Jane Austen - Novelas completas

Здесь есть возможность читать онлайн «Jane Austen - Novelas completas» — ознакомительный отрывок электронной книги совершенно бесплатно, а после прочтения отрывка купить полную версию. В некоторых случаях можно слушать аудио, скачать через торрент в формате fb2 и присутствует краткое содержание. Жанр: unrecognised, на испанском языке. Описание произведения, (предисловие) а так же отзывы посетителей доступны на портале библиотеки ЛибКат.

Novelas completas: краткое содержание, описание и аннотация

Предлагаем к чтению аннотацию, описание, краткое содержание или предисловие (зависит от того, что написал сам автор книги «Novelas completas»). Если вы не нашли необходимую информацию о книге — напишите в комментариях, мы постараемся отыскать её.

La autora inglesa
Jane Austen (1775-1817) es una de las voces más reconocidas de la literatura de habla inglesa, y quizás de la literatura universal. Sus obras fueron consideradas adelantadas a su tiempo por la forma de abordar temas como la percepción del rol de la mujer en la Inglaterra de transición entre los siglos XVIII y XIX, el matrimonio como instrumento de control social y el hermetismo y sectarismo de la alta sociedad inglesa.Siempre con una saludable dosis de humor e ironía, Austen escribió sobre temas complejos sin perder nunca de vista el entretenimiento que una historia interesante le podía brindar a sus lectores.Este volumen recoge sus novelas completadas en vida: «Sentido y Sensibilidad» (1811), «Orgullo y Prejuicio» (1813), «Mansfield Park» (1814), «Emma» (1815), «La Abadía de Northanger» (1818), «Persuasión» (1818) y «Lady Susan» (1871), aunque estas tres últimas fueron publicadas de manera póstuma, gracias a la creciente fama de la autora después de su temprana muerte.

Novelas completas — читать онлайн ознакомительный отрывок

Ниже представлен текст книги, разбитый по страницам. Система сохранения места последней прочитанной страницы, позволяет с удобством читать онлайн бесплатно книгу «Novelas completas», без необходимости каждый раз заново искать на чём Вы остановились. Поставьте закладку, и сможете в любой момент перейти на страницу, на которой закончили чтение.

Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать
Un extraordinario desaliento apareció en el rostro de Marianne. —¿Y qué es —dijo la señora Dashwood— lo que mi querida y prudente Elinor va a objetar? —¿Qué dique gigantesco es el que nos va a poner por delante? No quiero escuchar ni una palabra sobre el costo que tendrá. —Mi objeción es esta: aunque tengo muy buena opinión de la bondad de la señora Jennings, no es el tipo de mujer cuya compañía vaya a sernos agradable, o cuya protección eleve nuestra alcurnia. —Eso es muy cierto —contestó su madre—, pero en su sola compañía, sin otras personas, casi no estarán, y casi siempre se verán en público con lady Middleton. —Si Elinor desiste de ir por el desagrado que le produce la señora Jennings —dijo Marianne—, al menos que eso no impida que yo acepte su invitación. No tengo tales escrúpulos y estoy segura de que puedo tolerar sin mayor problema todos los inconvenientes de ese tipo. Elinor no pudo evitar sonreír ante este despliegue de indiferencia respecto de la conducta social de una persona hacia la cual tantas veces le había costado conseguir de Marianne al menos una aceptable amabilidad, y en su interior decidió que si su hermana se empeñaba en ir, también ella iría, pues no creía correcto dejar a Marianne en situación de guiarse únicamente por su propio juicio, o dejar a la señora Jennings a merced de Marianne como todo esparcimiento en sus horas hogareñas. Tal decisión le fue más fácil de aceptar al recordar que Edward Ferrars, según lo informado por Lucy, no iba a estar en la ciudad antes de febrero, y que para ese entonces la permanencia de ella y de su hermana, sin tener que acortarla de ninguna manera absurda, ya habría terminado. —Quiero que las dos vayan —dijo la señora Dashwood—; estas objeciones son sandeces. Se entretendrán mucho en Londres, y más todavía si están juntas; y si Elinor alguna vez condescendiera a aceptar de antemano la posibilidad de disfrutar, vería que en la ciudad podría hacerlo de innumerables maneras; incluso hasta podría agradarle la oportunidad de mejorar sus relaciones con la familia de su cuñada. Frecuentemente Elinor había deseado que se le presentase la oportunidad de ir debilitando la confianza que tenía su madre en las relaciones entre ella y Edward, de manera que el golpe fuera menor cuando toda la verdad se supiera; y ahora, frente a esta acometida, aunque casi sin ninguna esperanza de conseguirlo, se obligó a dar inicio a sus planes diciendo con toda la tranquilidad que le fue posible: —Me gusta mucho Edward Ferrars y siempre me alegrará verlo; pero en cuanto al resto de la familia, me importa muy poco si alguna vez llegan a conocerme o no. La señora Dashwood sonrió y no dijo nada. Marianne levantó la mirada llena de perplejidad, y Elinor pensó que habría sido mejor no decir nada. Tras dar vueltas al asunto muy poco más, se decidió por último que aceptarían plenamente la invitación. Al enterarse, la señora Jennings dio grandes pruebas de alegría y les ofreció todo tipo de seguridades sobre su afecto y el cuidado que tendría de las jóvenes. Y no solo ella estaba satisfecha; sir John se mostró encantado, porque para un hombre cuya mayor ansiedad era el temor a estar solo, agregar dos más a los habitantes de Londres no era algo de despreciar. Incluso lady Middleton se dio el trabajo de estar contenta, lo que para ella era salirse un poco de su camino normal; en cuanto a las señoritas Steele, en especial Lucy, nunca habían estado más felices en toda su vida que al conocer esta noticia. Elinor se sometió a los preparativos en contra de sus deseos con mucho menos disgusto del que había pensando sentir. En lo que a ella concernía, ir o no a la ciudad ya no era asunto que le preocupase; y cuando vio a su madre tan completamente contenta con el plan, y la dicha en el rostro, en la voz y el comportamiento de su hermana; cuando la vio recuperar su animación habitual e ir incluso más allá de lo que había sido su alegría acostumbrada, no pudo sentirse frustrada de la causa de todo ello y no quiso permitirse desconfiar de las consecuencias. La alegría de Marianne ya casi iba más allá de la felicidad, tan grande era la emoción de su ánimo y su impaciencia por partir. Lo único que la hacía recuperar la calma era sus pocos deseos de dejar a su madre; y al instante de la marcha su aflicción por ello fue extraordinaria. La tristeza de su madre fue apenas menor, y Elinor fue la única de las tres que parecía considerar la separación como algo menos que eterna. Se pusieron de viaje la primera semana de enero. Los Middleton las seguirían alrededor de una semana después. Las señoritas Steele seguían en la finca, que abandonarían solo con el resto de la familia. Capítulo XXVI Al verse en el carruaje con la señora Jennings, y comenzando un viaje a Londres bajo su protección y como su huésped, Elinor no pudo dejar de pensar sobre su propia situación: ¡tan breve era el tiempo que la conocían, tan poco compatibles en edad y temperamento, y tantas objeciones había levantado ella contra este viaje tan solo unos días antes! Pero todas estas objeciones habían sido derrotadas, avasalladas ante ese feliz fervor juvenil que tanto Marianne como su madre compartían; y Elinor, a pesar de sus ocasionales dudas sobre la constancia de Willoughby, no podía contemplar el éxtasis de la maravillosa espera a que estaba entregada Marianne, desbordándole en el alma e iluminándole los ojos, sin sentir cuán vacías eran sus propias perspectivas, cuán falto de alegría su propio estado de ánimo comparado con el de ella, y cuán gustosamente viviría igual ansiedad que Marianne si con ello pudiese tener igual vivificante premio, igual posibilidad de esperanza. Pero ahora faltaba poco, muy poco tiempo, para saber cuáles eran las intenciones de Willoughby: con toda seguridad ya se encontraba en la ciudad. La ansiedad por partir que mostraba Marianne era clara muestra de su confianza en encontrarlo allí; y Elinor estaba decidida no solo a averiguar todo lo que pudiera sobre el carácter del joven, ya fuera a través de sus propias observaciones o de lo que otros pudieran decirle, sino también a vigilar su conducta hacia su hermana con atención tan celosa que le permitiera estar segura de lo que él era y de sus propósitos antes de que se hubieran reunido muchas veces. Si el resultado de sus observaciones fuera negativo, estaba decidida a abrirle los ojos a su hermana del modo que fuese; si no era así, la tarea que tendría por delante sería distinta: debería aprender a evitar las comparaciones egoístas y desterrar de ella todo pesar que pudiera disminuir su satisfacción por la felicidad de Marianne. El viaje duró tres días, y la conducta de Marianne durante todo el recorrido constituyó una buena muestra de lo que podría esperarse en el futuro de su deferencia y amabilidad hacia la señora Jennings. Guardó silencio durante casi todo el camino, envuelta en sus propios pensamientos y no hablando casi nunca por propia voluntad, excepto cuando algún objeto de belleza singular aparecía ante su vista arrancándole alguna expresión de alegría, que dirigía solo a su hermana. Para compensar esta conducta, sin embargo, Elinor asumió de inmediato el deber de cortesía que se había impuesto como obligación, fue extraordinariamente atenta con la señora Jennings, conversó con ella, se rio con ella y la escuchó siempre que le fue posible; y la señora Jennings, por su parte, las trató a ambas con toda la bondad imaginable, se preocupó en todo momento de que estuvieran cómodas y entretenidas, y solo la disgustó no conseguir que eligieran su propia cena en la posada ni poder obligarlas a confesar si preferían el salmón o el bacalao, el pollo cocido o las chuletas de ternera. Llegaron a la ciudad alrededor de las tres de la tarde del tercer día, felices de liberarse, tras un viaje tan largo, del encierro del carruaje, y preparadas para disfrutar del lujo de una buena lumbre.Читать дальше
Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Похожие книги на «Novelas completas»

Представляем Вашему вниманию похожие книги на «Novelas completas» списком для выбора. Мы отобрали схожую по названию и смыслу литературу в надежде предоставить читателям больше вариантов отыскать новые, интересные, ещё непрочитанные произведения.


Отзывы о книге «Novelas completas»

Обсуждение, отзывы о книге «Novelas completas» и просто собственные мнения читателей. Оставьте ваши комментарии, напишите, что Вы думаете о произведении, его смысле или главных героях. Укажите что конкретно понравилось, а что нет, и почему Вы так считаете.