Christine Feehan - La Guarida Del León

Здесь есть возможность читать онлайн «Christine Feehan - La Guarida Del León» весь текст электронной книги совершенно бесплатно (целиком полную версию без сокращений). В некоторых случаях можно слушать аудио, скачать через торрент в формате fb2 и присутствует краткое содержание. Жанр: Современная проза, на испанском языке. Описание произведения, (предисловие) а так же отзывы посетителей доступны на портале библиотеки ЛибКат.

La Guarida Del León: краткое содержание, описание и аннотация

Предлагаем к чтению аннотацию, описание, краткое содержание или предисловие (зависит от того, что написал сам автор книги «La Guarida Del León»). Если вы не нашли необходимую информацию о книге — напишите в комментариях, мы постараемся отыскать её.

La aristócrata empobrecida Isabella Vernaducci provocaría a la mismísima muerte para rescatar a su hermano encarcelado. Aunque el miedo oprimiera su corazón, desafiaría la embrujada y maldita guarida del león: el amenazante palazzo del legendario y letal Nicolai DeMarco.
LA BESTIA
Los rumores decían que el poderoso Nicolai podía dominar los cielos, que la bestia de abajo cumplía su orden… y que fue condenado a destruir a la mujer que tomó como esposa. Se murmuraba que no era totalmente humano… tan indomable como su melena morena y sus afilados ojos ambarinos.
EL TRATO
Pero Isabella encontró a un hombre cuyo gruñido era aterciopelado, que ronroneaba cálidamente y cuyos ojos guardaban un oscuro y arrollador deseo. Y cuando Nicolai le ordenó que a cambio de su ayuda fuera su novia, ella entró de buena gana en sus musculosos brazos, rezando para que pudiera salvar el alma torturada de él… sin sacrificar su propia vida…

La Guarida Del León — читать онлайн бесплатно полную книгу (весь текст) целиком

Ниже представлен текст книги, разбитый по страницам. Система сохранения места последней прочитанной страницы, позволяет с удобством читать онлайн бесплатно книгу «La Guarida Del León», без необходимости каждый раз заново искать на чём Вы остановились. Поставьте закладку, и сможете в любой момент перейти на страницу, на которой закончили чтение.

Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Deliberadamente se llevó los dedos a la boca para savorearla. La mano sobre las nalgas la atrajo hacia adelante, forzándola a montarle a horcajadas.

– Quiero que me montes, cara, igual que montas a ese caballo tuyo, solo que yo estaré profundamente dentro de ti, y cada vez que deslices tu cuerpo sobre el mío… -Su voz se desvaneció maliciosamente, sus manos le mordieron la cintura, colocando el cuerpo de ella directamente sobre el suyo. Muy lentamente empezó a bajar su cuerpo hasta que la gruesa vara de su erección estuvo pujando en su caliente y húmedo centro.

Los ojos de ella se abrieron de par en par con sorpresa estupefacta. Él la estaba estirando, atravesando su cuerpo tan grueso y duro que le quitaba el aliento. Isabella dudó, jadeando mientras él entraba en ella, esperando sin aliento a que su propio cuerpo se ajustara al tamaño de él. Lentamente, centímetro a centímetro, bajó las caderas, tomándole más y más profundamente en su interior.

Isabella era apretada y caliente, rodeándole como una vaina sedosa. Se colocó en su regazó, contoneándose hasta una posición confortable, la acción envió fuego corriendo a través de su riego sanguíneo. Se inclinó para encontrar la boca de ella con la suya, para saborear su placer, para alimentarlo. Cuando ella empezó a moverse, el aliento abandonó sus pulmones hasta que estuvo ardiendo en busca de aire, luchando por mantener el control. Deseaba que estaba vez fuera pausado, tierno, una unión que ella atesoraría, pero no estaba seguro de que su cuerpo pudiera soportar el éxtasis de ella sin explotar en llamas.

Isabella descubrió que podía experimentar. Se tomó su tiempo para aprender lo que sentía mejor, empezando con una lenta y lánguida cabalgada, apretando los músculos y estudiando la cara mientras se deslizaba sobre él, volvía a levantarse, casi rompiendo el contacto, después volvía a bajar hasta que la llenaba completamente. Podía sentir la reacción del cuerpo de él, el temblor de sus músculos, los estremecimientos de placer, sus ojos ardientes de deseo.

Él dejó escapar un solo sonido mientras ella empezaba a coger el paso, moviendo las caderas más rápido, creando una feroz fricción que dejó gotas de sudor en la frente de él y un brillo sobre los saltarines pechos de ella. Sus manos la cogieron de las caderas, y empezó a trabajar con ella, empujando hacia arriba para enterrarse profundamente cuando el cuerpo de ella bajaba para encontrar el suyo, arrancándoles a ambos la respiracón. Él estaba creciendo más grueso y más duro, llenando cada espacio, estirándola incluso mientras el cuerpo de ella se tensaba y apretaba, haciéndoles girar a ambos en un vórtice sin discernimiento de colores en explosión y llamas. Volaron juntos en perfecto ritmo, cuerpos estremeciéndose con un placer tan intenso que Isabella no sabía donde empezaba él y terminaba ella.

Se mantuvieron juntos, incapaces de respirar, incapaces de moverse. Su cabeza sobre el hombro de él, permanecieron unidos mientras la tierra se movía y la habitación daba vueltas alrededor de ellos. Sus corazones estaban palpitando, piel caliente y húmeda, tan sentible que si alguno de los dos se movía, enviaba estremecimientos de placer girando en espiral a través de ambos.

