Jimmy McDonough - Shakey

Здесь есть возможность читать онлайн «Jimmy McDonough - Shakey» — ознакомительный отрывок электронной книги совершенно бесплатно, а после прочтения отрывка купить полную версию. В некоторых случаях можно слушать аудио, скачать через торрент в формате fb2 и присутствует краткое содержание. Жанр: unrecognised, на испанском языке. Описание произведения, (предисловие) а так же отзывы посетителей доступны на портале библиотеки ЛибКат.

Shakey: краткое содержание, описание и аннотация

Предлагаем к чтению аннотацию, описание, краткое содержание или предисловие (зависит от того, что написал сам автор книги «Shakey»). Если вы не нашли необходимую информацию о книге — напишите в комментариях, мы постараемся отыскать её.

Neil Young es
uno de los músicos más relevantes de la historia del rock. Su prolífico talento ha producido más de cincuenta álbumes y cuatrocientas canciones, entre las que se encuentran algunas de las más imperecederas de todos los tiempos: «Like a Hurricane», «Tonights the Night», «Down by the River», «The Needle and the Damage Done», «Old Man», «Rockin in the Free World», «Southern Man», «Cinnamon Girl», «Cortez the Killer», «Hey Hey, My My», «After the Gold Rush», «Heart of Gold» y un larguísimo etcétera. Jimmy McDonough, admirador a ultranza de Young, consiguió establecer una relación privilegiada con el músico, venciendo infinidad de resistencias y barreras, y se embarcó en un proceso de documentación exhaustivo y meticuloso que le llevaría casi diez años y no pocos quebraderos de cabeza, entre los cuales destaca la reacción adversa de Young al leer la biografía, cuya publicación trató de
impedir a toda costa. Alejado de la hagiografía y de la previsible retórica de la mayoría de biografías de músicos, McDonough logró no solo ofrecer un
retrato feroz del canadiense mostrando en toda su crudeza tanto su carácter errático, brutal y desconcertante como la esencia de su singular talento para componer canciones y una generosidad nada autocomplaciente, sino que consiguió plasmar de manera apasionada e intensa
cuatro décadas de rock por las que brillan con luz propia, además de Young, prácticamente la totalidad de sus allegados, colaboradores y tanto los músicos de su generación como los que recogieron el testigo de su talento. Neil Young, nacido en Canadá en 1945 en el seno de una familia desestructurada, padeció de muy joven la polio, que lo dejaría marcado física y psicológicamente. Muy pronto empezó a aflorar una pasión por la música que lo llevaría a los veinte años a liderar la primera de sus míticas formaciones,
Buffalo Springfield. No tardaría en empezar a grabar en solitario y con la superbanda de estrellas Crosby, Stills & Nash, colaboración que lo llevó a la fama mundial, aunque también suscitó innumerables tensiones fruto de la confrontación de egos, muchos de ellos enardecidos por las drogas y la pulsión creativa. Un Young cada vez más ermitaño, esquivo y atormentado por los frecuentes ataques de epilepsia, que lo dejaban destrozado, fue encontrando progresivamente su voz, sobre todo cuando se unió a los erráticos Crazy Horse, banda con la que ha compartido algunos de sus mejores momentos. Sin embargo, más allá de los datos oficiales, de los éxitos sobradamente conocidos, McDonough también desvela la parte más oscura de Young, sus fracasos amorosos, su lucha por ayudar a sus dos hijos con parálisis cerebral o su inveterada tendencia a desaparecer sin dar explicaciones y dejar a todo el mundo colgado La heteróclita e imprevisible obra de Young es una de las más originales y arriesgadas de todos los tiempos. Su estilo ha basculado de una obsesiva atención por el detalle y la producción minuciosa a la búsqueda del momento mágico de la interpretación en directo sin apenas filtros de producción o ensayos previos. En 1995 entró en el Salón de la Fama del Rock y sigue al pie del cañón, reinventándose con cada disco, fiel a su máxima
"es mejor quemarse que apagarse lentamente".

Shakey — читать онлайн ознакомительный отрывок

Ниже представлен текст книги, разбитый по страницам. Система сохранения места последней прочитанной страницы, позволяет с удобством читать онлайн бесплатно книгу «Shakey», без необходимости каждый раз заново искать на чём Вы остановились. Поставьте закладку, и сможете в любой момент перейти на страницу, на которой закончили чтение.

Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Pasé de un ukelele básico a otro mejor, luego a un banjo ukelele y después a un ukelele barítono; todo menos una guitarra. Me estaba aficionando a la música.

