron sobre la estribación norte, repitieron la operación.

Los aeronautas no habían tenido tiempo para practicar la técnica. Por fortuna, sólo un globo del contingente sur flotaba libre, sin anclaje, hacia el este, ganando altura rápidamente. Era una pérdida menor de lo que Gath había esperado. Su plan era enviar un globo al este de todas formas, con un mensaje para el rey de Coylia. Ni siquiera los planeadores de Kremer podrían detener el mensaje si el globo ganaba la suficiente altitud a tiempo.

Si los L´Toff de tierra aplaudieron cuando los globos aparecieron a la vista, el enemigo alzó la cabeza lleno de desazón. Ya se habían extendido los rumores sobre el gran monstruo redondo que había surcado Zuslik una noche, meses antes. Y ahora había diez de aquellos colosos, observándolos con fieros rostros pintados. Los atacantes retrocedieron nerviosos de los altos reductos y murmuraron aterrados mientras los capitanes consultaban sobre la nueva situación.

Allí, en el lugar que los L´Toff habían elegido para resistir, el terreno era extremadamente escarpado. Una sucesión estudiada de aludes mortales podía hacer muy costoso cualquier ataque directo por tierra.

Pero todas esas defensas requerían que los planeadoras de Kremer fueran rechazados para que los luchadores L´Toff de las alturas pudieran trabajar sin ser molestados.

Para ese propósito había sido enviado el destacamento de globos. La prueba no se hizo esperar demasiado.

—¡Allí! —señaló uno de los jóvenes arqueros de 1a barquilla de Gath.

Contra las nubes, altas en el cielo de mediodía, se recortaban al menos dos docenas de formas negras. Los planeadores parecían halcones en la distancia, y se cernieron, de pronto, como grandes aves de presa.

—¡Preparaos! —gritó el capitán de una barquilla vecina.

El enemigo pareció pequeño y distante durante un rato que se les antojó eterno. Entonces, en un momento, los tuvieron encima. Alrededor de Gath, sus arqueros gritaban.

—¡Allí! ¡Dispara!

—¡Vienen demasiado rápido!

—¡Deja de quejarte, chico! ¡Sólo detenlos!

El murmullo de voces era casi tan enervante como las sombrías alas negras que se agitaban sobre ellos.

—¡Hurra! ¡Le di a uno!

—¡Magnífico! ¡Pero que no se lo suba a la cabeza!

—¡Cuidado con esos dardos!

Hubo gritos de dolor y gritos de triunfo, todo en cuestión de segundos.

Luego, casi tan rápidamente como habían venido, los planeadores se retiraron a lo largo de los riscos, buscando corrientes de aire cuidadosamente estudiadas. Detrás, dejaron a tres miembros de su escuadrón destrozados, sus restos esparcidos por el suelo.

Un cuarto planeador, incapaz de recuperarse de un desgarrón en su ala de dragón, chocó directamente contra la pared de un acantilado ante los ojos de Gath. Los defensores, tanto arriba como abajo, vitorearon.

—¡Muy bien! —gritó Gath roncamente en cuanto recuperó el aliento—. ¡Volverán, y no será tan fácil rechazarlos la próxima vez!

»¡Pero hasta que regresen, nos concentraremos en el enemigo de tierra! ¡Fijad vuestros blancos, y haced que esas flechas cuenten!

Costaría mucho conseguir más munición. Recibir nuevos suministros por medio de baldes sería lento y peligroso. Y ahora el comandante de tierra enemigo sin duda lanzaría cuanto tenía a los puntos donde estaban anclados los globos de apoyo. Gath podía ver ya que los invasores preparaban a sus tropas para un asalto a la otra colina del cañón, donde había atracados cuatro globos de Stivyung Sigel.

Читать дальше
Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Похожие книги на «El efecto práctica»

Представляем Вашему вниманию похожие книги на «El efecto práctica» списком для выбора. Мы отобрали схожую по названию и смыслу литературу в надежде предоставить читателям больше вариантов отыскать новые, интересные, ещё непрочитанные произведения.


Отзывы о книге «El efecto práctica»

Обсуждение, отзывы о книге «El efecto práctica» и просто собственные мнения читателей. Оставьте ваши комментарии, напишите, что Вы думаете о произведении, его смысле или главных героях. Укажите что конкретно понравилось, а что нет, и почему Вы так считаете.