Isabella cerró los ojos y saboreó el estar entre sus brazos, el cuerpo de él profundamente dentro del de ella. Se sentía sin huesos, flotando, oleadas de deleile la bañaban. Cuando él se movió, apretó los brazos a su alrededor.

– No te muevas -murmuró-. No quiero que se acabe aún-. No había miedo en su mente, ni pena. Ninguna sensación de traición. Ni peligro. Cuando estaban juntos a solas, cuando él estaba tocando su cuerpo, todo lo que hacían parecía correcto y perfecto. Simplemente quería quedarse allí donde estaba, unida a él, enterrada limpiamente en el fuego juntos. Sin pensar. En paz absoluta.

– Creo que puedo llegar a la cama contigo -dijo él, sus manos dejaron caricias a lo largo de la línea de su espalda y bajando por la curva de su cadera-. Mantén tus brazos alrededor de mi cuello.

– No quiero levantarme -protestó ella, su voz ronca y saciada.

– No necesitas hacerlo. Cierra tus piernas alrededor de mi cintura -. Con enorme fuerza consiguió salir de la silla y llegó a la cama, con Isabella unida alrededor de él. La acción envió el cuerpo de ella más allá del borde una vez más, así que se apretó alrededor de él, meciéndose con calor y sensación.

Él yacía sobre ella, sus brazos apretados alrededor, besándole la cara, la garganta. Su voz era tierna, amorosa, susurrándole mientras ella iba a la deriva a un lugar, medio despierta, medio dormida. Soñaba con él, moviéndose en ella, su boca y manos explorando cada centímetro de ella, una y otra vez, su boca vagando sobre el cuerpo de ella haciendo de su sueño un mar lleno de imágenes eróticas y oleadas de lujuria y amor.

CAPITULO 16

Muy por delante de los soldados que escoltaban a Lucca Vernaducci hacia el paso, llegó palabra al castello de que estaban en camino. Una partida de guardias fue despachada inmediatamente para encontrarles y ocuparse de que los hombres de Don Rivellio entraban seguramente en el valle. Ningún indicio, ni susurro, ni el más ligero murmullo de los leones se había oído. El palazzo bullía de actividad. Los sirvientes preparaban comida en las cocinas, y los barracones de visitantes estaban limpios y listos para los forasteros.

Sobreentendiendo como funcionaban los rumores domésticos, Nicolai sabía que Isabella había sido informada del desarrollo de los acontecimientos en el momento en que abrió los ojos. Entró en su dormitorio y la encontró ya vestida para montar al encuentro de su hermano. Le lanzó una radiante sonrisa, casi derribándole cuando se apresuró a sus brazos.

– ¡Lo he oído! ¡Voy al encuentro de Lucca! Pedí a Betto que tuviera mi yegua ensillada.

Las manos de Nicolai le enmarcaron la cara con exquisita gentileza.

– Espera otra hora o así. Sé que estás ansiosa por verle, pero no es seguro. Son hombres de Don Rivellio los que están con él. Si los soldados fueran simplemente una escolta, habrían dado la vuelta en el momento en que divisaron el paso. He ordenado que una gran partida de soldados se aposten a pocas millas fuera del paso, y otra está ahora desplegándose a lo largo de la entrada de los acantilados.

Los ojos de ella se abrieron de par en par.

– ¿Sabías que Rivellio estaba utilizando a Lucca como escudo para ganar la entrada al valle? ¿Y se lo permites?

– Por supuesto. Era la única forma de asegurarme de que el tuo fratello estuviera realmente a salvo. Si Rivellio no tuviese más necesidad de Lucca probablemente no se apuraría por mantenerle con vida.

– Yo creí que estabas dejando entrar a espías, no a un ejército entero -dijo ella alarmada.

– Un ejército no podría entrar en el paso sin mi conocimientos. Y una vez lo hiciera, estaría atrapado.

– ¿Los acantilados son seguros? No pueden invadirnos desde esa dirección, ¿verdad? -Estaba retorciéndose las manos con tanta agitación que él se las cubrió con sus propios largos dedos, dejando consoladoras caricias sobre sus nudillos.

– Asumo que ya tienen un espia en el valle, o no habrían intentado esa dirección. Hay una entrada, un túnel que serpentea a través de la montaña. Es un laberinto profundo bajo la tierra, pero si tienen un aliado, podrían tener una mapa mediocre.

– Si tienen un espia, saben de los leones y probablemente estén preparados para ellos también -señaló Isabella ansiosamente.

Estaba frencuendo el ceño, su cara tan aprensiva que Nicolai frotó la línea entre las cejas oscuras con el yema del pulgar.

Читать дальше
Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Похожие книги на «La Guarida Del León»

Представляем Вашему вниманию похожие книги на «La Guarida Del León» списком для выбора. Мы отобрали схожую по названию и смыслу литературу в надежде предоставить читателям больше вариантов отыскать новые, интересные, ещё непрочитанные произведения.


Christine Feehan - Samurai Game
Christine Feehan
Christine Feehan - Corrientes Ocultas
Christine Feehan
Christine Feehan - Fuego Ardiente
Christine Feehan
Christine Feehan - Juego del Depredador
Christine Feehan
libcat.ru: книга без обложки
Christine Feehan
libcat.ru: книга без обложки
Christine Feehan
Christine Feehan - Dark Hunger
Christine Feehan
Отзывы о книге «La Guarida Del León»

Обсуждение, отзывы о книге «La Guarida Del León» и просто собственные мнения читателей. Оставьте ваши комментарии, напишите, что Вы думаете о произведении, его смысле или главных героях. Укажите что конкретно понравилось, а что нет, и почему Вы так считаете.