«Cuando iba a la escuela, siempre me daba por cambiar de manera repentina», declaró Young a Dave Zimmer en 1988. «Hablo aún de la escuela secundaria, donde me daba por llevar el mismo tipo de ropa y tal durante un año y medio hasta que de repente un día empezaba a llevar ropa diferente y ya no me volvía a poner más la otra ropa. Me iba de un extremo al otro… Obviamente, había algo de mí mismo que no me gustaba; por algún motivo, no me siento seguro.»

Neil Young llevaba unos zapatos blancos de ante la primera vez que se topó con Comrie Smith, que se convertiría en uno de los alicientes de su etapa en Old Orchard: el primer compinche musical de la infancia de Neil. Se conocieron en clase de matemáticas de noveno grado en el Instituto John Wanless, y no tardaron en hacerse amigos gracias a su pasión compartida por el rock and roll. Al empezar el décimo grado en el otoño de 1959, quedaban todos los días delante del supermercado A&P que hacía esquina entre Yonge y St. Germain para ir juntos al Lawrence Park Collegiate14.

Smith, un adolescente hipster con el flequillo bien alzado intentando imitar el tupé de Elvis, se quedó anonadado con el estilo de Young. «Neil merodeaba por Yonge Street. Era un tipo muy delgado, muy alto, con el pelo engominado hacia atrás por los lados, pero muy corto por arriba. Iba con un transistor, zapatos blancos de ante, un bonito suéter molón y pantalones negros; era un tío muy fardón.»

A pesar de las limitaciones económicas propias de una madre separada, Rassy no escatimaba en gastos para el vestuario de Neil y le compraba jerséis deportivos y llamativas cazadoras de pana en Halpern’s, una exclusiva tienda de ropa. Comrie recuerda a Rassy más como a una colega de Neil que como a su madre. «Era muy agradable y muy abierta con nosotros; tenía un punto infantil, y yo pensaba que sería genial tener una madre como Rassy, que iba en plan: “Adelante, a por todas”. La libertad que tenía Neil era la envidia de todos.»

Hacerse amigo de un chaval hijo de padres separados supuso todo un problema para Comrie. «Mis padres nunca acabaron de aceptar a Neil, porque pensaban que me convendría más relacionarme con gente de un entorno más estable.»

Smith recuerda que Young era un manojo de nervios al que la separación de sus padres había afectado muchísimo. «Neil se exaltaba mucho con el tema de la ruptura; no paraba de hablar de ello y solía acabar con la cara roja como un tomate.» Además de aquella facilidad para enrojecer, Young tenía la manía de «sacudir los dedos a tal velocidad que hacía que las uñas chasquearan ruidosamente», pero Neil se las ingenió para hacer de sus tics nerviosos todo un numerito que utilizaba en clase. «Le sacó mucho provecho», comentaba Smith. «Con solo entrar, poner aquel careto y sacudir los dedos, tenía a toda la clase partiéndose.»

Neil se hizo popular entre las chicas gracias a sus payasadas, ya fueran intencionadas o innatas. «A todas les hacía gracia porque era muy divertido», decía Smith, que recuerda perfectamente que Young le lanzó a una chica una goma elástica al pecho para demostrar que llevaba relleno. «¿Has visto, Comrie? Ha rebotado enseguida», exclamó Neil, quien, para sorpresa de Smith, incluso consiguió hacer reír a su víctima. «Si llego a ser yo, ¡me mata!»

Con ese comportamiento, Neil se ganó un puesto casi permanente junto al despacho del subdirector, pero incluso desde allí se las arreglaba para hacer alguna barrabasada. «Recuerdo ver un petardo pasar zumbando por la ventana de la clase, pasos acelerados, a Neil corriendo por delante de clase para volver a su pupitre en el pasillo, a la Srta. Smith salir disparada por la puerta para interceptarlo y a toda la clase partiéndose.»

También está el capítulo de la inspección del cuerpo de cadetes un día de mayo de un calor sofocante. Comrie recuerda ir de uniforme y con los zapatos negros de cordones y tener que mascar una goma elástica para evitar desmayarse. Young se puso en la fila como si tal cosa con sus adorados zapatos blancos de ante. Cuando lo expulsaron de la ceremonia, Young «no podía parar de reír», comentaba Smith; «nos tocó quedarnos allí firmes una hora».

