– Necesitas algo más para esta noche?
La enfermera del turno de noche lo preguntaba desde el umbral. Con una mano sostenía la bandeja con los vasitos de las medicinas y tenía la otra firmemente agarrada al pomo de la puerta. Parecía estresada.
– No, gracias, ya nos apañamos. ¿A que sí, Eva?
El último chorro de papilla goteaba de la sonda a su estómago y él le acarició la frente con suavidad.
– Pues entonces buenas noches. Si no nos vemos antes del cambio de turno, os deseo buena suerte mañana.
– Gracias.
La enfermera sonrió y cerró la puerta al salir. Le gustaba más el personal de este hospital de Huddinge. Tenían el tino de apreciar sus aportaciones y mostraban abiertamente su admiración por su capacidad de entrega.
* * *
Cuarenta y tres días.
Y mañana comenzaría el examen definitivo. Le introducirían pequeños electrodos y, por última vez, medirían si había habido un aumento en la actividad cerebral.
Al cabo de unos días lo sabrían.
Tomó su mano para ahuyentar la inquietud que intentaba adueñarse de él.
– Todo irá bien, cariño. Estamos muy bien como estamos.
Luego apartó la sábana y la manta y le subió el camisón azul con el logotipo de la Diputación Provincial, sacó el tubo de loción corporal de la mesilla de noche y trazó una línea blanca a lo largo de su pierna izquierda. Mediante movimientos regulares le masajeó la pantorrilla, subió por la rodilla y continuó ascendiendo hacia la ingle.
– Tu madre es realmente una mujer maravillosa. Me alegra tanto que ella y yo nos llevemos tan bien.
Le levantó la pierna con delicadeza y, colocando una mano en la corva, le dobló la pierna unas cuantas veces.
– Muy bien, Eva.
Rodeó la cama y trazó una nueva línea blanca sobre la otra pierna.
– ¿Oíste que hemos hablado de que Axel venga a verte un día de éstos? Pero tiene razón en eso de que deberíamos esperar el resultado de la medición de electroencefalograma para que sepamos qué decirle. Lo mejor sería que yo le viera en otro sitio antes de que nos encontremos aquí. Podría llevarle a Gröna Lund, ¿le gustan los parques de atracciones? O a Skansen, ¿crees que el zoológico le gustará más?
Le estiró la pierna, la acomodó sobre el colchón y le pasó el dedo índice por la mejilla. Alargó el brazo para coger el cepillo y se lo pasó unas cuantas veces por el pelo.
– Ahora, cielo mío, estás muy guapa. ¿Hay alguna otra cosa que quieras que haga por ti antes de que nos pongamos a dormir?
Se sacó el jersey y los pantalones, los dobló y los puso sobre el sillón para las visitas. Luego alargó el brazo para apagar la luz, pero de repente se contuvo. La miró colapsado, dejando que los ojos resiguieran el contorno de su cuerpo bajo el camisón.
– Dios mío, qué preciosa eres.
Esa anhelada calma le inundó. Otra noche más de sueño apacible a salvo de la compulsión. Tan agradecido.
Con cuidado, se acostó de lado junto a ella, les tapó a ambos con la manta y ahuecó la mano sobre uno de los senos.
– Buenas noches, cariño.
Despacio presionó sus genitales contra el muslo izquierdo de ella sintiendo su creciente excitación; recordó aquellas manos que con tanta naturalidad una noche recorrieron su cuerpo hasta sus partes más íntimas.
* * *
Sólo deseaba una cosa.
Una sola.
Que ella le abrazara y le dijera que nunca más tendría que sentir miedo.
Nunca más sentirse solo.
– No tengas miedo, amor mío, yo estoy aquí contigo, para siempre.
Él nunca la abandonaría. Nunca jamás.
– Te quiero.
***
[1]Jonas recita por orden alfabético la tabla de distancias kilométricas entre las principales ciudades suecas. (N. de la T.)
[2]El segundo mercado más famoso de Estocolmo situado en la zona más cara de la ciudad. Lejos de ser un mercado popular, el antiguo edificio alberga exclusivas tiendas de delicatesen y otras delicias gastronómicas. (N. de la T.)
[3]El famoso Katarinahissen, ascensor de Katarina, es una emblemática construcción de 38 metros de altura para el transporte de personas entre dos puntos de la isla de Södermalm, Slussen y Mosebacke, que forma un puente sobre la montaña basáltica de Katarina desde cuya cima se contemplan impresionantes vistas de Estocolmo. El actual acabado data de 1935 y sustituye al antiguo ascensor a vapor y un puente de hierro diseñados y construidos por Knut Lindmark entre 1881 y 1883. (N.T.)
[4]Nombre de un conocido programa infantil que, desde hace décadas, se emite en la televisión sueca algunos días a las seis de la tarde. (N. de la T.)
[5]En Suecia, debido probablemente a su escasa densidad de población (la superficie total del país es de 411.505 km2 a comparar con los 504.718 km2 de España, repartida entre aproximadamente ocho millones de habitantes) y a su gran superficie de bosques (que cubren un 59% del territorio), la fauna de herbívoros salvajes (liebres, conejos, venados, ciervos, alces) vive bastante cerca de los núcleos de población convirtiéndose en la pesadilla de los jardineros y propietarios de las casas con jardín, que son muchos. Existen varias fórmulas caseras con las cuales rociar las plantas y las flores de los jardines para ahuyentar esta fauna, como por ejemplo, sangre de matadero, amoníaco, orina y excrementos de perro y un sinfín de otros productos . (N. de la T.)
[6]En inglés en el original. Calientabraguetas. (N. de la T.)
[7]La popularísima Viking Line, cuya terminal se encuentra en Stadsgården, es la compañía naviera que organiza económicos cruceros de cuarenta y ocho horas entre Suecia y Finlandia. En estos cruceros, los pasajeros comen y beben a precios más módicos que en tierra firme y aprovechan para comprar perfumes, chocolate y bebidas alcohólicas en las tiendas libres de impuestos. (N.de la T.)
[8]La Skattemyndigheten, traducido aquí como Delegación de Hacienda, reúne varias competencias, entre ellas, administrar y recibir las declaraciones de impuestos, llevar el registro civil y extender fes de vida. La mayoría de datos sobre los ciudadanos suecos, desde sus ingresos hasta su fecha de nacimiento, son públicos. (N. de la T.)
[9]Las seis primeras cifras del número de identidad están siempre compuestas por la fecha de nacimiento de la persona en cuestión, empezando por el año. (N. de la T.)
[10]El vespertino Aftonbladet es uno de los dos principales diarios de prensa amarilla de Suecia. (N. de la T.)