Young sentía una especial empatía hacia sus compañeros más huraños, ya que sin duda debía de verse un poco reflejado en aquellos marginados. Gary Renzetti era «un chaval espabilado sin un duro y de pocas luces», explicaba Smith, «que llevaba unas pintas como si se hubiera pasado la noche escarbando en los contenedores del vecindario». Un día, Neil decidió echarle un cable a Renzetti en uno de tantos días de vejaciones estampándole un libro de matemáticas en la cabeza a uno de sus torturadores. La siguiente vez que uno de aquellos gamberros empezó a meterse con Renzetti, Neil le pidió al profesor un diccionario y ¡PLAS! Cuenta la leyenda que dejó al pandillero de marras seco. «Me expulsaron un día y medio, pero le dejé claro a aquella peña cómo me las gastaba», le contaría Young a Cameron Crowe muchos años más tarde. «Así es como me planteo yo las peleas: puestos a pelear, vas a saco con quien sea o lo que sea que te moleste; si no, mejor no meterse.»

A ver, no es que fuera «¡A MATAR!» literalmente. Lo que sí hice fue darle al tipo en la cabeza con el diccionario con todas mis fuerzas, y me quedé anchísimo ; no es algo que recomiende hacer, pero sin duda te ayuda a desahogarte y luego te sientes mucho mejor. ¿John Wanless? Tenías que llegar en el momento adecuado. Si llegaba un poco antes de hora, podía llevarme una paliza que te cagas, así que me aseguraba de llegar justo a tiempo. Y cuando te pirabas de la escuela, salías cagando leches y te ibas bien lejos, porque la gente era muy gilipollas. Ya sabes cómo se ceban con uno en el colegio.

En toda clase siempre está el típico tío que le cae mal a todo el mundo, el marciano de turno, joder; pues yo tengo que entablar conversación con esa persona, ¿estamos? El mío era Gary Renzetti. Apenas lo conocía, lo único que sabía es que el tío vivía en su puta galaxia paralela y que todos se metían con él, no sé por qué; a lo mejor era porque no hablaba inglés muy bien, puede que fuera por eso. Era un tipo grandote que iba vestido como de los años cuarenta, con ropa que parecía usada, no sé. Nunca llegué a conocerlo mucho, pero me caía bien. Me dije a mí mismo: «Este pobre capullo de Renzetti lo tiene muy crudo; vamos a ver qué tal se lo monta». Era curioso.

Algunas personas me han dicho: «Fíjate en la infancia de Neil; es un caso clásico del tipo “La revancha de los novatos”».

¿“La revancha de los novatos”? Genial.

¿Qué tiene de bueno?

Pues que adquirir el estatus de empollón con el conocimiento tan de ir por casa que tengo de ese concepto me parece un logro cojonudo, y me siento orgulloso.

Me tocaba llevar los putos zapatos blancos de ante, que molaba porque sentías los pies ligeros y te podías mover con facilidad. Los limpiaba con una cosa que se llamaba Sani-White, un potingue blanco que venía en un frasco con una especie de esponja en la parte superior, y con eso los pintabas; era como si te blanquearas los pies.

Yo siempre iba dos o tres años por detrás del resto. Los zapatos blancos de ante estaban más que pasados de moda cuando yo empecé a usarlos; estaban superpasados, ya no los llevaba nadie para cuando tuve los míos, así que eran motivo más que suficiente para encabronar al personal; me desmarcaban del resto.

Al salir de clase, Comrie y Neil iban directos a la casa de Comrie en el número 46 de Golfdale, sobre todo al flamante equipo Philips de alta fidelidad de su padre. Smith lo tenía todo: Jerry Lee Lewis; EP y singles de 45 rpm de Elvis; el disco de 78 rpm donde Little Richard berreaba «She’s Got It»; Roy Orbison; temas instrumentales de Link Wray y del pianista de Nashville Floyd Cramer. Es más, Comrie tenía hasta un par de LP: The Chirping Crickets de Buddy Holly and the Crickets y Go Bo Diddley.

Читать дальше
Тёмная тема
Сбросить

Интервал:

Закладка:

Сделать

Похожие книги на «Shakey»

Представляем Вашему вниманию похожие книги на «Shakey» списком для выбора. Мы отобрали схожую по названию и смыслу литературу в надежде предоставить читателям больше вариантов отыскать новые, интересные, ещё непрочитанные произведения.


Отзывы о книге «Shakey»

Обсуждение, отзывы о книге «Shakey» и просто собственные мнения читателей. Оставьте ваши комментарии, напишите, что Вы думаете о произведении, его смысле или главных героях. Укажите что конкретно понравилось, а что нет, и почему Вы так считаете.